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¿Por qué las enfermedades cardiovasculares son un grave problema en las Américas?

Washington, DC, 11 de abril de 2002 (OPS) -- En las dos primeras décadas del nuevo milenio en América del Sur y el Caribe, las enfermedades cardiovasculares (ECV) van a causar tres veces más muertes y discapacidades que las enfermedades infecciosas, y los sistemas de salud en la región no están lo suficientemente preparados, explica el Dr. Pedro Orduñez, encargado de las enfermedades cardiovasculares dentro del programa de Enfermedades No Transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

"Los problemas demográficos, como la creciente proporción de personas de edad, y la reducción de la mortalidad por casos coronarios agudos conducirán a un aumento general en el número total de personas con cardiopatía coronaria en la población", dijo el Dr. Orduñez.

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"A esto se suma, en los países subdesarrollados, los factores genéticos, medio ambientales, sociales y económicos. De ahí que tres cuartas partes de los años de vida perdidos por discapacidades provengan de estos últimos países", añadió.

La hipertensión podría ser un buen ejemplo para ilustrar este tema. Aunque la cobertura en América Latina y el Caribe aún no es suficiente, considerable infraestructura ya ha sido implantada, puesto que un 75% de la población en la Región de las Américas actualmente tiene algún acceso a los servicios de salud, dijo.

"Sin embargo, datos de las encuestas de población en Chile y Cuba, mostraron que 37% y 39% de las personas con hipertensión, respectivamente, desconocían que sufrían de ésta. Y, lo que es más serio aún, un porcentaje alto (entre 15% y 19% de hipertensos) sabían que padecían del trastorno pero no estaban recibiendo tratamiento contra él", dijo el especialista.

Según un informe de la Organización Panamericana de la Salud, "entre las enfermedades cardiovasculares, las dos más importantes son la enfermedad isquémica del corazón y la enfermedad cerebrovascular. Está establecido que es posible prevenir ambas mediante el control y la prevención de factores de riesgo primarios, de los cuales los más importantes son el tabaquismo, la dieta inadecuada, la falta de actividad física, el exceso de peso y la obesidad, la hipertensión y el colesterol elevado".

Responsables por el 30 por ciento de las defunciones mundiales en 1999, las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en los países desarrollados y subdesarrollados. En 1990, el 63 por ciento de las muertes atribuidas a las enfermedades cardiovasculares, esto es 8 a 9 millones, ocurrieron en países en desarrollo, incluidos América del Sur y el Caribe; en comparación con 5,3 millones, en los países desarrollados, explica el Dr. Orduñez.

"La ECV, enfermedad coronaria y cerebrovascular, necesita programas eficaces para la prevención, el diagnóstico y el control. Estratégicamente, el control de la hipertensión es el más adecuado para constituir el componente inicial de un programa integrado de control de las ECV, que tiene que ponerse en práctica en los países en desarrollo", explicó el Dr. Orduñez.

Según el especialista, la prevención primaria, a través de un programa basado en el vínculo con el estilo de vida de la población, así como los métodos eficaces y económicamente viables de detección y manejo de la enfermedad son enfoques complementarios en la lucha contra las enfermedades cardiovasculares.

"La infraestructura existente de atención médica necesita reorientarse para afrontar el reto emergente de las ECV, al tiempo que se debe preparar a la comunidad mediante la educación sanitaria", dijo Orduñez.

La prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares pueden beneficiarse de un enfoque integral de la salud de la población. Dentro de este enfoque algunas intervenciones se dirigen a los individuos, otras al ambiente en el cual viven y otras al sistema de salud con la intención de hacerlo trabajar con eficiencia.

"Estamos abordando el problema desde esta perspectiva de salud poblacional para asegurar que la asignación de los recursos tenga la mayor repercusión sobre la reducción de la morbilidad y la mortalidad entre la población en su totalidad. Este tipo de acercamiento ayuda a identificar las necesidades en promoción de salud, dirigir cómo tiene que hacerse ésta y determinar si se obtuvieron los resultados deseados", dijo el Dr. Orduñez.

Las epidemias de enfermedades cardiovasculares están ocurriendo actualmente o acelerándose en los países en desarrollo, a medida que la transición epidemiológica acompaña los cambios socioeconómicos y demográficos. Este representa un reto grande para la OPS en la región de las Américas, pues urge la cooperación técnica y económica para combatir la enfermedad.

En 1997, la OPS creó la iniciativa CARMEN (Conjunto de Acciones para la Reducción Multifactorial de Enfermedades No Transmisibles), con la participación de Chile y Canadá. Costa Rica, Cuba y Puerto Rico se han asociado a la red y otros cinco países-Argentina, Brasil, Colombia, Estados Unidos (El Paso) y Uruguay-han estado participando como observadores mientras finalizan el proceso formal de preparar un protocolo nacional.

La OPS, que también funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.

Información relacionada:
LIBROS:
Enfermedades cardiovasculares y contracepción con hormonas esteroides : Informe de un Grupo Científico de la OMS
Control de la hipertensión : Informe de un Comité de Expertos de la OMS


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