—tomado del Boletín Epidemiológico, Vol. 24 No. 2, junio 2003

Definiciones de Caso:
Enfermedades víricas de Ebola-Marburg

Justificación de la vigilancia
La fiebre hemorrágica de Ebola (FHE) es una enfermedad poco común pero grave que ocurre principalmente en la selva tropical de África. Se caracteriza por la transmisión de persona a persona a través del contacto estrecho con pacientes, cadáveres o humores orgánicos infectados. Las epidemias de FHE pueden extenderse extraordinariamente en los centros de atención de salud con normas de higiene deficientes y su potencial de ocasionar infección nosocomial explosiva constituye su amenaza principal para la salud pública. El objetivo de la vigilancia de la FHE es la detección temprana de casos para evitar epidemias y la posible propagación internacional de la enfermedad.

Las infecciones por virus de Marburg son sumamente raras. Parecen ser similares a la FHE y las recomendaciones para ambas infecciones víricas son las mismas.

Definición de caso recomendada
Descripción clínica
La FHE empieza con fiebre aguda, diarrea que puede ser sanguinolenta (denominada “diarrhée rouge” en los países de habla francesa de África), y vómitos. La cefalea, la náusea y el dolor abdominal son comunes. Pueden aparecer también síntomas tales como inyección conjuntival, disfagia y síntomas hemorrágicos como epistaxis, hemorragia gingival, hematemesis, melena y púrpura. Algunos pacientes también pueden presentar una erupción cutánea maculopapular en el tronco. A medida que la enfermedad va avanzando se produce deshidratación y emaciación significativa. En una etapa posterior, hay compromiso frecuente del sistema nervioso central, que se manifiesta con somnolencia, delirio o coma. Las tasas de letalidad varían de 50% a 90%.

Criterios de laboratorio para el diagnóstico
De apoyo:
– Serología positiva (ELISA para IgG y/o IgM), o

Confirmado:
– Aislamiento positivo del virus (sólo en laboratorio de nivel de bioseguridad 4) o
– Biopsia de la piel positiva (inmunohistoquímica)
– PCR positiva

Clasificación de casos
Sospechoso: Caso compatible con la descripción clínica.

Probable:
Durante epidemias:
– Cualquier persona que haya tenido contacto con un caso clínico y tenga fiebre aguda o
– Cualquier persona que tenga fiebre aguda y tres de los siguientes síntomas: cefalea, vómitos o náusea, pérdida del apetito, diarrea, fatiga intensa, dolor abdominal, dolor generalizado o en las articulaciones, dificultad para tragar, dificultad para respirar, hipo o
– Cualquier muerte sin explicación

Confirmado: Cualquier caso presunto o probable que sea confirmado en laboratorio

Contacto:
Durante epidemias:
Persona asintomática que haya tenido contacto físico con un caso confirmado o probable o con sus humores orgánicos (por ejemplo, al atender al paciente, en la ceremonia de entierro, al manejar especímenes de laboratorio que podrían estar infectados) durante los 21 días precedentes

En situaciones de epidemia y después de la confirmación en laboratorio de algunos casos iniciales, no es necesario confirmar cada caso en el laboratorio; la información de los casos presuntos o probables es suficiente para el control.

Tipos de vigilancia recomendados
En zonas endémicas y si no hay epidemias:
Notificación inmediata de casos presuntos de la periferia a los niveles intermedio y central para asegurar la investigación y la confirmación rápida en laboratorio.

Nota: La vigilancia ordinaria de la FHE debe integrarse con la vigilancia de rutina de otros tipos de fiebre hemorrágica vírica (por ejemplo, fiebre de Crimea-Congo, de Lassa, del Valle del Rift, amarilla)

Durante epidemias:
– Intensificación de la vigilancia y búsqueda activa de casos presuntos y probables para el aislamiento inmediato y de todos los contactos para el seguimiento médico diario.
– Se debe vigilar la zona durante el tiempo correspondiente a dos períodos de incubación después de la fecha de la muerte o del alta del último caso.
– Se debe establecer un registro de rumores a fin de captar sistemáticamente los rumores de casos notificados por la población.
– Es indispensable contar con una fuente única de información oficial para asegurar la coherencia y evitar la confusión del público.

Datos mínimos recomendados
Datos de casos que se deben notificar e investigar
– Clasificación de casos (sospechoso/probable/confirmado)
– Identificador único, nombre, edad, sexo
– Información geográfica, nombre de la persona cabeza de familia, nombre del padre (si se trata de un niño)
– Profesión, lugar de trabajo
– Fecha de aparición de la fiebre, síntomas, signos
– Hospitalización, con la fecha
– Muerte, con la fecha
– Contacto con un caso anterior, con la fecha
– Tipo y fecha de las muestras clínicas tomadas para estudios de laboratorio (si las hubiese)

Datos agregados que deben notificarse
– Número de casos (sospechoso/probable/confirmado) por edad y sexo
– Número de defunciones

Análisis y presentación de los datos e informes recomendados (durante epidemias)
Se debe presentar un boletín epidemiológico diario a las autoridades sanitarias locales y a la sede de la OMS. Este boletín debe incluir la siguiente información:

Casos:
– Número acumulado total de casos
– Número acumulado total de defunciones
– Número actual de pacientes
– Número actual de pacientes hospitalizados
– Fecha del último caso identificado
– Fecha de la muerte o alta hospitalaria del último caso notificado

Los datos también podrían desglosarse por sexo y grupo de edad.

Contactos:
– Número actual de contactos que requieren seguimiento
– Número actual de contactos que son objeto de un seguimiento adecuado

Los datos también podrían desglosarse por sexo y grupo de edad.

Cuando sea posible, debe proporcionarse la distribución geográfica de los casos y contactos, así como una curva epidémica sencilla.

Se podrían calcular las tasas de letalidad, de ataque y de ataque por grupo de edad para el análisis epidemiológico.

Se debe preparar un informe semanal más detallado con un resumen de lo que haya ocurrido y de los datos, así como un informe completo cuando termine la epidemia.

Principales usos de los datos para la toma de decisiones
Datos de la vigilancia corriente
Detectar un caso aislado o un brote y tomar de inmediato las medidas apropiadas para evitar una epidemia

La detección activa de casos y el seguimiento de contactos durante los brotes son esenciales para el control con el fin de:
– identificar todos los casos y contactos
– evaluar y vigilar la propagación de un brote
– evaluar las medidas de control
– proporcionar una base para la investigación (datos epidemiológicos, especímenes clínicos)

Aspectos especiales
– Ya que la obtención de muestras, el transporte y los estudios de laboratorio presentan peligros biológicos extremos, es indispensable aplicar estrictamente los procedimientos de bioseguridad y aislar debidamente a los pacientes.
– Todas las cepas conocidas del virus de Ebola precedentes de África producen enfermedades en los seres humanos. Sin embargo, una cepa de Ebola de las Filipinas (Reston) ha infectado a seres humanos sin producir enfermedad.

Fuente: “WHO Recommended Surveillance Standards, Second Edition, October 1999”, WHO/CDS/CSR/ISR/99.2

 

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Boletín Epidemiológico, Vol. 24 No. 2, junio 2003