El cambio climático también debe ser considerado como un riesgo

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El nivel del mar en ascenso, junto con la alteración de las precipitaciones, el aumento de la intensidad de las tormentas y los huracanes tropicales, las sequías, la erosión de las zonas costeras y la infiltración del agua salada representan amenazas importantes para los países de nuestra región. El Fondo Internacional para el Clima considera que regiones como el Caribe constituyen una prioridad para la intervención inmediata.

Algunos de los efectos sanitarios negativos que se prevén a raíz del cambio climático incluyen el limitado abastecimiento de agua durante sequías o la contaminación de la misma durante las inundaciones, el empobrecimiento de las condiciones de saneamiento, el incremento de condiciones que favorecen la propagación de enfermedades transmitidas por el agua y por vectores, como la malaria, el dengue y las enfermedades diarreicas, así como el estrés producido por el calor, que puede afectar a grupos vulnerables como las personas de avanzada edad.

A esto se suma que, cuando los establecimientos de salud sufren daños o resultan destruidos a causa de desastres relacionados con el cambio climático, se ve afectada su capacidad de brindar atención de urgencia a las víctimas y de continuar con la atención de salud a la comunidad, justamente en el momento en el que más se necesita.

En América Latina y el Caribe más del 67% de los hospitales se encuentran en zonas que presentan un alto riesgo de desastres. El 86% de los hospitales del Caribe que se han inspeccionado hasta la fecha (38 hospitales en total) tiene una puntuación de seguridad hospitalaria de categoría B, lo que indica un riesgo potencial para los pacientes, el personal hospitalario y la capacidad de funcionar durante y después de un desastre. Tanto las cuestiones funcionales como las no estructurales (riesgo de daños en los techos y problemas con el suministro de agua y gas, entre otros) tienden a ser las causas predominantes de una mayor vulnerabilidad. Al mismo tiempo, los establecimientos de salud en el Caribe son grandes consumidores de energía —lo que representa una importante huella ambientalincluso a pesar de que los precios de fuentes de energía en la región se encuentran entre los más altos del mundo y de que los recursos usados para pagar el consumo de energía podrían emplearse para mejorar los servicios de salud.

La iniciativa Hospitales inteligentes permite incorporar en el diseño de establecimientos de salud más seguros los posibles escenarios con respecto al cambio climático.

Se pueden obtener múltiples beneficios cuando se integra dentro del sector de la salud la reducción del riesgo de desastres con el uso de energía con baja emisión de carbono, la adaptación y la protección del medio ambiente. La inversión en esta clase de iniciativas ofrece beneficios financieros y sociales además de los relacionados con la salud. Habida cuenta de estos temas, el Área de Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastre de la OPS/OMS
está trabajando para lograr que los establecimientos de salud sean más ecológicos y, a la vez, más seguros contra los desastres y las repercusiones del cambio climático.

La iniciativa “Hospitales inteligentes”, que se ha puesto en marcha en el Caribe, se basa en el Índice de Seguridad Hospitalaria, uno de los componentes emblemáticos del programa de reducción del riesgo de desastres de la OPS/OMS que se convirtió en un instrumento mundial para evaluar la probabilidad de que un hospital pueda seguir funcionando en situaciones de desastre.
Los mejores criterios para el diseño de hospitales seguros no son siempre los más beneficiosos para la adaptación al clima y la mitigación de sus efectos, por lo que se hace necesario contar con normas más exigentes de diseño y construcción de hospitales nuevos que incorporen un consumo menor de energía y agua a fin de ayudar a resistir la variabilidad del clima y el cambio climático previstos.

La iniciativa “Hospitales inteligentes”, que ha sido posible gracias al apoyo del Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID por sus siglas en inglés), tiene por objeto salvar la brecha entre, por un lado, el desempeño ambiental y la protección contra el clima y, por el otro, la capacidad de recuperación ante los peligros y la reducción del riesgo de desastres en los establecimientos de salud.

La incorporación de los posibles escenarios con respecto al cambio climático en el diseño de establecimientos de salud se ha convertido en un imperativo. Todos debemos tener en cuenta los riesgos potenciales que plantean fenómenos como el cambio climático y los beneficios de promover esfuerzos conjuntos por parte del sector de la salud y otros sectores a fin de reducir los riesgos para la salud relacionados con el clima al igual que la huella de carbono del sector sanitario en cada país.

Preparativos para Situaciones de Emergencia
y Socorro en Casos de Desastre

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202.974.3399 - Fax 202.775.4578 - disaster@paho.org - www.paho.org/desastres