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Paludismo

Datos claves


  • El paludismo es una enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos infectados.
  • El paludismo mata a un niño cada 30 segundos.
  • En el 2012 hubo 207 millones de casos de paludismo causando cerca de 627.000 muertes, muchos de ellos niños africanos.
  • En las Américas, hubo 469.885 casos de paludismo y 108 muertes fueron reportados en el 2012.
  • El paludismo es prevenible y curable.
  • Aproximadamente la mitad de la población mundial corre el riesgo de contraer el paludismo, sobre todo los residentes en países de bajos ingresos. En las Américas, se considera que 145 millones de personas viven en áreas de riesgo de contraer el paludismo.
  • Son especialmente vulnerables quienes viajan de zonas libres de paludismo a zonas donde la enfermedad es frecuente.
  • El paludismo supone una importante carga económica, pudiendo llegar a reducir en un 1,3% las tasas de crecimiento económico de países donde la enfermedad es frecuente.

El paludismo es causado por parásitos del género Plasmodium que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos infectados.

Hay cuatro tipos de paludismo humano:

  • Por Plasmodium falciparum;
  • Por Plasmodium vivax;
  • Por Plasmodium malariae;
  • Por Plasmodium ovale.

Los más frecuentes son el paludismo por Plasmodium falciparum y por Plasmodium vivax, y el más mortal el paludismo por Plasmodium falciparum.

Transmisión


Las tasas de transmisión del paludismo pueden variar en función de factores locales como las precipitaciones (los mosquitos se crían en condiciones húmedas), la proximidad de los lugares de cría a las personas y las especies de mosquitos presentes en la zona. Algunas regiones, denominadas "endémicas", tienen un número bastante constante de casos a lo largo de todo el año. En otras hay "estaciones palúdicas", generalmente coincidentes con la estación lluviosa.

  
Enlaces relacionados:

:: ¿Que es Malaria? 

:: Roll Back Malaria Partnership

:: Paludismo (Programa especial para la investigación y entrenamiento en enfermedades tropicales, TDR) (En inglés)

:: Infografía sobre Paludismo (En inglés)

:: Hoja descriptiva: Malaria en las Américas


Pueden producirse grandes y devastadoras epidemias cuando el parásito se introduce en una zona donde la población ha tenido poco contacto con él y posee escasa o nula inmunidad al paludismo o cuando personas con baja inmunidad se desplazan a zonas donde los casos de paludismo son constantes. Estas epidemias pueden ser desencadenadas por condiciones climáticas húmedas y agravadas aún más por inundaciones o movimientos masivos de población originados por conflictos.

¿Todos los mosquitos transmiten el paludismo?

Síntomas


Los primeros síntomas comunes (fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómitos) suelen aparecer 10 a 15 días después de que se haya producido la infección. Si no se trata rápidamente con medicamentos eficaces, el paludismo puede ser grave, y a menudo mortal.

Población en riesgo


La mayoría de los casos y las muertes se registran en el África subsahariana. No obstante, también se ven afectadas Asia, Latinoamérica, Oriente Medio y algunas zonas de Europa. En 2006 el paludismo estaba presente en 109 países y territorios.

Grupos especiales de riesgo:

  • Son muy vulnerables los viajeros procedentes de regiones libres de paludismo, con escasa o nula inmunidad, que se desplazan a zonas donde la enfermedad es frecuente.
  • Las embarazadas no inmunes corren un alto riesgo de sufrir el paludismo. La enfermedad puede producir tasas de aborto elevadas y causar una mortalidad materna anual de más del 10% (cifra que puede llegar al 50% en casos de enfermedad grave).
  • Las embarazadas semiinmunes corren el riesgo de sufrir anemia intensa y retraso del crecimiento fetal aunque no presenten signos de enfermedad aguda. Se calcula que anualmente mueren 200 000 lactantes a consecuencia del paludismo adquirido durante el embarazo.
  • Las embarazadas infectadas por el VIH también corren mayor riesgo.

Tratamiento


El tratamiento temprano del paludismo reduce su duración, previene las complicaciones y evita la mayoría de las muertes. Debido a sus considerables repercusiones sanitarias en los países de bajos ingresos, el tratamiento del paludismo es parte esencial del desarrollo sanitario mundial. El objetivo del tratamiento consiste en curar al paciente, más que en reducir su número de parásitos.

El mejor tratamiento disponible, especialmente para el paludismo por P. falciparum, consiste en combinaciones de artemisinina con otros fármacos (los llamados tratamientos combinados basados en la artemisinina). Sin embargo, el potencial creciente de resistencia del parásito a estos medicamentos está socavando los esfuerzos por controlar el paludismo (véase más adelante). No hay alternativas eficaces a las artemisininas que ya estén en el mercado ni que se encuentren en las fases finales del proceso de desarrollo de medicamentos.

La OMS recomienda:

  • un tratamiento rápido de todos los episodios de la enfermedad (a ser posible, en las 24 siguientes al inicio de los síntomas);
  • el uso de mosquiteros tratados con insecticida para evitar las picaduras de los mosquitos por la noche;
  • en las embarazadas de zonas muy endémicas, dosis profilácticas de sulfadoxina–pirimetamina para eliminar periódicamente los parásitos que pueda haber en la placenta;
  • La fumigación de interiores con insecticidas de acción residual para matar los mosquitos que haya en las paredes y techos de las casas.

Guías for el tratamiento del paludismo (En Inglés)| Preguntas frecuentes

Resistencia a los fármacos


La resistencia a fármacos antipalúdicos utilizados habitualmente se ha propagado con rapidez. Para evitar que ocurra lo mismo con las artemisininas, estas deben utilizarse junto con otros antipalúdicos, y hay que evitar la monoterapia con artemisininas (el uso de una artemisinina en vez de los medicamentos combinados más eficaces).

La monoterapia es menos eficaz y aumenta la probabilidad de que los parásitos evolucionen y se vuelvan resistentes al fármaco. La protección frente a la propagación de cepas de parásitos resistentes a otras partes del mundo requiere una monitorización intensiva de la potencia de los fármacos.

La OMS recomienda una monitorización continua y está prestando asistencia a los países en su labor de fortalecimiento de la observación de los efectos de los fármacos.

Prevención


La prevención se centra en la reducción de la transmisión de la enfermedad mediante el control del mosquito vector del paludismo, aspecto en el que hay dos intervenciones principales:

  • la utilización de mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada, método que posee una elevada costoeficacia, y
  • la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual.

Estas intervenciones básicas pueden complementarse localmente con otros métodos de control de los vectores, tales como la reducción de las aguas estancadas donde se crían los mosquitos.

Resistencia a los insecticidas


En muchas zonas se están reforzando las medidas de control de los mosquitos, pero hay obstáculos importantes, tales como:

  • el aumento de la resistencia de los mosquitos a insecticidas clave como el DDT y los piretroides, sobre todo en África;
  • la inexistencia de insecticidas eficaces alternativos, o
  • los cambios locales de comportamiento de los mosquitos vectores del paludismo, que pueden deberse a las medidas de control (puesto que los insectos se desplazan hacia zonas más acogedoras).

No hay insecticidas alternativos que sean igual de eficaces y eficientes que el DDT y los piretroides, y el desarrollo de nuevos plaguicidas es una empresa cara y a largo plazo. Son imprescindibles prácticas de control de los vectores que hagan un uso juicioso de los insecticidas.

La detección de la resistencia a los insecticidas debe ser parte integral de las medidas nacionales de control, con el fin de garantizar que se están utilizando los métodos más eficaces de control de los vectores.

Para mayor información sobre Control de vectores: OPS | OMS (En inglés) 

Impacto económico


Más allá de las víctimas humanas, el paludismo causa estragos económicos en las zonas donde es frecuente, reduciendo el producto interior bruto (PIB) en hasta un 1,3% en países con altos niveles de transmisión. A largo plazo, la suma de estas pérdidas anuales ha creado diferencias considerables entre los PIB de los países con y sin paludismo (sobre todo en África).

Los costos sanitarios del paludismo incluyen gastos tanto personales como públicos en prevención y tratamiento. En algunos países con gran carga de paludismo, la enfermedad es responsable de:

  • hasta un 40% del gasto sanitario pblico;
  • un 30% a 50% de los ingresos en hospitales, y
  • hasta un 60% de las consultas ambulatorias.

El paludismo afecta de forma desproporcionada a los pobres que no pueden pagarse el tratamiento o tienen un acceso reducido a la atención sanitaria, y atrapa a las familias y a las comunidades en una espiral de pobreza.

Eliminación

Datos recientes revelan que la aplicación a gran escala de las estrategias recomendadas por la OMS podría reducir rápidamente el paludismo, sobre todo en zonas donde la transmisión es elevada, como sucede en África. La OMS y los Estados Miembros han hecho importantes progresos en la eliminación del paludismo. Por ejemplo, Maldivas, Túnez y los Emiratos Árabes Unidos lo han eliminado. El éxito de los países se debe a un intenso compromiso nacional y a la coordinación de sus esfuerzos con los asociados.

Última actualización el Viernes 18 de Abril de 2014 10:41

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