PREMIO OPS. DÍA MUNDIAL SIN TABACO

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15 de julio de 2004

Palabras del Dr. Manuel Peña, Representante OPS/OMS en el Perú

  • Dra. Pilar Mazzetti, Ministra de Salud
  • Congresista Daniel Robles, en representación del Presidente del Congreso de la República, Dr. Henry Pease
  • Dr. Luis Pinillos Ashton, ex Ministro de Salud y Presidente Fundador de la Comisión Nacional de Lucha Antitabáquica (COLAT)
  • Dr. Isaías Peñaloza, Decano del Colegio Médico del Perú
  • Dr. Carlos Farías, Presidente de COLAT
  • Su Excelencia Ihor Hrushkó, Embajador de la República de Ucrania
  • Distinguidos participantes

Sras y Sres.-

Al tiempo de agradecer su presencia, quiero aprovechar la ocasión para expresar mi beneplácito por algunos éxitos alcanzados en la lucha contra el tabaco en el último año.

El tabaquismo expresa tal vez, más que ningún otro problema de salud pública, el fenómeno de globalización de las epidemias. Es un problema mundial, que afecta a todos los países, y cada vez con más fuerza a los países en vías de desarrollo, hacia donde se desplaza vertiginosamente la estrategia de mercadeo de las grandes tabacaleras. Esto trae aparejados graves problemas; por ejemplo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que el humo del tabaco mata alrededor de 95 mil personas en la región Andina cada año; y que en el Perú, el 75% de los fumadores empieza a fumar antes los 18 años, y uno de cada cuatro niños, está expuesto al aire contaminado por el humo de tabaco de otras personas en su propio hogar.

Situaciones como éstas son las que han motivado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a establecer uno de los instrumentos de salud pública más ambicioso que se haya realizado a nivel mundial: el Convenio Marco de Lucha Contra el Tabaco. El Convenio es un tratado internacional vinculante, cuya función principal es la de establecer un sistema de medidas para los países firmantes, frente a un tema de tanta importancia.

 

El Convenio prioriza el derecho a proteger la salud, basándose en la evidencia científica de que el consumo y la exposición al tabaco causan muerte, enfermedad y discapacidad.

 

El Convenio señala acciones para reducir la demanda y también para reducir la oferta del tabaco; al tiempo de plantear obligaciones generales y opciones para que los países puedan mejorarlo a través de protocolos para temas puntuales, tales como el contrabando o la regulación de sus productos.

 

La experiencia ganada en la lucha contra el tabaco nos está mostrando que algunas medidas resultan particularmente efectivas para reducir su consumo, entre ellas resaltan: el aumento de su precio mediante medidas tributarias; la prohibición y regulación de su publicidad; y la protección contra la exposición al humo de tabaco.

En efecto, el precio es probablemente la medida de mayor impacto inmediato en el consumo de tabaco. Incrementos del 10% en el precio de las cajetillas pueden producir una disminución del consumo hasta un 8% en los países de menor desarrollo. Por lo demás, los jóvenes y las personas de menos recursos son los más sensibles al aumento de precio del tabaco.

 

La prohibición de la publicidad directa o indirecta, también está demostrando su efectividad. Esto incluye los patrocinios, y se mejora aún más si se regula que las cajetillas sirvan para emitir mensajes educativos.

 

Sin embargo, otra medida muy efectiva y de gran impacto es el establecimiento de los ambientes libres de humo de tabaco, ayudando a establecer nuevos valores o ambientes, donde no fumar se convierte en la norma social vigente.

 

En nuestra opinión, decía un funcionario tabacalero, el problema más importante que enfrenta la industria es la erosión de la aceptación social del acto de fumar. Y, en el mismo sentido, un informe del “Tobacco Institute” con relación a los Espacios Libres de Humo de Tabaco decía que era «El desarrollo más peligroso para la viabilidad de la industria tabacalera que jamás haya ocurrido».

 

Este tipo de expresiones dan significado a un acto de reconocimiento como el que estamos celebrando el día de hoy. La OPS lo viene realizando desde hace cinco años y, cada año, comprobamos que los logros son mayores y que estamos avanzando. Esta impresión se ve reforzada por la presencia de todos ustedes, la alianza antitabáquica del Perú, representantes de instituciones tan importantes como diversas.

 

Este año vamos a entregar nuestros ya tradicionales Estandartes “Comunidades Saludables 2004” a tres instituciones que han hecho esfuerzos y han mostrado resultados en la lucha contra el tabaco.

 

El primer reconocimiento será para el Ministerio de Salud, que ha facilitado la firma del Convenio Marco y en este año se ha declarado espacio libre de humo de tabaco, influyendo para que otras instituciones del sector hicieran lo mismo. En el pasado Día Mundial Sin Tabaco, en ceremonia celebrada en el mismo Ministerio, cinco Direcciones de Salud (DISAS) de Lima, también, hicieron su declaración. En estas decisiones, reconocemos la tónica que imprime la nueva Dirección de Promoción de la Salud, que confiamos siga difundiendo la estrategia y acreditando a los espacios libres de humo que se establezcan en el futuro.

 

El segundo reconocimiento será para al prestigioso Colegio Médico del Perú, que es uno de los primeros gremios que ha declarado su casa matriz libre del humo de tabaco, mostrando de esta manera la importancia de promover la salud con el ejemplo.

 

El hecho de reconocer al MINSA y al Colegio Médico, tiene, además, una connotación especial para la salud pública. En décadas pasadas la imagen del médico y de los profesionales de la salud, cuyo porcentaje de fumadores es elevado, ha sido utilizada por la industria tabacalera para promover el tabaco, lo cual es inadmisible, tratándose de profesiones de salud cuya importancia es fundamental no solo para el tratamiento, sino también para la promoción y la prevención. La conducta del médico influye en las creencias y actitudes de la población, al ser modelos y patrones de referencia de ella. Los médicos, potencialmente, son los profesionales que pueden influir con mayor fuerza en la reducción del uso del tabaco, si se comprometen con ello.

 

En tercer lugar, entregaremos un estandarte al Congreso de la República, por dos hechos fundamentales, que sellan el compromiso de la Asamblea Legislativa con la lucha contra el tabaco y por la salud del pueblo peruano. En primer lugar, por haberse declarado espacio libre de humo de tabaco y haber demostrado, con esta acción, que legislar es un acto para todos, incluyendo para los que nos imparten las leyes. No tenemos ninguna duda que para promover la salud, una legislación pensada en términos de salud, multiplica las opciones de bienestar para la gente. El segundo motivo del reconocimiento tiene que ver, precisamente, con la aprobación del Congreso de la República de la ratificación del Convenio Marco, lo que coloca al Perú en situación de ser uno de los primeros países latinoamericanos en hacerlo en lo inmediato.

 

Finalmente, como todos los años a nivel mundial, por encargo del Director General de la OMS, Dr. Jong Wook Lee y de la Dra. Mirta Roses, Directora de la OPS, vamos a hacer la entrega del Premio OMS “Día Mundial Sin Tabaco 2004”, a la Comisión Nacional de Lucha Antitabáquica.

 

Este año, la OMS ha otorgado el premio del Día Mundial Sin Tabaco a 7 personas e instituciones de las Américas, y es un gran honor para mí informarles que COLAT es uno de los premiados, en reconocimiento a su contribución al control del tabaco.

Los méritos de la COLAT son muchos y persistentes durante los últimos 16 años. Es una coalición de instituciones de diferentes sectores gubernamentales y no gubernamentales, y de hombres y mujeres comprometidos con la lucha antitabáquica. Es un grupo organizado de la sociedad civil que, al igual que en otros países, ha iniciado y servido de catalizador para generar una toma de conciencia sobre el tema del tabaco. Sus principales acciones han sido la realización de sesiones informativas, capacitaciones, comunicación y difusión de información, promoción de espacios libres de humo de tabaco, vigilancia y seguimiento de procesos importantes, como el del Convenio Marco, que tiene casi 5 años de existencia. En cada una de sus etapas ha estado la COLAT como testigo o como promotora, siempre atenta y presta a actuar en defensa de sus objetivos. La COLAT ha desarrollado también algunos proyectos concretos de promoción, prevención y hasta de tratamiento, a través de programas de ayuda para los fumadores que  quieren dejar de fumar.

 

En casi todas las iniciativas importantes relacionadas con tabaco ha estado presente la COLAT, empujando en unos casos, asesorando en otros. Su presencia permanente en el Congreso de la República es bien conocida por los propios congresistas, en los municipios por los alcaldes, en los ministerios, en las universidades, en los colegios y asociaciones profesionales, en los hospitales y otras instituciones interesadas en el tema del tabaco, incluyendo, para mal de sus pesares, a las propias tabacaleras.

 

En síntesis, el premio a la COLAT es un reconocimiento a la labor de organización y abogacía que puede ser generada cuando se unen voluntad y objetivos claros.

Felicitaciones a todos y nuevamente.

 

Muchas Gracias

Última actualización el Martes 21 de Agosto de 2012 18:39