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Base de Datos de Indicadores Básicos en Salud de la OPS
Contiene una herramienta de consultas multidimensionales que ofrece una colección de 108 indicadores desde 1995 a 2005. El sistema presenta datos e indicadores sobre:
• demografía
• socioeconomía
• mortalidad por causa
• morbilidad y factores de riesgo
• acceso, recursos y cobertura de servicios de salud.
Los indicadores se presentan desagregados por grupos de edad, por sexo y/o por región urbana/rural. Las tablas generadas pueden imprimirse y exportarse.
Los datos son actualizdos anualmente con la información más reciente disponible del país.
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- RESUMEN DEL ANALISIS DE SITUACION Y TENDENCIAS DE
SALUD
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS | PROBLEMAS ESPECIFICOS DE SALUD | LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
- SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Demografía: Colombia tiene una superficie de 1.141.748 km2, con un relieve dominado por tres ramales de la cordillera de los Andes, y una población estimada de 42.299.000 habitantes en el año 2000, distribuidos en 32 departamentos y 1.076 municipios. Colombia experimenta cambios demográficos y un cambio en el perfil epidemiológico propios de sociedades en transición. Ejemplos de los cambios demográficos son el envejecimiento de la población, el descenso de la fecundidad y la rápida urbanización. El cambio en el perfil epidemiologico incluye la persistencia de las enfermedades transmisibles y el concomitante auge de las no transmisibles. La esperanza de vida al nacer aumentó a 70,6 años en 2000, la fecundidad bajó a 2,8 hijos por mujer y la población urbana representa 71% de la población total.
Economía: En 1999 el país enfrentó la más grave recesión económica en 60 años, expresada en la caída de 4,3% del producto interno bruto (PIB) y en el aumento del desempleo. El bajo precio internacional del café, y la magnitud de los daños sufridos por las zonas cafetaleras a raíz de un terremoto, agravaron la debilidad económica del país. Aunque la economía creció 2,8% en el año 2000, el desempleo subió a 19,7%. El número de pobres creció de 19,7 millones en 1997 a 22,7 millones en 1999. Entre 1995 y 1999 el peso de la deuda total de Colombia se acentuó sobremanera: pasó de 19,1% del PIB a 34,0%. En el año 2000 se recortó el gasto público, se amplió la base tributaria, se estableció un impuesto especial sobre las operaciones financieras y se implantaron controles sobre la evasión de impuestos; además se congeló el salario de los empleados públicos y se procuró reducir la burocracia y los gastos que no fueran inversión.
Se consiguió así quebrar la tendencia depresiva de la economía, aunque no el desempleo, la pobreza ni el deterioro de los sectores más vulnerables de la población. La ineficiencia en el gasto social es un serio obstáculo al desarrollo de Colombia: el gasto en educación es mayor de 4% del PIB pero la cobertura educativa no supera 88%; el gasto en salud alcanza a 3,9% del PIB, y el coeficiente de Gini nacional (0,56) no varió entre 1997 y 1999, aunque en algunos departamentos se redujo la desigualdad en la distribución del ingreso. Según estimaciones, cerca de 25% de los municipios se agruparon en los dos estratos con mayor proporción de necesidades básicas insatisfechas y otro 25% en los dos estratos con mejores condiciones de vida. La desigualdad social también se expresa en el grave impacto que la apertura económica de los años noventa tuvo sobre el sector agropecuario, al resultar poco competitiva en el mercado internacional la producción de ciertos cereales y productos básicos. Como consecuencia, en la segunda mitad de esa década se perdieron 700.000 ha de producción agrícola y, por otra parte, se duplicaron los cultivos ilícitos pasando de 57.500 ha en 1994 a 112.000 en 1999. Se exacerbaron así el conflicto armado, el deterioro social y el aumento de las distintas formas de violencia. Desde hace más de 35 años Colombia viene sufriendo un grave conflicto armado. Se estima en 1.700.000 los desplazados por la violencia entre 1985 y 2000. Para dirigirse a estés problemas, el gobierno ha iniciado un proceso de negociación para lograr un acuerdo de paz con los distintos actores involucrados. Otro factor relevante es la persistencia del narcotráfico y la alta incidencia de delitos asociados a él: los carteles de la droga siguen vigentes y Colombia se consolida como el primer productor mundial de cocaína y heroína.
- PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupo de población
Niños (0-4 años): En 2000 el grupo menor de cinco años comprendía a 4,8 millones de niños. La mortalidad infantil fue ese año de 21 por 1.000 nacidos vivos, y variaba de 17 por 1.000 en Bogotá a 29 por 1.000 en la zona costera. En este grupo de edades la prevalencia de desnutrición crónica fue de 13,5%, de diarrea 13,9% y de infecciones respiratorias agudas 12,6%.
Escolares (5-9 años): Se registraron 1.537 defunciones en el grupo de 5-9 años en 1998 (36,9 por 100.000 varones y 26,7 por 100.000 niñas), más de 65% de ellas por causas externas.
Adolescentes (10-19 años): En 1998 se registraron 7.864 defunciones en la población adolescente entre 10 y 19 años (133,4 por 100.000 hombres y 47,9 por 100.000 mujeres). De las muertes correspondientes a varones de 15 a 19 años, 69% se deben a violencia, con 13 muertes masculinas por cada muerte femenina. Según el Sondeo Nacional del Consumo de Drogas en Jóvenes, el alcohol y la marihuana siguen siendo las drogas más consumidas; 15,2% de los que toman bebidas alcohólicas y 6,8% de los fumadores de cigarrillos son menores de 18 años. La prevalencia del consumo de cocaína en la población general es de 3,8%. En la década del noventa casi se duplicó la cantidad de mujeres gestantes de 15 a 19 años: de 10% en 1990 a 19% en 2000.
Adultos (20-59 años) En el año 2000 había en Colombia 26 millones de adultos. En 1998 se registraron 78.280 defunciones en este grupo de edades (406,3 por 100.000 hombres y 168,9 por 100.000 mujeres). Hacia el fin del siglo XX se comprobó el aumento de la carga de enfermedad en los adultos de 15 a 44 años, especialmente hombres, que se atribuye al considerable incremento de los homicidios y del SIDA.
Adultos mayores (60 y más años): En 2000, 7% de los colombianos (3 millones de personas) tenían 60 y más años. En 1998 se registraron 73.121 defunciones en este grupo de edades. Las principales cargas de enfermedad en ambos sexos fueron las cardiopatías isquémicas, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la diabetes mellitus y las neoplasias de tráquea, bronquios, pulmón, próstata y cuello del útero.
Salud familiar: La violencia intrafamiliar es un problema prioritario: 41% de las mujeres que han vivido alguna vez en pareja declararon haber sufrido violencia física por parte del cónyuge (y 20% adicional, por parte de otro pariente). Otro 34%, han sido amenazadas por el cónyuge.
Trabajadores: Cada año se registran miles de traumatismos agudos y centenares de defunciones por exposición a riesgos físicos y químicos en el lugar de trabajo. La industria artesanal no ofrece condiciones adecuadas de salud laboral.
Discapacitados: Se estima que en Colombia 12,1% de los menores de 14 años y 27,6% mayores de 60, mayormente de sexo masculino, tengan alguna discapacidad.
Indígenas: En el año 2000 se estimó en 2 % la población indígena. Hay también 25% de población de origen étnico africano (más de 10 millones de colombianos). Las infecciones respiratorias agudas, los parásitos intestinales y la enfermedad diarreica aguda eran las afecciones de mayor prevalencia en ambos sexos en las poblaciones indígenas.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmitidas por vectores : Malaria representa un grave problema de salud pública en Colombia. Se estima que 18 millones de personas residen en zonas de transmisión malárica. En 1998 hubo una epidemia con 240.000 casos confirmados. En 2000 se confirmaron 141.047 casos, dentro del nivel endémico observado en el decenio precedente y 41 defunciones. El Dengue constituye otro serio problema de salud pública. Cerca de 65% de la población urbana tiene alta probabilidad de infección por dengue o fiebre hemorrágica del dengue (FHD). En 1998 se notificaron 57.985 casos, incluidos 5.171 de FHD. Se ha observado la circulación simultánea de serotipos de dengue-2 y dengue-4. En 2000 se registraron 22.772 casos de dengue clásico y 1.819 de FHD, con 19 defunciones. Fiebre amarilla: El alto índice de infestación por Aedes aegypti en muchos municipios del país es un serio factor de riesgo para la transmisión urbana de la fiebre amarilla, cuya forma selvática sigue activa en Colombia. En la década de 1990 el promedio fue de cuatro casos por año.
Enfermedades prevenibles por vacunación: En 1993 Colombia se comprometió con la Iniciativa Regional de Eliminación del Sarampión para el año 2000; las sucesivas campañas nacionales de 1993, 1995 y 1999 alcanzaron coberturas de 97%, 95% y 90%, respectivamente, en la población menor de 5 años. La cantidad de casos sospechosos notificados aumentó de 632 en 1997 a 1.267 en 2000, mientras que la de casos confirmados por laboratorio se redujo de 308 en 1995 a cero en 2000 y los casos confirmados clínicamente bajaron de 473 en 1995 a 34 en 1999 y a uno en el año 2000. La cobertura de vacunación antisarampionosa fue de 80 % en 2000. En 2000 se inició la vigilancia de Rubéola y se notificaron 679 casos sospechosos, 155 de ellos confirmados por laboratorio y 4 clínicamente, que incluían brotes entre personal militar y sanitario. En 1998 se introdujo la vacunación contra Haemophilus influenzae tipo b y la meningitis por H. influenzae tipo b en menores de 5 años tiende a descender, llegándose a 119 casos (2,8 por 100.000) en 2000. El departamento de Antioquia notificó la mayoría de los casos de Tos ferina (181 en 1998, 255 en 1999 y 264 en 2000), y en 2000 se registró un brote de 46 casos y 7 defunciones entre la población indígena. En el año 1998 se registraron 1.354 casos de Hepatitis B, 1.490 en 1999 y 1.283 en 2000, la mayor parte en zonas endémicas (Orinoquia, Amazonia, Santa Marta). Desde 1990 no se confirma ningún caso de Poliomielitis.
Cólera: En 1998 se informaron 445 casos de Cólera y 7 defunciones en todo el país, 18 casos en 1999 (11 confirmados) y en el año 2000 un solo caso.
Enfermedades crónicas transmisibles: En las últimas décadas la Tuberculosis presentaba tendencia descendente, habiendo un recrudecimiento en los últimos años, con 10.999 casos en 1999 (26,5 por 100.000) y 11.590 casos en el año 2000. Es política nacional eliminar la Lepra como problema de salud pública. En 2000 la incidencia notificada fue de 0,5 por 10.000 habitantes (2.124 casos). Si bien se ha logrado reducir la incidencia, ha aumentado la proporción de casos nuevos con algún grado de discapacidad y ello indica un diagnóstico tardío de la enfermedad.
Infecciones respiratorias agudas: Siguen ocupando los primeros lugares de morbilidad y mortalidad en la población menor de 5 años, aunque la tasa de mortalidad por neumonía disminuyó de 51,0 por 100.000 habitantes en 1988 a 34,1 en 1998.
Zoonosis: A partir de 1994 se vacunó en Colombia a 61,8% de la población canina estimada (3,4 millones); los casos de rabia canina disminuyeron de 350 en 1990 a 67 en 2000, al igual que la rabia humana: de 10 casos en 1990 a 1 caso en el año 2000.
VIH/SIDA: De los 17.163 casos de VIH/SIDA registrados entre 1983 y 1999 (marzo), 11.381 corresponden a personas portadoras de la infección por el VIH y 5.782 a enfermos de SIDA, 85% de ellos hombre. En ese período se registraron 3.441 muertes (90% de hombres). En 2000 se estimaron en 67.000 las personas portadoras de VIH. La transmisión sexual del VIH es la predominante.
Enfermedades nutricionales y del metabolismo: La prevalencia de desnutrición crónica fue de 13,5% en los menores de 5 años, con 2,8% en riesgo de desnutrición severa. La prevalencia de lactancia materna exclusiva al cuarto mes era de 23%, y al sexto mes, de 12%. La prevalencia de Anemia en menores de 5 años aumentó de 18% en 1977 a 23% en 1995, y era mayor en el grupo de 12-23 meses (36,7%) y en el ámbito rural (27,2%).
Enfermedades del sistema circulatorio: En el período 1995-1998 la mortalidad por esas enfermedades representó aproximadamente de 26% a 30% del total. Las tasas más altas corresponden a enfermedad isquémica del corazón, daño cerebrovascular e hipertensión.
Neoplasias malignas: El Cáncer gástrico es el de mayor incidencia en Colombia, seguido por el pulmonar y por las leucemias y linfomas; además, entre los hombres son muy frecuentes el de próstata y el de pulmón, y entre las mujeres, el del cuello del útero y el de mama. En 1998 la tasa de mortalidad por neoplasias fue de 62,7 por 100.000 habitantes para todo el país.
Accidentes y violencias: En el último cuarto de siglo la tendencia de la mortalidad por causas externas ha sido ascendente, con mayor peso de los homicidios (25.000 como media anual). En 1999 hubo 36.947 muertes violentas; de ellas, 23.209 por homicidio, 7.026 por accidentes de transporte y 2.089 por suicidio. Los hombres de 25 a 34 años de edad (9.097 muertes) y de 18 a 24 (7.925) son los grupos más afectados.
- RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud: El sector salud impulsó en 1990 la Ley 10 de Municipalización de la Salud, con la que se inició un proceso tendiente a fortalecer las instituciones del sistema nacional de salud en las distintas jurisdicciones de Colombia. La nueva Constitución de 1991 tuvo en cuenta esta iniciativa, que contiene los ejes fundamentales de la reforma sectorial. Esos mandatos fueron contemplados en la Ley 60, sobre las competencias y los recursos disponibles para las diversas jurisdicciones territoriales, y se perfeccionaron con la sanción de la Ley 100, de 1993, por la cual se creó el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), que comprende un Sistema General de Pensiones, la cobertura de Riesgos Profesionales, los Servicios Sociales Complementarios y el Sistema de Seguridad Social en Salud. El proceso de reforma fue inicialmente liderado por el Ministerio de Trabajo, con la finalidad de modificar el esquema entonces vigente en materia de pensiones, y durante las discusiones técnicas se decidió reformar asimismo el sistema de prestación de servicios.
Organización institucional del sector: La inspección, vigilancia y control del sistema (fundamentalmente en sus aspectos jurídicos, contractuales, administrativos y financieros) se delegaron en la Superintendencia Nacional de Salud. El nuevo escenario abarca también a los programas de salud pública, y el sistema actual se estructuró para que hubiese una cobertura equitativa, aumentara la calidad de los servicios y se impulsaran vigorosamente los planes de promoción y prevención a fin de mejorar las condiciones de salud de todos los habitantes del país. Según el Ministerio de Salud, mientras que entre 1996 y 1997 los hospitales bajo su dependencia lograron un resultado excelente al incrementar su productividad en 5% y disminuir en igual porcentaje sus costos, puesto que no aumentaron sus recursos en ese período, entre 1997 y 1998 redujeron moderadamente su producción global. El total de egresos hospitalarios, las consultas externas y de cirugía y de partos bajaron. Sin embargo, las consultas de urgencias aumentaron.
Legislación sobre salud: La legislación establece las prioridades básicas para la inversión municipal: 25% en salud, 30% en educación, 20% en agua potable, 5% para educación física, recreación, cultura y deporte, y el 20% restante a criterio del alcalde o la comunidad, siempre y cuando las actividades estén contempladas en la ley. En 1999 se presentó al Congreso Nacional el proyecto de ley 156 para la formulación de una ley nacional de salud pública para modernizar el Código Sanitario Nacional que creó el SGSSS.
Prestación de servicios de salud Con la aplicación de la reforma institucional de los servicios de salud, se ha observado la tendencia de los establecimientos a operar aisladamente, y esto conspira contra el funcionamiento conjunto en red de las estrategias de ataque a los problemas de salud de la comunidad. La descentralización de los sistemas locales e intermedios de salud se entendió como autonomía o autarquía de esos sistemas regionales y locales y no se acompañó de adecuadas transferencias de atribuciones ni de recursos tecnológicos y financieros.
La certificación y el ejercicio de las profesiones de la salud: La certificación necesaria para el ejercicio de las distintas categorías profesionales la confieren en principio los mismos programas educativos que otorgan el título habilitante, que acredita la competencia para un ejercicio específico en el caso de los profesionales y técnicos.
La calidad del ambiente: Uno de los efectos más graves del desarrollo económico ha sido el deterioro de los recursos naturales, en especial del agua, del suelo y del aire. La pérdida de calidad y las variaciones en el ciclo del agua están afectando negativamente a la salud. La contaminación hídrica y del suelo, tanto por aguas residuales domésticas e industriales como por residuos sólidos de todo tipo, está acabando no solo con la disponibilidad de agua para el consumo humano y productivo sino también con la flora y la fauna nacionales. Uno de los peores contaminantes es el petróleo, que se derrama en suelos y cursos de agua como consecuencia de los atentados a la infraestructura petrolera del país. En 1998 el Ministerio de Salud y otras fuentes han estimado que el derrame de 2 millones de barriles de petróleo ha afectado a 70 municipios en 13 departamentos, incluidos 2.600 km de ríos y quebradas, 6.000 hectáreas con potencial agrícola, 1.600 hectáreas de ciénagas y humedales, y cuencas transnacionales como la de los ríos Catatumbo y Arauca. Como promedio, los hogares colombianos están integrados por 4,2 personas. Casi cuatro de cada cinco habitantes (79%) viven en casas y 19% en apartamentos. Por otra parte, las condiciones de la vivienda -en particular la escasa ventilación- favorecen la presencia de enfermedades como la tuberculosis, que aparece sobre todo en los asentamientos de infraestructura más precaria. El hacinamiento en las zonas céntricas de las grandes ciudades también contribuye a la transmisión de esa enfermedad.
La calidad de los alimentos: En Colombia el programa de vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmitidas por los alimentos y el sistema de información correspondiente se han iniciado con ciertas dificultades, debidas a las normas de descentralización y la división de incumbencias entre el Ministerio de Salud y sus organismos descentralizados. El país ha comenzado a definir las políticas de protección de alimentos y a estructurar acciones coordinadas con organismos de cooperación internacional, particularmente en lo referido al Códex Alimentario.
Promoción de salud: El alcalde es el responsable de dirigir la gestión de la salud en su municipio, garantizar el PAB, regular el aseguramiento y vigilar la salud y los servicios. El PAB contempla las acciones e intervenciones obligatorias de promoción de la salud dirigidas a las comunidades obligatorias de promoción de la salud dirigidas a las comunidades que deben ejecutar las distintas jurisdicciones territoriales. Las acciones de promoción de la salud en el PAB se denominan: Municipios saludables; Promoción de la Convivencia Pacífica y Prevención de la Violencia Intrafamiliar; Escuelas Saludables; Estrategias de Información, Educación y Comunicación; Promoción de la Salud Sexual y Reproductiva; Prevención del Uso de Sustancias Psicoactivas nocivas para la salud; Promoción de la Alimentación Sana, y Prevención de los Problemas Derivados de la Malnutrición.
Prevención y Control de enfermedades: El PAB es el componente del SGSSS que le permite al alcalde cumplir con la función prioritaria de garantizar la salud colectiva. Sus actividades abarcan todos los programas de prevención y control de enfermedades.
Análisis de salud, vigilancia epidemiológica y laboratorios de salud pública: Con la sanción de la Ley 100, se estableció un sistema único de seguridad social con participación del sector privado, que había de exigir el desarrollo de un sistema unificado de información y vigilancia en salud pública. La ley prevé la organización de un sistema de información único en el ámbito nacional, del que sería parte integral el sistema de vigilancia epidemiológica. Sin embargo, siguen manteniéndose las características del sistema de vigilancia descritas para el período 1996-2000. Agua potable y alcantarillado: Según el Ministerio de Desarrollo, apenas casi 5% de los 1.076 municipios colombianos tratan sus aguas residuales antes de eliminarlas. Esta situación ha llevado a que las cuencas del Cauca y del Magdalena se hayan convertido en las grandes cloacas del país, pues reciben más de 80 % de sus aguas servidas. Según el Ministerio de Salud, 60% de los habitantes de las poblaciones cabeceras municipales tiene índice de riesgo comprendido entre medio y alto de contraer enfermedades por la mala calidad del agua. y en 2000, 76% de los municipios no disponían de agua potable.
Manejo de residuos sólidos municipales: En muy pocas zonas urbanas de Colombia se someten a tratamiento adecuado los desechos sólidos. En las zonas rurales generalmente se disponen a campo abierto, se queman o se entierran en los propios predios. La utilización de desechos sólidos orgánicos con fines productivos no se ha estudiado lo suficiente y los programas de reciclaje carecen de continuidad.
Insumos para la salud: El Sistema General de Seguridad Social garantiza el acceso a los medicamentos esenciales -alrededor de 350 fármacos- mediante el Plan Obligatorio de Salud (POS) para los asegurados en el régimen contributivo, con restricciones para los del régimen subsidiado, y aún sin definiciones normativas para la población no afiliada al sistema, aunque se le garantizan los medicamentos recetados para atención básica. Equipo: Como consecuencia del proceso de descentralización y de la reforma del sistema de salud, en el campo de la tecnología biomédica cabe destacar algunos procesos: (1) Se reglamentó la prestación de servicios de mantenimiento en las instituciones de salud del sector público, (2) Se inventariaron en detalle los recursos de la infraestructura hospitalaria de segundo y tercer nivel, (3) Se incrementaron las adquisiciones de equipamiento médico tanto en el sector público como el privado.
Recursos humanos: En Colombia, la inequidad en la distribución de los recursos humanos es mayor en lo que respecta a los profesionales y, entre los médicos, a los especialistas. El país cuenta con 43.166 médicos (10,4 por 10.000 habitantes), es decir, una tasa de 10,4 médicos por 10.000 habitantes.
Investigación y tecnología en salud: No hay en Colombia un organismo que recopile exhaustivamente información nacional sobre las investigaciones que se realizan en el campo de la salud. Hasta hace dos años, la hoy desaparecida Subdirección Científica y Tecnológica del Ministerio de Salud recopilaba información parcial acerca de temas y grupos de investigación del sector. El Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (COLCIENCIAS) tiene a su cargo, a través de distintos programas, el planeamiento estratégico del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología; uno de esos programas corresponde al sector salud y hace el seguimiento de las investigaciones que se realizan con fondos oficiales tramitados por intermedio del Instituto. Gasto y financiamiento sectorial: En 1996 se estimó en US$ 300.482.310 el gasto total en salud para todo el país, equivalente a 10,1% del PIB (estimado para ese año en US$ 4.400 millones), con una participación de 4,1% del gasto público y 5,9% del gasto privado. Aproximadamente 5% de todo el gasto en salud se destina a la promoción y a la prevención. Durante 1997 se evaluaron 31 EPS y se determinó que, de los 11 programas obligatorios existentes, cinco de ellos consumían 86,3% de los recursos.
Cooperación técnica y financiera externa en salud: La cooperación internacional recibida por el Ministerio de Salud durante el año 2000 se expresó en la ejecución de 13 convenios de cooperación multilateral con los siguientes organismos o programas internacionales: Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), Organismo Alemán para la Cooperación Técnica (GTZ), Convenio Hipólito Unanue (CONHU), Partners in Population, Comunidad Andina de Fomento, Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Organización Internacional de Migraciones (OIM) y Convenio Andrés Bello.


