|
tomado del Boletín Epidemiológico, Vol. 24 No. 2, junio 2003 Actualización sobre el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) La epidemia de SRAS ha decrecido desde el 28 de mayo de 2003.
Al momento de esta publicación, el último caso probable notificado
en el mundo fue detectado y aislado el 15 de junio de 2003 y han pasado más
de 20 días, o sea dos veces el período de incubación, desde
la detección del último caso. Por lo tanto se considera que la
cadena de transmisión de persona a persona ha sido interrumpida, lo cual
indica que el coronavirus del SRAS ya no está circulando en la población
humana. La OMS sigue recibiendo rumores de posibles casos, lo que indica que
los sistemas de vigilancia están funcionando adecuadamente. Hasta la
fecha, todos los casos probables recientemente notificados han sido exhaustivamente
investigados y se han determinado otras causas para ellos. Sin embargo, los científicos actualmente no pueden garantizar
que el SRAS haya sido eliminado, ya que quedan pendientes preguntas acerca de
los orígenes del virus y su posible aparición estacional. Además,
es posible que la transmisión pueda estar ocurriendo en alguna parte
en el mundo a nivel tan bajo que no haya sido detectada. Desde el comienzo de la epidemia mundial de SRAS en marzo de 2003
hasta el 9 de julio, se han notificado 8.436 casos probables y 812 muertes en
29 países. La mayoría de los casos ocurrió en trabajadores
de atención de salud y en los contactos estrechos a los pacientes. Los
más afectados por el SRAS en las Américas han sido Canadá
y los Estados Unidos de América. Brasil informó sobre 3 casos
probables (2 de ellos fueron descartados posteriormente) y Colombia 1 caso probable. Mientras, la OMS tiene buen motivo para creer que, si el SRAS
resurgiera este año, la repercusión mundial sería más
leve que lo experimentado durante la emergencia mundial inicial. Cinco razones
apoyan este razonamiento. Primero, los sistemas de salud pública del mundo
han demostrado su capacidad para pasar rápidamente a una fase de alerta
alta. La detección inmediata y el aislamiento de los casos importados
en América Latina, África e India son buenos ejemplos tanto del
nivel de la vigilancia como de su eficacia para prevenir una propagación
adicional. Algunas de las zonas más afectadas por el SRAS, incluidos
Hong Kong y Singapur, proponen mantener un nivel alto de vigilancia, apoyado
por medidas para el tamizaje y la detección, por lo menos hasta el final
del año. Segundo, el mundo sabe qué hacer. Las medidas de
control han demostrado su capacidad para detener completamente los brotes. En
las Américas, los países han movilizado recursos nacionales para
examinar y adaptar la vigilancia internacional y las normas de prevención
y control para enfrentarse a la potencial introducción de la enfermedad,
y para investigar los casos posibles. Tercero, puede esperarse que el esfuerzo intensivo de investigación
actualmente en marcha mejore el conocimiento científico del SRAS y produzca
mejores herramientas de diagnóstico y de control. Cuarto, las resoluciones adoptadas durante la Asamblea
Mundial de la Salud de mayo pasado, han fortalecido la capacidad de la OMS para
responder a los brotes, lo que permitió pasar de una confianza pasiva
en las notificaciones oficiales del gobierno a un papel activo de notificación
al mundo, tan pronto las pruebas indiquen que un brote representa una amenaza
para la salud pública internacional. Por último y quizás de manera más
importante, el SRAS ha recalcado la importancia de la advertencia inmediata
y completa sobre los casos de cualquier enfermedad con un potencial de propagación
internacional. En el clima actual, influido por las lecciones aprendidas del
SRAS, parece improbable que cualquier país eligiera ocultar un resurgimiento
de casos de SRAS. Se pide a los países que usen su experiencia con el
SRAS para fortalecer la capacidad epidemiológica y de laboratorio, como
parte de los planes de preparación para responder a la próxima
infección emergente o a la próxima pandemia de influenza. Referencias: Fuente: Preparado por el Área de Prevención
y Control de Enfermedades, Unidad de Enfermedades Transmisibles de la OPS (DPC/CD).
Regresar al temario de el
|



