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Sesión de información a la prensa  del 26 de enero
a cargo del Dr. Jon Andrus,
Director Adjunto de la OPS

  • Desde el 12 de enero, la Organización Panamericana de la Salud, la familia de la OMS en todo el mundo y nuestros socios han estado movilizando recursos a todos los niveles para afrontar los retos abrumadores de llevar ayuda humanitaria a Haití.
  • El fin de semana pasado, la doctora Mirta Roses, Directora de la OPS, viajó a Haití para observar en persona los esfuerzos de socorro y evaluar las necesidades sanitarias. Visitó hospitales en Puerto Príncipe y Jimaní, en la frontera con la República Dominicana. Habló con ciudadanos haitianos y con representantes de organizaciones internacionales y del gobierno —Ministerio de Salud— acerca de la situación actual y lo que debe hacerse de cara al futuro.
  • A esta altura de las labores de socorro, ha disminuido sustancialmente la necesidad de atención quirúrgica de emergencia.
  • Estamos viendo muchas menos lesiones traumáticas, fracturas, heridas y quemaduras y lesiones internas.
  • Las necesidades apremiantes son ahora la atención postoperatoria y el seguimiento de los pacientes que ya han sido operados, así como servicios básicos de atención primaria de salud para satisfacer las necesidades sanitarias actuales, como atención médica de las madres, atención postoperatoria (como ya mencioné) y problemas crónicos de salud como la diabetes, las cardiopatías, la infección por el VIH y la tuberculosis.
  • El Ministerio de Salud Pública de Haití ha elaborado una estrategia para satisfacer estas necesidades; dicha estrategia contempla la implantación de establecimientos comunitarios y consultorios móviles para proporcionar atención postoperatoria y atención primaria.
  • La OPS/OMS y otros socios internacionales de la salud están apoyando los esfuerzos del ministerio en esta estrategia. El Brasil, para nombrar solo uno de muchos ejemplos, está aportando US$70 millones para establecer 10 unidades de atención de urgencias, 50 unidades móviles para la atención de emergencia, un laboratorio y un hospital, entre otros servicios sanitarios.
  • Parte del cambio de estrategia apunta a mejorar la logística para la transferencia de pacientes y suministros y la determinación de las necesidades de medicamentos y equipos.
  • También se requiere evaluar las necesidades emergentes de personal de salud. Por ejemplo, está claro ahora que se necesitan más enfermeras, fisioterapeutas y proveedores de servicios de salud mental y menos médicos, especialmente cirujanos, de una importancia vital durante los primeros días después del terremoto.
  • Algunos de los equipos de personal médico extranjeros que están preparándose ahora para regresar a sus países deberán reemplazarse. Debemos asegurarnos de que aquellos que vengan en su lugar sean las clases de proveedores de asistencia sanitaria que más se necesitan.
  • Una de las necesidades más apremiantes es la atención de seguimiento para miles de haitianos que han tenido amputaciones. La OPS/OMS está colaborando estrechamente con Handicap International para elaborar un plan de servicios de salud para el gran número de amputados.
  • La gravedad de las discapacidades de los amputados al largo plazo dependerá en gran medida de la atención de seguimiento que se les brinde ahora, y la calidad de esa atención, incluida la fisioterapia. También serán de suma importancia los servicios de salud mental propicios para su recuperación.
  • La discapacidad misma es ya una gran dificultad, pero también acarrea problemas económicos y de salud mental que pueden repercutir seriamente en las vidas de estas personas. Estos tipos de desafíos son aun mayores en un país como Haití.
  • Muchas otras lesiones pueden también causar discapacidad a largo plazo a menos que reciban una atención adecuada, incluso un autocuidado adecuado. Sabemos, por ejemplo, que los pacientes que no logran ejercitar los brazos y las piernas lesionadas podrían perder la movilidad y la utilidad de sus miembros, dando lugar a discapacidad a largo plazo.
  • El restablecimiento y fortalecimiento de la atención primaria de salud en Haití, incluida la terapia de rehabilitación, sigue teniendo una prioridad máxima.
  • La OPS está trabajando con denuedo para fortalecer las redes de vigilancia y conseguir que los brotes de enfermedades transmisibles, si se presentan, se detecten temprano para controlarlos más rápidamente y así salvar más vidas. Estamos preocupados sobre todo por las enfermedades transmitidas por el agua y las enfermedades respiratorias.
  • El terremoto que devastó Haití paralizó su programa de vacunación.
  • La difteria, prácticamente eliminada en todos los otros países del continente americano, seguía teniendo brotes esporádicos en Haití aun antes del terremoto, por lo que es vital llevar a cabo planes para mantener los programas regulares de vacunación con el calendario corriente durante la reconstrucción de los servicios de atención primaria.
  • Con tal propósito, el Ministerio de Salud ha anunciado que la inmunización se reanudará con el apoyo de la OPS/OMS y el UNICEF. Las primeras vacunas suministradas serán contra la difteria y tétanos, DTT, sarampión y rubéola.
  • En los cientos de asentamientos espontáneos donde se han reunido los sobrevivientes del terremoto, también se vacunará contra el sarampión y la rubéola mediante campañas especiales en los meses venideros.
  • Estas son excelentes noticias, porque sólo alrededor de la mitad de la mitad de la población ha sido inmunizada contra el tétanos, por ejemplo. Los primeros en recibir atención serán los grupos prioritarios, en particular los niños menores de 5 años.
  • La OPS/OMS mantendrá a su personal y su compromiso a largo plazo en Haití, al cual habrá de agregar  otro equipo de más de 20 expertos internacionales en coordinación, logística, epidemiología, vigilancia, control de enfermedades transmisibles, agua y saneamiento provenientes de todo el mundo.
  • Una de las áreas principales donde hemos podido lograr un cambio significativo ha sido la provisión, a los hospitales, de medicamentos para el tratamiento de enfermos y heridos. La OPS/OMS tiene a su cargo la administración de PROMESS -acopio nacional de medicamentos y vacunas, un depósito ubicado en la capital- que, afortunadamente, antes del terremoto, se encontraba abastecido con medicamentos y suministros como vendas, emplastos para colocar yesos, guantes, y otros materiales.
  • En los 11 últimos días, hemos proporcionado casi 200 paletas llenas de medicamentos a los hospitales en las zonas afectadas de Haití.
  • En todas nuestras acciones, estamos asignando alta prioridad a llegar a las poblaciones más vulnerables, para conversar con las madres de niños pequeños acerca de la lactancia, la higiene y el saneamiento.
  • También me complace anunciar que, a partir de esta semana, algunas mujeres que se encuentran en los asentamientos informales están recibiendo capacitación como consejeras de lactancia materna. Ellas buscarán a las mujeres embarazadas y las mujeres que estén amamantando en sus respectivas zonas, y les brindarán apoyo para que continúen amamantando, lo cual es esencial para la buena salud y la nutrición de los bebés, en especial en situaciones de emergencia. Esto ayudará a prevenir casos futuros de niños malnutridos.
  • Quisiera concluir con lo siguiente: Todos estamos pensando en la reconstrucción, y con toda razón. Nuestra respuesta a lo acontecido en Haití no puede ser un esfuerzo insostenible y aislado.
  • En ese sentido, acabo de regresar de Montreal, donde se celebró ayer una Reunión Preparatoria Ministerial sobre la reconstrucción de Haití. Además del Presidente de Haití, representantes de alto nivel de organismos de las Naciones Unidas, países de todo el mundo, organizaciones no gubernamentales y la diáspora de Haití se comprometieron a participar en un plan a largo plazo definido en torno a los siguientes lineamientos:
- El Gobierno de Haití conducirá y hará suyas la formulación y ejecución del plan de acción para la reconstrucción,
-  La coordinación entre todos los socios estará bien organizada y será eficaz,
-  Se contará con un plan de acción de al menos 10 años elaborado con un criterio de sostenibilidad,
-  Una ayuda externa eficaz que aproveche las lecciones aprendidas,
-  Una ayuda incluyente, que incorpore a otras entidades como la diáspora, la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales. En particular, deberemos estar preparados y dispuestos a promover y apoyar lo que los ciudadanos haitianos puedan hacer en su respuesta de reconstrucción. La Secretaria de Estado Clinton dijo ayer en Montreal que debe ser el mismo pueblo haitiano quien levante a su país con el apoyo de un esfuerzo bien coordinado de sus socios, conscientes de que cuando Haití sufre, todos sufrimos, y de que cuando Haití prospera, todos prosperamos. Y finalmente:
-  Rendición de cuentas, a fin de presentar resultados concretos de acuerdo con hitos realizables, para lo cual deben mantenerse un seguimiento y evaluación constantes.
  • Con estas palabras termino para responder cualquier pregunta que puedan tener. Gracias por su presencia. 
Última actualización el Viernes 29 de Enero de 2010 10:55

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