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Las enfermedades que más los afectan son no transmisibles, el VIH/sida, las lesiones y la violencia

Washington DC, 20 de noviembre de 2012 (OPS/OMS).- Los hombres de las Américas viven, en promedio, entre 5 y 7 años menos que las mujeres, y las principales causas de mortalidad son las enfermedades no transmisibles, el VIH/sida, las lesiones y la violencia, informó este 19 de noviembre la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en el marco de las celebraciones por el Día Internacional del Hombre.

Inaugurado por Trinidad y Tobago el 19 de noviembre de 1999 y celebrado este año en más de 60 países en el mundo, el Día Internacional del Hombre, busca promover la paz, la no violencia, la equidad, la tolerancia y el entendimiento. Este año el lema fue “Ayudar a los hombres y niños a tener una vida más larga, feliz y saludable”.

“Generar conciencia, crear capacidades para generar evidencia sobre las desigualdades y diseñar nuevas respuestas es la intersección inmediata para el trabajo de la OPS con sus socios en este día”, indicó la coordinadora de la Oficina de Género, Diversidad y Derechos Humanos de la OPS/OMS, Isabel Noguer, durante el panel de discusión sobre la Situación de salud de los hombres de América Latina y el Caribe, masculinidades y salud, realizado por la Organización.

Durante su disertación, Noguer presentó las causas de mortalidad de hombres y mujeres de 20 a 39 años entre 2000 y 2006 en países del Caribe. “La mayoría de las diferencias entre hombres y mujeres empiezan al inicio de la adolescencia”, indicó y consideró que “conocer las causas de muerte y las diferencias entre hombres y mujeres permite abordar los principales desafíos de salud de los hombres”.
Según esos datos, las cinco principales causas de muerte en los hombres fueron las enfermedades infecciosas, los asaltos, los accidentes de tránsito, los suicidios y las enfermedades cardiovasculares. Otros problemas de salud que enfrentan los hombres de la región son diabetes, obesidad, sedentarismo, enfermedades mentales y cáncer de próstata.

Estas causas de morbilidad y mortalidad en los hombres de América Latina y el Caribe están relacionadas con el género, la cultura, los derechos humanos y otros determinantes de la salud. Las construcciones sociales de la masculinidad y la feminidad pueden contribuir al uso del tabaco, el alcoholismo y a otras adicciones que están contribuyendo a un gran número de enfermedades no transmisibles y transmisibles. Asumir riesgos, no consultar al médico ni cumplir con el tratamiento farmacológico son variables interconectadas que influyen en la salud de los hombres.

Además de Noguer, el panel estuvo integrado por el coordinador del Programa del Caribe de la OPS/OMS, Ernest Pate; el presidente del Día Internacional del Hombre,  Jerome Teelucksingh; el Oficial Senior de Programas de la ONG Promundo, Joseph Vess; y la Secretaria Comité Ejecutivo Asociación de Personal OPS, Carolina Bascones.

A su turno, Vess, de Promundo, sostuvo que “mejorar la salud de los hombres también beneficia la salud de mujeres y niños” y llamó a pensar qué significa ser un hombre y cómo eso afecta la salud.

Para Vess, existen formas culturales dominantes de la masculinidad que son barreras para la búsqueda de ayuda y que pueden llevar a prácticas perjudiciales para su salud, como el uso de drogas para cambiar sus cuerpos y verse musculosos. “Tienen una imagen de una masculinidad fuerte y no reciben suficientes mensajes que digan que no es necesariamente eso”, dijo.

Por otro lado, Vess destacó que tradicionalmente los hombres ocupan el rol de proveedores de la familia, y cuando no pueden cumplir ese rol padecen situaciones de estrés y depresión que afectan su salud, pero también la de sus familias y comunidades. Según un estudio, “los hombres que están desempleados muestran tasas más altas de violencia física y sexual contra las mujeres, y mayor uso de alcohol”, indicó el representante de Promundo.

La Organización Panamericana de la Salud aborda la salud de los hombres de diferentes formas, a través de la promoción de un enfoque que contempla todo el curso de vida, con especial énfasis en la salud familiar y comunitaria, con fuertes temas transversales de género, derechos humanos, origen étnico, protección social en salud, atención primaria y promoción de la salud.

La OPS aprobó su Política de Igualdad de Género en 2005 y desarrolló un Plan de Acción Estratégico 2009-2014. Los Estados Miembros y la Secretaría de la Organización han producido recientemente un primer informe de seguimiento que analiza críticamente los esfuerzos por lograr la igualdad de género en los programas de salud. Existen avances en todos los países, sin embargo, se recomienda avanzar en la medición real de las brechas en las condiciones de salud de los hombres y las mujeres, y su acceso a la atención de la salud en todo el curso de vida. Un importante consenso sobre la forma de mejorar las respuestas es la construcción de evidencia sobre las desigualdades en materia de salud, centrándose en las necesidades específicas de los niños y los hombres, las niñas y las mujeres, de las diversas poblaciones en las Américas.

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Última actualización el Martes 20 de Noviembre de 2012 17:21

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