Pan American Health Organization | Organización Panamericana de la Salud

Skip to content

Destacados

Las noticias más recientes


La salud mental es un componente fundamental e inseparable de la salud

"Se estima que una de cada cuatro personas padecerá un trastorno mental a lo largo de la vida, y que una de cada cuatro familias tiene al menos un miembro afectado por uno o más trastornos mentales."  Directora de la Organización Panamericana de la Salud en la 'Conferencia Regional de Salud Mental' señala la importancia de realizar un balance entre las buenas prácticas, los logros alcanzados y los obstáculos y barreras que aún existen en este prioritario tema de salud.


Conferencia Regional de Salud Mental
"20 años después de la Declaración de Caracas"
[ Panamá. 7-8 de octubre, 2010. ]

Expertos analizan la implementación regional de la
Estrategia y plan de acción sobre salud mental

No hay salud sin salud mental

"La salud mental es un componente fundamental e inseparable de la salud y está directamente relacionada con el bienestar personal, familiar y comunitario, aunque muchas veces se la subestime en contraposición con la salud física. Los trastornos mentales tienen un impacto importante en términos de mortalidad, morbilidad y discapacidad en todas las etapas de la vida. "


A 20 años de la Declaración de Caracas que supuso un cambio en los planteamientos regionales sobre el abordaje de los problemas de salud mental, celebró la OPS en Panamá la 'Conferencia Regional de Salud Mental' en el marco de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, este 10 de octubre, bajo el lema: “Salud Mental y enfermedades de larga evolución: la necesidad de cuidados continuos e integrales”.

Con la presencia de más de 140 especialistas y expertos de la región de las Américas y de Europa, autoridades panameñas de Salud, el ex-director del departamento de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Benedetto Saraceno y Franklin Vergara, Ministro de Salud de Panamá; Mirta Roses, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), inauguró la 'Conferencia Regional de Salud Mental' señalando la importancia de realizar un balance entre las buenas prácticas, los logros alcanzados y los obstáculos y barreras que aún existen en el tema.

El Dr. Jorge Rodríguez, coordinador regional del proyecto de Salud Mental de la OPS/OMS, coordinó las acciones preparatorias de la Reunión sobre la Estrategia Regional de Salud Mental, donde expertos de todo el continente americano discutieron el marco de implementación de la Estrategia y plan de acción  sobre Salud Mental, aprobados por el Consejo Directivo de la OPS en septiembre de 2009.

"La salud mental en las Américas es una de las áreas de trabajo prioritarias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)."

Afirmó la Dra. Mirta Roses Periago, directora de la OPS, destacando como aún persite la falta de tratamiento en muchas personas afectadas por enfermedades mentales y desórdenes del comportamiento.   


Dra. Mirta Roses, Directora de la OPS entrega placa de reconocimiento en el homenaje al Dr. Benedetto Sarraceno.
Por su parte, en la región de las Américas, tenemos entrte otros varios ejemplos existosos en Panamá y Chile, Brasil, Belice y Cuba. Desde el encuentro en Caracas, hemos tenido un trabajo continuo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y con expertos en salud mental y se ha revisado toda la legislación sobre el tema de los derechos de los pacientes con esta enfermedad- añadió.

Por su parte, Franklin Vergara, Ministro de Salud de Panamá, señaló que en Panamá ya no queda ningún rincón en el país en el que no se atienda la salud mental.


Dra. Mirta Roses, Directora de la OPS junto a Itzhak Levav, uno de los organizadores de la conferencia de Caracas.

En ocasión de la conferencia se le ofreció un homenaje al Dr. Benedetto Sarracero, quién disertó a su vez una conferencia magistral titulada: 'La salud mental desde una perspectiva global. Una visión de futuro'.

Benedetto sirvió por más de 10 años en la Organización Mundial de la Salud como un experto destacado y un líder indiscutible en el campo de la salud mental a nivel global.  Mucho antes de ser Director de Salud Mental de la OMS, en su condición de psiquiatra italiano e investigador del Instituto Mario Negri, ya andaba recorriendo caminos en la Región. Nicaragua fue testigo de su trayectoria como impulsor del cambio ya que  en ese país fue creador y fundador de varios centros de atención psicosocial (CAPS) que fueron en su momento una de las expresiones mas importantes de la reforma de los servicios psiquiátricos.  


* Discurso de apertura.
Dra. Mirta Roses Periago
Directora,
Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS)

En primer lugar quiero expresar - en mi nombre y el de la Organización Panamericana de la Salud - mi agradecimiento al Gobierno de Panamá y en particular al Dr. Franklin Vergara, Ministro de Salud, por haber aceptado ser sede y co-auspiciar esta Conferencia Regional de Salud Mental.

Este será, seguramente, uno de los eventos más relevantes en el campo de la salud mental, en Latinoamérica y el Caribe, después de la Conferencia para la Reestructuración de la Atención Psiquiátrica celebrada en Caracas, Venezuela, en noviembre de 1990.

La salud mental es un componente fundamental e inseparable de la salud y está directamente relacionada con el bienestar personal, familiar y comunitario, aunque muchas veces se la subestime en contraposición con la salud física. Los trastornos mentales tienen un impacto importante en términos de mortalidad, morbilidad y discapacidad en todas las etapas de la vida. 

Situación actual  

Creo que ofrecerles, a manera de ejemplo, algunos datos sobre la problemática relacionada con la salud mental puede ilustrar mejor la situación actual y relevancia del tema en nuestra Región:

• Se estima que una de cada cuatro personas padecerá un trastorno mental a lo largo de la vida, y que una de cada cuatro familias tiene al menos un miembro afectado por uno o más trastornos mentales. Los trastornos mentales representan una importante y significativa parte de la morbilidad que se atiende en los centros de atención primaria.

• El alcohol y otras sustancias psicoactivas se han convertido en un problema de salud de primer orden y la carga de morbilidad conexa es alta. El consumo de alcohol es un factor de riesgo relacionado con otras condiciones como la mortalidad por accidentes o las enfermedades crónicas no transmisibles y se vincula con más de 60 problemas de salud, lo cual lo colocó en primer lugar entre 26 factores de riesgo en las Américas.

• En el pasado, la niñez y la adolescencia fueron erróneamente consideradas como etapas de la vida en las que las enfermedades psíquicas no eran frecuentes. Sin embargo la mayoría de los trastornos mentales severos comienzan durante la niñez y la adolescencia. 

• Con el aumento de la expectativa de vida, la población adulta mayor se ha incrementado en los países de América Latina y el Caribe, al igual que han aumentado los trastornos mentales asociados a esta etapa de la vida, como la depresión, las demencias y el abuso de alcohol. Se estima que 30% de las personas mayores de 65 años padecen depresión.

• Los pueblos indígenas en nuestra Región son uno de los grupos que están expuestos a mayores condiciones de riesgo psicosocial, afectados históricamente por la pobreza y la exclusión social.

Legado de la Conferencia de Caracas 

Creo que el momento lo merece, por lo que les ruego me permitan hacer un poco de historia. La Conferencia de Caracas, de 1990, expresó la preocupación por el estado crítico en que se encontraban, en aquel entonces, los servicios psiquiátricos de nuestros países, que requerían un cambio radical en el modelo asistencial predominante, basado en el viejo manicomio, y su reemplazo por alternativas de servicios comunitarios y centrados en la Atención Primaria. También la reunión puso sobre la mesa un tema relativamente olvidado, entonces, el de la protección y defensa de los derechos humanos de las personas con trastornos mentales.

El evento de Caracas fue auspiciado por la OPS y otras organizaciones interesadas en el tema. Benedetto Saraceno junto con Itzhak Levav, fueron los gestores e impulsores de aquella iniciativa. Hoy tenemos el placer que ambos nos acompañen en esta reunión, 20 años después; y a ambos quiero extenderles mi reconocimiento público.

La Declaración de Caracas fue el producto de una serie de factores de naturaleza técnico-científica, ética, social y política. El documento no tuvo solo un valor simbólico, sino que marcó un hito en el desarrollo de los programas y servicios de salud mental en el continente y se tradujo en cambios y avances concretos en muchos países. Las Resoluciones sobre salud mental promulgadas por los Consejos Directivos de la OPS, con posterioridad (1997 y 2001), ratificaron la voluntad de los Gobiernos de continuar en el camino emprendido.

A lo largo de estos años la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha trabajado de manera sostenida con los Estados Miembros para fortalecer las capacidades nacionales e implementar políticas y planes nacionales de salud mental; una especial atención se le ha dedicado a la reorientación de los servicios y a la integración de la salud mental en los sistemas sanitarios. La cooperación técnica se ha basado, en gran medida, en los principios de la Declaración de Caracas y los mandatos de los Cuerpos Directivos.

 Importantes retos 

Es evidente que durante este periodo de tiempo han aparecido nuevos problemas que, unidos a las asignaturas pendientes, nos imponen importantes retos. Tenemos que seguir avanzado por el camino de la reestructuración de los servicios y debemos reducir la enorme brecha de tratamiento existente. Pero adicionalmente, problemas como la protección de la población en situación de vulnerabilidad psicosocial, el suicidio, los trastornos mentales en la infancia y adolescencia, el abuso de sustancia y la violencia emergen de manera más visible y requieren una respuesta efectiva de los programas y servicios de salud.

Una conclusión importante es que de las experiencias vividas a lo largo de estos años derivan importantes lecciones, cuya aplicación en el futuro puede ser crucial para la continuidad de los procesos de cambio. Pero también, es necesario documentar y diseminar estas experiencias innovadoras de atención en salud mental, acción que se favorece por el desarrollo de la cooperación entre países.

Estrategia y Plan de Acción en Salud Mental. Prioridad de la OPS.

El año 2009, marcó un nuevo hito histórico en la Región. Todos los países de las Américas reunidos en el seno del Consejo Directivo de la OPS aprobaron una Resolución que dio vida, por primera vez, a una “Estrategia y Plan de Acción en Salud Mental” que será una guía para la acción en el continente durante los próximos 10 años. Este documento se convierte en una herramienta técnica y política para la abogacía y para continuar en el camino de los cambios necesarios.

Pero este no es un hecho fortuito o aislado, es - sin lugar a dudas - el producto de un proceso previo de largos años y no hubiera sido posible sin el esfuerzo, las contribuciones y el soporte de los propios trabajadores de la salud e instituciones de muchos países.  También tenemos que reconocer a los verdaderos protagonistas, las comunidades, así como las personas con enfermedades mentales y sus familias.

Las bases que justifican este llamado a la acción en el 2009 son varias y de distinto carácter. Menciono algunas a continuación:

• Los trastornos mentales y neurológicos representan el 21% de la carga total de enfermedad, con un impacto importante en la salud de los pueblos y en las economías de los países de América Latina y el Caribe.

• Existe una importante brecha de tratamiento, es decir una alta proporción de personas (más del 50%) con trastornos mentales que no reciben ningún tipo de atención en los servicios de salud.

• Las necesidades de salud mental de la población se tornan crecientes, en especial para los grupos más vulnerables y para las personas en condiciones especiales.

• Se evidencian numerosas debilidades en la respuesta que ofrecen los servicios de salud.

• Las obligaciones adquiridas por los países en el ámbito internacional y regional en materia de derechos humanos los comprometen a actuar con firmeza en este campo.

El propósito de la Estrategia es fortalecer la respuesta integrada del sector salud, mediante la ejecución de planes apropiados de promoción de la salud mental y de prevención, tratamiento y rehabilitación de los trastornos mentales y por abuso de sustancias, basado en un modelo comunitario de atención.

La Estrategia enfatiza que no hay salud física sin salud mental y que es necesario un abordaje del proceso de salud y enfermedad no solo desde la perspectiva de la atención al daño, sino también desde el ángulo de la protección de los atributos positivos de la salud y del fomento del bienestar de la población.

Con la nueva Estrategia Regional se posiciona la salud mental en la agenda de los gobiernos del continente americano; y se fortalece la voluntad política y técnica. Cabe ahora, entonces, acelerar los tiempos de implementación de las reformas en los países.

Plan de Acción Global en Salud Mental de la OMS 

En el plano mundial, la Organización Mundial de la Salud lanzó, en el 2008, un Plan  de Acción Global en Salud Mental dirigido a reducir las brechas existentes en la atención a los trastornos mentales y neurológicos. Este plan está en plena concordancia con la Estrategia Regional y entre otras cosas ofrecerá herramientas para las intervenciones en la Atención Primaria de las condiciones identificadas como prioritarias.

Como se observa  el camino a seguir a nivel global, regional y nacional está claramente trazado. Es de esperar que el esfuerzo conjunto de muchos actores nacionales y de la cooperación internacional - en un ámbito común de responsabilidad y acción - logre cambiar sustancialmente la respuesta de los sistemas de salud ante la problemática de salud mental.

Panamá es un ejemplo para toda la Región  

Quiero hacer una mención particular a Panamá, que no sólo es el centro o puente de las Américas en términos geográficos, sino que también desde el punto de vista de la salud mental constituye una experiencia positiva e innovadora en Latinoamérica y el Caribe. La reestructuración de la atención psiquiátrica cuyos principios se formularon en 1990, se han hecho realidad en Panamá mediante un proceso sostenido y sistemático de más de dos décadas. Se destacan entre otras cosas la reforma del hospital psiquiátrico nacional y su transformación en el Instituto Nacional de Salud Mental, con una importante y significativa reducción en el número de camas (de más de mil camas en los 80s a menos de doscientas hoy), que fue parte de un serio proceso de desinstitucionalización e inserción de las personas con enfermedades mentales de larga evolución en la comunidad. También ha habido una descentralización progresiva de los servicios ambulatorios especializados y un fortalecimiento de la hospitalización psiquiátrica en hospitales generales. Todo esto dentro del marco de una estrategia coherente y sostenible para el desarrollo de un modelo comunitario de servicios a escala nacional. Panamá es un ejemplo para toda la Región y es un digno anfitrión de este evento.

Realizando un balance entre las buenas prácticas, los logros alcanzados y los obstáculos y barreras que aún existen en el tema 

En la Conferencia tenemos mas de 100 asistentes representando la casi totalidad de los países de la Región. Nos honra la presencia de profesionales y expertos del campo de la salud mental, funcionarios de los ministerios de salud y otras instituciones públicas, centros colaboradores de OPS, instituciones académicas, delegados de organizaciones no gubernamentales y organizaciones relacionadas con la defensa de los derechos humanos, así como usuarios y familiares. La composición amplia y heterogénea, pero representativa de las distintas perspectivas de la salud mental, es precisamente una de las riquezas y fortalezas de esta reunión.

La agenda de trabajo es muy completa, comprende las diferentes temáticas de más interés para los países y ofrece un espacio para el intercambio de experiencias. Al final tendremos productos concretos, entre estos se habrá discutido un marco de trabajo para implementar la Estrategia Regional en los próximos años a nivel de los países. Y ese será un gran reto, como agencia de cooperación internacional en el campo de la salud, apoyarlos a ustedes para que puedan impulsar en sus países políticas y planes nacionales sustentados en los principios de la Estrategia Regional.

Es indudable que existen enormes desafíos, pero soy muy optimista. Cuando miramos hacia atrás, los logros alcanzados son muchos, hay experiencias innovadoras en la Región y muchas lecciones aprendidas. La voluntad política de los gobiernos es creciente. En fin, hemos probado que se puede vencer los mitos, el estigma, la discriminación y la complacencia con el status quo.

Muchas gracias al equipo de la OPS y a los panameños que han trabajado duro en la planificación, preparación y organización de este evento. Mi reconocimiento y saludo a todos los asistentes que proceden de diferentes países de nuestro continente. Estoy segura, que con la participación entusiasta, activa  y propositiva de todos tendremos una Conferencia muy exitosa.


Estrategia de Salud MetalMás información:

Estrategia de Salud Metal


Para más información, contactar Esta dirección electrónica está protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla , Organización Panamericana de la Salud, Oficina de la Dirección.


 

Campañas

Visite el sitio

Cursos virtuales

Más cursos virtuales

Publicación destacada

Más publicaciones

Oficinas de país

Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud
525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America
Tel.: +1 (202) 974-3000 Fax: +1 (202) 974-3663

© Pan American Health Organization. All rights reserved.