
La OPS le ha venido prestando cada vez más atención a la planificación estratégica para impulsar metas regionales y mundiales decisivas en el ámbito de la salud y mejorar su propio desempeño. En el período 2007-2008, la planificación estratégica fue un elemento central del trabajo de la OPS, como área de cooperación técnica e internamente para la Organización.
Uno de los aspectos destacados del período 2007-2008 fue la aprobación por la 27.ª Conferencia Sanitaria Panamericana del Plan Estratégico de la Oficina Sanitaria Panamericana para el período 2008-2012 (Documento Oficial 328), que constituye un marco quinquenal para las operaciones de la OPS. El plan se basa en las prioridades y los objetivos establecidos en la Agenda de Salud para las Américas para el período 2008-2017 y en el Undécimo Programa General de Trabajo y Plan Estratégico a Plazo Medio de la OMS. La formulación del Plan Estratégico de la OSP empezó en el 2006 y fue un proceso participativo que recibió aportaciones de los Estados Miembros de la OPS, las representaciones, los centros y las áreas técnicas y administrativas.
El Plan Estratégico de la OSP para el período 2008-2012 se basa en el marco de gestión orientada a la consecución de resultados que ha sido adoptado por la OMS y otros organismos de las Naciones Unidas como parte del proceso de reforma de las Naciones Unidas. El plan establece 16 objetivos estratégicos, una estrategia detallada de ejecución, resultados previstos (resultados previstos a nivel regional [RPR] y resultados previstos específicos de cada oficina [RPEO]) e indicadores para medir el progreso realizado en su consecución. A fin de que haya transparencia, en el plan se usan objetivos e indicadores para los cuales se dispone de datos iniciales al comienzo del período de planificación. Para lograr la factibilidad, se especifican tanto los recursos necesarios como las fuentes previstas de esos fondos. En una versión revisada del plan, que se presentará al 48.° Consejo Directivo, se incorporan nuevas sugerencias de los Estados Miembros, así como adaptaciones de algunos indicadores y metas y un nuevo RPR relacionado con el cambio climático, a fin de armonizar el plan con la nueva versión del Plan Estratégico a Plazo Medio de la OMS, 2008-2013.
Figura 1. Objetivos estratégicos y Plan Estratégico de la OSP para el período 2008-2012
Con la formulación y ejecución del Plan Estratégico, la OPS realizó un progreso considerable en el período 2007-2008 en la armonización de sus actividades con las prioridades y necesidades de sus Estados Miembros. Las ocho áreas de acción de la Agenda de Salud para las Américas fueron muy importantes para la preparación del Plan Estratégico. Las representaciones de la OPS en los países de toda la Región han iniciado o concluido la preparación de estrategias de cooperación en los países, directamente vinculadas a sus planes de trabajo bienales, que tienen en cuenta tanto las necesidades propias del país como el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD) y la evaluación común para los países (CCA) (véase el capítulo 2). La OPS realizó esfuerzos especiales para que los países designados como prioritarios (Bolivia, Guyana, Haití, Honduras y Nicaragua) estuvieran entre los primeros en formular estrategias de cooperación en los países durante 2007-2008. (En el caso de Haití se elaboró en cambio un marco de cooperación provisional.) En estos países prioritarios, en particular, el proceso de estrategias de cooperación en los países ha facilitado la movilización de recursos adicionales para la salud.

La Oficina de Campo de la OPS en la Frontera México-Estados Unidos, en El Paso (Texas), es un ejemplo de los procesos de planificación y armonización que tuvieron lugar en toda la Organización durante 2007-2008.
En marzo del 2008, los secretarios de salud de México y Estados Unidos y la Directora de la Oficina firmaron una declaración mediante la cual se comprometen a abordar conjuntamente las prioridades mutuas en materia de salud fronteriza. Posteriormente, las partes establecieron un grupo de trabajo integrado por representantes del Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos, la Secretaría de Salud de México, la Comisión Sanitaria de la Frontera entre México y Estados Unidos y la OPS. El Grupo de Trabajo elaboró un marco integrado para armonizar las prioridades y los planes de trabajo de la Comisión Sanitaria y la Oficina de Campo de la OPS en la Frontera México-Estados Unidos con las prioridades acordadas por ambos países. El marco incluye una declaración de base que describe la misión y la visión de cada organización y un examen de los problemas y los desafíos con que se enfrentan las comunidades a lo largo de la frontera entre ambos países.
En una serie de reuniones, el grupo de trabajo creó una matriz que detallaba los elementos del plan de trabajo bienal de la Oficina de Campo, las orientaciones y prioridades de la Comisión Sanitaria y las medidas propuestas para armonizar las áreas de de los proyectos de ambas organizaciones. El grupo también creó otras dos matrices en las cuales se proponían medidas de armonización a corto y a mediano plazo. Posteriormente, se firmaron varios acuerdos mediante los cuales se comprometieron fondos de los gobiernos de México y Estados Unidos. Asimismo, la OPS y la Comisión Sanitaria se comprometieron a aprovechar al máximo los recursos colectivos e individuales para apoyar su trabajo conjunto.
Una característica decisiva del marco de gestión orientada a la consecución de resultados del Plan Estratégico de la OSP es el método de programación de recursos. Los resultados previstos son los que se consideran deseables y factibles. En el plan se calcula la cantidad de recursos necesarios para alcanzar esos resultados en su totalidad y después se asignan los recursos que realmente están disponibles. Si hay una diferencia entre los fondos disponibles y el costo de los resultados previstos, estos resultados se alcanzarán solo en parte o habrá que reducir la disparidad movilizando recursos adicionales.
Como parte de la gestión orientada a la consecución de resultados, la OPS promueve el perfeccionamiento del personal como medio fundamental para aumentar la eficiencia y la eficacia, mejorar la competencia técnica y orientar mejor los servicios a los Estados Miembros. Con este fin, la OPS ha elaborado un plan de aprendizaje para el período 2008-2012, con contenido didáctico básico dirigido al personal de toda la OPS para ayudarle a reforzar sus conocimientos, aptitudes y competencia en áreas específicas. El plan de aprendizaje apoya los 16 objetivos estratégicos del Plan Estratégico de la OSP, las estrategias de cooperación en los países y las áreas especiales en las cuales se procura aumentar la capacidad, derivadas de mandatos clave tales como la Agenda de Salud para las Américas, los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la agenda de seis puntos de la OMS para mejorar la salud pública.
La OPS ha sido una firme defensora de la planificación en la salud pública por lo menos desde 1958, año en que el epidemiólogo chileno Abraham Horwitz fue nombrado Director de la Oficina Sanitaria Panamericana. Influenciados por el campo emergente de la economía del desarrollo, Horwitz y sus contemporáneos consideraban la planificación como un instrumento importante para promover el desarrollo nacional y la salud pública como un componente esencial del desarrollo.
La Carta de Punta del Este de 1961, mediante la cual se lanzó la Alianza para el Progreso, estableció un Programa de Salud Pública Decenal de gran alcance que procuraba aumentar la esperanza de vida cinco años en el curso del decenio mediante logros específicos en los campos del agua y el saneamiento, la salud del niño, el control de las enfermedades transmisibles, la nutrición, los servicios de salud y la investigación científica. Horwitz ofreció a la OPS como principal organismo de cooperación técnica para el plan regional y exhortó al Centro de Estudios para el Desarrollo Económico y Social (CENDES), de la Universidad Central de Venezuela, a que elaborara un método para la planificación sanitaria nacional y regional. La OPS promovió el método del CENDES mediante programas de capacitación ofrecidos en el Centro Panamericano de Planificación de la Salud, situado en Santiago (Chile).

En 1971, una evaluación de la OPS mostró un progreso considerable en la consecución de las metas del plan decenal pero también grandes diferencias entre los países en lo que concernía a los logros. En su reunión de 1972, los ministros de salud de la Región examinaron las enseñanzas extraídas del primer plan decenal y concluyeron que la falta de políticas explícitas para el desarrollo de sistemas de salud había debilitado la eficacia de la planificación. En las resoluciones declararon la salud como un derecho universal, reconocieron la importancia de la participación social en la adopción de decisiones y presentaron un nuevo plan decenal (1971-1980) centrado en la extensión de los servicios de salud a las poblaciones subatendidas.
Para fines de los años setenta, los líderes de salud pública de la Región y de otros lugares habían pasado de los planes regionales decenales a estrategias de atención primaria de salud como la mejor manera de garantizar la salud como un derecho universal. Este proceso culminó en 1978 con el llamamiento de Alma-Ata a la “salud para todos en el año 2000”. Para 1980, la mayoría de los países de la Región habían elaborado estrategias nacionales a fin de lograr la “salud para todos en el año 2000”, que sirvieron de base para un conjunto de estrategias regionales aprobadas por el Consejo Directivo de la OPS. Estas estrategias establecen metas de gran alcance relacionadas directamente con la salud para todos, entre ellas la vacunación de todos los niños menores de 1 año y la provisión de servicios de agua y saneamiento a toda la población para 1990. En 1981, la OPS adoptó un plan de acción a fin de alcanzar estas metas, haciendo hincapié en la reestructuración y ampliación de los servicios de salud para aumentar la equidad, la eficiencia y la eficacia.
Debido a la crisis económica de los años ochenta, menos personas, y no más como se había previsto, tenían acceso a los servicios de salud. En consecuencia, el Consejo Directivo de la OPS de 1988 hizo un llamamiento al establecimiento y fortalecimiento de sistemas locales de salud como base para transformar los sistemas nacionales de salud. La finalidad de este enfoque era fomentar la participación de los ciudadanos en la promoción de la salud y la prestación de los servicios, aumentando de ese modo la rendición de cuentas.
Para 1990, la Conferencia Sanitaria Panamericana había formulado un sinnúmero de orientaciones estratégicas nuevas y continuas para guiar el trabajo de la OPS y sus Estados Miembros. Entre ellas se encontraban la atención al papel de la salud en el desarrollo, la reorganización del sector de la salud, la concentración en grupos de alto riesgo, la promoción de la salud, la comunicación social, la integración de la mujer en la salud y el desarrollo, la gestión de los conocimientos, la movilización de recursos y la cooperación técnica entre países.
En la actualidad, la planificación es un medio clave para garantizar la eficacia de la acción sanitaria de la OPS en las Américas. El nuevo Plan Estratégico de la OSP para el período 2008-2017 está sumamente integrado y estructurado cuidadosamente a fin de que se vincule a sus mandatos externos, con indicadores operacionalmente bien definidos, puntos de comparación y metas a fin de que los resultados de los esfuerzos de la Organización sean válidos y cuantificables. El plan refleja el compromiso de la OPS, junto con otros organismos de las Naciones Unidas e instituciones internacionales de cooperación, de velar para que su trabajo sea eficiente y eficaz y de que la Organización rinda cuentas en último término a las personas que procura servir.
En consonancia con la OMS, la OPS ha adoptado medidas para que sus procesos administrativos y sistemas de información también apoyen la nueva orientación y el compromiso estratégico con sus Estados Miembros. Como parte de este proceso, la OPS está usando el Sistema Mundial de Gestión de la OMS y sus principios orientadores como brújula para mantener la armonización programática con la OMS, respetando al mismo tiempo la estructura de gobierno separada y la condición jurídica de la OPS. De esta forma, la OPS proporcionará a la OMS los datos programáticos y financieros necesarios a fin de que los integre en sus procesos mundiales de planificación de programas y elaboración de informes, respondiendo al mismo tiempo a los requisitos regionales de la Organización.
En el 2007, la Oficina Sanitaria Panamericana realizó importantes avances en los sistemas de gestión de programas y presupuestos. El principal instrumento de gestión de la Organización, AMPES/OMIS, se mejoró con el agregado del nuevo módulo presupuestario en la Web: el Sistema de Gestión Presupuestaria (AMS). De acuerdo con los principios orientadores del Sistema Mundial de Gestión, el nuevo AMS está configurado para 1) permitir que las entidades de gestión formulen planes de trabajo bienales vinculados al Plan Estratégico y el Presupuesto por Programas de la Organización y 2) facilitar la transición de una estructura programática basada en “áreas de trabajo” a una basada en “objetivos estratégicos”. El sistema nuevo permite que las entidades de gestión establezcan “resultados previstos específicos de cada oficina”, con indicadores conexos vinculados directamente a los “resultados previstos a nivel regional” contenidos en el Plan Estratégico. De esta forma, el sistema documenta las contribuciones de todas las entidades de gestión al logro de los objetivos estratégicos de la Organización.
En el 2008, la Oficina Sanitaria Panamericana terminará de implantar un nuevo sistema de seguimiento y evaluación del desempeño, con el cual quedará completo el nuevo entorno de planificación, programación y gestión.
Durante el 2007, la OPS movilizó recursos financieros significativamente mayores, que le permitieron fortalecer su labor de cooperación técnica. El financiamiento ascendió a US$ 620,8 millones, cifra que representa los mayores ingresos de la Organización en cualquier año. Las recaudaciones de cuotas de ese año y de años anteriores totalizaron $68 millones y $44,6 millones, respectivamente. La OPS recibió $67,6 millones de la OMS, de los cuales $39,2 millones se destinaron a actividades del presupuesto ordinario y $28,4 millones a proyectos extrapresupuestarios. La Organización también recibió $284,4 millones para adquirir vacunas y otros suministros en nombre de los Estados Miembros.

La OPS movilizó $153,8 millones en contribuciones voluntarias, incluidos $72,6 millones de gobiernos para proyectos externos, $71,3 millones de gobiernos para proyectos nacionales ($68,9 millones de Brasil), $5 millones de organizaciones internacionales, $4,7 millones de organizaciones de los sectores privado y público y $197.000 de otras fuentes. Los mayores contribuyentes de fondos voluntarios fueron Brasil ($72,6 millones), Canadá ($16,3 millones), Noruega ($1,3 millones), España ($23,3 millones), Suecia ($5,7 millones), el Reino Unido ($1,9 millones) y Estados Unidos ($17,9 millones).
La gestión financiera de la OPS ha respondido con dinamismo a este notable crecimiento de los recursos financieros, así como a la descentralización y a la implantación de la gestión orientada a la consecución de resultados. En 2006-2007, la Organización estableció un nuevo marco de responsabilización financiera, que incluía el examen de las normas y los procedimientos financieros, la capacitación del personal y el requisito de que todos los representantes de la OPS en los países y los gerentes de alto nivel de la Sede certificaran las cuentas financieras anuales de sus oficinas. La nueva política de reconocimiento de gastos y la implantación prevista de las Normas Contables Internacionales del Sector Público (IPSAS), en consonancia con las Naciones Unidas y sus organismos especializados, reforzarán el compromiso de la OPS con la gestión orientada a la consecución de resultados. Estas iniciativas mantendrán a la OPS en la posición de líder de las mejores prácticas financieras de las instituciones tanto del sector público como del sector privado y apoyarán el compromiso permanente de la Organización con sus responsabilidades fiduciarias.
En el 2007, los Cuerpos Directivos de la OPS aprobaron la adopción del Plan Maestro de Inversiones de Capital (PMIC). Hasta ese momento, la OPS había abordado los requisitos relativos a bienes, instalaciones y equipo, así como infraestructura de tecnología de la información, sobre una base ad hoc. Con el PMIC, la Organización regularizará el proceso de planificación y abordará las necesidades relacionadas con el mantenimiento y la infraestructura de una manera más calculada en un período de diez años. El PMIC se actualizará continuamente en ciclos renovables de 10 años y se incorporará en el proceso de planificación y dotación de fondos para el presupuesto bienal por programas.
El financiamiento inicial de $8 millones del PMIC provino del superávit del presupuesto ordinario por programas de 2006-2007. El financiamiento futuro provendrá del superávit, si lo hubiere, del presupuesto ordinario por programas a fines de cada bienio. Se ha solicitado a la OPS que proporcione asistencia a otros organismos de las Naciones Unidas con el establecimiento de esta práctica presupuestaria y financiera óptima.