Uruguay: La vigilancia es clave para erradicar el sarampión

La meta de la estrategia de vacunación recomendada por la OPS para erradicar el sarampión consiste en mantener el número de personas susceptibles lo más bajo posible. Una vez que los países hayan concluido sus campañas de vacunación masiva de puesta al día y avancen hacia la erradicación del sarampión, los otros dos elementos de la estrategia (la vacunación de mantenimiento y la vacunación de seguimiento) serán sumamente importantes para mantener el número de personas susceptibles lo más bajo posible. Para que estas actividades de vacunación resulten eficaces es imprescindible alcanzar una cobertura de vacunación superior al 95% en cada distrito de cada país.

A medida que los países vayan alcanzando estos hitos, la cantidad de casos de sarampión disminuirá drásticamente. En esa etapa, la notificación oportuna y la investigación rápida de cada caso sospechoso de sarampión es fundamental para detectar la circulación del virus del sarampión en una zona. La investigación rápida de cada caso sospechoso de sarampión permitirá al personal de salud determinar la fuente de la infección, así como la cadena o las cadenas de transmisión si se produce más de un caso en una zona determinada. Es necesario averiguar la fuente de la infección para determinar si el caso se debe a una importación o a la transmisión autóctona. Si se produce más de un caso sospechoso de sarampión en una zona determinada, es sumamente importante definir la cadena o las cadenas de transmisión porque de esta forma se puede llegar hasta la fuente de la transmisión continua del sarampión, tomar medidas correctivas e iniciar los cambios necesarios para evitar que el programa fracase.

La figura 1 presenta un brote de sarampión detectado hace poco en Uruguay. En la figura se observa que falta información epidemiológica para el período comprendido entre el primer caso de sarampión, que fue importado (semana 36, 1998), y la detección subsiguiente de más casos a partir de la semana 50. En 1997, Uruguay notificó solamente un caso confirmado de sarampión debido a una importación. Durante la semana 1 de 1999 se detectó otro caso importado, además de los otros casos correspondientes al mismo período. Como la vigilancia no era óptima, no se sabe por qué continuó transmitiéndose el virus. Por lo tanto, no se conoce la fuente de los casos que se produjeron al comienzo de la semana 50. Sin embargo, cuando se produjo el segundo caso importado, que fue hospitalizado, se intensificó la vigilancia del sarampión y el equipo a cargo de esta tarea detectó 23 casos que formaban cuatro cadenas de transmisión (véase la figura 2). Se determinó que, en tres de las cuatro cadenas, un trabajador de salud había transmitido el sarampión o se había contagiado la infección. Solamente en 11 casos (que no aparecen en la figura 1) no se encontró un vínculo con una cadena de transmisión. Sin embargo, al investigarlos se comprobó que habían viajado a zonas infectadas (principalmente en autobús) o trabajaban en negocios para turistas y habian estado en contacto con turistas provenientes de países vecinos con casos confirmados de sarampión. El inicio de estos 11 casos se sitúa entre las semanas 1 a 7 de 1999. Además, de los 35 casos, solamente cinco correspondieron a niños de 0 a 5 años de edad. No se produjo ningún caso en el grupo de 6 a 20 años. Esto demuestra que las campañas de puesta al día y de seguimiento del Ministerio fueron efectivas.

De la figura 1 se desprende que el brote de sarampión duró poco. Eso se debe a que Uruguay ha mantenido el grupo de susceptibles en el nivel más bajo posible, con una cobertura de vacunación de más del 95% en todas las fases de la estrategia para erradicar el sarampión (puesta al día con la vacunación, vacunación de mantenimiento y vacunación de seguimiento). En Uruguay se alcanzó una cobertura del 95% en la última campaña de vacunación de seguimiento, que se realizó en noviembre de 1998, y en el programa de vacunación de rutina (vacunación de mantenimiento). A fin de controlar el brote, el Ministerio de Salud puso en práctica las siguientes medidas de la OPS: 1) fortalecimiento de la vigilancia en todo el país, alertando a las autoridades de salud departamentales; 2) vacunación contra el sarampión de todos los niños de 6 a 11 meses, con una dosis de refuerzo a los 15 meses en todo el país; 3) llamamiento a la vacunación de todos los menores de 14 años que no hubieran sido vacunados durante la última campaña masiva; 4) vacunación de los trabajadores de pasos de frontera en todo el país; 5) vacunación de personal de salud de instituciones públicas y privadas de los departamentos de Montevideo y Maldonado.

De lo que antecede se puede deducir que, si se aplica plenamente la estrategia de la OPS, combinada con la investigación intensiva de casos sospechosos de sarampión, se podrá seguir la pista de la transmisión del sarampión hasta que el virus no tenga dónde esconderse.

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Fuente:Ministry of Public Health of Uruguay, Division of Epidemiology, Prevention and Control of Diseases, National Immunization Program.
Chains of measles transmission, Uruguay
Confirmed measles cases in 4 chains of transmission, Uruguay