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Introducción

Colombia tiene una superficie de 1.141.748 km2 y se encuentra en el extremo noroccidental de América del Sur. Tiene dos vertientes hidrográficas, la del océano Pacífico, con cuencas pequeñas de ríos cortos pero caudalosos, y la del océano Atlántico, con las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco, y del mar Caribe.

Según la Constitución Nacional de 1991, el país está organizado en forma de república unitaria, y la administración del Estado está en gran parte descentralizada entre los 32 departamentos, un Distrito Capital, 1.121 municipios y los territorios indígenas (1).

En 2010 la población ascendía a 45.508.205 habitantes, de los que 49,4% eran hombres y 50,6% mujeres; la razón de dependencia era de 54,6% (figura 1). Bogotá es la ciudad más poblada del país, con 7.363.782 habitantes, y junto con las ciudades de Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena concentran 40,6% de la población nacional. La densidad de población es de 39,9 habitantes por km2, la población es predominantemente urbana (75%) y los 10 departamentos de las tierras bajas de la Orinoquia y de la Amazonia tienen menos de 3% de la población y una densidad inferior a un habitante por km2 (2).

Figure 1

Colombia ha experimentado una transición demográfica importante desde mediados del siglo XX. Para el período 2010–2015 se estimó una esperanza de vida al nacer de 75,2 años (78,5 para las mujeres y 72,1 para los hombres), una tasa bruta de mortalidad de 5,8 por 1.000 habitantes, una tasa bruta de natalidad de 18,9 por 1.000 habitantes y una tasa global de fecundidad de 2,4 hijos por mujer, lo que resulta en una tasa media anual de crecimiento de 1,15% (3).

El desplazamiento forzado por la violencia constituye el factor más importante en la migración interna, con una cifra acumulada de 4.667.942 de personas desplazadas (4). Se estima que 3.378.345 colombianos residen en el exterior, especialmente en Estados Unidos (35%), España (23%) y Venezuela (19%) (5, 6).

Entre 2000 y 2010 la economía ha mostrado un crecimiento sostenido. Las principales ramas de actividad son la minería, el comercio y la construcción. El crecimiento anual promedio del producto bruto interno (PBI) fue de 3,3% en el período 2006–2010 (7), y en 2009 llegó a US$ 4.990 (dólares corrientes) o US$ 8.600 per cápita ajustados según la paridad del poder adquisitivo (8). Este crecimiento enmascara corrupción, precariedad del empleo y una desigualdad expresada por un coeficiente de Gini de 0,578 en 2009 (9); en 2006 20% de la población más rica detentaba 24,8 más riqueza que el 20% de la población más pobre (8). Entre enero de 2006 y enero de 2010, el desempleo fluctuó entre 11,3% y 11,8%, pero el subempleo subjetivo1 se mantuvo entre 30,5% y 30,9%; el 75% de los que trabajaban lo hacían por cuenta propia (10). Entre 2005 y 2009, el porcentaje de población en condiciones de pobreza disminuyó de 50,3% a 45,5%, y el de población en pobreza extrema aumentó de 15,7% a 16,4%, que significa un avance leve hacia las metas fijadas de 28,5% y 8,5% para 2015 en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (11).

Determinantes Y Desigualdades En Salud

En general, entre 1980 y 2010 el progreso social ha contribuido a disminuir la diferencia con el mundo desarrollado. El progreso en materia de educación ha sido notable. El país alcanzó la meta de 100% de cobertura para la educación básica prescolar, primaria y secundaria, pero los logros no han sido similares en cuanto a analfabetismo (2,1%) y años de educación en la población de 15 a 24 años (9,2 años) (9). El grado de educación de las mujeres está relacionado con marcadas desigualdades en los indicadores demográficos y de salud (cuadro 1) (12).

Table 1

Las mujeres colombianas aumentaron sustancialmente su escolaridad e irrumpieron en el mercado de trabajo. En cuanto a su participación política, para el período parlamentario 2010–2014 11,4% y 16,7% de los escaños en la Cámara y en el Senado del Congreso Nacional, respectivamente, estaban ocupados por mujeres. En materia salarial, en 2009 la diferencia de la tasa de participación femenina disminuyó a 23,5% (meta de 20% para 2015 en cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio) y la diferencia de ingreso mensual promedio bajó a 20%. Sin embargo en 2009, aún persistía una diferencia en la tasa de desempleo de −6,4% (meta de −3% para 2015) (9).2

Medio Ambiente Y Seguridad Humana

La superficie total de bosques asciende a 69,6 millones de hectáreas y a fines de 2010 se había reforestado 88% de las 30.000 hectáreas propuestas a reforestar para 2015 en cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (9). El 85% de los sistemas productivos del país están en áreas vulnerables a la desertificación y 48% del país es susceptible a la erosión. Esto resulta en la degradación anual de 2.000 hectáreas en la región andina y afecta la competitividad del sector agrícola, la disponibilidad de alimentos y la calidad y cantidad de agua. Asimismo, la degradación ambiental representa pérdidas equivalentes a 3,7% del PIB (13).

La urbanización desordenada ha aumentado la vulnerabilidad y ha alterado el paisaje, la biodiversidad, el espacio público, la calidad del aire, la oferta y calidad de los recursos hídricos, la generación de residuos y la disponibilidad del suelo. La ola invernal que tuvo lugar en 2010 afectó a 2,27 millones de personas, 341.000 viviendas, 751 carreteras, 807.609 hectáreas, 813 centros educativos y 15 centros de salud (13). Desde su adhesión al Protocolo de Montreal en 1994, Colombia ha reducido el consumo de las sustancias que afectan la capa de ozono. La importación de clorofluorocarbonos (CFC) y halones está prohibida desde el 1 de enero de 2010; el consumo de CFC se redujo de 2.179 a cero toneladas anuales entre 1995 y 2010 (9).

Entre 2008 y 2010 aumentó la cobertura de servicios públicos, excluida la de telefonía fija, con diferencias entre las cabeceras municipales y el resto del país en desmedro de esta última categoría, a excepción de la energía eléctrica (cuadro 2) (13). La proporción de la población con acceso a servicios de recolección de residuos aumentó de 92,2% a 95,9%, mientras que para el barrido y la limpieza pública el aumento fue de 83,8% a 89,5% entre 2005 y 2008. En 45 municipios, 65,5% de la disposición final de residuos se realiza en rellenos sanitarios, 6,6% en vertederos controlados y 27,8% se dispone en botaderos, se quema a cielo abierto, se entierra o se desecha en masas de agua (14). En 2008, 15,2% (1,4 millones) de los hogares se encontraban en asentamientos precarios, un avance de 47,5% en el cumplimiento de la meta fijada para 2015 en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (9).

Table 2

DESASTRES

Durante 2010 y el primer trimestre de 2011, en Colombia se registraron 400 defunciones y cerca de 3,2 millones de personas afectadas por las inundaciones, especialmente en los departamentos de la costa norte. Miles de viviendas y hectáreas de cultivos quedaron destruidas. Colombia es el tercer país en el mundo en cuanto a vulnerabilidad ante desastres naturales debido a que gran parte de su población se asienta en zonas de alto riesgo de movimientos sísmicos, deslizamientos, tsunamis y erupciones volcánicas.

Condiciones De Salud Y Sus Tendencias

PROBLEMAS DE SALUD DE GRUPOS ESPECÍFICOS DE POBLACIÓN

Salud materna y reproductiva

Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud 2010 (12), la tasa global de fecundidad nacional promedio fue de 2,1 hijos por mujer en el período 2008–2010. Entre 2005 y 2010, la edad promedio de las mujeres al primer nacimiento fue de 21,6 años, y la mediana del intervalo entre nacimientos aumentó de 42 a 48 meses. El uso de métodos modernos de planificación familiar por mujeres unidas aumentó de 68,2% en 2005 a 72,9% en 2010; la esterilización femenina fue el método más usado, seguido por los anticonceptivos inyectables. El 70% de las mujeres unidas no deseaba tener más hijos y el número ideal de hijos deseado fue 2,4. La proporción de mujeres que recibieron atención prenatal por personal médico o de enfermería fue de 97%, y 89% de las mujeres tuvieron cuatro o más controles en 2010. El parto ocurrió en una institución de salud en 95% de los casos y 93% fue atendido por médico; un tercio de los partos ocurrió por cesárea (12).

Entre 2006 y 2009, la razón de mortalidad materna varió de 70 a 72,9 por 100.000 nacidos vivos (figura 2). En 2009 tuvieron valores superiores al promedio nacional los departamentos de Amazonas (374,3 por 100.000 nacidos vivos), Vichada (278,2 por 100.000 nacidos vivos), La Guajira (222,9 por 100.000 nacidos vivos) y Vaupés (173,9 por 100.000 nacidos vivos). Los valores más bajos correspondieron a Bogotá (48,9 por 100.000 nacidos vivos), Arauca (42,3 por 100.000) y Huila (42,3 por 100.000).3 Las principales causas de mortalidad materna fueron las obstétricas directas.

Figure 2

Niños (0 a 1 y 1 a 4 años de edad)

Los menores de 5 años representaron 9,4% de la población total en 2010 (1,9% menores de 1 año y 7,5% niños de 1 a 4 años) (2). La tasa de mortalidad infantil disminuyó de 22,3 por 1.000 nacidos vivos a 20,6 por 1.000 entre 2005 y 2008 (15), mientras que la de mortalidad en los menores de 5 años fue de 24,9 por 1.000 nacidos vivos en 2008, avanzando 70,9% y 77,6% en el cumplimiento de las metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio respectivos (9). La disminución de la mortalidad infantil ocurrió a expensas de la mortalidad posneonatal, ya que la tasa de mortalidad neonatal casi no varió (12). A pesar de esta disminución, 30% de la población infantil más pobre, según necesidades básicas insatisfechas, acumuló 50% de todas las defunciones infantiles, tanto en 1998–1999 como en 2008–2009, expresado en índices de concentración para la tasa de mortalidad infantil de −0,26 en ambos años.

Las afecciones originadas en el período perinatal fueron la primera causa de mortalidad infantil en 2007–2009, seguidas por las malformaciones congénitas, la influenza y neumonía, la desnutrición, las enfermedades infecciosas intestinales y la septicemia, tanto en los hombres como en las mujeres. Las enfermedades infecciosas intestinales, que en 1997–1999 ocuparon el tercer lugar (260,2 por 100.000), en 2007–2009 ocuparon el quinto lugar (87,9 por 100.000)4 (16).

La proporción de recién nacidos que pesaron menos de 2.500 gramos aumentó de 6,8% a 8,3% entre 2006 y 2009. En 2009 la proporción de recién nacidos con bajo peso varió de 2% en Amazonas a 12,8% en Bogotá (17).

En el grupo de 1 a 4 años de edad, la influenza y neumonía, la diarrea, la meningitis y la septicemia ocuparon los primeros lugares como causas de muerte en 2007–2009. En el período 1997–1999, las enfermedades infecciosas intestinales y las transmitidas por vectores ocuparon lugares preponderantes respecto a las antes mencionadas.

En 2010, 64,2% de los niños fueron alimentados al pecho en la primera hora de nacidos y 42,8% de los menores de 6 meses recibieron lactancia materna exclusiva (18). El 45% de los menores de 6 meses y 63% de los de 6 a 9 meses fueron alimentados con biberón; los alimentos complementarios más ofrecidos a los niños menores de 3 años fueron los cereales, seguidos por otros líquidos no lácteos, carne, pescado, pollo, huevo, tubérculos y plátanos (12).

Niños (5 a 9 años de edad)

Los niños de 5 a 9 años representaron 9,5% de la población total en 2010 (2). Las primeras causas de muerte entre 2007 y 2009 fueron las neoplasias malignas linfáticas y sanguíneas, los accidentes de transporte terrestre, la influenza y neumonía, y el ahogamiento accidental. Esta composición no fue muy distinta de la correspondiente al período 1997–1999.

Adolescentes (10 a 19 años de edad) y adultos (20 a 29 años de edad)

El grupo de 10 a 19 años representó 19,4% de la población total, y el de 20 a 29 años, 16,8% en 2010 (2). Si bien en 2010 la tasa de fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años descendió a 84 por 1.000 mujeres, 16% de las adolescentes ya eran madres, 4% estaban embarazadas del primer hijo y 20% estuvieron alguna vez embarazadas (12).

En los adolescentes de ambos sexos, los homicidios, los accidentes de transporte terrestre y las neoplasias malignas del tejido linfático y hematopoyético representaron las tres primeras causas de muerte y cerca de la mitad de las causas de muerte en los períodos 2007–2009 y 1997–1999. En las mujeres adolescentes, los suicidios, que ocupaban el cuarto lugar como causa de muerte en 1997–1999, pasaron a ocupar el segundo lugar en 2007–2009.

En los adultos jóvenes, los homicidios, los accidentes de transporte terrestre, los suicidios y la infección por el VIH representaron las primeras causas de muerte en ambos sexos en 2007–2009. En las mujeres, entre 1997–1999 y 2007–2009 el embarazo y el parto pasó del sexto al tercer lugar como causa de muerte, después de los homicidios y los accidentes de transporte terrestre.

Adultos (30 a 64 años de edad)

En 2010 la población de 30 a 64 años representó 38,2% de la población total (2). Los homicidios, la enfermedad isquémica del corazón, las enfermedades cerebrovasculares y los accidentes de transporte terrestre ocuparon los primeros lugares como causa de muerte en 2007–2009 y 1997–1999, en ambos sexos. El cáncer de mama y de útero son las principales causas de muerte en las mujeres y la infección por el VIH y el cáncer de estómago en los hombres, en ambos períodos.

Adultos mayores (65 y más años de edad)

Las personas de 65 y más años representaron 6,7% de la población total en 2010 (2). La enfermedad isquémica del corazón, las enfermedades cerebrovasculares, las enfermedades crónicas de las vías respiratorias, la hipertensión y la diabetes fueron las primeras cinco causas de muerte y representaron la mitad de las causas de muerte en ambos sexos, tanto en 2007–2009 como en 1997–1999. En los hombres, el cáncer de próstata pasó del octavo al quinto lugar como causa de muerte entre 1997–1999 y 2007–2009, y el cáncer de útero pasó del noveno al decimosegundo lugar como causa de muerte en las mujeres entre los mismos períodos.

La familia

La proporción de hogares encabezados por mujeres aumentó de 24% en 1995 a 34% en 2010, aunque en Quindío y Casanare esta llega a 40%. El tamaño promedio de los hogares pasó de 4,1 a 3,8 personas, tanto en las zonas urbanas como en las rurales. El 56% de los niños menores de 15 años vivían con ambos padres y 32% solo con la madre. El 65% de las mujeres, especialmente jóvenes, de las zonas urbanas del centro del país y con menor educación, manifestó que sus parejas provocaban situaciones de control, especialmente por celos. Un tercio había recibido amenazas por parte de sus parejas y 37% había sufrido agresiones físicas. Solamente 21% de las mujeres agredidas acudió para recibir tratamiento o consejería y, de las que acudieron, 7% no recibió atención (12).

Pueblos étnicos o raciales

Existen cinco grupos étnicos y sociales diferenciados culturalmente del grueso de la población: las comunidades afrocolombianas (10,3%), los pueblos indígenas (3,4%), las comunidades raizales de San Andrés y Providencia (0,1%), la comunidad palenquera (0,02%) y el pueblo Rom (0,01%) (19).

La salud de los pueblos étnicos es una preocupación explícita del Estado y, en el plano de las políticas de salud, se ha logrado una mayor visualización y definición de un tratamiento diferencial (20). No se ha caracterizado apropiadamente su salud debido a que no son incluidos en los estudios por el elevado costo del acceso a sus comunidades o porque no se consigna la variable etnia en los registros administrativos. Sin embargo, se sabe que tienen tasas de prevalencia de tuberculosis mucho más elevadas que el promedio nacional (21), así como tracoma y otras enfermedades desatendidas. El difícil acceso geográfico por parte de los profesionales de salud, el aseguramiento incompleto por falta de identificación personal o por la existencia de contratos inadecuados con las aseguradoras, y las barreras para conciliar la medicina tradicional con la occidental son factores que influyen negativamente en el estado de salud de este grupo de población.

Otros grupos

Población desplazada

En las últimas décadas Colombia ha vivido un conflicto armado interno caracterizado por homicidios, masacres, accidentes por la explosión de minas antipersonales, desaparición forzada, confinamiento, infracciones a la misión médica y desplazamiento forzado, con grandes consecuencias para la salud pública. Los grupos más afectados por el desplazamiento forzado son las mujeres, los niños y los adolescentes menores de 14 años, y los grupos étnicos. A pesar que la cobertura de aseguramiento de la población desplazada oscila entre 80% y 90%, el acceso efectivo a los servicios de salud es muy bajo (inferior a 40%). La dispersión geográfica, la presencia de grupos armados ilegales y la debilidad institucional en salud, entre otros factores, impiden la prestación oportuna de los servicios.

Los principales problemas de salud que afectan a la población desplazada son las enfermedades transmitidas por vectores, las enfermedades transmitidas por los alimentos o por el agua y la desnutrición crónica grave. Las embarazadas en situación de desplazamiento tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones durante el embarazo e, incluso, mayor probabilidad de que ocurran defunciones perinatales. En cuanto a la salud mental de la población desplazada, se caracteriza por la presencia de trastornos depresivos mayores, estrés agudo, estrés traumático y trastornos adaptativos (22).

MORTALIDAD

En el período 2007–2009, el riesgo de muerte más alto en ambos sexos lo ocasionaron las enfermedades del sistema circulatorio, seguidas por las neoplasias, las causas externas, las enfermedades transmisibles y las afecciones originadas en el período perinatal (cuadro 3). En el grupo de enfermedades del sistema circulatorio se destacaron la enfermedad isquémica del corazón (83,7 por 100.000 habitantes) y las enfermedades cerebrovaculares (42,6 por 100.00); entre las neoplasias, el tumor maligno de estómago (13,5 por 100.000) y de tráquea, bronquios y pulmón (11,3 por 100.000); entre las causas externas, los homicidios en los hombres (75,1 por 100.000) y los accidentes de transporte terrestre (14,8 por 100.000); entre las enfermedades transmisibles, las infecciones respiratorias agudas (21,2 por 100.000), y entre las afecciones perinatales, los trastornos respiratorios (13,6 por 100.000 habitantes).

Table 3

La primera causa de muerte, tanto en 2007–2009 como en 1997–1999, fue la enfermedad isquémica del corazón. Cuatro afecciones crónicas (enfermedad cerebrovascular, enfermedad crónica de las vías respiratorias inferiores, diabetes e hipertensión) estuvieron entre las primeras 10 causas de muerte, seguidas por los homicidios, los accidentes de transporte terrestre, las afecciones originadas en el período perinatal y las enfermedades del sistema urinario. Los homicidios pasaron del segundo al tercer lugar (10,1% de las defunciones en 1997–1999 y 7,1% en 2007–2009). Las enfermedades infecciosas intestinales, que ocupaban el decimosegundo lugar en 1997–1999, dejaron de figurar entre las primeras 20 causas de muerte (cuadro 4) (23).

Table 4

MORBILIDAD

Enfermedades transmisibles

Enfermedades transmitidas por vectores

En Colombia se presentan epidemias anuales de dengue causadas por los cuatro serotipos conocidos del virus del dengue. En 2010 ocurrió la epidemia más extendida de los últimos 10 años. Se notificaron 157.152 casos con una mediana de edad de 14 años, 6% de los casos fueron graves y la letalidad promedio confirmada fue de 2,3%, si bien llegó a 60% en un departamento (24).

La malaria se transmite con patrones endemo–epidémicos focales y variables en diferentes regiones situadas a menos de 1.000 metros sobre el nivel del mar. Existen tres focos importantes de la enfermedad: Urabá –Bajo Cauca– Sur de Córdoba, Costa Pacífica, y Orinoquia–Amazonia. El 95% de la carga de enfermedad se focaliza en el área rural de cerca de 100 municipios. Se presentan ciclos epidémicos cada dos a siete años y se registran de 100.000 a 120.000 casos anuales, de los que 75% son causados por Plasmodium vivax. La letalidad ha mostrado una tendencia descendente, pero se calcula que han ocurrido entre 50 y 120 defunciones anuales por malaria complicada, principalmente en municipios de la Región Costa Pacífica.

A pesar de los importantes progresos que se hicieron en la identificación del área endémica de la enfermedad de Chagas, en el control de la transmisión transfusional y en el control vectorial en municipios con alta infestación de triatominos, persisten deficiencias en el acceso al diagnóstico y a la atención de la fase crónica. Con respecto a los casos agudos, se observan la existencia de áreas con infestación domiciliaria de triatominos, el riesgo de transmisión por triatominos no domiciliarios y una creciente ocurrencia de brotes de transmisión oral. La infección por Trypanosoma cruzi se ha detectado con frecuencia a lo largo del valle del río Magdalena, en la región del Catatumbo, la Sierra Nevada de Santa Marta, el piedemonte de la Orinoquia y la serranía de la Macarena. De los 14.700 casos anuales notificados de leishmaniasis, casi 10.000 ocurren en personal militar destacado en las zonas boscosas aisladas de la Orinoquia y la Amazonia, y las regiones de Catatumbo y Chocó. El 95% de los casos son de la forma cutánea y 5% de las formas mucosa y visceral; la limitación del diagnóstico solo al género Leishmania dificulta el tratamiento específico. La transmisión de la oncocercosis se ha interrumpido en el único foco de López de Micay, Cauca, y el país ha solicitado a la OMS la certificación de eliminación de la enfermedad. En 2010 se han identificado clínicamente focos dispersos de tracoma en la población indígena del departamento de Vaupés.

Enfermedades prevenibles por vacunación

Colombia erradicó la poliomielitis y eliminó el sarampión, la rubéola y el síndrome de rubéola congénita, la difteria y el tétanos neonatal como problemas de salud pública. Entre 2006 y 2010 se han notificado casos de enfermedades incluidas en el Programa Ampliado de Inmunización como parotiditis, hepatitis B, tos ferina y meningitis por Haemophilus influenzae tipo b (Hib). La cobertura de vacunación fue de 95% en 2009 para la triple viral y la fiebre amarilla. El año 2010 fue el de la cobertura más baja: poliomielitis 88%, BCG 83,5%, DPT 88%, hepatitis B 87,9%, Hib 88%, triple viral 88,5% y fiebre amarilla 78,6% (25).

Las infecciones respiratorias agudas son causa importante de muerte y de morbilidad en todos los grupos de edad, particularmente en los niños menores de 5 años y las personas de 65 y más años. La prevalencia de infecciones respiratorias agudas con dificultad respiratoria en los niños menores de 5 años fue de 9% en 2005 y en 2010, y la mitad de ellos acudió a un servicio de salud (12). La tendencia de los casos confirmados durante la pandemia de influenza desde que en Colombia se notificó el primer caso en 2009 fue al aumento, hasta poco más de 300 casos en la semana 34, para luego descender marcadamente a niveles inferiores a 50 casos semanales durante todo 2010. En total se confirmaron 3.729 casos en 2009 y 1.072 en 2010, y se notificaron 232 defunciones en 2009 y 74 en 2010 (26).

Zoonosis

No se han notificado casos de rabia en los seres humanos en más de 50 años, a pesar del alto número de agresiones que ocurren en ciudades donde hay un perro por cada seis habitantes. En Arauca, Casanare y Guaviare la rabia silvestre afecta a los murciélagos, que la transmiten a bovinos y equinos. La notificación de brucelosis en los seres humanos es escasa por falta de una prueba específica, pero se registran casos por Brucella abortus y circula Brucella canis en animales. Ha habido brotes de encefalitis equina venezolana en animales en La Guajira y de encefalitis equina del oeste en Arauca; los vectores están presentes en todo el país. Existen deficiencias en la vigilancia de la leptospirosis por falta de disponibilidad de pruebas, y los focos identificados, producto de investigaciones puntuales, han afectado a campesinos.

Enfermedades desatendidas y otras infecciones relacionadas con la pobreza

En 2010 se notificaron 283 casos nuevos de lepra, 206 multibacilares y 77 paucibacilares. En comparación con años anteriores, la tasa de incidencia disminuyó a 0,61 por 100.000 habitantes, y la proporción de discapacidad de grado 2 que provoca se mantuvo estable en 10% los últimos años, lo que sugiere deficiencias en la detección precoz de la enfermedad. En 2010 se notificaron nueve casos nuevos en menores de 15 años, lo que significa un aumento con respecto a 2009 y una alerta de transmisión activa.

VIH/sida y otras infecciones de transmisión sexual

Entre 1983 y 2009 se notificaron 71.653 casos de VIH/sida, de los cuales 6.924 correspondieron al último año. En 2006 la prevalencia de infección por el VIH en la población de 15 a 49 años se estimó en 0,7% (2006) y se consideró concentrada en grupos de alta vulnerabilidad, como los trabajadores del sexo y los hombres que tienen sexo con hombres (una prevalencia de 5%). Se ha observado un descenso en la proporción de donantes de sangre VIH positivos de 0,44% en 2007 a 0,34% en 2009 (27).

Tuberculosis

En 2010 se registraron 11.433 casos nuevos de tuberculosis, que corresponde a una incidencia de todas las formas de 25,1 por 100.000 habitantes; no se observaron variaciones significativas desde 2006, aunque descendió el número de casos nuevos con baciloscopia positiva. En 2010 se examinaron 287.786 casos sintomáticos respiratorios, sin que hubiera una variación importante respecto a los seis años anteriores. La proporción de baciloscopias positivas aumentó de 2,5% entre 2005 y 2009 a 3,0% en 2010. En la cohorte de pacientes con baciloscopia positiva a los que se les hizo seguimiento entre 2009 y 2010, la proporción de curación fue de 78%. Persisten diferencias en la incidencia de la enfermedad y en el comportamiento de los distintos indicadores del programa de tuberculosis, con desventajas apreciables en los departamentos con predominio de población indígena y afrodescendiente.

Enfermedades gastrointestinales

La mortalidad por enfermedad diarreica aguda en los menores de 5 años disminuyó en los últimos 10 años, pero la incidencia se mantuvo entre 110 y 113 casos por 100.000 niños de ese grupo de edad. La prevalencia fue de 12,6% a nivel nacional, pero más alta en la Orinoquia y la Amazonia (12). No se han confirmado casos de cólera en el país posteriores al inicio de la epidemia en Haití. Todos los años se notifican brotes de enfermedades transmitidas por los alimentos, mayormente en la población de 15 a 44 años de edad; el foco probable de contagio se encuentra en centros educativos, seguidos del hogar y otros establecimientos. En 50% de los casos se identificaron cepas de Staphylococcus positivas a la coagulasa y distintas especies de Salmonella (28).

Enfermedades crónicas no transmisibles

Además de estar entre las primeras causas de mortalidad, las enfermedades crónicas constituyen una importante causa de morbilidad y ocasionan gran demanda de servicios de salud. El 4,3% de la población de 6 a 19 años comunicó haber padecido alguna vez asma bronquial y 0,8%, enfisema. El 8,8% de la población de 18 a 69 años había recibido un diagnóstico de hipertensión; sin embargo, pocos dijeron tomar medicamentos antihipertensivos y menos de 5% recibió asesoría nutricional o recomendaciones sobre la práctica de ejercicio. La prevalencia de diabetes, referida por entrevista en la misma población, fue de 3,5%, pero menos de 2% refirió tomar medicamentos, recibió asesoría nutricional o sobre el ejercicio. La prevalencia de hipertensión y diabetes en los grupos étnicos fue similar a la de la población general (29).

Enfermedades nutricionales

En 2010, la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional de Colombia mostró que 13,2% de los menores de 5 años tenían retraso de crecimiento (déficit de peso para la talla), en comparación con 16% en 2005. El mayor retraso se presentó en los más pobres, en hijos de madres con menor educación, en residentes en áreas rurales, en las regiones Atlántica, Orinoquia, Amazonia y Pacífica, y en la población indígena menor de 5 años. El 18,9% del grupo de 5 a 9 años de edad tenía exceso de peso, en comparación con 14,3% en 2005, y era mayor en los menos pobres, en hijos de madres con mejor nivel educativo y en las áreas urbanas. En el grupo de 10 a 17 años de edad, el exceso de peso afectaba a 16,7%, en comparación con 13,7% en 2005. El 51,2% del grupo de 18 a 64 años presentó exceso de peso, en comparación con 45,9% en 2005. En todos los grupos de edad el sobrepeso fue mayor a menor pobreza, mejor nivel educativo de la madre y en las áreas urbanas. La misma encuesta encontró anemia en 47,4% de los niños prescolares, 40,9% de las mujeres en edad fértil y 44,7% de las embarazadas; retinol sérico inferior a 20 ug/dl en 5,9% de los menores de 5 años, y deficiencia de zinc en 26,9% de los niños de 1 a 4 años (18). No se han evaluado los trastornos por deficiencia de yodo desde 2002.

Accidentes y violencia

Además de estar entre las primeras 10 causas de muerte en los períodos 1997–1999 y 2007–2009, los accidentes de transporte terrestre son una importante causa de lesiones y discapacidad. En la población general de 6 a 69 años, 3,5% refirió haber sufrido lesiones por accidentes de transporte terrestre en los últimos tres años, cifra que aumentó a 6,2% en los hombres de 18 a 29 años, lo que concuerda con que esta es la segunda causa de muerte en este grupo de edad (29).

Trastornos mentales

Por lo menos 40,1% de la población de Colombia ha padecido alguna vez en su vida de algún trastorno mental, y la prevalencia anual es de 16,0%. Los trastornos de ansiedad y los relacionados con el estado de ánimo son los más frecuentes en las mujeres, y los trastornos asociados al consumo de sustancias psicoactivas, en los hombres (30).

Otros problemas de salud

Enfermedades ocupacionales

En los lugares de trabajo predominan los factores de riesgo disergonómicos, el ruido, temperaturas no confortables, polvos y humos. El diagnóstico de enfermedades profesionales ha aumentado desde 2001, siendo las ramas de actividad más afectadas la pesca; administración pública y defensa; agricultura, ganadería caza y silvicultura; servicios sociales y salud; industria manufacturera y suministro de electricidad, gas y agua. Las enfermedades prevalentes son las osteomusculares. El país no cuenta con un inventario actualizado de recurso humano para salud ocupacional a pesar de que se ha venido formando desde 1983 (31).

Salud oral

Una de cada siete personas de 6 a 69 años refirió haber tenido problemas en los dientes, en la boca o en las encías, 30 días antes de la entrevista. Usaba cepillo de dientes 99,1% de la población y 42%, hilo dental. De los que usaban cepillo, 43% manifestó hacerlo tres veces al día. En la población de 6 a 19 años, 41% manifestó haber recibido aplicaciones o enjuagues con flúor y 34%, tratamiento para sellar fosetas y fisuras (29).

Salud ocular

Del total de personas registradas con discapacidad, 44% tenía problemas visuales (32). En 2007, una encuesta sobre ceguera evitable realizada en el departamento de Santander reveló una prevalencia de ceguera de 1,8% en las personas mayores de 50 años, y que los afectados pertenecían mayormente a grupos de población pobre y rural. Las principales causas de ceguera fueron cataratas (67,6%), alteraciones del segmento posterior (14,1%), opacidad corneal (8,5%), glaucoma (2,8%) y errores de refracción, retinopatía diabética y complicaciones quirúrgicas (4,2%). El 82,5% de las personas no se había sometido a cirugía por desconocimiento del tratamiento de la enfermedad o dificultades económicas (33).

Discapacidad

La prevalencia de discapacidad fue de 8,3% y aumentó con la edad (de 6,6% para la población de 18 a 29 años a 13,2% para la de 60 a 69 años), y mayor en las regiones Pacífica, Orinoquia y Amazonia (29). Del total de discapacitados, 44% tenía discapacidad visual y 29%, motora (19).

Factores de riesgo y protección

Los Sistemas Integrados de Transporte Masivo diseñados para ciudades con más de 600.000 habitantes que operan en Bogotá (2000), Pereira (2006), Cali (2008), Bucaramanga (2010) y Barranquilla (2010), han mejorado la eficiencia en el transporte y disminuido la contaminación ambiental (34). Se cuenta con vías exclusivas para bicicletas en Bogotá (300 km), Cúcuta, Popayán y Medellín. Además, se han construido ciclovías recreativas que brindan beneficios relacionados con la actividad física en Bogotá (121 km), Medellín (40 km), Pereira, Soacha, Armenia, Cali, Pasto, Cúcuta y Popayán (35, 36).

Se estima que 15,7% de la población de 18 a 69 años realiza regularmente ejercicio ligero en su tiempo libre, y que 79,0% nunca hace ejercicios; entre la población de 12 a 17 años la proporción es de 5,6% y 42,9%, respectivamente. Estos valores son significativamente menores en la Región Caribe que en el resto del país (29).

Los patrones de alimentación han cambiado sustancialmente: un tercio de la población de 5 a 64 años no consume frutas diariamente, 72% no consume verduras y 14,8% no come carnes o huevos (30).

El 7,6% de la población de 18 y 69 años se considera en riesgo de dependencia del alcohol, con valores más altos en Cauca (39,8%), Chocó (11,1%), Putumayo (11,0%) y Meta (10,8%). En 2007, la prevalencia de fumadores actuales fue de 2,5% para los adolescentes de ambos sexos (4,0% para los hombres y 1,0% para las mujeres); el consumo era menor a medida que aumentaba el nivel educativo. En los adultos de 18 a 69 años la prevalencia fue de 12,8% para ambos sexos (19,5% para los hombres y 7,4% para las mujeres) (29)

En 2007, en las personas de 18 a 69 años de edad, la prevalencia de consumo de marihuana en el último mes fue 1,2%, y la de consumo de cocaína, de 0,2% (29).

Políticas, Sistema De Salud Y Protección Social

DESEMPEÑO DE LOS SISTEMAS DE SALUD

El núcleo del sistema de salud es el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) con sus dos regímenes, el régimen contributivo (RC) y el régimen subsidiado (RS). El régimen contributivo afilia a los trabajadores asalariados y pensionados y a los trabajadores independientes con ingresos iguales o superiores a un salario mínimo. El régimen subsidiado afilia a todas las personas sin capacidad de pago. En 2010, la cobertura fue de 39,7% y 51,4% de la población total, respectivamente. Los regímenes especiales afilian a los trabajadores de las fuerzas militares, la policía nacional, la Empresa Colombiana de Petróleos (ECOPETROL), el magisterio y las universidades públicas. En 2010, solo 4,3% de la población permanecía fuera del sistema de seguridad social en salud. El régimen contributivo opera con base en una cotización de sus afiliados que corresponde a 12,5% del ingreso, y es pagado en su totalidad directamente por el trabajador independiente o pensionado y, en el caso de un trabajador asalariado, por el empleado (4%) y su empleador (8,5%). El régimen subsidiado opera con base en un subsidio cruzado del régimen contributivo más otros fondos fiscales procedentes de impuestos generales.

La afiliación al SGSSS es obligatoria y se hace a través de las 72 entidades promotoras de salud (EPS), 71 públicas y 1 privada, que se encargan de ofrecer, como mínimo, el plan obligatorio de salud contributivo o bien el plan obligatorio de salud para los afiliados al régimen subsidiado. En 2008, la Corte Constitucional ordenó la unificación de los planes de los dos regímenes (37).

Las EPS entregan los fondos reunidos de las cotizaciones al Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga), el cual devuelve a las EPS el monto equivalente a la unidad de pago por capitación (UPC) ajustado por riesgo, de acuerdo con el número de afiliados que tengan. El pago por capitación en el régimen subsidiado es 57% inferior a la UPC. Los proveedores de atención son las instituciones prestadoras de servicios, públicas o privadas, que pueden estar o no integradas a las EPS, pero que son contratadas por estas. El sector exclusivamente privado es utilizado preponderantemente por la clase alta que, aunque cotice en alguna EPS, contrata seguros privados o acude a la consulta privada. Por carecer de cobertura o por no tener acceso oportuno al SGSSS, un segmento de la población de ingresos medios se ve obligado a acudir a la consulta privada y a hacer pagos de bolsillo (37).

El gasto total en salud en relación con el PIB se estabilizó variando de 6,2% a 6,4% entre 2006 y 2009, sin alcanzar los valores cercanos a 9%, como entre 1996 y 1999, cuando el gasto público representó alrededor de 84%. En el período 2006–2009, el gasto de bolsillo como proporción del gasto privado en salud se ha mantenido en 50% (8).

Las premisas iniciales del aseguramiento contributivo (Ley 100 de 1993) fueron la existencia de un porcentaje bajo de desempleo y alto de trabajo formal, las cuales no se cumplieron; más de 50% de la población está subsidiada por el Estado y la base contributiva se sustenta por el aporte de menos de 10 millones de personas. En marzo de 2010, el SGSSS contaba con 41.991.483 afiliados (92% de la población), de los cuales 18.062.855 lo eran al régimen contributivo y 23.928.628 al subsidiado. En el régimen subsidiado se ha puesto el énfasis en el aseguramiento de la población más vulnerable: 90,1% de los niveles I y II del Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales o SISBEN (38). Si bien el nivel de aseguramiento es alto, el acceso real a los servicios es muy limitado en algunos departamentos, particularmente en el litoral del Pacífico. Un porcentaje de la población no conoce su situación de aseguramiento, no se le entrega la credencial correspondiente y, por lo tanto, no recibe atención cuando la requiere.

Las 72 EPS manejan 90% de los recursos para la salud. Cada una diseña su red de prestadores de acuerdo con las condiciones del mercado, lo que puede significar que el usuario deba desplazarse largas distancias para obtener atención, o realizarse exámenes diagnósticos en sitios muy alejados entre sí. La ley permite que las EPS se integren verticalmente con prestadores propios, lo que contribuye a la fragmentación del sistema.

POLÍTICAS DE DESARROLLO DE RECURSOS HUMANOS

En 2006, el mayor número de graduados correspondió a médicos (5,5 por 100.000 habitantes) y personal de enfermería (5,2 por 100.000), seguidos por bacteriólogos (1,5 por 100.000), odontólogos (1,4 por 100.000), instrumentistas (1,3 por 100.000), nutricionistas (0,3 por 100.000) y optómetras (0,2 por 100.000).

Más de 80% de los profesionales de la salud del sector público tiene relación laboral con su institución a través de tercerización; la Ley 1.438 de 2011 estableció límites para esta modalidad de contratos. Los profesionales, especialmente los médicos, se concentran en las zonas urbanas en desmedro de las zonas más alejadas o de riesgo por la presencia del conflicto armado.

SERVICIOS DE SALUD

Luego de la promulgación del documento 3.204 del Consejo Nacional de Política Económica y Social en 2002, que definió la política de prestación de servicios para el SGSSS, se ha fortalecido la inversión para refuerzos estructurales y en caso de sismos, con lo que se logró el mejoramiento de los hospitales ubicados en zonas de riesgo alto e intermedio, y se han transferido recursos para proyectos arquitectónicos y estudios de dotación, vulnerabilidad e inversión.

Se reestructuró un importante número de hospitales públicos y se cerraron otros por insostenibles frente a la competencia del mercado. Esto llevó a la conversión de ciertas instituciones prestadoras de servicios en empresas sociales del Estado, condición especial que les permite un régimen de administración privada para poder competir en la venta de servicios a las EPS. El financiamiento de las empresas sociales del Estado proviene mayormente de la venta de servicios a las EPS mediante pago por prestación.

Entre 2004 y 2009, el número total de instituciones prestadoras de sevicios aumentó de 13.840 a 26.824 y el número de camas, de 52.475 (1,2 por 1.000 habitantes) a 73.063 (1,6 por 1.000). Las camas para cuidados intensivos aumentaron de 4.985 (0,1 por 1.000 habitantes) en 2004 a 9.294 (0,2 por 1.000) en 2009. El número de empresas sociales del Estado pasó de 4.466 en 2004 a 4.602 en 2009, y el número de camas públicas se mantuvo estable entre 2002 y 2009. En este período, el número de consultorios externos aumentó de 6.134 a 8.560, el de consultorios de urgencias de 1.497 a 1.850 y el de consultorios odontológicos, de 2.817 a 3.831.

Producto de la política de garantía de calidad de la atención se estableció el Sistema Único de Habilitación, por el que profesionales e instituciones prestadoras de servicios se obligan al cumplimiento de condiciones mínimas de calidad verificables. Además, el Sistema Único de Acreditación incentivó a 20 instituciones prestadoras de servicios a alcanzar voluntariamente estándares superiores de calidad, y a que más de 100 empresas sociales del Estado estén en proceso de acreditación. Adicionalmente, se cuenta con un sistema de información para evaluar la calidad y con otro de puntuación para las instituciones prestadoras de servicios y las entidades promotoras de la salud.

Entre 2002 y 2010 se modernizaron 243 hospitales públicos y se perfeccionó su capacidad de gestión, lo cual se tradujo en una mayor satisfacción por parte de los usuarios de estos hospitales (39).

El sector privado brinda más de 50% de la provisión de servicios de salud, aunque en algunas zonas del país la oferta privada es escasa, lo que obliga al sector público a asumir la mayor parte de la responsabilidad en la prestación de servicios. Esta situación se manifiesta también en algunas prestaciones específicas, como la atención de urgencias, que se brinda mayormente en el sector público.

En el período 2002–2009, el número de consultas externas pasó de 20.188.000 a 35.740.000, el de consultas de urgencias aumentó de 6.054.000 a 11.841.000, los egresos hospitalarios pasaron de 1.607.000 a 1.794.000 y el volumen total de cirugías aumentó de 642.000 a 996.000.

Desde el año 2000, la atención se monitorea a través del Registro Individual de Prestación de Servicios, el cual, si bien ha mejorado la calidad del registro, tiene una cobertura de información limitada, ya que se usa fundamentalmente para el proceso de cobro de las prestaciones. Según este registro, las principales causas de consulta externa notificadas por los servicios son la enfermedad hipertensiva, las enfermedades de la cavidad bucal y las enfermedades de las vías respiratorias superiores. Para las mujeres, las primeras causas de hospitalización se relacionan con el parto, en tanto que para los hombres son las causas no especificadas, la neumonía y las enfermedades del sistema digestivo.

El Ministerio de la Protección Social elaboró normas para orientar el uso racional, el acceso, la calidad, la seguridad y la oportunidad de los medicamentos y dispositivos médicos, publicó la política farmacéutica nacional y expidió normas sobre buenas prácticas de manufactura, de control y de vigilancia sanitaria para los dispositivos médicos y reactivos de diagnóstico in vitro. Esto permitió que los medicamentos y dispositivos cuenten con un registro sanitario, que sus importadores estén certificados y que los fabricantes deban respetar condiciones mínimas de fabricación. El acceso a los medicamentos esenciales está considerado en los planes obligatorios de salud contributivos y subsidiados y en los programas para la atención de eventos de interés en salud pública (40). Sin embargo, la diferencia en el contenido de los planes obligatorios de salud provoca desigualdades en el acceso a medicamentos, dispositivos y otros insumos, lo que genera reclamos a la justicia y presentación de recobros al Fosyga, calculados en poco más de 4% del gasto total en salud (40, 41, 42, 43, 44).

Según el listado vigente en 2010, el sistema presta cobertura para 673 medicamentos. En 2006–2010 se incluyeron antirretrovirales para el tratamiento del VIH/sida, anticonceptivos hormonales y el condón masculino, tanto para el régimen contributivo como para el subsidiado. Más de 80% de las personas atendidas en ambos regímenes reciben prescripción de medicamentos como resultado de la atención de salud (45).

El país no dispone de información consolidada sobre los servicios farmacéuticos que operan en el SGSSS. En 2009, los usuarios calificaron la entrega de medicamentos y el pago de cuotas moderadoras y copagos como inaceptables. La mejora de la cobertura en salud provocó un aumento en la provisión de medicamentos brindados por el sistema y una disminución del gasto en eventos de salud que requirieron hospitalización. No hay información sobre el acceso a los medicamentos por parte de la población desplazada, indígena y afrocolombiana, así como de las personas no afiliadas al régimen subsidiado.

En julio de 2010, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos fue calificado como autoridad reguladora nacional de nivel IV, hecho que le da carácter de institución de referencia para la Región de la Américas en materia de medicamentos.

El país cuenta con tecnología destinada a la prestación de servicios de salud de alta complejidad en instalaciones privadas de Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga y Barranquilla.

Mediante la política nacional de sangre se logró inscribir los 92 bancos de sangre del país en el programa de control de calidad externo del Instituto Nacional de Salud y se superó la meta nacional propuesta de que más de 50% de las unidades de sangre proviniera de donantes voluntarios. Se reglamentaron las actividades de donación y trasplantes de órganos, y se creó la red nacional de donaciones de órganos y trasplantes; esto redundó en el incremento de la tasa de donación de seis donantes por millón de habitantes en 2006 a 12,3 donantes por millón en 2009.

Conocimiento, Tecnología, Información Y Gestión De Recursos

SISTEMA DE INFORMACIÓN EN SALUD

La Ley 1.122 de 2007 estableció la consolidación del Sistema Integrado de Información de la Protección Social, con objeto de capturar y sistematizar la información del Sistema de Vigilancia Epidemiológica (Sivigila) y ponerla a disposición del Instituto Nacional de Salud, el Ministerio de la Protección Social, la Comisión de Regulación en Salud, el Consejo Nacional de Seguridad en Salud y las entidades territoriales. Además, recoge y sistematiza la información administrativa para monitorear los resultados en salud de las entidades territoriales, las aseguradoras y los prestadores, y para alimentar el sistema de rectoría y administración. Forma parte del sistema de información en salud el Registro Individual de Prestación de Servicios, principal registro administrativo para monitorear las prestaciones a los afiliados y no afiliados al sistema de seguridad social, que se compila a partir de los registros de las instituciones prestadoras de servicios tanto públicas como privadas.

El sistema de información en salud carece de una entidad central que lo coordine; por ende, las diferentes fuentes o registros administrativos han generado subsistemas paralelos y bases de datos no necesariamente compatibles, con indicadores poco estandarizados e incompletos para caracterizar todas las dimensiones de la salud. Existe un subregistro apreciable en las estadísticas vitales (en 2005, 12,0% para los nacimientos y 8,5% para las defunciones) y deficiencia en la calidad del registro, procesamiento, análisis y uso de los datos. El aprovechamiento de otras fuentes no administrativas como censos, encuestas y estudios especiales es poco eficiente para la planificación de acciones en salud.

Salud Y Cooperación Internacional

Durante el período 2006–2010 se suscribieron 13 instrumentos de cooperación internacional con países de América Latina, Asia y Europa en áreas como políticas de salud pública, atención de emergencias y desastres, fortalecimiento y prestación de servicios de salud, medicina alternativa, apoyo a la reforma del SGSSS, seguridad social, investigación y capacitación de recursos humanos en gestión y planificación, y proyectos de salud y protección social dirigidos a atender a la población afectada por el desplazamiento.

Dentro de la política "Fronteras Abiertas en Salud", se apoyó el desarrollo de los planes de trabajo en las fronteras con Brasil, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela en materia de vigilancia sanitaria y análisis de la situación de salud, reforzamiento del Programa Ampliado de Inmunización, fortalecimiento de la red de servicios de salud locales, mejoramiento de la infraestructura y capacitación, red de comunicaciones, prevención y control de enfermedades transmitidas por vectores, seguridad alimentaria y nutricional, y acciones para mejorar la salud sexual y reproductiva.

El Ministerio de la Protección Social participa activamente en organismos internacionales como la Reunión de Ministros de Salud del Área Andina, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, en los que se llevan a cabo acciones en salud en forma conjunta entre los países miembros.

Colombia ha recibido cooperación técnica a través de pasantías, cursos y reuniones de trabajo con los diferentes organismos del Sistema de Naciones Unidas, la Unión Europea, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Organismo Regional Andino de Salud (ORAS) y países como Brasil, China, Corea, España, Japón y México.

Síntesis Y Perspectivas

A pesar de un alto grado de afiliación al Sistema General de Seguridad Social en Salud, en Colombia persisten barreras para el uso pleno del derecho a la atención de salud por poblaciones rurales dispersas, con menor instrucción, indígenas y en situación de desplazamiento forzado. La Ley 1438 de 2011 ofrece la oportunidad de hacer más equitativo el sistema de salud y retoma a la atención primaria como estrategia nacional.

Respecto a la salud de la mujer, se registran mortalidad materna significativa con inequidad departamental, así como aumento del embarazo en adolescentes y de los hogares encabezados por mujeres sin mejoras significativas en sus condiciones laborales ni en la violencia contra ellas. Ante esta situación, el país ha fortalecido los sistemas de vigilancia, ha adoptado planes para acelerar la reducción de la mortalidad materna y la morbilidad materna grave, así como para eliminar la transmisión materno–infantil del VIH y la sífilis congénita. Asimismo, ha reforzado el marco regulatorio para disminuir los casos de violencia contra la mujer.

Todavía se observan condiciones no saludables en viviendas rurales dispersas y pobres que favorecen brotes de enfermedades infecciosas desatendidas, especialmente las transmitidas por vectores, enfermedades respiratorias agudas y enfermedades transmitidas por alimentos, y que que requieren esfuerzos para mejorar la provisión de servicios y también su infraestructura. En ambos sexos se ha dado un incremento de la carga de enfermedad y mortalidad por enfermedades no transmisibles, especialmente cánceres, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias y diabetes. En este sentido, las autoridades de salud fortalecieron la estructura programática e iniciaron un conjunto de acciones encaminadas a promover estilos de vida saludables y mejorar la calidad de la atención de las personas afectadas por estas enfermedades.

En cuanto a las enfermedades nutricionales (coexistiendo con sobrepeso y obesidad en adultos), persisten en los niños la desnutrición y la anemia relacionadas con malas prácticas de alimentación, lactancia materna inadecuada y prevalencia de infecciones agudas y geohelmintiasis. Finalmente, se ha registrado una reducción en la proporción de muertes por homicidios, sobre todo en adultos varones jóvenes, pero junto con un aumento en la mortalidad y la discapacidad por accidentes de tránsito en adultos mayores. En este último caso, se han redoblado esfuerzos en educación vial y sanciones más enérgicas contra los infractores.

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  40. Comisión de Regulación en Salud. Informe de rendición de cuentas 2009–2010 [Internet]; 2011. Acceso: 25 de julio de 2011.
  41. Defensoría del Pueblo. Evaluación de los servicios de salud que brindan las empresas promotoras de salud – 2005. Índice de satisfacción de usuarios de salud. Bogotá: Defensoría del Pueblo; 2005.
  42. Defensoría del Pueblo. Evaluación de los servicios de salud que brindan las empresas promotoras de salud – 2009. Índice de satisfacción de los usuarios de salud. Bogotá: Defensoría del Pueblo; 2009.
  43. Defensoría del Pueblo. La tutela y el derecho a la salud 2006–2008. Bogotá: Defensoría del Pueblo; 2009.
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  45. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Encuesta de Calidad de Vida en Bogotá por Localidades [Internet]; 2007. Acceso: 25 de julio 2011.

Notas

1Se refiere al simple deseo manifestado por el trabajador de mejorar sus ingresos o el número de horas trabajadas, y de tener un empleo más apropiado a sus competencias personales.

2Para mayor explicación véanse las Fichas Metodológicas de los ODM En: http://www.dnp.gov.co/LinkClick.aspx?fileticket = IdXl7YjHCq8%3D&tabid = 340

3Cálculos de la OPS con base en nacimientos y defunciones maternas registrados. Para mayor explicación véanse las Fichas Metodológicas de los ODM. En: http://www.dnp.gov.co/LinkClick.aspx?fileticket = IdXl7YjHCq8%3D&tabid = 340

4Cálculos de la OPS para la mortalidad específica por grupos de edad a partir de las bases de datos de mortalidad 1997–1999 y 2007–2009 del DANE, corrigiendo el subregistro y redistribuyendo los síntomas y signos mal definidos de acuerdo con la metodología propuesta por la OPS (16).

Última actualización el Jueves 11 de Abril de 2013 15:50