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¿Por qué ambientes saludables para los niños?
INTRODUCCIÓN El mundo del niño se centra en el hogar, la escuela y el vecindario, que deberían ser lugares saludables donde pudieran crecer a salvo de enfermedades. Pero estos lugares suelen ser insalubres y causar muchas muertes y una enorme carga de morbilidad en los niños de los países en desarrollo. Cada año, más de 5 millones de niños menores de 14 años mueren a causa de enfermedades relacionadas con el entorno en donde viven, aprenden y juegan. Los ambientes degradados son un caldo de cultivo de gérmenes, lombrices e insectos portadores de enfermedades. Muchas amenazas del ambiente son agravadas por la pobreza, conflictos, desastres naturales, ocasionados por el hombre y por la inequidad social. Los niños más afectados viven en los países en desarrollo, pero muchos niños de países desarrollados también están expuestos a estos riesgos. Los niños con enfermedades crónicas o discapacidades no pueden asistir regularmente a la escuela, y eso menoscaba su desarrollo social e intelectual.
Esta enorme carga de morbilidad para los niños entorpece a su vez el desarrollo social y económico. Los niños con enfermedades crónicas y discapacidades de larga duración no pueden llegar a ser adultos sanos y productivos. Las propias personas son el mayor recurso de los países y son indispensables para alcanzar un desarrollo sostenible. Pero el sufrimiento de los niños debido a los peligros del ambiente no es inevitable. Hay soluciones. La mayoría de las enfermedades y muertes relacionadas con el medio ambiente pueden prevenirse. Hay muchos instrumentos y estrategias para proteger a los niños de los peligros que acechan en el entorno.
LA CARGA ECONÓMICA La carga económica de las enfermedades relacionadas con el ambiente es enorme. La exposición a sustancias tóxicas posiblemente cueste a los países desarrollados más de US$ 300.000 millones al año. La reducción de los riesgos del ambiente redunda en beneficios financieros considerables. Según varios estudios, la Ciudad de México ahorraría hasta US$ 2.000 millones al año si las autoridades redujeran las partículas suspendidas en el aire sólo en un 10%. En Estados Unidos, los niños ya están beneficiándose de las medidas tomadas hace un tiempo para eliminar el plomo de la gasolina, que disminuye su exposición a este metal. Se estima que, para la cohorte de niños de cada año, los beneficios económicos se sitúan entre US$ 110.000 millones y US$ 319.000 millones.
¿EN QUÉ CONSISTEN LOS RIESGOS AMBIENTALES PARA LOS NIÑOS? Para muchos niños, el mundo personal se limita al hogar, la escuela, la calle, los lugares de juego, el vecindario. Pero en estos lugares también pueden estar expuestos a peligros ambientales, y este riesgo está aumentando. Entre los riesgos básicos se encuentran el agua insalubre, el saneamiento inadecuado, la contaminación del aire en interiores, la higiene insuficiente de los alimentos, viviendas deficientes y la eliminación inadecuada de desechos. Los riesgos "modernos" se deben al uso de productos químicos peligrosos sin las debidas precauciones, la eliminación incorrecta de desechos tóxicos y otros agentes peligrosos, el ruido y la contaminación. Algunos productos de uso doméstico también contienen sustancias químicas que pueden ser nocivas para los niños. Las posibles amenazas ambientales "emergentes" para la salud incluyen los cambios climáticos, la reduccion de la capa de ozono, la contaminación por contaminantes orgánicos persistentes y sustancias químicas, y las enfermedades emergentes.
Los niños son especialmente vulnerables a los peligros del ambiente porque están creciendo y consumen más que los adultos en proporción a su peso, y sus sistemas inmunes todavía están en desarrollo. Los niños pasan el tiempo más cerca del suelo, donde se acumula la mayor parte del polvo y de las sustancias químicas. Su curiosidad natural y su falta de conocimientos agravan la situación. Los niños también pueden estar expuestos a peligros del ambiente antes de nacer; por ejemplo, como consecuencia de la adicción materna al tabaco, el alcohol y otras sustancias. La exposición a los riesgos del ambiente en las etapas tempranas del desarrollo puede llevar a daños irreversibles.
UN LUGAR SALUDABLE PARA CADA NIÑO Los niños suelen estar expuestos a varios factores de riesgo al mismo tiempo. Con frecuencia viven en asentamientos plagados de riesgos y en condiciones de hacinamiento, en zonas rurales subatendidas o en barrios precarios en la periferia de las ciudades donde no tienen acceso a servicios básicos tales como agua y saneamiento, electricidad o atención de salud. Tienden a estar expuestos a la contaminación industrial y a la causada por los vehículos, así como a la contaminación del aire en interiores y a sustancias químicas peligrosas.
Los niños también tienden a sufrir traumatismos no intencionales (accidentes) e intoxicaciones relacionada con productos de uso doméstico y de consumo peligroso. Tienen mayores probabilidades de estar desnutridos, lo cual aumenta su vulnerabilidad a las amenazas del entorno.
Muchos niños nacen en su casa, y allí pasan buena parte de su niñez. Sin embargo, su salud podría verse afectada adversamente desde el momento de la concepción por peligros presentes en el hogar, como la falta de agua, la contaminación del aire en interiores, la higiene inadecuada, alimentos y agua contaminados, y muchos otros.
Las escuelas presentan muchos de los mismos riesgos para la salud que el hogar. Además, millones de niños viven en la calle y son vulnerables a peligros como la violencia y traumatismos accidentales, y a riesgos del ambiente tales como infecciones que contraen al hurgar en vertederos de basura. Muchos niños trabajan desde una edad temprana, de modo que están expuestos a riesgos del ambiente en el trabajo, pero son más susceptibles a sus efectos y generalmente son menos conscientes de los riesgos y más indefensos para hacerles frente.
UN DÍA CON ESMERALDA MONTOYA "Me llamo Esmeralda Montoya y soy maestra de escuela primaria en América Latina. Trabajo en una escuela donde los baños no se pueden usar. Están estropeados desde hace un año. Todos los meses pedimos que envíen a alguien para repararlos, pero nadie viene porque el gobierno no tiene dinero para mandar a nadie ni para comprar materiales. Los niños tienen que hacer sus necesidades en la calle o en los matorrales de los alrededores."
"Muchas de las niñas me han hablado de esto. Están asustadas porque hay muchos delitos violentos en esta zona. Los baños no son lo único que está viniéndose abajo en esta escuela. Hay goteras en el techo desde hace años. No tenemos calefacción, y a veces ni siquiera electricidad, cuando llegan las lluvias de invierno. Los niños se resfrían y tienen tos por la humedad que hace aquí dentro en invierno. Hay moho en las paredes y en el suelo, y como no tenemos suficientes pupitres, los niños tienen que sentarse en el suelo húmedo. Tengo entendido que muchos padres no quieren que sus hijos sigan viniendo a esta escuela, pero no tienen otra opción: saben que la educación es la única forma en que sus hijos pueden salir de la pobreza que nos rodea. Pero a veces, mientras doy clase, me pregunto: ¿qué les puede aportar de bueno en rea-lidad esta escuela? ¿Pueden los niños concentrarse siquiera en semejantes condiciones?"
Retornar a la página del Día Mundial de la Salud 2003
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