El fenómeno de La Niña hizo estragos en Colombia

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Flooding in the Department of Chocó
Inundaciones en el departmento del Chocó

Según la Presidencia de la República y la Dirección de Gestión del Riesgo del Ministerio del Interior y de Justicia, la temporada invernal que soportó el país el año pasado cubrió cerca del 60% del territorio colombiano y dejó más de 2,4 millones de personas damnificadas, 323 fallecidos, 312 heridos, 66 desaparecidos, 7,450 viviendas destruidas, 298 acueductos y 16 alcantarillados afectados en 28 departamentos y 710 municipios, incluido el distrito Capital.

La temporada invernal que vivió Colombia es considerada por los expertos como la más devastadora de los últimos 40 años y ha supuesto un punto de inflexión en la visión de Colombia frente a la preparación y respuesta ante desastres naturales. En este sentido, la gestión del riesgo desde la perspectiva del Marco Internacional del Protocolo de Hyogo 2005-2015, debería ser una de las prioridades en la agenda nacional.

El sector salud no ha estado ajeno al impacto de las altas lluvias generadas por el fenómeno de La Niña. El Ministerio de Protección Social informó de daños en más de 225 instituciones de salud. Esta situación obstaculiza de manera notable la prestación en los servicios para la población damnificada, especialmente para quienes están localizados en las riberas de los ríos y en zonas urbanas más vulnerables.

Dichas circunstancias, sumadas a las pérdidas humanas y económicas, motivaron que el Gobierno Nacional declarara el estado de emergencia económica, social y ecológica y la situación de desastre en todo el territorio colombiano.

La Organización Panamericana de la Salud puso a disposición del Ministerio de Protección Social un equipo de técnicos en salud pública para identificar las necesidades.

La respuesta de la OPS/OMS en Colombia ha estado articulada y coordinada con el Ministerio de Protección Social y las Entidades Territoriales de Salud. Por otro lado, el equipo técnico del Programa de Emergencias y Desastres ha trabajando de manera activa con las Agencias del Sistema de Naciones Unidas para elaborar una Estrategia de Respuesta Humanitaria y liderar el cluster de salud. De igual manera, brindó apoyo en calidad de invitada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe para realizar la evaluación del impacto socioeconómico generado por la temporada invernal en los sectores de agua, saneamiento, agricultura, vivienda, turismo y salud.

La historia se divide en dos

En las regiones afectadas por la temporada invernal se evidenció el incremento en el número de casos de enfermedades diarreicas agudas, infecciones respiratorias agudas, enfermedades de la piel, accidentes ofídicos, enfermedades transmitidas por alimentos, leptospirosis, exposición rábica y el aumento en casos de dengue y malaria. Entre los grupos más afectados están los niños, adolescentes, mujeres embarazadas, ancianos y las personas con discapacidad quienes requieren protección específica en salud, según lo manifestado por el Sistema de Vigilancia del Instituto Nacional de Salud.

Estos eventos en salud pública generaron la reacción del Ministerio de Protección Social, donde se definieron lineamientos para las acciones a seguir en los comités de cólera, letospirosis y vigilancia epidemiológica. Además se activó la comisión asesora en agua, saneamiento e higiene y se realizaron misiones conformadas por funcionarios de autoridad sanitaria nacional para evaluar la situación de salud en los departamentos más afectados. La OPS/OMS ha brindado todo el apoyo requerido por parte de las autoridades sanitarias nacionales, departamentales y municipales.

Según el Instituto Nacional de Salud no se puede concluir que estos eventos de interés en salud pública hayan aumentado exclusivamente como consecuencia de las lluvias, en especial cuando algunos de ellos tienen un comportamiento cíclico como es el caso de malaria. Sin embargo, se evidencia una asociación en la mayoría de ellos con este fenómeno.

Existen dos grandes desafíos en este momento. En primer lugar, cómo abordar el retorno a los hogares de miles de damnificados en condiciones dignas y saludables. En segundo lugar, las presentaciones meteorológicas para el 2011 ofrecen un panorama preocupante. Desarrollar acciones para mejorar la capacidad de respuesta y preparación de las comunidades afectadas es una de las prioridades de la OPS/OMS.  

Entre diciembre de 2010 y marzo de 2011, el fenómeno de la Niña también trajo fuertes aguaceros y produjo graves deslizamientos e inundaciones en Panamá, Brasil, Argentina, Bolivia, Venezuela y sequías en otros.

En Panamá, por primera vez se cerraron las operaciones del Canal y posteriormente una importante planta potabilizadora dejó de funcionar debido a la gran cantidad de sedimentos que arrastraron los ríos. La crisis en Panamá dejó a más de un millón de personas sin agua por un período de más de 2 meses.
En Bolivia, 102 de los 337 municipios del país se vieron afectados por las lluvias dejadas por La Niña, más de 70.000 personas resultaron damnificadas.

Para más información escribir a Sandra Escandón Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

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