La Unidad de Salud y Desarrollo del Adolescente (CA) de OPS y la Cooperación Técnica Alemana (GTZ) trabajan actualmente en el programa Fomento del desarrollo juvenil y prevención de la violencia . Este proyecto ha sido implementado en Argentina, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Perú y Honduras, y busca fomentar la participación de los jóvenes en los programas que promueven el desarrollo de la juventud y la prevención de la violencia, a través de promoción, formulación de políticas públicas, gestión de los conocimientos, y difusión y promoción de experiencias innovadoras y participativas.
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Programas y actividades regionales
Cuando las sociedades no apoyan y protegen los derechos de sus jóvenes y no logran proporcionar ambientes sanos en los cuales se puedan desarrollar, temas como la violencia, el uso de drogas e infecciones de transmisión sexual, incluyendo el VIH, impiden que se transformen en adultos sanos y productivos (OPS).
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La violencia juvenil es uno de los problemas de salud pública más
importantes que afrontan las Américas. Los adolescentes son víctimas del crimen
en una proporción dos veces superior a la de los adultos mayores de 25 años. En la Región de las Américas, los homicidios se concentran en la
población masculina joven, de 15 a 24 años, y a finales de la década del
80 era la segunda causa de muerte en la mitad de los países latinoamericanos
con más de un millón de habitantes. En Colombia, por ejemplo, entre 1991
y 1995 fueron asesinadas 112.000 personas, de las cuales 41.000 eran jóvenes; en el
Salvador,en 1984, la tasa de homicidios en el grupo masculino de 15 a 24 años era de
144,4 por cada cien mil; y en Río de Janeiro, Brasil (1989), por cada
cien mil habitantes, 95 murieron asesinados. Las víctimas fueron principalmente
jóvenes del sexo masculino. La falta de empleo y las oportunidades de educación, la carencia de controles sociales, una débil estructura familiar, la exclusión social y los niveles de la pobreza, son factores clave que contribuyen a los altos niveles de violencia en la Región.
El Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud en su
XXXVII Reunión (1993), considerando el aumento de las conductas violentas como
un problema de salud pública de gran importancia, emitió la Resolución CD37.R19,
mediante la cual instó a los Gobiernos de la Región a que establezcan políticas y
planes nacionales, y a que movilicen recursos para la prevención de todas las
formas de violencia. Al mismo tiempo, el Consejo Directivo aprobó el Plan de Acción Regional
sobre Violencia y Salud.
En reconocimiento de lo anterior, en 1992 el Consejo Directivo de la
OPS aprobó el Plan de Acción sobre salud integral de los adolescentes en las Américas
. Igualmente, en cumplimiento de recomendaciones del mismo
organismo directivo, se ha apoyado a los gobiernos en el conocimiento de la
verdadera magnitud del problema de la violencia y en la identificación de los factores de riesgo, respetando siempre la autonomía de los países y la
naturaleza compleja y sensible del tema
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