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Prevención y Control de Enfermedades / Enfermedades Transmisibles / Tuberculosis

Guías técnicas para la vigilancia del VIH entre los pacientes con tuberculosis

(Segunda Edición, Organización Mundial de la Salud, ONUSIDA, Alianza internacional Alto a la tuberculosis Detener la tuberculosis; traducción de la OPS, 2006)

Surveillance TB/VIH

Texto completo (38 pp, PDF, 435 Kb)

Lista de las abreviaturas
Resumen

1. Introducción
1.1 Antecedentes
1.2 Justificación de la vigilancia
1.3 Desafíos para la vigilancia

2. Métodos para la vigilancia de la infección por el VIH entre los pacientes con tuberculosis
2.1 Panorama de los diferentes métodos de vigilancia
2.2 Métodos de vigilancia en entornos con diferente prevalencia de la infección por el VIH

3. Aspectos metodológicos
3.1 Evaluación de la situación inicial
3.2 Definiciones de casos
3.3 Población comprendida en la vigilancia
3.4 Muestreo
3.5 Selección de especímenes
3.6 Manejo de los datos
3.7 Responsabilidad del programa
3.8 Aspectos referentes a los recursos
3.9 Evaluación

4. Implementación

Anexos
1. Conjunto mínimo de datos de los consultorios de tuberculosis donde se practica la detección sistemática del VIH
2. Ejemplo del formulario para recogida de datos de la muestra, destinado a encuestas de prevalencia o a vigilancia centinela de la infección por el VIH entre los pacientes con tuberculosis
3. Opciones para la captura de los datos de prevalencia de la infección por el VIH entre los pacientes con tuberculosis, a partir de la atención de rutina
4. Guías de la OMS de 1994 para la vigilancia de la infección por el VIH entre los pacientes con tuberculosis
5. Determinación del tamaño de las muestras

Referencias bibliográficas

Página Tuberculosis, OMS
Página Infecciones por el VIH, OMS

Stop TB

Alianza internacional Stop TB (Alto a la tuberculosis)

Página Tuberculosis OPS
Página VIH e ITS, OPS

Resumen   |   Recomendaciones

Estas guías se dirigen a los directores de los programas nacionales de control de la tuberculosis (PNT) y de los programas nacionales contra el SIDA (PNS), a las personas responsables de la vigilancia de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y a los encargados de tomar las decisiones de salud pública a nivel nacional y subnacional. Estas guías forman parte de la serie de documentos sobre tuberculosis e infección por el VIH, elaborados por el Departamento de Stop TB (Alto a la tuberculosis) de la Organización Mundial de la Salud y también forman parte de la serie Vigilancia de Segunda Generación.

El objetivo principal de estas guías es proporcionar un marco operativo a los métodos utilizados en la medición de la prevalencia de la infección por el VIH entre los pacientes con tuberculosis y promover la ejecución de la vigilancia del VIH.

Cada vez se reconoce una mayor importancia a la vigilancia de la infección por el VIH entre los pacientes con tuberculosis, pues la epidemia del VIH continúa intensificando la epidemia mundial de tuberculosis.

En muchos países, la prevalencia de la infección por el VIH en los pacientes con tuberculosis es un indicador sensible de la propagación del VIH a la población general. La información sobre la tasa de infección por el VIH en pacientes con tuberculosis es esencial para responder al compromiso creciente de prestar atención y apoyo integral a la infección por el VIH y al SIDA incluido el tratamiento antirretroviral (ARV), en los pacientes con tuberculosis y seropositivos para el VIH.

En la primera edición de estas guías, publicada en 1994, se presentó en detalle un enfoque específico para determinar la prevalencia de la infección por el VIH a través de un muestreo por conglomerados y encuestas de seroprevalencia anónimas, no ligadas. La disponibilidad creciente de orientación y de pruebas de detección sistemática del VIH como punto de acceso a la atención de la infección por el VIH/SIDA para pacientes con tuberculosis ha destacado la necesidad de guías actualizadas y más generales.

La iniciativa Tres millones para 2005 de la OMS, que pretende suministrar tratamiento ARV a tres millones de personas infectadas por el VIH para fines del año 2005, aumentará aún más la demanda de pruebas de detección del VIH entre los pacientes con tuberculosis y del conocimiento de la carga de morbilidad por tuberculosis relacionada con el VIH. La prueba de detección del VIH es el punto de acceso al tratamiento ARV, y se aplica también a los pacientes con tuberculosis. Los sistemas fiables de vigilancia del VIH en pacientes con tuberculosis y el acceso en gran escala a los servicios de orientación y pruebas de detección del VIH constituyen las piedras angulares de una colaboración eficaz entre los programas de tuberculosis y de VIH/SIDA.

Este documento describe los tres métodos principales de vigilancia de la infección por el VIH en los pacientes con tuberculosis: los datos procedentes de la prueba sistemática del VIH en pacientes con tuberculosis, la vigilancia centinela y las encuestas periódicas (especiales). La elección de la estrategia de vigilancia apropiada dependerá del sistema de vigilancia epidemiológica existente, de la situación subyacente de la epidemia del VIH en el país y del nivel de aplicación del tratamiento ARV, así como de la situación global de la tuberculosis. Este documento ofrece una perspectiva de los principales aspectos que deben considerar los países para fortalecer los sistemas existentes de vigilancia o para desarrollar nuevos sistemas e incrementar su utilidad.

Recomendaciones

A todos los niveles de la epidemia de infección por el VIH (bajo nivel, concentrada y generalizada), deben utilizarse los datos de la prueba sistemática del VIHcuando pueden obtenersepara fines de vigilancia epidemiológica. Estos datos pueden calibrarse mediante encuestas periódicas (especiales) o encuestas centinela. En los países donde se desconoce la prevalencia de infección por el VIH en los pacientes con tuberculosis, debe realizarse una encuesta de seroprevalencia como parte de la evaluación inicial de la situación.

La OMS recomienda los siguientes métodos de vigilancia de la infección por el VIH, que varían según la situación de la epidemia del VIH:

  1. Todos los países con una epidemia generalizada de infección por el VIH (prevalencia de infección por el VIH es consistentemente >1% en las mujeres embarazadas) deben promover activamente y ofrecer la orientación y la prueba de detección del VIH a todos los pacientes con tuberculosis. Siempre que sea posible, esto debe realizarse conjuntamente con el suministro del tratamiento ARV. Los datos así obtenidos pueden constituir la base de un sistema fidedigno de vigilancia, con el cual se alcance una alta cobertura (>80%) de realización de la prueba del VIH entre los pacientes con tuberculosis. Uno de los mejores métodos para capturar esta información es a través de un sistema informatizado de notificación de la tuberculosis, que capture también la información sobre el estado del VIH. También se recomiendan las encuestas periódicas (especiales) o las encuestas centinela, para calibrar los resultados de la prueba de rutina.
  2. En los países con una epidemia concentrada (prevalencia de infección por el VIH consistentemente >5% en al menos una subpoblación definida, por ejemplo, los consumidores de drogas intravenosas, los profesionales del sexo, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y <1% en las mujeres embarazadas en zonas urbanas), los datos procedentes de la consejería y la prueba de detección del VIH ofrecida de rutina a todos los pacientes con tuberculosis también deben constituir la base para la vigilancia. Cuando este sistema aún no está en marcha, las encuestas periódicas (especiales) o las encuestas centinela, son opciones apropiadas.
  3. En los países con una epidemia de VIH de bajo nivel (la prevalencia de infección por el VIH no ha excedido consistentemente el 5% en ninguna subpoblación definida) y donde la prueba del VIH no se ofrece de rutina a los pacientes con tuberculosis, deben realizarse encuestas periódicas (especiales, con intervalos de dos a tres años) o encuestas centinela entre los pacientes con tuberculosis.

Generalmente, la serovigilancia centinela periódica para el VIH se lleva a cabo, según la situación de la epidemia, entre mujeres embarazadas (como representación de la población general) o entre grupos de población con comportamiento de alto riesgo. Esta vigilancia es útil para observar la tendencia de la prevalencia de la infección por el VIH y puede identificar, en una fase inicial, las zonas donde deben ponerse en práctica la consejería y la prueba de detección de rutina del VIH para los individuos con tuberculosis.

Actualmente la prueba del VIH puede realizarse en especímenes diferentes al suero o a la sangre—en particular en saliva—y se encuentra en desarrollo el empleo de otros especímenes como el esputo. La OMS recomienda que se continúe desarrollando el trabajo para mejorar la sensibilidad, la especificidad y por consiguiente el valor predictivo positivo de la prueba del VIH en el esputo. Mientras no se publiquen los resultados de estos trabajos, la prueba del VIH en el esputo sólo se aconseja allí donde se prevé que la prevalencia de infección por el VIH entre los pacientes con tuberculosis es por lo menos del 10%.

En 2004, se proyecta experimentar estas guías en varios lugares alrededor del mundo, lo cual permitirá la evaluación de su factibilidad y responderá a los interrogantes sobre la aplicación de la prueba del VIH en muestras de esputo, bajo diferentes situaciones.