—tomado del Boletín Epidemiológico, Vol. 24 No. 1, marzo 2003

Perfiles de País

Nicaragua

Situación general y tendencias
Nicaragua tiene un área de 130.244 km2 y se divide en 15 departamentos y dos regiones autónomas. La región del Pacífico, con 15,2% del territorio, alberga al 58% de la población total. La población total estimada en el 2000 fue de 5.710.670 habitantes y en 1998, un 56% de la población era urbana. Un 43% de la población es menor de 15 años de edad. Se estima que 5% de la población es indígena, estando ubicada en su mayoría en la costa Caribe. La esperanza de vida al nacer, en el periodo 1995 al 2000 fue de 68,4 años y la mortalidad infantil de 40 muertes por mil nacidos vivos. La tasa de natalidad para tal periodo fue de 35,3 por mil, mientras que la tasa de fecundidad fue de 4,4 hijos por mujer, siendo mayor en el medio rural. Sin embargo, la tasa de crecimiento anual de población disminuyó a 2,7% en el periodo 1995-2000. La emigración y la migración interna generan un fuerte impacto económico. Según la Encuesta Nacional sobre Medición de Nivel de Vida (EMNV98), un 48% de la población son pobres y el 17 % son muy pobres. Otros resultados muestran una tasa de analfabetismo de 23% en 1998. La estrategia de desarrollo del Gobierno en su política social se basa en tres pilares: a) búsqueda de crecimiento económico con énfasis en el sector rural que es donde se concentra la mayor cantidad de pobres y la mayor intensidad de pobreza en Nicaragua; b) énfasis en la inversión en capital humano de los pobres que reduzca su vulnerabilidad económica, social y ambiental y c) fortalecimiento de una red de protección social focalizada en grupos vulnerables para romper la transmisión de la pobreza intergeneracional.

Figura 1: Estructura de la población por edad y sexo, Nicaragua, 2000

Para 1998 se estimaba que 11% de la población económicamente activa (PEA) se encontraba desocupada. En 1999, la falta de ocupación afectaba a 14% de la PEA femenina en la zona urbana y 30% en la zona rural. El Ministerio del Trabajo (MITRAB) señaló en 1999 que el 56% de la PEA urbana ocupada percibía menos de US$ 9,2 como ingreso mensual, siendo el costo de la canasta básica de US$ 13,3. Solamente 17% recibía más de US$ 19,4 al mes, siendo la cifra 12% entre las mujeres. Uno de los elementos centrales del ajuste estructural en el período ha sido la reducción del Estado. Así mismo, el apoyo de la comunidad internacional, especialmente después del huracán Mitch, ha sido crucial para proteger el nivel de los servicios sociales prioritarios. En el periodo 1991- 1998, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita fue de US$ 455,8 y su crecimiento promedio de 3,2%.

Figura 2: Crecimiento anual del producto interno bruto, Nicaragua, 1990-1999

La tasa bruta de mortalidad fue de 26,5 por 100,000 habitantes in 2000. Las enfermedades infecciosas han pasado del cuarto al quinto lugar como causas de defunción en los dos últimos años, con una reducción de casi el 50% respecto a 1996. En 1998 se observó un incremento en las defunciones por causas externas como consecuencia del huracán Mitch.

Figura 3: Mortalidad estimada por grandes grupos de causas y sexo, Nicaragua, 1995-2000


Problemas específicos de salud
Por grupo de población
La salud del niño (0-4 años): En el periodo de 1997-2000 la tasa de mortalidad infantil fue de 45,2 por 1000 nacidos vivos, siendo las principales causas de muerte en los menores de un año los trastornos del periodo perinatal, neumonías, diarrea y gastroenteritis, sepsis bacteriana del recién nacido y malformaciones congénitas. Entre los niños de 1- 4 años las causas fueron neumonía, diarrea y gastroenteritis y accidentes de transporte. Según la EMNV98, los niños muy pobres se enfermaban con una frecuencia 50 veces mayor que los no pobres y el 30% de los niños pobres y el 40% de los muy pobres estaban desnutridos.

La salud de la población en edad escolar primaria (5-9 años): En este grupo de edad, las principales causas de muerte reportadas en los años 1999 y 2000 se asociaron a accidentes del transporte, neumonías, ahogamiento y sumersión accidental y la exposición accidental a otros factores no identificados.

La salud de los adolescentes (10-14 y 15-19 años): La tasa de fecundidad para mujeres de 15-19 años fue de 152 nacimientos por cada 1,000 mujeres adolescentes en 1999, de tal manera que 30% de las madres eran de esa edad. En 1998 se reportaron como principales causas de muerte las defunciones asociadas a desastres naturales, las intoxicaciones con plaguicidas y los accidentes. El 30% de las intoxicaciones agudas por plaguicidas ocurrieron en adolescentes entre 15 y 19 años.

La salud de la población adulta (20-59 años): La cobertura nacional de servicios de planificación familiar alcanzó 21% en 1999. Según ENDESA-98, el 68% de las mujeres en edad fértil ha usado alguna vez un método de planificación familiar. El Sistema de Vigilancia de la Mortalidad Materna nacional, ha registrado tasas entre 102 por 100.000 nacidos vivos en 1998 y de 133 en 1999. Las causas de muertes fueron hemorragias por retención placentaria, hipertensión gestacional, sepsis, ruptura uterina y aborto.

La salud del adulto mayor (60 años y más): Se estimó que para el 2000 existían 4,7% de adultos mayores entre el total de población, y 45 % eran hombres. El grupo de 75 y más años representaba el 1% del total de la población.

La salud de los trabajadores: Se estima que alrededor de 24.000 niños de 10 a 14 años de edad trabajan en el sector informal y otros 6.000 en el sector formal. Entre el 90 y 100% de trabajadores agrícolas se exponen a algún tipo de plaguicidas, reflejando tasas de intoxicación de 5 casos por 10.000 habitantes en 1999. Sin embargo, estudios sugieren que la cifra oscila entre el 3 y 9% de los agricultores expuestos.

La salud de los discapacitados: El programa específico del Ministerio de Salud (MINSA) estimó en 2000 que 12,1% la población tenía algún tipo de discapacidad, siendo las principales 63,9% para ver y 9,23% para oír. Las causas principales fueron problemas del nacimiento (10%), enfermedades (29%), guerra (2,6%) y accidentes (11,85%).

Por tipo de enfermedad o daño
Desastres naturales: El evento reciente más catastrófico fue el huracán Mitch en octubre de 1998, que causó 2.823 fallecidos, 885 desaparecidos y afecto a 49 municipios. Un terremoto en la ciudad de Masaya en julio de 2000 dejó 9 muertos.

Enfermedades transmitidas por vectores: En 1996, se registraron 76.269 casos de malaria o una incidencia parasitaria anual (IPA) de 18,4 por 1.000 habitantes, descendiendo a partir de entonces. En el periodo también se redujo en 67% los casos por Plasmodium falciparum. En 1998, el riesgo de dengue se cuadruplicó con 13.592 casos o una tasa de 28,1 por 100.000 habitantes. Se confirmó la circulación de los serotipos 3 y 2, resultando en 432 casos de dengue hemorrágico. En 1998-1999, se realizó una encuesta entomológica en 31.466 viviendas de 125 municipios, encontrándose prevalencias de infestación por triatomíneos entre 1% y 10%. Un estudio de seroprevalencia en 11.375 niños escolares reportó que 3,4% eran positivos.

Enfermedades prevenibles por la vacunación: Se encuentran bajo control con coberturas de vacunación entre 90-100%, y la introducción de nuevas vacunas (SRP en 1998 y pentavalente en 1999). Durante 1997-2000 se diagnosticaron 132 casos de tos ferina. El último caso de tétanos neonatal se registró en 1997, teniéndose coberturas de vacunación en mujeres en edad fértil superiores a 95%. Durante 1997-2000 se reportaron 37 casos de tétanos no neonatal, la mayoría en mayores de 15 años expuestos laboralmente. Las coberturas de vacunación contra Haemophilus influenzae tipo B en menores de un año son superiores a 90%. El 56% de las meningitis bacterianas tienen como causa a este patógeno, lo que indica que la vacuna podría evitar casi 200 casos anuales.

Figura 4: Cobertura de inmunización en la población menor de 1 año y en mujeres en edad fértil según vacuna, Nicaragua, 2000

Enfermedades infecciosas intestinales: Después del huracán Mitch se presentaron brotes de cólera con 1.451 casos reportados (28,2 por 100.000 habitantes), 36 defunciones (0,7 por 100.000 habitantes) y una tasa de letalidad de 2,4%, mientras que en 2000 sólo se reportaron 12 casos y 1 defunción. Las enfermedades diarreicas agudas son una de las primeras causas de notificación obligatoria, siendo los menores de 5 años los más afectados, con 73% de los casos y tasas de morbilidad de 484 casos por 100.000 habitantes en 1997 y 415 en 1998. La tasa de mortalidad para esos años fue de 7 por 100.000 habitantes.

Enfermedades crónicas transmisibles: La tuberculosis presentó tasas de incidencia que variaron entre 13 a 111 por 100.000 habitantes en el país. Para el 2000 se registraron 2.396 casos, 1.467 de los cuales tuvieron baciloscopía positiva. El grupo de edad más afectado fue el de 15 a 34 años, con más del 20% de los casos bacilíferos.

Infecciones respiratorias agudas: Las IRAs constituyen la enfermedad de notificación obligatoria más frecuente. En el período 1997- 2000 se reportó una tasa de 2.658,4 por 10.000 habitantes, con mayor proporción en los menores de 5 años que representaron el 57% del total de casos atendidos. La tasa de mortalidad fue de 6,47 por 100.000 habitantes con mayor afectación en los menores de un año, que presentaron el 55% de los fallecidos.

Rabia y otras zoonosis: Entre 1997-1999 se reportaron solo dos casos de rabia en humanos, ambos casos a causa de lesión por animal salvaje. Las coberturas de vacunación canina fueron superiores al 85%. En 1998 se inició un brote de leptospirosis, asociado a las inundaciones originadas por el Huracán Mitch.

VIH/SIDA: El número casos de VIH/SIDA acumulados entre 1987 y 2000, fue de 643; 294 correspondían a pacientes con SIDA, de los cuales fallecieron 164. El 81% de los casos ocurrió entre la población de 20 a 44 años, mientras que 74% corresponde al sexo masculino. El 88% de los casos es transmitido sexualmente (64 % son heterosexuales), 9% se relaciona al uso de drogas intravenosas, el 2% a la transmisión madre - hijo y 1% a la transfusión de sangre insegura.

Figura 5: Incidencia del SIDA por sexo y razón hombre/mujer, Nicaragua, 1994-2000

Enfermedades nutricionales y del metabolismo: Según los datos de ENDESA-98, 1 de cada 3 niños está desnutrido y el 9% sufre desnutrición severa. En el área rural, 32% de los niños tenían algún grado de desnutrición, siendo en el área urbana de 19%. La mortalidad por algún tipo de desnutrición fue de 11 por 100.000 en 1998. La prevalencia de bocio en algunas comunidades del Pacífico Sur alcanza niveles superiores al 20%; como respuesta, el país ha fortificado la sal con yodo. La prevalencia de anemia en el país es 28 % en niños de 12 a 59 meses, con promedio de hemoglobina de 10,6 mg/dl.

Enfermedades del sistema circulatorio: Entre éstas, las enfermedades cerebrovasculares representaron cerca de un tercio de las defunciones en el período 1996-1998, mientras que la enfermedad hipertensiva ocurrió en 12,6% de las defunciones en 1998.

Accidentes y violencias: Las principales causas de muerte para el año 2000 fueron los accidentes de tráfico de vehículos de motor (9,5 por 100.000), los suicidios (7,3 por 100.000 habitantes), y los homicidios (6,6 por 100.000 habitantes). Según ENDESA ‘98, el 29% de las mujeres encuestadas y en unión de pareja sufrió alguna vez abuso sexual o físico. Entre 1997 y el 2000 ocurrieron un total de 2.473 intentos de suicidio utilizando plaguicidas, con una tasa de letalidad de 25,5%; el 44% de ellos ocurrieron en mujeres.

Salud oral: En 1997 el MINSA realizó un estudio de flúor en el agua de consumo en 233 comunidades, encontrando que sólo 12% tenía niveles óptimos de 0,5 a 1,0 mg/kg. La prevalencia de caries dentales en niños de 6 a 15 años de edad era de 85%, diagnosticándose fluorosis leve en 2,6% y como moderada-severa en 0,8% de niños estudiados.

La respuesta del sistema de salud
Políticas y planes nacionales de salud
La Política Nacional de Salud 1997-2002 se dirige a mejorar el acceso a los servicios, principalmente entre los más pobres y vulnerables. Existen cinco políticas: modernización del Sector Salud, para actualizar el marco jurídico y separar las funciones de regulación, financiamiento, aseguramiento y provisión dentro del sector; fortalecimiento del MINSA, para consolidar la rectoría, diseñando sus sistemas de planificación e información, organización y control de la gestión, y la normalización sanitaria en el país; fortalecimiento de la Atención Hospitalaria, para invertir en rehabilitación y mantenimiento de la estructura y equipos de hospitales, y disminuir los costos de la atención; desarrollo de nuevas estrategias en salud pública, plantea definir el modelo de atención hacia las acciones integrales, fortalecer los centros y puestos de salud y entregar un paquete básico de servicios de salud universal; y modernización de la Seguridad Social, para el fortalecimiento del régimen de salud previsional. Se han desarrollado iniciativas para fortalecer la rectoría del MINSA, mediante instrumentos técnicos como el Perfil del Sistema de Servicios de Salud; el Análisis del Sector Salud y el Plan de Inversiones del Ministerio de Salud 2000-2002.

El Sistema de Salud
Organización institucional del sistema de salud: El sector salud está conformado por un subsector público, representado por el MINSA, el Instituto de Seguridad Social de Nicaragua, el Ministerio de Gobernación y el Ministerio de Defensa. Los SILAIS representan al MINSA en aspectos técnicos y administrativos en los Departamentos. El subsector privado incluye hospitales, clínicas previsionales y organismos no gubernamentales.

Legislación sobre salud: Se estableció la necesidad de revisión y actualización de determinadas leyes y reglamentos, tales como: Ley General de Salud, Ley del Sistema Único de Salud, Ley orgánica de la Seguridad Social, Ley de Medicamentos y Farmacias, Reglamento de Alimentos, Reglamentos para la regulación y el control de plaguicidas, sustancias tóxicas y peligrosas, Reglamento sobre radiaciones ionizantes, Reglamento sobre el Ejercicio Profesional y Reglamento a la Ley de carrera administrativa sanitaria.

Organización de las acciones de regulación sanitaria
Cobertura de servicios: Entre 1997-2000, 60% de la cobertura de atención primaria era pública, 10% del INSS, 20% privada y 10 % de otros. El modelo previsional brinda una cobertura del 15% de la PEA. El MINSA cuenta con Centros de Salud con y sin camas y Puestos de Salud en el nivel primario. El segundo nivel brinda atención médica general, especializada, ambulatoria y con internación en áreas básicas. El subsector privado cuenta con 8 hospitales, consultorios médicos y odontológicos de práctica privada para atención ambulatoria, laboratorios clínicos y centros de diagnóstico por imágenes. Las empresas médicas previsionales ofrecen servicios curativos definidos y contratados por el INSS para los asegurados, iniciando modalidades de prepago para la ampliación de su oferta.

La Dirección de Regulación estudia y atiende quejas sobre el manejo o tratamiento de pacientes en las instituciones de salud del sector público y monitorea el control de calidad de la atención. El control de agua lo realiza la Dirección de Salud Ambiental, con muestreo en puntos específicos de la red de distribución. El Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA) ejerce las funciones asignadas por la Ley 290, pero el marco ambiental es inadecuado, ya que carece de sistemas para evaluar riesgos ambientales. El Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR) coordina con el MARENA los programas de conservación de suelos y aguas. El control de calidad de alimentos se realiza a través del registro sanitario y la vigilancia sanitaria de alimentos y de enfermedades transmitidas por alimentos. El MITRAB formula y coordina con las entidades pertinentes, las normas relativas a condiciones de seguridad, higiene y salud ocupacional, así como de supervisar su aplicación en los centros de trabajo.

Evaluación de la tecnología sanitaria: El equipamiento se caracteriza por ser insuficiente, y su uso se ve limitado por la escasez de los recursos para su operación y mantenimiento. En 2000, el 73% del equipamiento era para diagnóstico, tratamiento y apoyo directo en la prestación de los servicios médicos. Los hospitales tenían el 82% de los equipos censados pero sólo el 73% funcionaba normalmente. El 18% restante se concentraba en los Centros y Puestos de Salud y de estos, el 75% funcionaba normalmente.

Organización de los servicios de salud pública
Análisis de salud, vigilancia epidemiológica y laboratorios de salud pública: El Registro Nacional (SINEVI) registra información de morbilidad, principalmente hospitalaria y mortalidad, con oportunidad limitada; el Sistema de Vigilancia Epidemiológica Nacional y local es un sistema rápido, oportuno y fiable, que maneja 25 eventos específicos de salud de notificación inmediata, brotes y desastres. Tanto el Sistema Nacional de Estadísticas Vitales como la vigilancia epidemiológica se utilizan en la gestión de los servicios de salud y en la planificación estratégica nacional y local.

Agua potable y de alcantarillado: La cobertura de agua potable era 64% en 1998, siendo 89,4% en el área urbana y 33,7% en la rural. El 4% de muestras tomadas en 1999 tenía más de 50 coliformes fecales/100 ml. La población sin acceso a disposición adecuada de excretas se redujo a 21% en 1998; 5% de las poblaciones urbanas carecían de servicio, 32% en el área rural. El tratamiento de aguas residuales ocurrió en 34% del volumen recolectado. Se estima que la población urbana generó 1.396 toneladas métricas de basura en 1999, de las cuales 65% no fueron evacuadas adecuadamente. Han ocurrido avances en legislación ambiental desde la promulgación de la Ley General de Medio Ambiente y los Recursos Naturales, los Reglamentos para evaluación de impacto ambiental, la Ley de plaguicidas, sustancias tóxicas y otras similares, el Reglamento de vertidos y la creación de la procuraduría del ambiente.

Organización y funcionamiento de los servicios de atención individual
La red del primer nivel de atención ofrece casi la totalidad de los servicios de promoción de la salud y de prevención de enfermedades y riesgos además de atención curativa general, odontológica y asistencial. La infraestructura física del MINSA consta de 996 establecimientos, de los cuales 48% se concentra en la zona de la costa del Pacífico. Managua cuenta con 11 hospitales, que representan más de un tercio del total existente. El INSS carece de infraestructura propia para la prestación de servicios, por lo que realiza el papel de comprador de servicios a entidades públicas y privadas.

Insumos para la salud
El desarrollo del sector farmacéutico se basa en la Política Nacional de Medicamentos del 1997-2001 con estrategias de desarrollo institucional, acceso a medicamentos esenciales, garantía de calidad y uso racional de medicamentos. La lista de medicamentos esenciales contiene 345 principios activos genéricos y 509 medicamentos y es la referencia para los procesos de compras, distribución y utilización. En 2000 existía un total de 12.000 productos registrados, 255 distribuidoras importadoras de medicamentos y 12 laboratorios farmacéuticos nacionales con una producción estimada en 20% de los requerimientos.

Recursos humanos: En 1999, el número de trabajadores de la salud fue de 23.285 personas, o 32% del total del Estado. De ellos, el 47% estaba asignado al primer nivel de atención, y el 53%, al segundo nivel. El 60% del presupuesto del MINSA estuvo dirigido al pago de servicios personales. En 2000, la Dirección General de Regulación registró: 5.656 médicos generales; 950 especialistas; 323 enfermeras profesionales; 974 odontólogos; 1042 farmacéuticos; 56 técnicos medios de laboratorios; 21 radiólogos. El número de enfermeras en 1999 ascendía a 1.538. El 62% estaba ubicado en el segundo nivel de atención, y Managua concentraba el 23%. Un 52% de los recursos auxiliares de enfermería se ubica en el primer nivel de atención. La Dirección de Regulación y Acreditación del MINSA registra los títulos universitarios como requisito para que puedan ejercer su profesión en el país. Se estima que el 90% de los médicos del país están inscritos en el MINSA.

Gasto y financiamiento del sector
El 41,5% del financiamiento proviene del sector público, 44,8% del privado y 13,7 % de cooperación externa. En 1998, el gasto per cápita alcanzó US$ 45,1. En 1998, se asignó al MINSA un presupuesto de 3,2% del PIB, o sea, 9,5% del presupuesto nacional. Entre 1991 y 1998, la cooperación internacional aportó cerca del 1,3% del PIB, o 26% del presupuesto total del MINSA. Los hogares gastan en salud entre un 2,5-2,8% del PIB.

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Boletín Epidemiológico, Vol. 24 No. 1, marzo 2003