Pan American Health Organization | Organización Panamericana de la Salud

Skip to content

Destacados

Las noticias más recientes


La partida del doctor Carlos Tejada

"Con profunda pena nos enteramos de la triste la noticia del fallecimiento del doctor Carlos Tejada Valenzuela, el martes 3 de mayo en Guatemala, a los 81 años de edad.

En nombre de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud y en nombre propio, quisiera expresar a su familia y al personal del INCAP nuestro más sentido pésame.

El doctor Tejada fue Director del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP) de 1975 a 1980. Previamente, entre 1969 y 1974, había dirigido el Centro de Estudios Superiores en Nutrición y Ciencias de Alimentos (CESNA) del INCAP.

Fue un científico guatemalteco destacado, que luego de graduarse como médico y cirujano en la Universidad de San Carlos de Guatemala, realizó cursos de pos grado y entrenamientos en La Habana, Cuba, el Instituto del Cáncer de Villejuif de Francia y en el Massachusetts General Hospital de Boston. Publicó más de 50 artículos científicos sobre nutrición, patología y campos relacionados. Sus aportes a la ciencia fueron incluidos en revistas internacionales, tales como American Journal of Clinical Nutrition, American Journal of Pathology, American Journal of Public Health, Journal of Pediatrics, Archivos Latinoamericanos de Nutrición, Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana, entre otras.

Integró asociaciones como la Sociedad Americana de Patología Clínica, la Asociación Americana de Salud Pública (Estados Unidas), la Asociación de Anatomistas (Francia), la Asociación para el Estudio del Cáncer (Francia), la Sociedad Latinoamericana de Nutrición. Fue Presidente del Comité de Escuelas de Ciencias de alimentos, Economía Doméstica y Dietética del International Union of Nutritional Sciencies.

Con su sólida formación científica, fue un referente indiscutido en su área tanto en su país como en Centroamerica. Dedicó mucho de su trabajo científico en describir la problemática de la desnutrición proteico-calórica, su diagnóstico, tratamiento y prevención, tuvo un papel fundamental en la formación de recursos humanos especializados en nutrición y en el campo de la investigación.

La partida del doctor Tejada representa una gran pérdida para la comunidad científica, porque se ha ido un trabajador incansable de la salud nutricional.

Mirta Roses
Directora


Sandwich Notch Farm, Nueva Hampshire, mayo del 2011

IN MEMORIAM: Carlos Tejada Valenzuela
Nevin S. Scrimshaw, primer director del INCAP (1949-1961)

Cuando Carlos Tejada Valenzuela regresó a Guatemala poco después de la inauguración del INCAP, vino a mi oficina para interesarse por las oportunidades de investigación. Desde un principio se hizo evidente que por su capacitación, sus intereses y su entusiasmo sería una incorporación excelente para el joven Instituto. Le ofrecí de inmediato un puesto para que estableciera una división de anatomía patológica nutricional y tuve la gran suerte de que lo aceptara. Más tarde, me enteré de que había sido premiado como el Residente de Anatomía Patológica más destacado de los 10 últimos años en el Hospital General de Massachusetts. Además, su esposa, Isabel Castillo de Tejada, había trabajado en el laboratorio de anatomía patológica de ese hospital general, gracias a lo cual pudo organizar el laboratorio de investigación de su marido en el INCAP y formar a sus técnicos. Esta labor, así como el gran apoyo que le brindó a su esposo en su dedicación al INCAP, la hacen digna de respeto y admiración.

Pilo, como lo llamaban sus amigos y colegas, empezó enseguida a aumentar considerablemente la calidad y la productividad científica del INCAP. Sus estudios sobre la anatomía patológica relacionada con la nutrición de los mayas actuales fueron una de las primeras publicaciones de investigación del INCAP de mayor utilidad. Más tarde dirigió el famoso estudio interamericano sobre la ateroesclerosis (1959-1965), basado en el INCAP y organizado en colaboración con anatomopatólogos de la Universidad del Valle en Cali (Colombia) y de la Universidad Estatal de Nueva Orleans. Se aleatorizó y se evaluó en modo ciego el grado de aterosclerosis de aortas y vasos coronarios en más de 22 000 autopsias seriadas en 12 hospitales generales de América Latina, uno de Nueva Orleans y otro de Oslo. En las muestras de los hospitales latinoamericanos, la aterosclerosis raras veces era clínicamente significativa, en tanto que los pacientes de los dos hospitales de países industrializados empezaban a presentar aterosclerosis en la tercera década. El factor con la correlación más significativa era la proporción de calorías procedentes de las grasas en el régimen alimentario, algo que en aquel momento no se había establecido.

Otra contribución del doctor Tejada que influyó en gran medida a la reputación mundial del INCAP fue la comercialización con éxito de la INCAPARINA. Varios de los principales profesionales del INCAP participaron en su conceptualización, las pruebas en animales de laboratorio, los ensayos en niños bien alimentados, la demostración de que podía usarse para tratar el kwashiorkor y el desarrollo de fuentes locales para la materia prima. La INCAPARINA era equivalente en valor nutritivo a la leche fresca a una quinta parte de su costo y compatible con las creencias y prácticas culinarias locales. Los ensayos sobre el terreno demostraron que las madres la preferían a la leche en polvo desnatada para sus hijos. Sin embargo, no podíamos producirla y distribuirla en una escala nacional. Tejada encaró el problema y lo resolvió con una notable dedicación y un éxito que aún perdura: su uso sigue aumentando en Centroamérica casi 40 años después.

El doctor Tejada también merece crédito por su apoyo firme y eficaz de los programas de capacitación, gracias a los cuales el INCAP es ampliamente conocido y apreciado. En los primeros programas se brindaba a médicos y estudiantes de farmacia de las universidades de los países miembros la oportunidad de realizar investigaciones en el INCAP para sus tesis. A esto se añadieron los programas de Maestría en Nutrición y Bromatología y en Bioquímica Nutricional. Cuando Susana Icaza propuso la creación de una escuela del INCAP para la capacitación de dietistas y nutricionistas, el apoyo decidido de Tejada y sus gestiones para que el grado profesional se presentase por intermedio de la Universidad de San Carlos hicieron que el proyecto se convirtiera en realidad. Fue también impresionante el programa de salud pública de capacitación nutricional para médicos que Tejada organizó en Chimaltenango.

El INCAP se inauguró en 1949; doce años después contaba con un excelente grupo de científicos centroamericanos muy capacitados. Como primer director, la labor que se me había encomendado era la de fundar un instituto centroamericanocon personal adecuado para liderar el INCAP en el futuro. Muy a mi pesar, me di cuenta de que tenía la obligación de dejar el Instituto en manos de sus profesionales centroamericanos. El hecho de que el INCAP siguiera creciendo y prosperando con su siguiente director, el médico guatemalteco Moisés Behar, confirman que mi decisión fue la correcta. Al cabo de 13 años, al doctor Behar le ofrecieron el puesto de Jefe de la Unidad Nutricional de la OMS en Ginebra y, según estaba previsto hacía mucho, el doctor Tejada se convirtió en el tercer director. Cuando visité el INCAP, en su cuarto año como director, me impresionó enormemente la manera en la que había ampliado su ámbito y cómo lo estaba llevando a nuevos niveles de relevancia y de logros.

Poco podía yo imaginar que al año siguiente el sueño se vería truncado al ser secuestrado junto con el administrador en una reunión del personal del INCAP. La experiencia fue tan traumática que después de la liberación no regresó. La pérdida para el INCAP fue aun mayor cuando Fernando Viteri, que era el siguiente en la línea de sucesión para el liderazgo, y Reynaldo Martorell se vieron forzados a salir de Guatemala con sus familias por amenazas. Ambos han tenido carreras muy distinguidas en los Estados Unidos que deberían haber realizado en el INCAP.

Uno de mis recuerdos más entrañables será siempre la cena con los Tejada en su casa de Guatemala hace tan solo tres años con mi esposa, Mary, y Susana Icaza. En aquella ocasión revivimos los notables primeros 36 años del INCAP, en los que Tejada desempeñó un papel tan prominente. Pocas personas han contribuido tanto y de modo tan altruista al establecimiento de una institución. Trabajó en el INCAP como científico, como educador, como empresario y como administrador, y en todos esos puestos lo hizo igual de bien. Pocas personas hay a quienes tenga en tanto aprecio.

 

Campañas

Visite el sitio

Cursos virtuales

Más cursos virtuales

Publicación destacada

Más publicaciones

Oficinas de país

Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud
525 Twenty-third Street, N.W., Washington, D.C. 20037, United States of America
Tel.: +1 (202) 974-3000 Fax: +1 (202) 974-3663

© Pan American Health Organization. All rights reserved.