Skip to content


  • En América Latina y el Caribe se siguen construyendo establecimientos de salud en zonas de alto riesgo, sin medidas adecuadas de protección.
  • El 67% de los establecimientos de salud de la Región están ubicados en zonas de riesgo de desastres.  
  • Solo 4 de cada 10 hospitales ya evaluados están preparados para seguir funcionando después de un siniestro natural.

Washington, D.C., 1 de octubre del 2010 (OPS). Los ministros de salud de todo el continente americano hicieron hoy un llamado a realizar nuevos esfuerzos para hacer que los hospitales sean más seguros en caso de desastres, de tal modo que puedan seguir proporcionando servicios de salud en los momentos de urgente necesidad.  

Los líderes de salud, reunidos en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Washington, D.C., respaldaron un nuevo plan regional que incluye planificación, inversiones y sistemas de supervisión para conseguir que los hospitales y otros establecimientos de salud nuevos sean construidos conforme a normas de resiliencia a los desastres y que se modernicen las instalaciones más viejas para que puedan seguir funcionando en estas emergencias. 

Informes de los países miembros de la OPS revelan que el 67% de los establecimientos de salud existentes en la Región de las Américas están ubicados en zonas de riesgo de desastres y que se continúan construyendo establecimientos de salud nuevos en esas áreas. Esto es consecuencia de que la mayoría de los países carecen de normas actualizadas, de mecanismos de supervisión y de facultades administrativas para garantizar la seguridad y la operación continua de los establecimientos de salud.

No se cuenta con datos acerca de cuántos establecimientos en zonas de alto riesgo son vulnerables a los desastres. Sin embargo, evaluaciones efectuadas en 327 hospitales de 17 países usando el “índice de seguridad hospitalaria” encontraron que sólo 39% de los hospitales evaluados tenían grandes probabilidades de seguir funcionando después de un desastre. En 16% de los establecimientos, se juzgó necesario tomar medidas urgentes porque se consideraba improbable que pudieran proteger la vida de los pacientes y el personal de salud en caso de un desastre.

Cuando un hospital se torna inoperante durante un desastre, la pérdida de los servicios de urgencia hace más difícil salvar vidas. Además, con cada hospital que deja de funcionar, un promedio de 200.000 personas se ven privadas de asistencia sanitaria, durante meses o hasta años.

En el terremoto acaecido en Haití en enero de este año, 22 hospitales resultaron seriamente dañados y ocho fueron destruidos en las tres regiones más afectadas. Los hospitales de campaña —cuya instalación tomó días o semanas— que prestaron servicios limitados de salud a los sobrevivientes que necesitaban atención médica.

En el terremoto del 27 de febrero en Chile, 79 de los 130 hospitales en el área afectada sufrieron daños, perdiéndose así unas 4.700 camas de hospital. La mayoría de los hospitales que sufrieron daños graves eran estructuras más viejas que no se habían mejorado para reducir su vulnerabilidad ante los desastres. Muchos de ellos estaban cerca y en algunos casos a solo unos metros de hospitales nuevos que se habían construido conforme a “normas de seguridad para hospitales” y que sufrieron poco o ningún daño.

En el plan de acción aprobado hoy se insta a todos los Estados Miembros de la OPS a:  

  • Instaurar programas nacionales de “hospitales seguros”, que establezcan las prioridades para las inversiones e incluyan la participación de todas las instituciones y sectores interesados.
  • Crear sistemas de seguimiento de las construcciones nuevas, las reparaciones y las mejoras en los establecimientos de salud y establecer mecanismos de transparencia para el financiamiento y la ejecución de los proyectos de infraestructura sanitaria.
  • Instituir sistemas para la supervisión y el control y reunir un cuadro de expertos en seguridad estructural, no estructural y funcional de los establecimientos de salud para dotar de personal a esos sistemas.
  • Elaborar un marco jurídico para garantizar que los establecimientos y servicios de apoyo nuevos reúnan las condiciones básicas para seguir operando en caso de desastres.
  • Formular directrices técnicas para el emplazamiento de los establecimientos de salud y para las medidas de mitigación del daño, que sean incluidas como instrucciones en las licitaciones para el diseño, la construcción y la operación. Elaborar normas de seguridad que sean incorporadas en los acuerdos de financiamiento de los establecimientos de salud.
  • Mejorar la seguridad de los establecimientos de salud existentes, dando prioridad a los que son parte esencial de la red de servicios de salud durante las situaciones de emergencia y los desastres.

Al aprobar el nuevo plan regional de acción, los ministros de Salud observaron la creciente demanda y la voluntad política pública concernientes a hospitales seguros, ejemplificadas por una serie de compromisos nacionales e internacionales en esta área. Colombia, Ecuador, México y Perú, entre otros países, han adoptado planes nacionales de hospitales seguros, mientras que otros países están redactando o actualizando la legislación sobre el diseño y la construcción de establecimientos de salud para resistir desastres y la operación de estos establecimientos en situaciones de desastre. Por lo menos 24 países y territorios de las Américas tienen equipos de evaluación capacitados en el uso del índice de seguridad hospitalaria, y cientos de hospitales ya han sido evaluados. 

El Consejo Directivo de la OPS reúne cada año a los ministros de salud y otros delegados de alto nivel de toda América para establecer las prioridades en la cooperación panamericana en materia de salud y orientar los programas de cooperación técnica de la OPS en sus Estados Miembros.  

La Organización Panamericana de la Salud fue creada en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con todos los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de los pueblos del continente americano.  

Enlaces:


Para más información, comuníquese con Donna Eberwine-Villagrán, correo electrónico: Esta dirección electrónica está protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla , especialista en medios de difusión y comunicación, Área de Gestión de Conocimientos y Comunicación, OPS/OMS, tel. +1 202 974 3122, fax +1 202 974 3143 o www.paho.org.

Última actualización el Viernes 01 de Octubre de 2010 03:40

Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud
525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America
Tel.: +1 (202) 974-3000 Fax: +1 (202) 974-3663

© Pan American Health Organization. All rights reserved.