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Enero 15, 2013

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EL COMERCIO

 

1.    El hospital Guayaquil cambia quirófanos

Los cinco quirófanos del hospital Abel Gilbert Pontón, uno de los más grandes del Ministerio de Salud en la Costa, están en cirugía desde hace un mes. Y no precisamente con pacientes.

Obreros con picos y combos derriban los muros para remodelar por completo el área de operaciones y aumentar su capacidad. En total, el hospital Guayaquil, ubicado en el Suburbio porteño, tendrá 10 quirófanos.

Jonás Gonseth, gerente de la casa de salud, explica que las 60 cirugías que en promedio programan diariamente son derivadas, mediante convenios, a los hospitales de la Policía, Naval y Neumológico José D. Rodríguez. Todas las operaciones son ejecutadas por médicos y con insumos del Guayaquil.

Solo en el quinto piso se habilitarán siete quirófanos.

Según Mónica Altamirano, directora médico, uno de ellos será inteligente y otros dos serán híbridos, es decir, estarán equipados para realizar varios procedimientos durante una misma cirugía. En el primer piso se tiene previsto construir otros tres quirófanos exclusivos para las cirugías oftalmológicas y de otorrinolaringología.

Si bien los dos quirófanos de emergencias fueron inaugurados en el 2011, se planifica ampliarlos. Y contar con espacios exclusivos para intervenciones de emergencia general (por ejemplo, problemas digestivos) y otro para pacientes con politraumatismos (accidentes de tránsito y baleados). Al día, el hospital suma unas 14 cirugías por urgencias.

El Instituto de Contratación de Obras (ICO) coordina la remodelación de los quirófanos y de otros servicios. El administrador de la obra, Nilo Maldonado, detalla que la inversión es de USD 10 millones, monto que incluye la ampliación de hospitalización, en el cuarto piso. “Se aumentará el número de camas de 66 a 72”.

También se reestructura el tercer piso, donde hay 72 camas más. Y se sumará otro piso. El gerente Gonseth explica que el sexto piso, antes destinado a la residencia de médicos, ahora se transformará en un área de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos). “Así el hospital pasa de cinco plantas operativas a nivel clínico a tener seis”.

En medio de las obras, el Guayaquil sigue su pulso. Al día registra unos 1 000 pacientes por Emergencia y cerca de 1 400 por consultas. Los trabajos de remodelación comenzaron en diciembre del 2011, luego de varias emergencias decretadas por el Ministerio de Salud, cuando lo dirigía David Chiriboga. Gonseth dice que en ese tiempo solo intervinieron las áreas más críticas. “Ahora se alcanzó una visión integral de lo que será el futuro hospital”.

Ese modelo del futuro Abel Gilbert incluye dos torres en la parte frontal, una para servicios médicos y otra para parqueos. Estas se comenzarán a construir en julio y el presupuesto está por los USD 15 millones, según el ICO

 

El ojo seco es un mal común en Quito

Para que los ojos funcionen sin molestias necesitan estar lubricados o bañados con lágrimas. Esto se consigue a través del parpadeo, pues durante este acto involuntario la córnea se impregna de una capa de lágrimas.

Si los ojos no producen suficientes lágrimas, la superficie de esta zona se irrita y este problema se conoce como ‘ojo seco’, señala Delia Landázuri, oftalmóloga del hospital Metropolitano.

“Las lágrimas lubricantes fluyen desde unas glándulas situadas en el párpado superior y se dispersan sobre la superficie del ojo, y desde este se drenan por canales que desembocan en la nariz”, señala Galo Guerra, oftalmólogo del Instituto Oftalmológico Gustavo Moreno.

El síndrome del ojo seco es un daño de la película lagrimal, que se puede presentar por deficiencia de lágrimas o por su excesiva vaporación. Es una enfermedad multifactorial que tiene que ver con la edad. Por lo general se presenta pasado los 40 años y las mujeres son más propensas a padecerlo, además de personas que sufran de enfermedades autoinmunes (lupus, artritis, hipotiroidismo, etc.).

Tener rosácea, acné, caspa o el ingerir medicamentos para la hipertensión, antidepresivos, para la próstata, anticonceptivos orales u hormonas de reposición hormonal también predisponen a la persona a sufrirlo.

“En Quito, más del 80% de las personas sufre de algún grado de ojo seco, esto debido a la sequedad del clima, la altura, el sol, ya que en esta zona los rayos caen perpendicularmente y hay contaminación”, manifiesta Guerra.

 

EL UNIVERSO

 

Tras 10 meses, el Hospital del Norte no se construye

El Biess está a cargo de la ejecución del proyecto. Se tiene previsto iniciar en 15 días.

Un espacio amplio con maleza en un extremo, áreas deportivas e imponentes árboles en la parte alta del cerro es el panorama que se observa desde la avenida del Bombero, del área donde funciona el complejo de los trabajadores del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), donde se tiene previsto construir el Hospital del Norte.

Ya han pasado diez meses desde que Ramiro González, presidente del Consejo directivo del IESS, colocó la primera piedra del proyecto, el 15 de marzo del año pasado, pero no hay presencia de maquinaria ni obreros.

Sobre este retraso, Gustavo Abdo, gerente de Negocios Fiduciarios del Biess, señaló: “Tuvimos complicaciones para la aprobación del proyecto en el Municipio... asimismo tuvimos complicaciones por la localización del proyecto, no sabemos por qué casualidad de la vida justo en nuestro terreno le cambiaban la calificación ambiental (el Ministerio del Ambiente); necesitamos licencia ambiental. Es un proceso más largo, más complejo, y no se puede cumplir con los ritmos como uno quisiera”.

Agregó que “no es solo un proyecto hospitalario, tenemos una implantación comercial, el hospital de tercer nivel, un geriátrico, un hostal para recibir familiares de pacientes... un desarrollo inmobiliario, vamos a construir alrededor de 1.800 departamentos... No es tan sencillo como diseñar un hospital o un desarrollo inmobiliario, sino que es un proceso de planificación...”.

No obstante, según el Cabildo, el Biess presentó el anteproyecto del “Campus Los Ceibos Biess-IESS Hospital del Norte” en julio del 2012 y el 22 de agosto del año pasado obtuvo un “informe favorable, a fin de que prosigan con los estudios definitivos para la obtención del registro de edificación e inicio de las edificaciones...”.

Según Abdo, están en conversaciones para arrancar con las obras iniciales, debido a que ya tienen los permisos municipales desde hace 60 días y del Ministerio del Ambiente desde hace 30. Los primeros trabajos serán colocar instalaciones de alcantarillado, agua potable, y hacer vías y aceras.

“Nos van a dar aprobaciones parciales, es decir, primero nos van a aprobar el hospital, luego el centro comercial... La obra arrancaría, esperaríamos, a más tardar en 15 días”, dijo.

Según el funcionario, hay una consultora que está haciendo el relevamiento del área y la propuesta para la mitigación de impactos ambientales, que es necesario para obtener la licencia ambiental.

“Tenemos que presentar un plan que incluya, primero, cómo vamos a hacer todas estas implantaciones... Hay la propuesta de un vivero, por ejemplo, para la implantación de especies nativas en la parte alta. También se van a contratar profesionales para minimizar el impacto con todo lo que tiene que ver con aves”, dijo, sin especificar qué consultora está haciendo el estudio.

 

Recicladora de desechos hospitalarios se abre hoy

Pese a que la obra civil estuvo lista en el 2008, la planta no ha estado en funcionamiento

A partir de hoy entrará en funcionamiento una planta procesadora de desechos hospitalarios, en el relleno sanitario Las Iguanas, situado en el kilómetro 14 de la vía a Daule.

En diciembre del 2008 se terminó la construcción e instalación de la planta, para lo cual, según el Ministerio de Salud, se invirtieron $ 1’280.370,60, de acuerdo a lo que informó el Ministerio de Salud.

Luego surgió una polémica entre esta cartera de Estado y el Municipio de Guayaquil. Según el Ministerio, desde esa fecha solicitó al Cabildo que proveyera de agua y luz para probar el funcionamiento de la planta y proceder a la entrega-recepción de la obra.

En tanto que el Municipio sostuvo que el convenio firmado con el Ministerio el 10 de diciembre del 2007 detalla en el literal A de la cuarta cláusula que esa secretaría entregaría a la Municipalidad la planta de tratamiento funcionando.

En el aspecto eléctrico, dijo el gobierno seccional, existió una falta de coordinación entre el grupo constructor de la obra y el Ministerio, dado que el 31 de octubre del 2008 se recibió el estudio eléctrico, el cual resultó ser insuficiente como lo indicaron los técnicos encargados del montaje del sistema.

Una vez superada esta situación, la planta que cortará los desperdicios, los desinfectará, esterilizará y convertirá en desechos comunes, libres de contaminación, se estrena esta mañana. La inauguración está prevista para las 10:00, con la presencia de la ministra de Salud, Carina Vance.

La planta tendrá una vida útil de 20 años. Hasta allí se trasladarán los desechos biomédicos desde los establecimientos de salud a través de vehículos especiales, de acuerdo con las características recomendadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Estos desechos una vez esterilizados se volverán inocuos y serán dispuestos finalmente como basura común en el relleno sanitario Las Iguanas.

La máquina procesadora se compone de un cilindro de seis metros de alto por tres de diámetro, con cuchillas para la trituración. En un tiempo de 40 a 60 minutos desinfectará 250 kilos de desechos por cada ejecución, es decir, 2 toneladas en ocho horas diarias de trabajo.

 

Medicina y ‘productividad’Rocío Santibáñez Vásquez

 

Hace ya más de un año que se dispuso que los médicos especialistas de los diferentes hospitales públicos del país cumplieran una jornada de ocho horas diarias. Como suele ocurrir con ciertos cambios, el proceso de adaptación ha sido lento, y más o menos complicado según cada profesional. Habiendo sido nombrados y contratados para una labor de cuatro horas diarias, la duplicación de la jornada (con un reajuste salarial no proporcional al incremento) ha obligado a los médicos a modificar su vida. Si reparamos en que la mayoría mantiene una consulta particular –que es, además, la que permite atender gastos de actualización y de equipamiento– podremos darnos cuenta de que no se ha tratado de modificaciones sencillas.

Tradicionalmente, el hospital ha sido considerado como el mejor lugar para el ejercicio profesional. La diversidad de casos clínicos permite la interacción académico-científica del personal médico y paramédico, un intercambio enriquecedor que luego se ve reflejado en una atención de calidad al paciente. La preservación de la pirámide de atención ha garantizado que los profesionales recién graduados tengan un tutor monitoreando su desempeño y apuntalando un proceso de aprendizaje sustentado en la experiencia. A lo largo de esa pirámide, que va desde el estudiante de medicina, pasa por los médicos residentes en diferentes niveles y llega hasta el especialista, se analizan, se discuten y se deciden las mejores opciones para el paciente, quien es, al fin y al cabo, el principal destinatario del trabajo médico.

El paciente de hospital, además, es diferente al paciente de la consulta ambulatoria. Plantea desafíos distintos. Exige decisiones ágiles y efectivas, basadas en la evidencia y en la experiencia, en el contexto y la realidad de ese momento. Los hospitales de tercer nivel –de referencia y altamente especializados– atienden los casos más complejos y, en consecuencia, requieren el mejor personal y los mejores recursos. Y, como en todo lo que tiene que ver con la medicina, con mayor razón en los hospitales, la responsabilidad ética de los médicos y demás personal hospitalario debe alcanzar cotas muy elevadas.

Los cambios, pues, no deberían poner en riesgo la calidad de la atención en la hospitalización. Los modelos de gestión hospitalaria puramente administrativos y gerenciales no solo que se desligan de la realidad médica, sino que hasta pueden pervertirla. El análisis y la evaluación del funcionamiento de un hospital y de la calidad de la atención médica no pueden reducirse a cifras y números, a una cuestión de “producción” pacientes/hora. Ni es justo ni tiene sentido limitar la actividad del médico a una mera producción numérica sin considerar su preparación, su experiencia y las condiciones en que debe ejercer.

Es de conocimiento general que especialistas de diferentes instituciones hospitalarias han ido retirándose de ellas: muchos acogiéndose a la jubilación, pero no pocos presionados también por un sistema que, lejos de ser estimulante y gratificante, ocasiona desasosiego. Después de todo, cada quien preserva su salud física y emocional; y, si se ha cultivado la consulta privada, el trabajo no faltará. Pero, ¿estarán conscientes las autoridades de la debacle que puede avecinarse con hospitales llenos de profesionales inexpertos?

 

EL COMERCIO

 

A pedido de Celia Riera, de la OPS/OMS

 

Al artículo sobre el uso de biolarvicidas para el control del dengue. publicado el 9 de enero en la página 16

de la Sección Ecuador,  hago conocer la posición de la Organización Panamericana de la Salud. “La OPS/OMS  considera que los biolarvicidas son útiles en el control del dengue (...). Con el aumento de la resistencia a los larvicidas químicos se está incrementando el uso de los larvicidas biológicos en las Américas y actualmente se está introduciendo esta medida en el Ecuador (…). La experiencia en el Ecuador de esta estrategia se inició en el 2012, con un proyecto piloto en la provincia de El Oro, realizado por el Ministerio de Salud con el apoyo de la OPS.  Los resultados registran la efectividad del producto con la drástica reducción de la infestación por larvas de mosquito transmisor del dengue en los depósitos”. Lea la carta completa en Aclaración sobre posición de OPS / OMS respecto al uso de biolarvicidas

Última actualización el Lunes 21 de Enero de 2013 11:40

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