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“Casi dos décadas de aplicación e investigación han dejado claro que el MMC constituye algo más que una alternativa a los cuidados en incubadora. Se ha puesto de manifiesto que repercute eficazmente en el control de la temperatura, la lactancia materna y el desarrollo de vínculos afectivos referidos a todos los neonatos, al margen de su entorno, peso, edad gestacional y situación clínica”.

Departamento de Salud Reproductiva e Investigaciones Conexas, Organización Mundial de la Salud. Método madre canguro: una guía práctica 1ª edición, Ginebra: OMS, 2003.

¿Cuál es el problema? El cuidado de neonatos de bajo peso al nacer requiere métodos complejos

Todos los años, alrededor de 20 millones de lactantes nacen con bajo peso en todo el mundo. Estos recién nacidos prematuros constituyen una carga pesada para los sistemas de salud y seguridad social de los países en vías de desarrollo.

Dado que la atención médica de los lactantes de bajo peso al nacer es compleja y demanda una costosa infraestructura y personal altamente calificado, esta situación por lo general constituye una experiencia traumática para las familias. O bien esas familias no pueden acceder a los costosos cuidados neonatales, o bien las unidades de cuidados neonatales no cuentan con personal suficiente ni con los equipos adecuados; son frecuentes las incubadoras que no funcionan correctamente, los monitores averiados, el hacinamiento y las infecciones nosocomiales. En estos casos, las unidades de cuidados neonatales constituyen trampas potencialmente mortales.

Investigación para la práctica: Método madre canguro para lactantes de bajo peso al nacer

En 1978, Edgar Rey, un pediatra colombiano preocupado por los problemas surgidos a raíz de la escasez de incubadoras y el impacto de separar a las mujeres de los recién nacidos en unidades de cuidados neonatales, desarrolló el método madre canguro (MMC), una técnica de atención de salud para lactantes de bajo peso al nacer que es al menos tan eficaz como la atención tradicional en una unidad de cuidados neonatales.

De acuerdo con el método madre canguro, los neonatos que pesan 2000 gramos o menos al nacer y que no pueden regular su temperatura corporal permanecen con su madre. Las madres mismas sirven de incubadoras, fuente principal de estimulación y alimentación. ¿De qué manera? Se acomoda a los recién nacidos pegados al pecho de la madre en contacto piel a piel y se los mantiene en posición vertical las 24 horas del día. Las madres pueden compartir el papel de proveedora de la posición canguro con otras personas, en especial, con el padre del recién nacido, sin alterar las rutinas de lactancia materna. El cuidador duerme en posición semi-sentada. La evidencia respalda la eficacia y seguridad del MMC en recién nacidos prematuros estables.

En lactantes de bajo peso al nacer que no pueden regular su temperatura, el MMC es al menos tan seguro y eficaz como la atención tradicional con incubadoras. El MMC ofrece las condiciones ideales para que los lactantes de bajo peso al nacer estables se desarrollen, aumenta la participación y la capacidad de los padres y contribuye al proceso de curación. Además, el MMC brinda cuidados de calidad a una fracción del costo de la atención convencional y puede ponerse en práctica en diversos establecimientos en los distintos niveles de atención.

El paso siguiente: Mejorar la aceptación de las unidades de método madre canguro y el acceso a ellas

El MMC puede ser inapropiado para cuidadores con problemas mentales, cognitivos o comportamentales importantes. Algunos padres pueden sentirse intimidados o abrumados por el cuidado de un niño prematuro. Sin embargo, dado que el MMC puede ser la mejor opción si no se dispone de unidades de cuidados neonatales, es necesario trabajar para mejorar la aceptación del alto valor de estas unidades.

Otra cuestión es el acceso a las unidades de MMC. En especial en las áreas rurales, las personas deberían recorrer largas distancias para acudir al centro de MMC y los costos de oportunidad podrían ser elevados. Además, los entornos rigurosos o riesgosos (como climas extremos, inundaciones o zonas de conflicto) o las condiciones de tránsito peligrosas pueden hacer que sea más seguro permanecer en el hospital para no dañar al niño prematuro.

Sin embargo, se ha demostrado que, durante el seguimiento de un año en el estudio de Bogotá, no se registraron incidentes de transporte entre el hogar y el centro de MMC. Para sobrellevar mejor los problemas de transporte, el MMC se ha proporcionado en “pabellones canguro”. Las madres y los lactantes por lo general permanecen allí hasta que puedan ser dados de alta para regresar a su hogar de manera segura una vez que no ya no sea necesaria la vigilancia frecuente. Los “pabellones canguro” son la manera estándar de proporcionar el MMC en varios establecimientos de gran tamaño, tanto en países en vías de desarrollo (p. ej., el Hospital Jose Fabella de Manila) como en países desarrollados (p. ej., el Hospital Helsingborg de Suecia).

Más en: www.paho.org/portalinvestigacion/estudiosdecaso

Referencias:

 

 

 

 

 

Última actualización el Viernes 13 de Junio de 2014 07:31

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