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Washington, D.C., 28 de septiembre del 2010 (OPS) — Líderes de salud de todo el continente americano probaron hoy una nueva estrategia regional para reducir el uso de sustancias nocivas y mitigar los efectos negativos en la salud de tal uso, durante la 50.a Reunión del Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS).  

Líderes de salud se comprometen a adoptar acciones para enfrentar el uso abusivo de drogas en América Latina y el CaribeLa nueva Estrategia en el uso de Sustancias y la Salud Pública se centra en la prevención, la intervención temprana, la reducción de daños, el tratamiento, la rehabilitación, la reintegración social y la administración de sistemas de salud. Con el fin de reducir la demanda de las sustancias, la estrategia se complementa con el control de suministros y otros esfuerzos relacionados a la justicia criminal.  

"El uso de sustancias es un tema muy importante que repercute sobre el desarrollo económico y social, así como sobre la violencia y la estabilidad familiar," dijo el Doctor Luiz Galvão, gerente del área de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental de la OPS. "Es un tema amplio que abarca más que la salud".

Aunque el abuso de sustancias psicotrópicas es más común en los países desarrollados de las Américas, repercute desproporcionadamente sobre los países de ingresos bajos y medianos. El uso perjudicial de las sustancias está a menudo concentrado en las zonas urbanas y en particular afecta a los jóvenes y a otros grupos vulnerables.

Una variedad de intervenciones han resultado eficaces al abordar el uso y la dependencia de sustancias perjudiciales, entre ellos, el uso bajo supervisión médica de opioides para tratar la dependencia a opiáceos, el programa de intercambio de agujas, y programas de prevención amplia a través de una variedad de entornos enfocados en adolescentes.

A pesar de la promesa de estas intervenciones, a las personas con problemas por consumo de sustancias psicoactivas les son a menudo negadas la atención médica o tienen dificultad para obtenerla. En algunos casos, los servicios se ofrecen solo en áreas aisladas o en asilos, a menudo lejos de las familias y las comunidades de pacientes. En otros casos, a los pacientes les asignan tratamiento involuntario sin proceso legal con todas las garantías. Las personas sin hogar y otros grupos marginados tienen mayor dificultad en obtener acceso a los servicios.

La nueva estrategia aprobada hoy exhorta los países a:

  • Hacer el uso de sustancias una prioridad mayor para la acción de salud pública y dedicar los esfuerzos prioritarios para reducir las brechas entre las necesidades y el tratamiento disponible.  
  • Abordar los factores sociales que influencian el uso de sustancias, aumentando la protección social, la promoción del desarrollo sostenible, y de la mejora del acceso a servicios de salud de calidad.
  • Promover el acceso a la asistencia y al tratamiento para uso de sustancias para toda la población fortaleciendo los servicios mediante un enfoque de atención primaria de salud y mediante redes integradas de prestación de servicios y otros modelos que no dependen de hospitales residenciales. 
  • Fortalecer los marcos jurídicos para proteger los derechos humanos de las personas con trastornos como consecuencia del uso de sustancias y hacer cumplir leyes sobre uso de sustancias sin tener efectos negativos en salud pública.
  • Promover la participación de los sectores diferentes de la salud en las iniciativas para prevenir el inicio del uso de sustancias por los niños y los adolescentes, y para reducir estigma y la discriminación contra las personas con trastornos del uso de sustancias. 
  • Promover la participación de la comunidad, de lo que han sido usuarios de sustancias, y de los miembros de la familia en la formulación de políticas, la prevención y las actividades de tratamiento (por ejemplo, mediante organizaciones de ayuda mutua).
  • Fortalecer las asociaciones entre el sector público y otros sectores, incluyendo organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas, y actores sociales clave en la formulación y la planificación de políticas en el uso de sustancias.
  • Dedicar suficientes recursos financieros tanto al control de suministros como a los esfuerzos de reducción de la demanda.  

Galvão dijo que el progreso reciente en la reforma psiquiátrica había puesto a los Estados Miembros de la OPS en una "mejor posición para llevar a cabo una estrategia centrada en la prevención y el tratamiento".  Y señaló que las autoridades sanitarias en toda la Región habían participado en la elaboración de la nueva estrategia. 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), fundada en 1902, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y la calidad de vida de su gente. Es también la Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

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Última actualización el Martes 28 de Septiembre de 2010 11:18

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