Manejo de brotes

Si se llegara a la conclusión de que es necesario tomar medidas para combatir el brote habrá que reunir cierta información y adoptar un plan con las medidas requeridas. La decisión de adoptar medidas para combatir un brote deberá tomarse en función del análisis epidemiológico (que puede o no incluir en ese momento los resultados de laboratorio). Si bien es difícil elaborar un listado con todas las condiciones que deben reunirse para iniciar acciones contra un brote, en general esta decisión podría adoptarse si están presentes uno o más de los siguientes elementos:

  • caso de PFA en el que se ha aislado el virus salvaje;
  • casos de PFA que parecen tener vinculación epidemiológica sin una causa externa evidente que la explique (por ejemplo, intoxicación por compuestos organofosforados);
  • casos de PFA con la presentación clínica característica de la poliomielitis;
  • detección de virus salvaje de poliomielitis o de virus derivado en áreas o países vecinos;
  • coberturas bajas de vacunación.

Los factores para tener en cuenta al combatir un brote son, entre otros:

  • Datos demográficos: obtener los datos más recientes sobre el número de habitantes y su distribución.
  • Medidas adoptadas: confeccionar una lista de las medidas que ya se hayan adoptado.
  • Examen de casos: hacer una lista de los casos notificados en la zona durante los seis meses precedentes. Trazar una curva de la epidemia.
  • Tasas de cobertura: obtener datos sobre la cobertura e incluir estimaciones oficiosas.
  • Mapa con la localización de los casos: usar tachuelas o un bolígrafo para marcar en un mapa la ubicación de los casos y las zonas donde se vacunará.
  • Recursos: determinar los recursos de que se dispone en todos los niveles (medios de transporte, vacunas, materiales de la cadena de frío, etc.). El personal de campo que colaborará en el manejo del brote debe incluir equipos de otros programas, personal de distrito, estudiantes de medicina y enfermería, intérpretes y chóferes. Deben efectuarse los arreglos necesarios para el transporte y el pago de los viáticos.
  • Reunión: informar a las autoridades sanitarias y comunitarias pertinentes sobre la fecha, hora y lugar de llegada del equipo, y solicitar que estén presentes representantes específicos del personal de salud y de la comunidad.
  • Suministros: organizar los suministros necesarios que se llevarán al lugar del brote:
    • Vacunas VPO en cantidad suficiente de acuerdo con el grupo destinatario.
    • Materiales de la cadena de frío: paquetes de hielo, neveras portátiles, cajas para transportar vacunas, tarjetas de control de vacunas, termómetros. Investigar si hay refrigeradores para los paquetes de hielo en la localidad o si es necesario llevar uno, como un refrigerador a querosén.
    • Formularios en cantidad suficiente: listas detalladas de casos probables y de la información de laboratorio, formularios para la investigación de casos de parálisis flácida aguda, resumen de las medidas para el control de brotes y hojas de trabajo para las operaciones de barrido sanitario.
  • Vigilancia del brote: durante un brote es necesario actualizar y efectuar el seguimiento de la información sobre casos, actividades de vacunación y localidades visitadas.
  • Esta información debe figurar en un formulario que permita resumir rápidamente las medidas de control. Si se logra contener el brote, no se notificarán más casos a partir de un mes después de la segunda ronda de vacunación. En esa oportunidad se efectuarán exámenes y comprobaciones especiales para asegurarse de que no se hayan producido casos nuevos.

    Fuente: Erradicación de la Poliomielitis, Guía práctica, Tercera edición