|
Muchos desastres en gran escala atraen una amplia cobertura de los
medios internacionales y, en cuestión de minutos, circulan por
todo el mundo imágenes de muerte y destrucción. A veces
estas imágenes están fuera de proporción con la
situación real en el lugar de la catástrofe, pero lamentablemente,
los medios de comunicación creen que eso es lo que sus "clientes"
desean ver. Cuando esto sucede, es difícil convencer a los televidentes
y lectores de los países no afectados que se están resolviendo
localmente las necesidades sanitarias y médicas. Esto hace que
las autoridades del país donde ocurrió el desastre soliciten
equipos médicos externos y que otros países y organizaciones,
con la mejor intención, los envíen para que atiendan a
las víctimas.
Las indicaciones que se incluyen a continuación se aplican a
los ofrecimientos de equipos médicos ajenos a la zona del desastre
y a las solicitudes de que se envíe ese personal.
Lo que se debe hacer:
Diferenciar claramente entre las necesidades inmediatas de búsqueda,
rescate y atención médica de urgencia con el fin de salvar
vidas humanas por un lado, y el tipo de asistencia sanitaria requerida
para una rehabilitación a largo plazo por el otro, porque exigen
políticas y enfoques estratégicos diferentes.
Evaluar si el equipo médico externo puede comenzar a trabajar
durante las primeras 24 horas, que son las cruciales para salvar vidas.
A menudo no se presta atención médica a las víctimas
de un desastre debido a problemas logísticos (acceso al lugar,
transporte, condiciones meteorológicas, etc.) y no por falta
de voluntarios médicos. En esos casos, los equipos médicos
externos solo complicarán el problema.
Cuando el problema obedece a la falta de recursos sanitarios humanos
(pero no a limitaciones logísticas u operativas), deberán
dirigirse las solicitudes de asistencia a los países vecinos
u a otros estados de la subregión.
Solamente deberán ofrecerse, o aceptar, voluntarios y equipos
médicos que estén:
- Patrocinados por un organismo conocido que pueda dar fe de sus aptitudes.
- Familiarizados con el idioma, la cultura y el nivel de tecnología
del lugar.
- Capacitados para trabajar por sí mismos y sin tecnología
de avanzada.
- Dispuestos y en condiciones de permanecer durante un período
razonablemente extenso.
- Por otra parte, es necesario mantener informados a los medios de
comunicación, misiones diplomáticas, consulados, y otros
organismos sobre los criterios y las políticas a seguir y aclarar
cuestiones relativas al registro, responsabilidad civil, cobertura
y supervisión antes de solicitar o aceptar equipos médicos
o sanitarios.
Lo que no se debe hacer:
No apresurarse a solicitar, aceptar o enviar equipos médicos
para atender urgencias en casos de desastres naturales de impacto súbito.
A menudo llegan demasiado tarde para atender las consecuencias médicas
potencialmente mortales inmediatas del desastre.
No enviar solicitudes ni exhortaciones generales o mundiales de personal
médico. Es mejor dirigir las solicitudes a los países
vecinos o de la subregión.
No deberá permitirse que la cobertura internacional de los medios
y el interés desmedido de grupos externos en participar en la
situación dicte las políticas de las autoridades locales.
Las autoridades sanitarias o las ONG del país afectado no deberán
hacer un llamado genérico, como por ejemplo, "envíennos
la asistencia médica que puedan". Ese tipo de solicitudes tiende
a obstaculizar la ayuda a las víctimas en lugar de ser de utilidad.
Regresa
|