tomado del Boletín Epidemiológico, Vol. 23 No. 4, diciembre 2002
Orientaciones para la Vigilancia, Prevención y Control del Virus del Nilo Occidental
Debido al riesgo de la propagación de la infección
del Virus del Nilo Occidental a los países de la Región, y basado
en los resultados del taller sobre el Virus del Nilo Occidental realizado por
la OPS en el Centro de Epidemiología del Caribe (CAREC) en Trinidad y
Tobago en 2002, se presentan a continuación las recomendaciones generales
de la OPS para la vigilancia del Virus del Nilo Occidental, reunidas por su
Programa de Enfermedades Transmisibles.
El objetivo de las guías es detectar oportunamente la actividad del Virus
del Nilo Occidental en las poblaciones de reservorios y vectores para tomar
las medidas apropiadas en cuanto a la vigilancia ampliada, control de la transmisión,
control de vectores y la comunicación social.
Antecedentes
A finales del verano de 1999, los primeros casos humanos de encefalitis
causados por el Virus del Nilo Occidental fueron documentados en los EUA. El
descubrimiento de mosquitos infectados por el virus durante el invierno de 1999-2000
anticipó la actividad viral reincidente para la siguiente primavera,
lanzando el control de vectores y vigilancia de enfermedades en la ciudad de
Nueva York y las áreas circundantes durante el inicio del verano de 2000.
Estos esfuerzos de vigilancia fueron dirigidos a la identificación y
documentación de las infecciones por Virus del Nilo Occidental en las
aves, los mosquitos y equinos, así como animales centinelas que podrían
predecir la aparición de la enfermedad en humanos. Hasta agosto de 2002,
la actividad del Virus del Nilo Occidental se había identificado en 39
estados y el Distrito de Columbia de los EUA y en tres provincias de Canadá.
Se ha identificado infectados con el Virus del Nilo Occidental aves (más
de 78 especies), mosquitos (14 especies), caballos, algunos otros mamíferos,
además de humanos.
Vigilancia Epidemiológica
Las poblaciones que deben ser estudiadas para la implantación de
actividades de vigilancia en países en los que no se ha detectado la
circulación del Virus del Nilo Occidental son, en orden de prioridad,
las aves, los mosquitos, los caballos y finalmente los seres humanos.
1. Vigilancia activa en aves
Se dirige a monitorear la actividad del arbovirus en las aves salvajes y
aves centinelas. La vigilancia de cuervos muertos, en particular, y otros miembros
de la familia Corvidae es un indicador para detectar la presencia del Virus
del Nilo Occidental en una zona geográfica. Sin embargo, para algunas
áreas, otras especies de aves salvajes podrán ser las primeras
aves identificadas con infección por el Virus del Nilo Occidental. (Cuadro
1)
Se requiere la recolección de aves muertas recientemente (menos de 48
horas) y el envío de sus restos (preservados en bolsas de plástico
sobre hielo) al Laboratorio de Referencia Nacional.
2. Vigilancia activa de mosquitos
La vigilancia de las poblaciones de mosquitos busca identificar los vectores
potenciales, vigilar sus densidades de población en una zona, y detectar
el Virus del Nilo Occidental u actividad de otros arbovirus. En 1999, en los
EUA se encontraron infecciones por Virus del Nilo Occidental principalmente
en mosquitos que se alimentan en aves. En 2000, también se identificaron
en mosquitos que se alimentan en mamíferos infectados por el Virus del
Nilo Occidental.
Las encuestas entomológicas se enfocarán principalmente a las
poblaciones adultas de Culex spp., seguida de la vigilancia de Aedes spp. y
otras especies en las zonas donde se notificaron casos probables o confirmados
en aves, animales o humanos, así como en zonas con un alto riesgo de
transmisión del Virus del Nilo Occidental, como jardines zoológicos,
reservas biológicas, sitios de anidación o alimentación
de aves migratorias, etc. (Cuadro 2)
3. Vigilancia veterinaria pasiva y ampliada
Como un sistema de apoyo para detectar la presencia del Virus del Nilo Occidental
y vigilar el nivel de su transmisión fuera del ciclo ave-mosquito, se
desarrolla la vigilancia pasiva ampliada (vigilancia pasiva con alerta a veterinarios)
de enfermedad neurológica en los caballos, principalmente, y en otros
mamíferos.
Se requiere la investigación de casos en caballos con manifestaciones
neurológicas de encefalitis (como indiferencia, ataxia, incoordinación
y tambaleo, caída de labio inferior, parálisis parcial o muerte)
y el envío de muestras de suero y de cerebro de éstos al Laboratorio
de Referencia Nacional para la detección de anticuerpos y/o el aislamiento
del virus. También es útil enviar segmentos de cerebro y médula
cervical (en formol) para histopatología. En algunos países es
necesario hacer diagnóstico diferencial de rabia.
4. Vigilancia de humanos pasiva y ampliada
Como un sistema de apoyo para detectar la actividad del Virus del Nilo Occidental,
se puede desarrollar una vigilancia pasiva ampliada (vigilancia pasiva por medio
de alerta a los servicios de salud) de casos humanos de encefalitis vírica
y, si los recursos lo permiten, de meningitis aséptica.
El objetivo de la vigilancia humana es detectar casos graves de la infección
por el Virus del Nilo Occidental para poder ofrecer tratamiento.
Definiciones de caso
Un caso sospechoso es cualquier persona que presente un cuadro clínico
de fiebre y manifestaciones neurológicas graves (de meningitis aséptica
o encefalitis) de etiología desconocida.
Un caso probable se define como un caso sospechoso, con uno o más
de los siguientes criterios:
demostración de anticuerpos IgM séricos contra el Virus
del Nilo Occidental por ensayo inmumoenzimático (ELISA);
demostración de un título elevado de anticuerpos IgG específicos
contra el Virus del Nilo Occidental en el suero en fase de convalescencia sometido
a tamizaje por ELISA, o inhibición de la hemoaglutinación (IH)
y confirmado por neutralización de reducción de placas (PRNT).
Un caso confirmado es un caso probable con uno o más de los siguientes
criterios:
aislamiento del Virus del Nilo Occidental o detección del antígeno
del Virus del Nilo Occidental o del genoma vírico en tejido, suero, líquido
cefalorraquídeo u otros fluidos corporales;
demostración de seroconversión (un aumento al cuádruple
o más del título) de los anticuerpos al Virus del Nilo Occidental
en la PRNT en suero o muestras de líquido cefalorraquídeo pareadas
(agudo y convaleciente);
demostración de anticuerpos IgM al Virus del Nilo Occidental por
MAC-ELISA en muestra de líquido cefalorraquídeo en fase aguda.
Nota: Detección de IgM específica de Virus del Nilo
Occidental y/o a anticuerpos IgG (por ELISA) en un único suero o muestra
de líquido cefalorraquídeo debe ser confirmada por cualquiera
de las otras técnicas anteriores.
Medidas de Prevención y Control
Prevención
Actualmente, la manera más eficaz de prevenir la transmisión del
Virus del Nilo Occidental y otros arbovirus a los seres humanos y otros animales,
o de controlar una epidemia una vez que la transmisión ha empezado, es
reducir la exposición de la población al mosquito vector mediante
su control y/o a través de barreras hombre/vector. Para prevenir la enfermedad
en animales y humanos, los servicios de salud pública deben tener capacidades
adecuadas para el control de vectores.
Un componente crítico de cualquier programa de prevención y control
de enfermedades de transmisión vectorial es la educación al público
acerca de estas enfermedades, cómo se transmiten y cómo prevenir
o reducir el riesgo de la exposición. La educación al público
debe utilizar ciencias del comportamiento y métodos de mercadeo social
para comunicar efectivamente la información a las poblaciones indicadas.
Existen algunas precauciones que los individuos pueden tomar para reducir su
exposición al virus en los hogares:
Colocar telas metálicas en las ventanas y cerrar ranuras en las
casas por donde puedan entrar los mosquitos.
Usar pantalones largos y camisas de manga larga particularmente cuando
se permanecerá fuera de las casas por períodos prolongados cuando
hay actividad de mosquitos.
Minimizar actividades fuera de casa durante períodos crepusculares,
período de mayor actividad de picadura de mosquitos (amanecer y anochecer).
Usar repelentes de insectos con hasta 35% del ingrediente activo dietil
toluamida (DEET) para adultos y de hasta 20% para niños.
El uso de repelentes herbales o ultrasónicos no son efectivos contra
las picaduras de mosquitos.
Control
La manera más eficaz y económica de controlar los mosquitos
es mediante la reducción de fuentes larvarias. La experiencia indica
que ésto se logra mediante los programas de reducción de criaderos,
vigilando a las poblaciones de mosquitos e iniciando el control antes que la
transmisión de enfermedades a los seres humanos y animales domésticos
ocurra. Los programas de control de mosquitos también pueden usarse como
respuesta de urgencia de primera línea en caso de que se detecte una
actividad vírica en un área o se notifique la enfermedad en humanos.
El control de las poblaciones de mosquitos adultos mediante la aplicación
aérea de insecticidas se reserva generalmente como un último recurso.
Además de la prevención de exposición a los mosquitos,
en Estados Unidos, el Servicio de Inspección Sanitaria Animal y Vegetal
(APHIS) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha concedido
una licencia provisional para el uso de una vacuna de virus inactivado para
caballos.
Bioseguridad
Deben usarse las precauciones universales para la necroscopia animal tales
como: la protección personal (usando ropa protectora, guantes, protectores
faciales y protección de ojos), el desecho de aves y animales muertos
o muestras contaminadas y la desinfección de todos los elementos después
del procesamiento de muestras.
Para el almacenamiento y transporte de especímenes, sírvase referir
a las Normas de Bioseguridad de la OMS, en la siguiente dirección de
Internet: http://www.who.int/emc-documentos/bioseguridad/whoemc973c.html.
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Aves nativas silvestres de Norteamérica Ave torito americano, garcita Ixobrychus sinensis
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Aves norteamericanas en cautiverio Grulla canadiense Grus canadensis
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Otras aves silvestres introducidas en Norteamérica Paloma Columba livia
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Animales exóticos en zoológicos Cormorant, Guanay (pato cuervo) |
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Mascotas y otros animales domésticos Gato doméstico
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Especies de mamíferos silvestres Muerciélago grande Eptesicus fuscus |
| Aedes albopictus Aedes vexans Anopheles punctipennis Coquillettidia perturbans Culex restuans Culex quinquefasciatus Culiseta melanura Ochlerotatus atropalpus Ochlerotatus cantator Ochlerotatus sollicitans Ochlerotatus tormentor Orthopodomyia signifera Aedes cinereus Anopheles barberi Anopheles quadrimaculatus Culex pipiens Culex nigripalpus Culex salinarius Ochlerotatus atlanticus Ochlerotatus canadensis Ochlerotatus japonicus Ochlerotatus taeniorhynchus Ochlerotatus trivittatus Psorophora columbiae Uranotaenia sapphirina Psorophora ferox |
Fuente: Preparado por el Programa de Enfermedades Transmisibles de la División de Prevención y Control de las Enfermedades (HCP/HCT) de la OPS, a partir del material del Taller West Nile Virus Surveillance Workshop que se llevó a cabo en Trinidad y Tobago, CAREC, en abril/marzo de 2002 con el apoyo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, HCP/HCT, HCP/HCV (Programa de Salud Pública Veterinaria) y el Programa de Medicamentos Esenciales y Tecnología de la División de Servicios de Salud (HSP/HSE) de la OPS.
Agradecimientos a los Biol. Carlos Galindo-Leal y Alvaro Espinel de Conservation International, para la traducción de las especies de aves y animales.
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Vol. 23 No. 4, diciembre 2002
