Octubre 28, 2011

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 EL COMERCIO

Directora de pediátrico, entre imputados por caso neonatos

El juez III de lo Penal del Guayas, Eduardo Díaz, incluyó un imputado más en la instrucción fiscal por 11 neonatos fallecidos entre febrero y marzo pasado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital Francisco de Ycaza Bustamante, en Guayaquil. Patricia Parrales, directora del hospital, se convirtió ayer en la tercera involucrada en el proceso.

Díaz la incluyó en el proceso al finalizar la audiencia de vinculación. Los otros acusados son Ricardo Alcívar, jefe del área, y Leuterio Narea, jefe de mantenimiento. Los tres son investigados por el delito de presunto homicidio culposo por imprudencia.

Además, el juez otorgó 30 días más a la Fiscalía para buscar indicios contra los implicados. A la diligencia asistieron Margarita Neira, fiscal del caso, y la defensa de Parrales. Ella no se presentó.

EL UNIVERSO

Directora de hospital fue vinculada en caso neonatos

En una audiencia realizada ayer en el Juzgado Tercero de Garantías Penales se vinculó a Patricia Parrales, directora técnica del hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante, en la instrucción fiscal por homicidio culposo por imprudencia que se sigue por el fallecimiento de doce neonatos entre el 3 de febrero y 20 de marzo, en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología (UCIN) de la casa de salud.

La fiscal Margarita Neira vinculó a Parrales, dentro del proceso penal, “porque no habría tomado las debidas precauciones para evitar el contagio de los neonatos, por lo que se hace presumir –con datos que han surgido en esta instrucción– la autoría o participación en el ilícito”, señaló.

Desde el 2009 está abandonada obra en bloque 3 en Infectología

Los hospitales adonde no llega la emergencia

Los trabajos en el tercer bloque del hospital de Infectología José Daniel Rodríguez Maridueña aún están paralizados.

Una sala para atender a los niños fue una de las solicitudes que hizo la directora Alicia Espinoza.

“A mí me salvaron la vida”, dice sonriendo Pedro, de 53 años, quien acudió en julio pasado al hospital de Infectología José Daniel Rodríguez Maridueña.

Pedro tiene VIH y recuerda que cuando llegó a Infectología “vine en coma, hoy me siento mucho mejor en un 90%”.

Gracias a que se mantiene en su tratamiento (uso de antirretrovirales) continúa con su trabajo en los astilleros, donde es constructor de embarcaciones.

Al igual que él, miles de personas con este virus y otras con enfermedades como dengue, hepatitis y paludismo reciben atención en este hospital que inició su funcionamiento en 1946, debido al incremento de males infectocontagiosos.

En el 2010, en consulta externa se atendió a 79.537 pacientes y 153.905 en emergencia.

 

¡Los médicos no estudiamos para matar!

De Fernando Silva Chacón

No comprendo por qué se debe modificar la Ley de Mala Práctica Médica que ya existe y que se quiere que entre por el Código Penal, con el agravante de que se retire el título de médico de por vida, si hubiese muerte por negligencia médica.

Pregunto a los lectores, ¿acaso el médico después de estudiar 7 años, de realizar 1 año de medicina rural, y luego un posgrado de 3 a 5 años, y de que posteriormente asiste a cursos de actualización anual que brindan las diferentes sociedades, además de ir a congresos nacionales o internacionales, estos últimos muy pocos, se prepara para asesinar? ¡No señores! ¡El médico estudia para salvar vidas, para ayudar a curar; nunca receta para asesinar! La muerte está dentro de las probabilidades de que en cualquier momento llega. Usted puede salir de su casa o en su propia casa puede resbalarse, golpearse la cabeza, y morir; o ser atropellado por un auto; o si usted es asaltado, el ladrón puede dispararle con alevosía para que no lo reconozca y matarlo, y eso sí es asesinato con premeditación. Mas la muerte, cuando viene, cuando un doctor lo está tratando médicamente o mediante una cirugía, es porque usted está enfermo y está tratando de curarlo, y en las cirugías no complicadas hay índices estadísticos mundiales de mortalidad. Es decir, que cada cierto número de cirugías puede uno fallecer, sin tener culpa el médico; este porcentaje aumenta cuando las cirugías son más complicadas, y cuando los hospitales y clínicas no están bien equipados. Con la nueva ley que se quiere introducir, sería mejor que los jóvenes no estudien medicina. Para qué estudiar, porque si para mala suerte fallece un paciente, y es el doctor demandado, irá preso 11 años si es declarado culpable, y le quitarán su título de médico de por vida. Mientras que a los amigos de lo ajeno que roban, matan, se les trata de dar prebendas para que se reintegren a la sociedad; lo cual me parece bien, siempre y cuando no reincidan, pero la mayoría vuelve a delinquir, ¿o acaso me equivoco? Mientras que el pobre médico tendrá que buscar otro oficio para poder sobrevivir. ¿Qué pasará con los galenos extranjeros que vienen con fundaciones a operar, tendrán el mismo trato? Congresistas, asesórense bien sobre lo que van a hacer en contra del gremio médico. La ley ya existe, ¿por qué aprobar otra que posiblemente coartará la decisión de estudiar medicina de muchos ciudadanos?