Informe Anual del Director 1996
La Situación de SaludENTORNOS SALUDABLES EN LAS AMÉRICASE n 1996, la mayoría de los países de la Región de las Américas intensifi caron, en grado diverso, los procesos de modernización del Estado, incluso los de reforma sectorial en salud. Estas acciones se reflejan tanto en la dinámica macroeconómica de los países --reducción de la inflación, aumento de la inversión, ajuste fiscal, privatización, regulación financiera-- como en la social y, en particular, en la dinámica de salud. Aunque son los contextos históricos y sociales de largo plazo los que determinan las tendencias de la situación de salud, coyunturalmente es posible reconocer que cuando el Estado cambia las formas de tratamiento de la agenda social, en especial la de salud, afecta la adaptación de los grupos sociales a sus entornos cambiantes, y modifica positiva o negativamente la situación de salud de la población. En la Región de las Américas, la dinámica de los procesos estructurales en el sector salud --descentralización, contención de costos, nuevas fórmulas de financiamiento de los servicios de salud, adopción de paquetes básicos de atención de salud-- arrastra una creciente necesidad de identificar, medir y reducir las inequidades en la oportunidad de acceso, utilización y ganancias en salud. Estas inequidades afectan de manera importante las condiciones de vida, la construcción de la ciudadanía, la democratización de la sociedad, la acumulación del capital humano y, en suma, el propio desarrollo humano. La Organización Panamericana de la Salud ha intensificado sus esfuerzos por poner el tema de la equidad en el centro de sus actividades de cooperación técnica. En ese esfuerzo por conseguir igualdad de oportunidades con respecto al desarrollo individual y colectivo, el logro de la equidad implica la disminución y, a la postre, la eliminación de las diferencias injustas, innecesarias y evitables de las condiciones de vida y el estado de salud de las personas. Encontrar esas diferencias en equidad en salud exige tener información e implica comparación. Es precisamente en este aspecto en el cual la Secretaría ha asumido una función activa en la elaboración de análisis epidemiológicos de la situación de salud y sus tendencias. Asimismo, continúa asignando prioridad al establecimiento de mecanismos que permitan documentar la inequidad en salud y los avances hacia su disminución a nivel nacional, subnacional y, particularmente, local. Es fundamental disponer de una serie de datos básicos que permitan mostrar a quiénes afecta y dónde se ubica la inequidad en salud y cuáles son los resultados de las intervenciones dirigidas a reducirla, para así cooperar con los países en la continua mejora de la condición humana. En el presente capítulo se analiza la situación de salud de la Región desde la perspectiva de entornos saludables. Aunque la definición operativa del concepto aún está en discusión, es posible anticipar que el mismo se refiere a espacios-población con equidad en salud. Es decir, que incluye escenarios locales donde, comparativamente, las condiciones de vida y el estado de salud son más favorables, en términos de oportunidades, para el desarrollo individual y colectivo de los diversos grupos que integran la sociedad. La capacidad de los países para identificar y ampliar los entornos saludables --con gente sana-- es, sin duda, un aspecto fundamental de las acciones que la Secretaría realiza para vigilar la equidad. Sin embargo, hay que reconocer que la escasez de datos e información con suficiente nivel de desagregación geopolítica restringe la capacidad de analizar exhaustivamente la situación de la salud en las múltiples dimensiones que plantea la idea-fuerza de equidad.
Con el propósito de caracterizar la presencia de entornos saludables, se analizó la situación sanitaria de la Región haciendo hincapié en la distribución y dinámica espacial de las desigualdades en el estado de salud y las condiciones de vida, medidas por indicadores básicos seleccionados. Para ubicar los entornos saludables, se efectuó un análisis geoestadístico a nivel nacional, provincial y municipal, en el cual se integró información cartográfica con información disponible sobre la salud y las condiciones de vida. Para los análisis nacionales se usaron los datos básicos de la publicación Indicadores básicos 1996.1 La información de nivel subnacional y local se obtuvo a partir de los datos proporcionados por los países al Sistema de Información Técnica de la Organización y por cálculos basados en datos censales y muestrales obtenidos de publicaciones oficiales de los países miembros. Las bases cartográficas geoestadísticas se obtuvieron de fuentes diversas y forman parte del Sistema de Información Geográfica (SIG-Epi) del Programa de Análisis de Situación de Salud de la Organización. La descripción del perfil de salud de la Región --por medio de 53 indicadores de nivel nacional y 33 de nivel subregional-- se presenta en la publicación Indicadores básicos 1996 Figura 1. Distribución del producto nacional bruto (PNB) per c´pita an países de las Américas, 1994.
En el primer nivel de análisis, los países de la Región de las Américas fueron agrupados de acuerdo con su producto nacional bruto (PNB) per cápita en cinco grupos (figura 1). Este indicador se utiliza para representar los recursos disponibles para atender las necesidades básicas de la población. La agrupación se hizo con base en los datos más recientes disponibles y por medio de un análisis jerárquico de conglomerados, que maximiza la homogeneidad dentro de los grupos (figura 2). Figura 2. Producto nacional bruto de los países de las Américas, distribución resumen de frecuencias según un análisis jerárguico de conglomerados, 1994.
Indicadores básicos 1996. Situación de salud en las Américas. Programa de Análisis de Situación de Salud, División de Salud y Desarrollo Humano (HDP/HDA). Organización Panamericana de la Salud. Washington DC, 1996. OPS/HDP/HDA/96.02. Una vez agrupados los países según su ingreso, se definieron los intervalos por quintiles, para cada uno de los indicadores incluidos en el análisis (cuadro 1). Así, se identificaron los puntos de corte óptimos de dichos indicadores para la clasificación de las unidades geográficas (países, estados, departamentos, provincias, cantones y municipios, según el caso) de acuerdo con su nivel de "condiciones saludables": el primer quintil comprende los valores más favorables para cada indicador (quintil de inequidad menor) y el quinto, los menos favorables (quintil de inequidad mayor). Esta distribución de indicadores por quintiles construida a partir de los valores nacionales se estableció como patrón de referencia para comparar espacios-población más desagregados a lo largo del análisis. Con el fin de identificar los espacios-población que presentaban uno o más indicadores básicos "saludables" simultáneamente, ya sea del estado de salud o de las condiciones de vida, se construyó un índice resumen denominado índice de condiciones saludables (ICS). Con base en la disponibilidad y calidad de la información para cada nivel de desagregación, los seis indicadores seleccionados para construir el ICS fueron: 1) número de médicos por 10 000 habitantes; 2) número de camas de hospital por 1000 habitantes; 3) cobertura de vacunación antipoliomielítica oral en niños menores de 1 año de edad; 4) cobertura de los servicios de abastecimiento de agua potable; 5) cobertura de los servicios de alcantarillado y eliminación de excreta, y 6) porcentaje de población urbana. El ICS representa el número de indicadores favorables, es decir, de condiciones saludables, presentes en un espacio geográfico determinado y constituye un "horizonte favorable alcanzable" para cada nivel de agregación geográfica. Un "horizonte favorable alcanzable" se define como la pertenencia a uno de los tres quintiles superiores de cada indicador. Cuadro 1. Definicion de niveles de inequidad según quintiles de indicadores básicos seleccionados, Región de las Américas, 1996.
Fuente: Indicadores basicos 1996. Situacion de salud en las Americas Programa de Análisis de Situation de Salud, División de Salud y Desarrollo Humano (HDP/HDA). Organizacion Panamericana de la Salud. Washington, DC, 1996. PAHO/HDP/HDA/96.02. Dada la distribución de los países en los cinco grupos de acuerdo con su PNB y con los quintiles de cada indicador seleccionado, se realizó el análisis integrando las bases numéricas con las cartográficas correspondientes a cada nivel de desagregación espacial. Para el nivel nacional se incluyeron los 48 países y territorios de la Región; para los niveles subnacionales, los países se escogieron de acuerdo con su pertenencia a los cinco grupos de países clasificados según su PNB y por su situación representativa de dicho grupo. Otro criterio que guió esta selección fue la disponibilidad de información desagregada por división geopolítica interna. A continuación se asignó un patrón estándar de representación gráfica, en el cual los espacios geográficos con mejores quintiles de cada indicador (o conjunto de indicadores, en el caso del índice de condiciones saludables) se representan con mayor intensidad de color, con la excepción del mapa 14. Así, un entorno saludable puede verse, para cada indicador, como aquel espacio de color más intenso en el mapa. Finalmente, para cada uno de los cinco grupos de países clasificados según su PNB se calcularon los valores promedio del ICS, ponderados por tamaño de la población, y de tres indicadores de resultados de salud: tasa de mortalidad infantil, esperanza de vida al nacer y tasa global de fecundidad, a fin de presentar un análisis comparativo de las tendencias e ilustrar la relación entre la presencia de entornos saludables y los resultados favorables en salud en la Región. [Anterior] [Siguiente] | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||



