DERECHOS HUMANOS Y DERECHOS A LA SALUD

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23 de setiembre de 2005
Palabras del Dr. Manuel Peña, Representante de la OPS/OMS en el Perú

Es un grato placer dar a todos ustedes una cordial bienvenida en este acto de lanzamiento de un trabajo muy apreciado para nosotros como Organización Panamericana de la Salud: un libro referido a los derechos humanos en salud. Dos son las razones principales que nos han llevado a apoyar esta iniciativa. La primera pertenece al ámbito del apoyo que brindamos al Ministerio de Salud y, la segunda, al enfoque de nuestra cooperación basada en el impulso y conocimiento de los derechos humanos.

En cuanto al primer punto, es altamente satisfactorio acompañar al Ministerio de Salud, conducido por la Dra. Pilar Mazzetti, en su impulso por hacer de los derechos humanos una piedra angular de sus políticas. Varias actividades y eventos relacionados con el tema de los derechos, se han realizado durante la presente gestión, teniendo la mayor parte de ellas, a la Dirección General de Promoción de la Salud como a su instancia ejecutora, lo que pone a la promoción de la salud en el Perú en un nivel de conceptualización y práctica política trascendente y moderna.

Así, con el Ministerio de Salud y la Defensoría del Pueblo sacamos un primer documento sobre salud mental y derechos humanos, que nos permitió impulsar algunas líneas de acción y divulgar documentos que se señalan como guías o normas a nivel internacional.

Un segundo evento, ampliamente difundido, fue el informe del Relator de las Naciones Unidas, el Sr. Paul Hunt, sobre el “Derecho de Toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”, que nos permitió comprender a cabalidad la fuerza que va adquiriendo el tema de los derechos humanos en nuestra sociedad. La sola presencia del observador catalizó una serie de procesos en sentido positivo.

Un tercer evento, no menos importante, ha sido la realización de la campaña sobre derechos humanos en salud, liderada por la Señora Ministra de Salud, con el claro propósito de conocer la percepción que la población tiene sobre sus necesidades, al tiempo de difundir los derechos y fortalecer el concepto de ciudadanía.

El documento teórico que vamos a presentar el día de hoy es otro evento no menos importante, en este proceso de cimentar y comprender los derechos humanos de los ciudadanos peruanos. Es un trabajo eminentemente teórico y fue concebido como tal desde que germinó la idea, compartida con los colegas de la DGPS, de que no puede haber una buena práctica si no hay una buena teoría. En este sentido, tenemos la esperanza de que el contenido del mismo sirva como una piedra más para cimentar este largo recorrido de búsqueda de reconocimiento de los más altos valores humanos y, por ende de la justicia humana más civilizada y equitativa.

La Declaración y Programa de Acción de Viena, aprobados por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, reconoce que “todos los derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes y están relacionados entre sí. La comunidad internacional debe tratar los derechos humanos en forma global y de manera justa y equitativa, en pie de igualdad y dándoles a todos el mismo peso”.

Desde 1948, cuando se aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Sistema de las Naciones Unidas ha basado su accionar en la promoción del reconocimiento de todos los derechos humanos sin exclusión.
La OPS y la OMS, como parte de este Sistema, los promueve de esta manera, pero da un carácter especialmente enfático al derecho a la salud, debido a su peso fundamental para el desarrollo de los individuos y de los pueblos. De esta manera, y a partir del principio de integralidad, los derechos a la salud, son una parte de los derechos globales de las personas, a los que deben tener acceso y que los gobiernos deben respetar, proteger y cumplir.

La salud y los derechos humanos tienen una íntima relación y pueden afectarse mutuamente, de tres maneras: a) La desatención de los derechos humanos puede ocasionar consecuencias graves para la salud; b) Las políticas y los programas sanitarios pueden servir para promover los derechos humanos o para violarlos; y, c) La vulnerabilidad a la mala salud puede reducirse con la adopción de medidas en pro de los derechos humanos.

En este sentido, la normativa y los enunciados referidos a la protección social, a la seguridad social, a la educación, a la alimentación adecuada, al respeto a la vida, la intimidad, al beneficio del progreso científico, a la participación, a la información, a la eliminación de prácticas nocivas, la eliminación de la tortura, la violencia contra los niños, son algunos aspectos que debieran estar claramente configurados en las legislaciones nacionales.

La OMS consagra en su constitución (1946) “El derecho al grado máximo de salud que se pueda lograr”, declaración del derecho a la salud que se reiteró en Alma Ata (1978) y en la Declaración Mundial de la Salud adoptada por la Asamblea de la Salud en 1998. El derecho a la salud significa, en la práctica, que se deben poner en su servicio una serie de normas, instituciones, leyes y un entorno propicio, de manera que se garantice de la mejor manera su disfrute por parte de cada individuo y su comunidad. El derecho a la salud es, además, un derecho inclusivo, esto significa que no sólo abarca la atención de salud oportuna y apropiada, sino también los principales determinantes de la salud, como el acceso al agua limpia y potable, a condiciones sanitarias adecuadas, a alimentos sanos, a una buena nutrición, una vivienda adecuada, condiciones sanas en el trabajo y en el medio ambiente; acceso a la educación e información sobre cuestiones de salud, incluida la información sobre salud sexual y reproductiva.

Todos estos aspectos han sido señalados con mayor profusión y conocimiento por parte del autor del trabajo, el Lic. David Tejada Pardo, Consultor de amplia trayectoria en el estudio y la promoción de los derechos humanos. Tal como el mismo lo expresa, el libro resume su experiencia como teórico y trabajador de la salud en múltiples organismos nacionales e internacionales. David Tejada es un entrañable amigo y Consultor de la OPS y, como tal, estamos seguros que su aporte con este trabajo servirá de referencia para los que tratamos de fundamentar nuestro desempeño como salubristas con un enfoque de derechos. Sin embargo, más allí de la referencia libresca, esperamos que el documento sea, a su vez, un elemento catalizador para una mejor comprensión del tema por parte de quienes pretenden un paìs cada vez más justo y equitativo.

Esperamos que la lectura del documento que les será presentado, responda a vuestras expectativas como invitados selectos, constructores de opinión en las ciencias sociales y de la salud pública y que contribuya a la construcción de una vida más digna y humana .
Muchas gracias.

Última actualización el Lunes 07 de Septiembre de 2009 17:15