La vacunación contra la rabia llegó hasta la última bandera

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Vacunacion contra RabiaHasta la cima de Sabana Real, ubicada en la última colina de la Sierra de Neyba, antes de cruzar a Haití, subiendo por la trocha irregular de la olvidada carretera internacional, llegó la brigada de la Provincial de Salud Independencia para vacunar contra la rabia a unos famélicos perros y gatos que de esa forma se convertirán en una barrera para la no diseminación de esta enfermedad en la frontera y en todo el país.

Esta campaña de vacunación forma parte de un conjunto de acciones en desarrollo decididas por el Ministerio de Salud Pública con la asesoría de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud –OPS/OMS, para fortalecer las condiciones sanitarias del país y poner una barrera de protección para la población.

La doctora Alba Matos, epidemióloga de la Dirección Provincial de Salud de Jimaní que ha sido responsable de la difícil respuesta a la emergencia y a sus posibles secuelas, conduce el equipo integrado por el médico veterinario Lindon Trinidad y varias promotoras y promotores de salud de la clínica rural de Pinos del Edén.

De Pinos del Edén, comunidad orgullosa con su pretencioso nombre, remontó loma tras loma la comitiva hasta llegar al poblado llamado Ángel Félix, desde donde se comienza a ver la última bandera, que se encuentra en Sabana Real.

El vehículo de la OPS con el equipo de SESPAS, atrae la atención de los muchachos y de las señoras que salían de sus cocinas, corriéndose rápidamente la voz de que “hay que vacunar los perros y los gatos”, para que comenzaran a llegar los convidados, amarrados o en sacos.

La escena se repite en cada paraje, a la vista de los haitianos que pasan silenciosos por el camino con la carga de habichuelas que compraron más abajo, hasta que llegamos al tope con nombre, porque más allá vive gente, pero es solitaria y cuando sale lo hace del otro lado, por las estribaciones de Hondo Valle, Elías Piña.

Entre ladridos, aullidos, risas y pinchazos, se llena diligente el formulario, marcando si es gato o gata, perro o perra. Siempre hay una duda cuando se pregunta el nombre del paciente, que a veces no se ha mentado. Sample Image

“Ponle Coloraita, macoperro, la junguetona, doncella, popi, castaño”, dicen los muchachos y asienten los mayores. Esos nombres se apuntan con seriedad y se agregan  los nombres de los dueños.

Los campos lucen pelados porque todos están preparados para sembrar gandules o habichuelas cuando vengan las lluvias, inevitables pero tardías en este año.  En las orillas del camino descansan unas despulpadoras de café que ya hicieron su trabajo porque el producto en semillas peladas se está secando al sol inclemente para luego ser tostado con azúcar crema.

Última actualización el Martes 30 de Marzo de 2010 11:27