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Más inversiones ecológicas en materia de transporte, energía y vivienda podrían ayudar a prevenir ciertas enfermedades no transmisibles graves, revela un estudio de la OMS.

Washington, DC, 14 de junio del 2011 (OPS) - Las inversiones en políticas favorables al medio ambiente en materia de transporte, vivienda y consumo de energía en el hogar podrían ayudar a prevenir numerosas enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas, así como el cáncer y varias de las afecciones relacionadas con la obesidad.

Estos son algunos de los resultados de una nueva serie mundial de documentos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la que se presenta sistemáticamente y por primera vez los beneficio que las inversiones para mitigar el cambio climático traen a la salud, que fueron analizados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.

En términos generales, las políticas de desarrollo sostenible en materia de vivienda, transporte y consumo de energía en el hogar pueden aportar beneficios sanitarios inmediatos, incluso si lleva varios años o decenios alcanzar logros más amplios relacionados con el clima.

En la nueva serie de la OMS titulada La salud en la economía verde se muestra que el sector de la salud tiene que defender con mayor firmeza esas inversiones económicas “verdes” que previenen las enfermedades desde un principio.

Por otro lado, los expertos en cuestiones del clima y, en particular, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, el principal organismo internacional para la evaluación del cambio climático, tienen que colocar a la salud en el centro de los esfuerzos de mitigación, recomienda también la serie.

"Algunas medidas de mitigación del cambio climático generan beneficios de salud más amplios que otros", explica la doctora María Neira, Directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente (PHE) de la OMS. “Los posibles beneficios para la salud (así como ciertos riesgos) deben considerarse más sistemáticamente en las evaluaciones climáticas. Si esto se hiciera, podríamos determinar cuáles son las estrategias realmente ventajosas", añadió.

En el caso de la construcción de un mayor número de viviendas inocuas para el clima, los ahorros inmediatos en los costos sanitarios derivados de los programas de consumo eficiente de energía en el hogar y de aislamiento térmico de la vivienda pueden ser tan grandes que podrían justificar las inversiones, aunque el ahorro en las emisiones de gases de efecto invernadero se logre a más largo plazo. El informe sobre la vivienda es el primer informe completo de la serie que se presentará el 14 de junio en la reunión anual del Global Health Council, en Washington, D.C.

Muchas formas de asma y alergias, así como las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares relacionados con las olas de calor y de frío cada vez más intensas, podrían abordarse con la construcción de viviendas más inocuas para el clima, revela el informe.

Sin embargo, las viviendas construidas para hacer frente de manera más eficiente a las distintas condiciones climáticas podrían introducir algunos nuevos riesgos para la salud, a menos que se prevea una buena ventilación natural. En el informe también se encontró que no se está prestando suficiente atención a los riesgos derivados de la vivienda en ciudades que crecen aceleradamente, ni a la manera en que la vivienda y el diseño urbano más inocuos para el clima podrían mejorar la salud, además de mitigar el cambio climático.

La serie de la OMS, La salud en la economía verde, analiza la mitigación del cambio climático y las estrategias de crecimiento ecológico en cinco sectores económicos, a saber: transporte, vivienda, establecimientos de salud, consumo de energía en el hogar en los países en desarrollo y agricultura y ganadería.

Al igual que otros ejemplos de las "mejores opciones" para la salud, los análisis  aportaron numerosas pruebas científicas que corroboran lo siguiente:

  • Las inversiones en el transporte activo seguro (como el caminar o el ciclismo) junto con un sistema de transporte pblico están estrechamente vinculadas con un aumento de la actividad física saludable, menores tasas de muerte prematura, en particular debido a las enfermedades cardiovasculares, y reducción del riesgo de traumatismos causados por accidentes de tránsito. Sin embargo, el informe más reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático se centra en el mejoramiento de los combustibles y los motores como medidas de mitigación, mientras presta poca atención a los beneficios mucho más amplios ofrecidos por las políticas que favorecen las caminatas, el ciclismo y el transporte público. En consecuencia, se descuida la gama más amplia de beneficios sociales y de salud que pueden lograrse si se adoptan formas de transporte más sostenibles.

  • La mayoría de las defunciones de más de 1 millón de personas al año debido a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), resultante de la contaminación del aire en locales cerrados donde se utilizan estufas tradicionales de biomasa o de carbón, podrían evitarse con estufas que utilizan la energía de manera más eficiente. Se calcula que en menos de diez años podría reducirse un 15% de esta carga que soportan los países de América Latina y del África Subsahariana si se introdujeran estufas de biomasa o de biogás más modernas a un ritmo compatible con las metas de las Naciones Unidas para lograr el acceso universal a los servicios modernos de energía limpia en el año 2030. 
"Esta serie explica por qué pueden mejorar nuestra salud la vivienda y la energía doméstica, el transporte y los medios urbanos ‘’verdes’’ y por qué el sector de la salud puede prevenir muchas enfermedades, a un costo muy bajo, al abogar por inversiones más saludables en algunos sectores clave", dice el doctor Carlos Dora, de la OMS, epidemiólogo y coordinador de la serie.

"A fin de cuentas, las personas pueden intentar adoptar regímenes alimentarios saludables y modos de vida sanos; sin embargo, también necesitamos un entorno propicio", dice el doctor Luiz Galvão, Gerente de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental, de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. "En nuestras vidas ocupadas, no todos tenemos tiempo o dinero para ir al gimnasio. Pero, si vivimos en una casa saludable y en una ciudad donde podemos caminar o ir en bicicleta al trabajo, fácilmente y sin peligros, y podemos hacer ejercicio con frecuencia al desplazarnos de un lugar a otro al aire libre, esto puede lograr un cambio enorme en nuestro modo de vida y nuestra salud general”.

Actualmente, el sector sanitario está abrumado con los costos cada vez mayores de la atención de las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, los accidentes cerebrovasculares, los cánceres y una variedad de otras enfermedades no transmisibles relacionadas con la obesidad.

Actualmente, 80% de las enfermedades crónicas ocurren en países de ingresos bajos, donde el crecimiento urbano está generando la expansión acelerada de los barrios pobres, el aumento del volumen del tránsito, de la contaminación del agua y el aire, así como de las tasas de traumatismos causados por los accidentes de tránsito.

"Las personas realmente no pueden elegir las opciones de modos de vida saludables, a menos que cuenten con un medio ambiente más saludable", observa el doctor Dora. "Por lo tanto, nosotros, como profesionales de la salud, tenemos que promover medidas ambientales básicas que le cuestan muy poco al sector de la salud y pueden evitar muchos años subsiguientes de tratamiento. Además, estos ahorros en el sector de la salud se obtienen de inmediato, mientras que los beneficios climáticos se acumulan para el futuro."

Otros resultados clave:

  • Cerca de 4% de la carga de morbilidad anual causada por las cardiopatías isquémicas en adultos africanos y latinoamericanos mayores de 30 años podría evitarse para el 2020 con la introducción de estufas de biomasa o biogás más modernas al mismo ritmo que la meta de acceso universal a la energía limpia establecida por las Naciones Unidas. En este caso, muchos de los beneficios para la salud se alcanzarán con el transcurso de varios años, debido a la naturaleza crónica de la enfermedad.

  • Para el 2020, podrían evitarse cerca de 17% de las muertes anuales debidas a la neumonía en niños africanos y latinoamericanos menores de cinco años, si se introdujeran estufas de biomasa o biogás más modernas a un ritmo compatible con la meta de las Naciones Unidas para el acceso universal a la energía limpia.[1]
  • La emisión de los contaminantes que ocasionan el cambio climático también podría reducirse en alrededor de 500 a 1.100 millones de toneladas de CO2[2] equivalente entre el 2010 y el 2020, como resultado de la distribución de estufas nuevas de biomasa cuyas emisiones de gases son muy bajas o de otras que utilicen tecnologías de combustibles no contaminantes en el África subsahariana y América Latina a un ritmo compatible con las metas para el acceso universal a la energía limpia. Esto exigiría la distribución de cerca de 13,5 millones de estufas por año entre el 2010 y el 2020.
Para ver el informe completo (sólo en inglés) y otros materiales, visitar: http:/www.who.int/hia/green_economy/en/index.html

Por más información, puede comunicarse con:

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Washington, D.C.:
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[1] Meta establecida por el grupo asesor de alto nivel sobre energía y cambio climático del Secretario General de las Naciones Unidas para el logro del "acceso universal a servicios modernos de energía en el año 2030”. En el caso de América Latina y África, para seguir avanzando al ritmo que exige el logro de esta meta habría que introducir cerca de 13,1 millones de estufas modernas de biomasa o biogás, u otras tecnologías limpias, por ejemplo, gas licuado de petróleo, por año entre el 2010 y fines del 2019. 

[2] CO2 o contaminantes del cambio climático

 

Última actualización el Martes 14 de Junio de 2011 09:04

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