

Retorno del dengue a las Américas, llamada de alerta a los sistemas de vigilancia
Washington, DC, 21 de febrero de 2002 (OPS) -- Si una enfermedad prueba la importancia de la vigilancia continua, incansable, de los vectores infecciosos es el dengue, que está azotando las Américas con nuevos bríos, pese al éxito temporal en la erradicación del Aedes aegypti, el mosquito que transmite la enfermedad.
"El programa de erradicación no fracasó. Pero, luego de una erradicación exitosa del vector por los países participantes, hubo un relajamiento de la vigilancia y esto dio como resultado la reinfestación y, a renglón seguido, la introducción de los diversos serotipos del virus agravó la situación", dijo el Dr. Jorge R. Arias, asesor regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Enfermedades Transmisibles.
La rápida expansión del dengue hacia nuevas áreas geográficas, en especial de su forma más severa, la fiebre hemorrágica del dengue, permite predecir que en los próximos años los países de la región serán testigos de niveles nunca vistos de la enfermedad. Según la OPS, el incremento de los viajes aéreos, la urbanización no planificada, las dificultades en el abastecimiento de agua y el deterioro de los programas de control del vector son algunos de los factores relacionados a la diseminación del Aedes aegypti y al incremento en la circulación de los cuatro serotipos del virus.
"El regreso del dengue a las Américas se debe a muchas razones, entre ellas la reinfestación del Aedes aegypti, la carencia de un insecticida bueno y barato, la falta de recursos financieros, el deterioro de los programas de prevención y control, el crecimiento desorganizado de las grandes ciudades y la falta de educación sanitaria", asevera el Dr. Arias.
Hay muy pocos países o territorios en la región que estén libres de la enfermedad, que causa fiebre aguda, dolores fuertes, y hasta hemorragia. Para tratar de contener la tendencia creciente del dengue, la OPS está promoviendo más acciones de comunicación social, con énfasis en la participación comunitaria basada en el cambio del comportamiento, explica el Dr. Arias.
Por el momento no se cuenta con una vacuna efectiva y accesible y hasta que eso ocurra el control y prevención del dengue se basará en las medidas de control del mosquito y sus criaderos, unidas a una detección rápida y temprana de los casos.
"Si las personas eliminan los criaderos para los mosquitos, como los envases de agua, los neumáticos viejos y otros recipientes, la incidencia de la enfermedad se reducirá. Los escolares y adolescentes pueden ayudar a hacer estas acciones sostenibles", dijo el Dr. Stephen Corber, director de la división de Enfermedades Transmisibles de la OPS. "Con poco o ningún gasto, los miembros de cada familia pueden eliminar fácilmente los criaderos de mosquitos sin usar productos químicos", vaciando los envases, limpiando los sitios donde hay basura y manteniendo tapados los depósitos de almacenar agua, agregó.
Las epidemias en diversos países han impulsado campañas urgentes para controlar la enfermedad cuyo vector transmisor es el mosquito Aedes aegypti, que vive en los alrededores de las casas, colocando sus huevos en jarrones y otros envases de agua. El dengue es básicamente un problema del saneamiento doméstico y su incidencia puede reducirse sustancialmente con campañas de limpieza doméstica, dicen los expertos de la OPS.
El dengue es un problema creciente de salud pública que afecta a más de 100 países en el mundo, con más de 50 millones de casos informados cada año, incluidos 500.000 hospitalizaciones y alrededor de 20.000 defunciones. Cuatro tipos del dengue, o serotipos, están circulando en las Américas, donde los casos aumentaron en forma explosiva de 66.000 en 1980 a más de 717.000 en 1998. En el año 2001, las cifras de la OPS, hablaban de 609.152 casos del dengue notificados en las Américas, incluidos 15.000 casos de la fiebre hemorrágica del dengue y 115 defunciones.
"La dificultad para eliminar el dengue reside en la amplia distribución del vector. Es altamente improbable que el vector vaya a ser erradicado con los instrumentos que poseemos hoy. Además, la desordenada expansión de las grandes ciudades crea condiciones ideales para que el mosquito se multiplique", expone el Dr. Arias.
Además, no puede olvidarse que existe una carencia de acciones intersectoriales en el manejo de los programas de control y prevención de la enfermedad. "El principal problema es cómo administrar un control integrado que incluya: suministro de agua, alcantarillado, desperdicios sólidos, educación ambiental, control químico y biológico, políticas para los neumáticos usados, normas para la exportación e importación de neumáticos, vigilancia entomológica y epidemiológica especialmente en puertos y aeropuertos, etc.", concluyó el Dr. Arias.
La OPS, que funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.
Información relacionada:
LIBRO: Dengue y dengue hemorrágico en las Américas: guías para su prevención y control
Regresar a la página de recursos para la prensa
|