

Sangre segura en las Américas, reto para el nuevo milenio
Washington, DC, 28 de febrero de 2002 (OPS) -- La importancia del tema de la sangre segura en las Américas trasciende ampliamente los componentes sentimentales, para colocarse en el centro del interés socioeconómico, pues al garantizar unas transfusiones sin riesgos de transmisión de enfermedades se evitan altos gastos en cura y atención médica.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha lanzado una Iniciativa Regional sobre Sangre Segura, que se propone mejorar la calidad de la sangre para transfusiones en las Américas, con el énfasis puesto en la promoción de la donación voluntaria y la exigencia de un tamizaje completo de la sangre que se dona.
Esta iniciativa reviste particular interés en las Américas porque sólo en un pequeño número de países y territorios de la región la sangre que se emplea en transfusiones proviene de donantes voluntarios, no remunerados, según afirma el Dr. José Ramiro Cruz, asesor regional de la OPS en servicios de laboratorio y de sangre.
Queremos crear conciencia en las Américas sobre la importancia de la seguridad de la sangre y alentar a cada país a que establezca programas nacionales y promulgue leyes sobre seguridad de sangre, señaló el Dr. Cruz.
La Iniciativa Sangre Segura, lanzada en 2001, con el apoyo de una donación de 4,9 millones de dólares de la Fundación Bill y Melinda Gates, se propone que para finales del 2003, todos los países de la región hagan tamizaje de todas las unidades de sangre, para detectar la presencia del VIH, hepatitis B y C, sífilis y la enfermedad de Chagas.
Uno de los requisitos claves del suministro de sangre segura es que las donaciones sean voluntarias, en lugar de depender de donantes remunerados o de reposición, es decir de los familiares y amigos del enfermo que necesita la transfusión.
El asunto de la donación voluntaria se vincula directamente con otro de los mayores problemas que tiene la región: el déficit de sangre. La cooperación técnica de la OPS ha sido enfática en cuanto al procesamiento de la sangre, para garantizar el tamizaje apropiado. Sin embargo, en el año 2000 se planteó una nueva estrategia que radica en la promoción de la donación voluntaria.
Todos los países de la región, excepto Cuba, tienen un déficit de sangre. Según los cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Luna Roja, para que un país o comunidad tenga suficiente sangre se debe colectar el equivalente al 5 por ciento de la población, indicó la OPS.
En las Américas sólo Cuba cumple con esa meta. Estados Unidos tiene 4.6%; Canadá, 3.3%; Uruguay, 3.5%; y en el Caribe, Curazao alcanza 4.1% y Aruba, 3.5%. El resto de los países de la región alcanza un nivel del 1%, lo que los hace altamente deficitarios, manifestaron autoridades de la OPS.
La OPS, con la colaboración de un grupo de antropólogos, desarrolló una Guía Metodológica para investigar los conocimientos, actitudes y prácticas del público en general respecto a los bancos de sangre y a las personas que trabajan en estos, dijo el Dr. Cruz. Dichos estudios han concluido en: El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Colombia, Ecuador, Argentina, Paraguay, Perú, Guatemala, Bolivia, Cuba y Jamaica.
El propósito es comprender los factores que alientan y desestimulan la donación voluntaria de sangre. Durante el lanzamiento de la Iniciativa Sangre Segura, la antropóloga Lic. Eugenia Saenz de Tejada presentó los resultados que se han ido obteniendo en esta investigación, que ha comprobado que las serias limitaciones técnicas y de suministros de los bancos de sangre inciden de modo negativo en la afluencia de las personas a donar sangre voluntariamente.
Los dos elementos que más inciden en la reacción negativa son algunos mitos y la idea equivocada de que donar sangre hace adelgazar, engordar o puede contagiar enfermedades, expuso la Lic. Saenz. La mayoría de los donantes voluntarios ha ido a donar porque alguien se los pidió.
En 1994 casi ningún país hacía tamizaje para determinadas enfermedades como la hepatitis C, mientras ahora esto se ha convertido en una práctica común. Sin embargo, tenemos aún mucho camino por recorrer, pues, por ejemplo, en Bolivia, se tamiza menos ahora y, al parecer, los que se acercan a donar tienen más riesgos de padecer enfermedades, manifestó el Dr. Cruz.
Trabajando juntos, en colaboración, podemos mejorar la seguridad de los servicios de los bancos de sangre en todo el continente americano, y de esa manera alcanzar las metas adoptadas por los ministros de salud de la región: someter a tamizaje toda la sangre y hacer que todos los bancos de sangre participen en programas de control de calidad, agregó.
La OPS, que también funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.
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