DÍA MUNDIAL DE LA SALUD 2004 “ LA SALUD VIAL NO ES ACCIDENTAL”

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7 de abril de 2004
Palabras del Dr. Manuel Peña, Representante de la OPS/OMS en el Perú 
Celebración Academia Peruana de Salud

Quiero comenzar felicitando a la Academia Peruana de Salud, por la feliz iniciativa de celebrar el día Mundial de la Salud convocando a instituciones y personalidades tan distinguidas y galardonando tan merecidamente al Dr. Gotardo Agüero, con la “Medalla al Mérito en Salud Carlos Enrique Paz Soldán”. También agradecer al Dr. Mauricio Bustamante, Secretario Ejecutivo del Organismo Andino en Salud/Convenio Hipolito Unanue, por su gentileza de coauspiciar este evento y ofrecer sus locales para la celebración.

La Primera Asamblea Mundial de Salud decidió que la OMS patrocinara todos los años el “Día Mundial de la Salud” con el objetivo de enfocar la atención a un problema de salud que tenga relevancia mundial. Se acordó que fuera el día 7 de abril, por ser el día en el que se constituyó la OMS en el año 1948. A partir de 1950 se celebra con entusiasmo, y se hace con el propósito de sensibilizar a la sociedad civil, diseminar información, y analizar, debatir e impulsar medidas encaminadas a prevenir y controlar el problema en cuestión.

 

Una de las razones del éxito del Dia Mundial de la Salud, a lo largo de los años, ha sido que cada país celebra la fecha tomando en cuenta las costumbres, culturas, y sus condiciones propias y promoviendo la participacion de toda la sociedad. Pero nuestro reto es que la celebración no se limite a un solo día, a solo una consigna puntual y limitada, tenemos y debemos generar procesos que transformen en lo  posible las determinantes de los problemas.

 

Como todos sabemos, este año se escogió el tema “La seguridad vial no es accidental”, tema que requiere de no sólo una firme voluntad politica, sino la actitud concertada y sostenida de mucho sectores. Entre las razones para escoger este tópico y desarrollar una enérgica campaña de prevención están el alto numero de muertes, lesionados y discapacitados que produce, su marcado incremento en los últimos años, su repercusion en el desarrollo individual y social y su carácter evitable. Cada día mueren 3,000 personas por lesiones resultantes del tránsito. En el año 2002 murieron en nuestro planeta 1.2 millones de personas, se lesionaron cerca de 50 millones, y alrededor de 5 millones quedaron discapacitados de por vida. En Perú, de acuerdo a fuentes policiales, en el año 2003 ocurrieron 74,612 accidentes y 2,856 muertes, de estas muertes el 80% fueron varones mayores de 18 años.

 

Las proyecciones muestran que entre 1990 y el 2020, los traumas causados por el tránsito pasarán de la novena a la tercera causa en relación a la carga mundial de morbilidad y lesiones según los años de vida ajustados en función de la discapacidad.
 

Pero una de las proyecciones más dramáticas pronostica que entre el 2000 y el 2020, las muertes resultantes del tránsito descenderán en alrededor del 30% en los  países de altos ingresos pero aumentarán considerablemente en los de mediano y bajos ingresos.

 

Quiero en esta ocasión compartir con Ustedes una profunda preocupacion sobre los accidentes de tránsito y las desigualdades e inequidades. Dos importantes estudios, los de Laflamme et.al. en el año 2000 y los de Nantulya y Reich en el 2003, demuestran que los accidentes vehiculares tienen mayor impacto en los sectores pobres y vulnerables de la sociedad. Las personas más pobres representan la mayoría de las víctimas. Ellos son precisamente los que tienen menor acceso a los servicios de urgencia de calidad, y carecen de apoyo en la rehabilitación en el caso de lesiones de larga duración. A Esto se le suma la triste carga de la desaparición de las personas que sustentan la familia. Más de la mitad de la mortalidad corresponde a adolescentes y adultos jóvenes y de continuar esta tendencia para el año 2020, el número de víctimas ascenderá a más de 8,400,000 anuales.

 

Una gran mayoría de las víctimas de choques en el Tercer Mundo son usuarios de las vías públicas y caminos vulnerables, como peatones o vendedores. Le siguen los ciclistas y conductores de ciclomotores y motocicletas, muchos de ellos en precario estado técnico.

 

Ademas de los invaluables costos de vidas y sufrimiento humanos, se estima que el costo económico de los choques y lesiones causadas por los accidentes viales representan el 1% del producto nacional bruto (PNB) en los países de bajos ingresos, 1.5% entre los de ingreso mediano y 2% en los de ingreso alto. El coste mundial actual se estima en USD $518,000 millones anuales, de los cuales 65,000 millones corresponden a los países de bajos ingresos.

 

Pero, ¿Qué hacer? Tenemos que:

Ø Aumentar el grado de concientizacion, de compromiso, y de tomas de decisiones fundadas en el conocimiento de la realidad existente.

Ø Conocer más qué ocurre, cuánto ocurre y por qué ocurre! Existen datos pero debemos profundizar en el análisis, identificar como las inequidades subyacen en el problema y generar conocimiento que podamos compartir con todos los sectores y con la sociedad civil.

Ø Contribuir a un cambio en la manera de abordar la naturaleza del problema y conceder mayor relevancia a la prevención a través de acciones concertadas a todos los niveles de la sociedad.

Ø De la valoración social sobre seguridad vial que le otorga un país dependerán leyes, difusión del conocimiento y poner en acción dicho conocimiento. De éso se trata.

Ø Ayudar al fortalecimiento de las instituciones y crear alianzas efectivas  involucrando la estrecha colaboración entre los diferentes sectores: salud, educación, transporte, finanzas, policía, academia, sociedades científicas y profesionales, sociedad civil.

 

El valor agregado de todas las instituciones debe ser incorporar el “cuidado de su población”. Uno de los aspectos por sus efectos negativos en las familias, la sociedad, el país se refieren a los accidentes de tránsito. La cultura por la prevención de accidentes, dentro de una cultura que valora a los seres humanos hoy más que nunca se torna impostergable.

 

Quiero terminar enunciando las recomendaciones del Informe de la OMS:

1. Designar un organismo coordinador en la Administración Pública para orientar las actividades nacionales en materia de salud vial.

2. Evaluar el problema, las políticas y el marco institucional relativo a los traumatismos causados por el tránsito, así como la capacidad de prevención.

3. Preparar una estrategisa y un plan de acción nacionales en materia de seguridad vial.

4. Asignar recursos humanos y financieros para tratar el problema.

5. Aplicar medidas concretas para prevenir los choques en la via, reducir al minimo los traumas y sus consecuencias.

6. Apoyar el desarrollo de la capacidad nacional y el fomento de cooperacion internacional.

 

Señoras y señores, prevenir las 15 muertes que han ocurrido en esta hora que pasó es tarea de todos y es alcanzable con nuestro esfuerzo y compromiso.

 

Muchas Gracias

Última actualización el Miércoles 09 de Septiembre de 2009 13:14