Editorial

Con este número damos inicio a un nuevo ciclo del Boletín Epidemiológico (BE), el cual presenta una imagen renovada, pero conservando sus objetivos de mantener a los lectores de esta publicación informados sobre los aspectos de salud más relevantes del acontecer de la Región en los temas de la salud pública y la epidemiología. En este nuevo ciclo del BE, se verán reflejados los desafíos que enfrenta la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para la implementación de la estrategia de cooperación técnica en sus tres focos programáticos de salud: 1) responder a la agenda inconclusa, 2) proteger de logros en salud alcanzados y 3) hacer frente a los nuevos retos.

En lo referente a la agenda inconclusa, existen una gran cantidad de situaciones de salud que no han podido resolverse y consolidarse, para las cuales es necesario realizar esfuerzos especiales. Entre ellos destaca reducir las tasas de mortalidad materna e infantil en algunos países en la región, situación agravada por la ausencia o mal funcionamiento de los sistemas de información y de registros de mortalidad en varios de ellos, teniendo que recurrirse a estimaciones y proyecciones que tienen una gran cantidad de sesgos. Adicionalmente, existe rezago en el control y tratamiento de algunos padecimientos en la región como SIDA, malaria, tuberculosis, entre otros. Otro tema pendiente es la dificultad para lograr el acceso universal a los servicios de salud básicos, así como asegurar capacitación básica y continua a los recursos de salud.

Con relación a la protección de logros en salud, se han obtenido avances muy importantes en la Región, y algunos de ellos están en riesgo de perderse si no se mantienen las actividades de control. Los ejemplos son: el programa de vacunación, la administración de sales de rehidratación oral, la erradicación de la poliomielitis, la eliminación del sarampión, el mantenimiento de los sistemas de vigilancia e información en salud. Estos avances en salud pueden revertirse por falta de investigación, desastres naturales, movimientos de población, guerras y violencia, disrupción social o nuevos riesgos y enfermedades. Es importante prever cómo se abordarían algunas de estas situaciones, por ejemplo, focalizando aún más algunos recursos financieros, humanos y materiales hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Otro desafío es el relacionado a los nuevos retos, para lo cual debemos estar preparados para nuevas o cambiantes situaciones de salud, construyendo la capacidad para anticipar y planear el manejo de ellas. De tal manera, se espera estar en posibilidad de responder de manera correcta y rápida al surgimiento de nuevas enfermedades y su distribución global, hacer frente a las necesidades de abastecimiento de medicamentos, así como, enfrentar las situaciones de salud específicas ocasionadas por determinantes de salud como obesidad, factores ambientales y pobreza, entre otros.

Estos y otros temas sobre metodologías, normas y estándares en epidemiología y noticias relacionadas con el tema se abordarán en el BE en sus diferentes apartados, en este número y en publicaciones futuras.


—tomado del Boletín Epidemiológico, Vol. 26 No. 1, marzo 2005