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¿Qué tenemos y qué esperamos desarrollar en materia de vacunas?


Washington, DC, 18 de julio de 2002--Con tres millones de muertes al año en el mundo por enfermedades que pueden prevenirse con vacunación, no sorprende que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) tenga una división enteramente dedicada a los programas de inmunización y al desarrollo de vacunas, pues ya es un lugar común decir que éstas son la más segura y rentable de las intervenciones de salud.

"Quiero reforzar el llamado a todos los países a mantener los programas de vacunación con coberturas de inmunización útiles local y nacionalmente", dijo el Dr. George Alleyne, Director de la OPS, en su visita a la República Dominicana, para acompañar la campaña de vacunación desencadenada por este país en respuesta al brote poliomielítico a fines del 2000.

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La División de Vacunas e Inmunización de la OPS se encarga de promover, coordinar y ejecutar actividades de cooperación técnica dirigidas a mejorar los criterios para la adopción de políticas que rijan los programas de vacunación, así como promover el fortalecimiento y el desarrollo de programas para la producción de vacunas de alta calidad.

Es imprescindible que todos los padres, madres, tutores y tutoras de niños en todos los países de las Américas "aseguren que todo niño menor de 5 años se vacune. Todos somos responsables de la salud de nuestros pueblos y de proteger a nuestros niños contra las enfermedades que pueden prevenirse fácilmente por vacunación", dijo el Dr. Alleyne.

Según los especialistas de la OPS los principales obstáculos para lograr un programa de inmunización completo para los niños en todos los países de la región estriban en la falta de un compromiso político, la carencia de leyes de vacunación que establezcan un presupuesto específico e independiente para la obtención de las vacunas y los problemas de tipo administrativos que tienen un impacto en la distribución eficiente de los recursos financieros y humanos.

El Programa de Acceso a la Tecnología de Vacunas apoya los mecanismos subregionales y regionales para la reglamentación y armonización de la producción de vacunas y promueve la adopción de normas de inocuidad de las vacunas; a su vez fomenta la formación de un consorcio de laboratorios públicos que fabrican vacunas, la adopción de las buenas prácticas de fabricación y la continuación del proceso regional de certificación de los productores de vacunas.

Este Programa apoya la formulación de políticas nacionales e institucionales en materia de investigaciones y tecnología sanitaria referente a vacunas que permitan obtener los conocimientos y la tecnología necesarios para tomar medidas eficaces en el ámbito de la salud pública.

En estos momentos se está trabajando en varios frentes, como la determinación de la carga de morbilidad y la inclusión, de manera rentable, de vacunas contra Haemophilus influenzae tipo b, contra el sarampión y la rubéola o contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola en el plan de vacunación básico.

Se fomentan las investigaciones y el desarrollo de vacunas en colaboración con laboratorios del sector público, a fin de que la producción local de vacunas sea viable desde el punto de vista económico y técnico y se ciña a las prácticas adecuadas de fabricación, así como a normas nacionales e internacionales.

Progresos extraordinarios en biología molecular e inmunología han seguido creando oportunidades para ampliar el desarrollo de vacunas nuevas. Enfermedades emergentes y antiguas enfermedades que hasta el momento no han podido ser vencidas por la ciencia continúan desafiando a los investigadores y han estimulado enfoques novedosos para la erradicación de dolencias.

La mejora de las vacunas existentes y el desarrollo de otras nuevas para combatir las enfermedades emergentes es uno de los retos mayores del Programa de la OPS cuyas prioridades son asegurar la calidad de las vacunas utilizadas en la Región, para lo cual trabaja con las autoridades nacionales de control y con la Red Regional de Laboratorios de Control de la Calidad de Vacunas, y fortalecer la vigilancia epidemiológica para vacunas inmunopreventivas, como la distribución de serotipos de la S. Pneumoniae y la H. Influenzae.

Existen proyectos multinacionales para el desarrollo de vacunas, como la vacuna conjugada contra la S. Typhi, la S. Pneumoniae, la vacuna mejorada contra meningococos del grupo B y la H. influenzae tipo b. En cuanto a las nuevas vacunas, algunos de los frentes son mejorar la producción de la vacuna DPT, garantizar el empleo de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), el programa de certificación y la mejora de la capacidad gerencial.

La OPS, que funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.


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