La respuesta de la OPS a las tormentas en República Dominicana

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InundacionesLos daños causados en el 2007 por el paso de dos tormentas tropicales seguidas, Noel en octubre y Olga en diciembre por la República Dominicana siguen arrastrando secuelas hasta hoy día. Ambas causaron pérdidas de vidas calculadas en unas 124 y cuantiosos daños sobre viviendas, caminos, cultivos y acueductos, provocando el desplazamiento de al menos de 175,000 personas a albergues y refugios en casi todo el territorio nacional.

Los efectos sobre la infraestructura y los servicios fueron también importantes y el deterioro de la situación sanitaria y de salud se incrementó rápidamente.  Se acentuaron las infecciones respiratorias agudas, enfermedades diarreicas y otras de transmisión vectorial, y se duplicaron los decesos por dengue y leptospira con respecto a años anteriores.

La exposición a las aguas contaminadas de la inundación y la convivencia de los albergados en sitios de refugio por lo general insalubres, incrementan exponencialmente el riesgo de enfermedades físicas y emocionales de las personas afectadas. En este panorama, la respuesta a las grandes demandas generadas por las graves inundaciones requerían los esfuerzos concertados de gran cantidad de actores.

La OPS participó en los llamamientos hechos a la comunidad internacional para obtener recursos suplementarios para apoyar las acciones emprendidas por organizaciones nacionales en asistencia a la población afectada, y particularmente para fortalecer la respuesta en cuatro áreas prioritarias:

• Vigilancia epidemiológica y control de vectores
• Agua y Saneamiento
• Asistencia médica y suministros médicos
• Coordinación

En respuesta a este llamado a la solidaridad de los países y organizaciones donantes, la OPS obtuvo fondos de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la Comunidad Europea (ECHO), la Agencia Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos (AID-OFDA), la Cooperación Canadiense, la Cooperación Española, la Cooperación Irlandesa, el Fondo Central para Emergencias de Naciones Unidas (CERF), la Cooperación Suecia y Andorra.

Estos fondos han sido utilizados en el financiamiento de una diversa gama de proyectos impulsados no solo por la Secretaría de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS) en el enorme esfuerzo por retornar el cuadro epidemiológico a las condiciones de antes de las tormentas, sino también por un amplio espectro de socios humanitarios, incluyendo organizaciones no gubernamentales que han contribuido a la diversificación y ampliación de la cobertura en el uso de esos recursos.

El apoyo al fortalecimiento de capacidades de coordinación de las estructuras nacionales de salud, equipamiento de laboratorios para mejorar la detección temprana de enfermedades de contagio, equipamiento de salas de situación para un apropiado manejo de la información y la toma temprana de decisiones, la movilización de equipos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica para detección y control de brotes, campañas preventivas sobre los riesgos a la salud, apoyo a la salud mental de las comunidades afectadas, equipamiento para la desinfección, distribución, mejoramiento y vigilancia de la calidad del agua, el manejo de desechos sólidos, el control de vectores entre otras actividades, han venido siendo ejecutadas por una amalgama de organismos con la ayuda de estos fondos que son administrados por la OPS..

En la temporada ciclónica del 2008 República Dominicana ha estado bajo la influencia continua de los eventos meteorológicos propios de la época, lo cual unido a la vulnerabilidad acumulada por los efectos sufridos en el 2007 no permiten el inicio de un proceso de recuperación y más bien ponen al territorio nacional en situación de fragilidad y deterioro.

Por esa razón muchas de las necesidades siguen pendientes de resolver y se requiere un apoyo continuo a las tareas y desafíos para su pronta solución, eso si, haciendo acopio de la experiencia ganada y las lecciones aprendidas.

Última actualización el Martes 30 de Septiembre de 2008 17:34