Base de Datos de Indicadores Básicos en Salud de la OPS Contiene una herramienta de consultas multidimensionales que ofrece una colección de 108 indicadores desde 1995 a 2005. El sistema presenta datos e indicadores sobre:
• demografía
• socioeconomía
• mortalidad por causa
• morbilidad y factores de riesgo
• acceso, recursos y cobertura de servicios de salud.
Los indicadores se presentan desagregados por grupos de edad, por sexo y/o por región urbana/rural. Las tablas generadas pueden imprimirse y exportarse.
Los datos son actualizdos anualmente con la información más reciente disponible del país.
Demografia: La
República Bolivariana de Venezuela es un estado federal, organizado
en 23 entidades federales estados, un distrito capital y las dependencias
federales. Tiene una extensión territorial de 916.446 Km², una
población de 26.008.481 habitantes (2004), una densidad demográfica
de 28,4 habitantes por Km² y una tasa de crecimiento promedio anual
de 1,9%. El 32,1% de la población es menor de 15 años y 7,3%
mayor de 60. Para el 2002, las tasas de natalidad y mortalidad general fueron
23,2 por 1.000 y 4,6 por 1.000 habitantes, respectivamente; siendo la tasa
de mortalidad general 3,8‰ para mujeres y 5,7‰ para hombres.
En el mismo año, 87,4% de la población era urbana; 53% de la
población residía en la región costa norte; 24% en áreas
fronteriza y 23% en la central. En el 2001, la población indígena
representaba 1,5%. La esperanza de vida al nacer (EVN), en el quinquenio
1990-1995, fue 74,7 para mujeres y 68,9 para hombres y en el quinquenio 1995-2000
fue 75,7 y 69,9, respectivamente; la esperanza de vida para ambos sexos fue
71,8 y 72,8 en los respectivos quinquenios. En el 2002, se observó una
brecha de 9,1 años entre los estados más y menos desarrollados
(75,2 en el Distrito Capital y 66,1 en Amazonas). Para el quinquenio 2000-2005
la EVN para ambos sexos se estimó en 74,1 siendo de 71,3 en los hombres
y 77,1 en las mujeres.
Economía: Se
ha caracterizado por un bajo crecimiento, con episodios inflacionarios y
recesivos recurrentes, durante la última década. El PIB per
cápita pasó $PPA
2.647 en 1998 a $PPA 3.477 en 2000. No obstante, los niveles de pobreza se
mantuvieron relativamente similares en el mismo período (de 49,1%
en 2000 a 48,6% en 2001 –INE-), con gran variación entre estados,
desde 48,1% en Delta Amacuro a 29,2% en el Distrito Capital. La situación
de pobreza extrema también se mantuvo estable (21,0%) en el mismo
período. Con relación al Indice de Pobreza Humana, entre los
países en desarrollo del mundo, el país pasó del 8º lugar
en 1999 (Informe IDH-2001) al 10º en el 2001 (Informe IDH-2003). La
tasa de inflación pasó de 103% en 1996 a 13,4% en el 2000,
llegando a 27,1% a fines de 2003. La Población Económicamente
Activa (PEA) era 16.336.902 personas para julio de 2001, de las cuales 11.005.694
(67,4%) están dentro del mercado de trabajo; en diciembre de 2003
eran 12.008.719 y 9.993.806 (83,2%), respectivamente. La tasa global de desempleo
en el segundo semestre de 2001 fue 12,8%, pasando a 16,8% en el mismo periodo
de 2003; para los hombres, en el mismo semestre y años, pasó de
11,6% a 14,4%, mientras que en las mujeres pasó de 14,6% a 20,3%.
Educación: La
tasa de matriculación en educación media, diversificada y profesional
sólo cubre un promedio de 25% de la población potencial para
incorporarse. En el último censo en el 2001, el analfabetismo en mayores
de 10 años fue 6,4% (9,3%, en el censo de 1990). De acuerdo con el
Indice de Desarrollo Humano (IDH), en 1999 el país ocupó el
lugar 61 (IDH-2001) y en 2001 el 69 (IDH-2003).
Mortalidad: Para
el quinquenio 1995-2000, la tasa de mortalidad estimada, por los seis grandes
grupos de causas, ubican en primer lugar a las enfermedades del aparato circulatorio
(138,0 por 100,000 habitantes), seguidas por las causas externas (67,4 por
100.000 habitantes), las neoplasias malignas (62,7 por 100.000 habitantes),
las enfermedades transmisibles (46,6 por 100.000 habitantes) y ciertas afecciones
originadas en el período perinatal (22,4 por 100.000 habitantes).
En 1999, el análisis de la mortalidad según los años
potenciales de vida perdidos (APVP) evidenció en primer lugar a los
accidentes de todo tipo (15,8%), seguido por las neoplasias malignas (8,1%),
los suicidios y homicidios (6,8%) y las enfermedades del corazón (5,1%).
Las enfermedades crónicas y los accidentes ocupan las tres primeras
causas de mortalidad, aunque se mantiene la problemática de las enfermedades
transmisibles. Los síntomas y signos mal definidos representaron 1,4%
del total de muertes registradas en 1999, y 1,5% en 1995. En 1998 el subregistro
estimado en la mortalidad fue de 3,6%.
• PROBLEMAS ESPECIFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
vulnerables Población infantil (Menores
de 1 año): La tasa de mortalidad
infantil disminuyó de 123 a 18,6 por 1.000 n.v.r. entre 1940 y 2002;
observándose una disminución en la mortalidad de 85%; la velocidad
de descenso es mayor en el componente posneonatal que en el neonatal. En
2002, las causas de defunciones reportadas más importantes fueron:
ciertas afecciones originadas en el período perinatal (55,7%), ciertas
afecciones originadas en el período perinatal malformaciones congénitas,
deformaciones y anomalías cromosómicas (16,4%) desplazando
a las EDA; le siguen, ciertas enfermedades infecciosas y parasitarias (11,3%);
las enfermedades del sistema respiratorio (5,3%) y en el quinto lugar las
causas externas de morbilidad y mortalidad con 4,3%.
La mortalidad por diarrea, en los menores de 5 años, disminuyó en
80% entre 1990 y 2000 (217,5 a 42,1 por 100.000 n.v.r.) y la mortalidad por
infecciones respiratorias agudas, disminuyó en 36%. En cuanto a la
morbilidad, para el 2000, las enfermedades diarreicas y respiratorias ocuparon
los primeros lugares. El bajo peso al nacer en 2000 fue reportado en 12%
en la maternidad más importante del país.
Mujeres en edad fértil (15
a 49 años): La tasa de mortalidad
materna disminuyó de 172 en 1940 a 68 por 100.000 nvr en 2002. En
ese año, se contabilizaron en Venezuela, 335 muertes maternas, lo
cual corresponde a casi una muerte diaria. Las causas más importantes
fueron: edema, proteinuria y trastornos hipertensivos con 34%; otras afecciones
obstétricas no clasificadas en otra parte con 17%, complicaciones
del trabajo de parto y parto con 13%, complicaciones principales relacionadas
con el puerperio con 13% y el embarazo terminado en aborto con 11%. En algunos
Estados, casi 30% de estas muertes ocurrieron en menores de 20 años,
en el grupo adolescente. La mayoría de estas causas son prevenibles
con un mejoramiento de la calidad de atención, tomando en cuenta que
Venezuela tiene más de 95% de partos atendidos institucionalmente.
En estudios del 2000, las mujeres en edad fértil presentaban anemia
en 16,5% y llegando en la población más pobre a 22%. La cobertura
de atención prenatal en 1997 fue 25,5%, y actualmente alrededor de
50%. La tasa global de fecundidad en 2002 fue de 2,1 hijos por mujer.
Población adolescente (10
a 24 años): Para 2003, los y las
adolescentes y jóvenes constituían alrededor de 33% del total
de la población. En 1998, siete de cada diez adolescentes pertenecían
a un hogar pobre; casi 40% del total de adolescentes entre los 15 y 17 años
estaban excluidos del sistema educativo formal. El inicio de las relaciones
sexuales se da en los varones a los 14 años y en las mujeres a los
15, en general con parejas de mayor edad y sin utilizar protección.
La tasa de fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años ha descendido
en los últimos 10 años, de 97 a 87 nacidos vivos por cada mil
mujeres, pero su contribución a la fecundidad total ha aumentado.
En el 2002, la principal causa de morbilidad en adolescentes se concentraba
en problemas psico-sociales y familiares, con diagnósticos como: disfunción
familiar, conducta depresiva, bajo rendimiento escolar, gestos e intentos
suicidas, alcoholismo y drogadicción, maltrato y abuso. Entre las
causas de mortalidad, los accidentes y violencia, suicidios y homicidios,
ocupan las primeras causas y las asociadas a la maternidad ocupan el séptimo
lugar.
Adultos mayores (60 años y más): En
el 2000, la población de 60 años y más representaba
6,5% de la población total (46% hombres y 54% mujeres); se espera
que esta población triplique para los próximos 25 años.
Para el mismo año, las principales causas de mortalidad fueron las
enfermedades del corazón (32%), los tumores malignos (18%), las enfermedades
cerebrovasculares (12%) y la diabetes (8%). El riesgo de morir por estas
enfermedades es mayor en los hombres, excepto en la diabetes. Las principales
causas de morbilidad están encabezadas por la hipertensión
arterial, seguida del síndrome gripal, diabetes, infecciones urinarias
y artritis reumatoide.
Poblaciones indígenas: Según
el último censo indígena de 1992, la población era de
371.815 habitantes (1,5% de la población total), conformada por 38
etnias: Wayu (54,5%), Warao (7,6%), Pemón (6%), Añú (5,5%),
Yanomami (4,7%), Guajibo (3,6%) y Piaroa (3,6%). El conjunto de estas etnias
totaliza el 84,4% de la población indígena. Los estados donde
se concentra la población indígena son: Zulia (62,4%), Amazonas
(14%), Bolívar (11%) y Delta Amacuro (6,6%). Para 1992, más
de 50% de estas comunidades no tenían agua potable ni disposición
adecuada de excretas y 65% no poseían escuela. Las principales patologías
que los afectan son tuberculosis, malaria, parasitosis, desnutrición,
trastornos diarreicos y respiratorios, según datos parciales de investigaciones
en determinadas etnias.
Población con discapacidades: Se
estima que 10% de la población del país presenta algún
tipo de discapacidad, disfunción o minusvalía.
Análisis por tipo de enfermedad
o daño
Malaria: En
el 2003, se diagnosticaron un total de 31.719 casos, 31.186 originados en
el país y 533 imporados. Esto representa aumento en la transmisión
de la enfermedad de 26% con respecto al nivel esperado. En las siguientes
cinco entidades federales se han originado 97,8% de todos los casos y presentaron
un alto IPA: Bolívar (13.982 casos, IPA: 9.9 x 1.000 hab), Amazonas
(9.262 y 89,4 respectivamente), Sucre (5.266 y 6,2), Delta Amacuro (1.489
y 9,7) y Zulia (496 y 0,14). En el 2003, a nivel nacional la distribución
de la fórmula parasitaria fue: 26.195 (82,6%) debidos a Plasmodium
vivax; 5.294 (16,7%) debidos a Plamodium falciparum, 191 (0,6%) debido a
una combinación de P. vivax y P. falciparum y 39 casos (0,1%) debidos
a P. malariae.
Dengue: En
los últimos años han circulado simultáneamente los serotipos
1, 2 y 4, a los que se sumó el serotipo 3 a partir del 2000. Los brotes
epidémicos importantes han ocurrido en los años 1990, 1994,
1995, 1997, 1998 y más recientemente en el 2001 y 2002 (tasa de incidencia
337 x 100.000 habitantes y 152,96 x 100.000, respectivamente), con un porcentaje
de DH que oscila entre 7 a 10% aproximadamente. El número de defunciones
por dengue hemorrágico fue de 31 en 1999 y 13 hasta octubre 2001.
Uno de los factores predisponentes de las epidemias ocurridas en el país
es el alto índice aédico con valores mayores de 40% en viviendas
en algunas ciudades.
Tuberculosis: La
tuberculosis pulmonar bacílífera y las otras formas de la enfermedad
no han variado en los últimos años, con tasas de 15,6 y 26,1
por 100.000 habitantes en 1991 a 15,0 y 25,2, en el 2000, respectivamente.
La cobertura de vacunación con BCG, a nivel nacional, está por
encima del 95%. A nivel nacional, más del 85% de los pacientes recibe
tratamiento bajo régimen supervisado (TAES). Para el 2001, de los
pacientes tratados 79,8% curaron, mejorando con respecto a 1992 que fue 66,4%;
no obstante; la tasa de abandono de tratamiento se ha incrementado desde
1992 (8,0%), hasta alcanzar 10,6% en 2001. El índice de fracasos (casos
persistentemente positivos a la baciloscopia) en los pacientes tratados mejoró,
siendo de 0,6% en 1992 y de 0,4% en 2001, mientras que la tasa de defunciones
pasó de 2,8% en 1992 a 4,5% en 2001.
Para el 2002, de 4.666 establecimientos de Salud del MSDS registrados, 3.998
(85,7%) están integrados al Programa de Tuberculosis. La integración
de otros establecimientos diferentes al MSDS, sigue siendo baja, menor al
50%. Existen 457 laboratorios clínicos dependientes del MSDS, de ellos,
73,7% están habilitados para procesar bacteriología para micobacterias.
Los resultados de la evaluación de las láminas recibidas en
el Laboratorio Nacional de Referencia de Tuberculosis (LNRTB) tienen una
concordancia de 98,9.
De 1994 al 2000 el porcentaje de sintomáticos respiratorios (SR) identificados,
de 15 años de edad o mayores descendió de 6,9 a 3,6%, valor
inferior al esperado de 5% de captaciones; la realización de baciloscopía
de estos SR identificados aumentó de 29,1% a 53,2%. El total de baciloscopia
programadas sólo se cumple en 23,5%. Durante el último quinquenio,
en todo el país se examinaron menos de 65% de todos los SR identificados.
En sólo alrededor de 50% de los SR identificados, se procesó una
segunda muestra. La proporción de casos positivos en primeras muestras
examinadas en SR por baciloscopía disminuyó en la última
década de 5,9% a 3,9%, cifra que aún está por encima
del 2% esperado por el Programa Nacional. La proporción de baciloscopías
positivas es de 1,5, índice que se considera aceptable; en 2002, la
detección alcanzada de casos bacilíferos en personas de 15
años y más, fue de 60%. En 1999, hubo un total de 729 defunciones
por tuberculosis. En el grupo de 15 a 49 años se presentó un
promedio de siete muertes por cada año de edad, cifra muy parecida
al promedio de ocho fallecidos por año para todas las edades.
SIDA: Se
reportaron 8.047 casos y 4.726 defunciones durante el período de 1983
a 1999, estimándose un elevado subregistro. De acuerdo a ONUSIDA,
el número de personas que vivían en 1999 con el virus en el
país era de 62.000 (menos del 0,5% de la población)), sin embargo,
a la fecha, no hay datos precisos sobre el número real de portadores
con el VIH. Para ese mismo año, la tasa de incidencia anual fue de
4,8 por 100.000 hab. La vía de transmisión más frecuente,
al analizar la incidencia acumulada, fue la sexual con 90,3% (homosexual
41,5%, heterosexual 31,7% y bisexual 17,1%); la sanguínea 4,3% (2,0%
drogas IV, hemofílico 1,3% y transfusiones 1,0%); la vertical 3,1%
y la mixta 2,3%. Aunque hay un franco predominio en el sexo masculino, la
tendencia de la incidencia en mujeres es ascendente (la razón hombre/mujer
en 1990 fue de 10:1 y en 1999 de 5:1). El 50% de los casos contrajo el virus
entre los 15 y 24 años. Las edades más afectadas por SIDA son
las de 25 a 34 años. En 1999 hubo 1.243 defunciones, con un promedio
de muertes por años de edad de 2,4 veces más para el grupo
de 15 a 49 años, al compararse con el de cada año para todas
las edades. El MSDS ha incrementado el presupuesto del Programa del VIH/SIDA
de US$ 2.915.361 en 1999 a US$ 43.068.641 en 2001, para atender a las personas
que viven con VIH/SIDA.
Enfermedades inmunoprevenibles: En el 2003
las coberturas de inmunización se mantuvieron, en general, por debajo
de los estándares internacionales del 95%. Para el caso de la DPT3,
sólo se logró cubrir 67% de la población menor de un
año, debido a problemas en el abastecimiento regular de esta vacuna.
Además, se registraron las siguientes coberturas: Antipoliomielítica
86%, BCG 91% y Antisarampionosa (TV) 82%. Entre el 2000 y 2001 se incluyeron
nuevos biológicos en el esquema regular de vacunación: antihaemophilus
influenzae tipo b, antihepatitis B y antiamarílica, obteniendo en
el 2003 coberturas del 56%, 75% y 82% respectivamente. Desde 1997 no habían
ocurrido casos de sarampión en el país, hasta la semana 35
de 2001, en que se inició un brote en el estado Falcón, por
importación del virus desde Europa, extendiéndose posteriormente
al resto del país. Hasta la semana 47 de 2003, que se logró controlar
el brote, se confirmaron 2.501 casos de sarampión, correspondiendo
84% de ellos al estado Zulia. A partir del 2001, el país realiza sus
compras de vacunas y jeringas a través del Fondo Rotatorio de la OPS.
Zoonosis: Durante
los últimos dos años, Venezuela ha mantenido un funcionamiento
regular de la Comisión Nacional de Zoonosis. Con respecto a la rabia
urbana en el Estado de Zulia al oeste del país, la rabia canina muestra
un incremento sostenido del número de casos desde el 2000 con progresiva
expansión hacia afuera de Maracaibo y áreas de influencia directa
donde estaba tradicionalmente concentrada y; de la misma forma, la rabia
humana, de la que no se registraban casos desde 1998, reapareció con
dos defunciones en el 2003 y otros dos hasta agosto de 2004. La encefalitis
equina venezolana no registra situaciones epidémicas desde 1995 y;
existe un aumento en la circulación del virus de la encefalitis equina
del este sin repercusiones hacia el hombre. Se vigila la circulación
del Virus del Oeste del Nilo y está en implementación una red
nacional para el diagnóstico de leptospirosis.
Inocuidad de los alimentos: A pesar del
subregistro, entre 1996 y el 2000, se evidenció un aumento de 63%
en el número de brotes y la cuadruplicación de los casos de
enfermedades transmitidas por alimentos en el país. En 56,4% de las
veces se logró identificar el agente contaminante, que en 72,8% de
los casos se debió a Staphylococcus áureus y en 14,7% a histamina;
la mitad de los eventos ocurrieron en los hogares y 22,8% se registraron
en escuelas (año 2000). El queso blanco constituye el alimento mas
frecuentemente implicado en brotes y casos de ETA siendo el Staphylococcus
aureus el principal contaminante detectado.
Fiebre amarilla: No
se notificaron casos entre 1980 y 1997. En 1998 se presentó un brote
en un pueblo indígena Yanomami con 15 casos y cuatro muertes, en la
región de Parima, Amazonas. Entre las semanas 48/2002 y 39/2003 se
presentó un brote de la enfermedad, con 46 casos y 23 defunciones
(50% de letalidad) en los estados Zulia, Táchira y Portuguesa; en
esta cifra se incluyen nueve casos (seis defunciones) provenientes de Colombia,
captados por el sistema de vigilancia del estado Zulia. Desde el 2001, la
vacunación en niños y niñas de un año se realiza
en el país como parte del esquema regular.
Enfermedad de Chagas: Ha
disminuido como consecuencia de la aplicación de insecticida y el
mejoramiento de las viviendas, de alrededor del 45% en los años cincuenta
a menos del 10% en la década del noventa. Cerca de seis millones de
personas se consideran expuestas al riesgo de contraer la enfermedad. En
el 2000, el índice de seroprevalencia fue de 8,3%; en los menores
de 10 años fue del 1%. Los indices infestación a Rhodnius prolixus
pasaron de un índice casa de 0,7% en 1990 a 5,2% en el 2000 (el más
alto de la década). El índice de infección casa a Trypanosoma
cruzi pasó de 0,04 a 0,5% en 1990 y 2000, respectivamente.
Esquistosomiasis: Comprende
un área ubicada en la Región Centro–Norte del país
con una extensión de 15.000 Km2 (1,6% del Territorio Nacional) con
una población de 1.690.970 habitantes en riesgo que reside en los
estados Aragua, Carabobo, Miranda, Norte de Guárico y Distrito Capital.
Oncocercosis: Representa
18,3% de la población en riesgo para la región de las Américas,
siendo el tercer país en importancia. Existen tres focos: nororiental,
norcentral y sur en los que hay 609 comunidades endémicas registradas;
76,3% pertenecen al foco nororiental. La población elegible que debe
recibir en dos rondas anuales durante 10 años corresponde a 84.492
personas. La cobertura de tratamiento masivo con Ivermectina sólo
ha alcanzado 41% de su meta.
Leishmaniasis cutánea: Es
endémica en todo el país a excepción del estado Nueva
Esparta. Más frecuente en hombres de 15 a 44 años dedicados
a labores agrícolas. En el 2000, 92% de los 2.528 casos registrados,
presentaba la forma cutánea localizada. Los estados con tasa de incidencia
más alta que la media nacional (10,5 por 100 mil habitantes) son:
Mérida, Trujillo, Lara, Sucre, Táchira, Cojedes y Anzoátegui.
Lepra: Dejó de
ser un problema de salud pública en 1997 a nivel nacional, pero persiste
en Cojedes, Portuguesa, Barinas, Apure y Trujillo. La tasa de prevalencia
en el 2000 fue de 0,6 por 10.000 habitantes. La forma multibacilar es la
más prevalente.
Enfermedades No Transmisibles
Cardiovasculares: En
1999, ocuparon el primer lugar entre las causas de muerte (21%), más
de la mitad por infarto agudo del miocardio. Las enfermedades hipertensivas
aportaron una de cada 10 muertes. La tendencia para las enfermedades isquémicas
es ascendente, no así para las hipertensivas, lo que hace suponer
un subregistro para esta causa.
Neoplasias malignas: Ocuparon
el segundo lugar de las principales causas de muerte en 1999 (14,3%); predominando
las del aparato digestivo, principalmente estómago en ambos sexos.
En las mujeres, la segunda causa la ocupó el cáncer de cuello
uterino con una tasa de 13,1 por 100.000 mujeres y el mayor riesgo en las
edades de 25 a 64 años (202,6 por 100.000 mujeres); le sigue el cáncer
de mama (8,8). En los hombres, el segundo lugar lo ocupó el cáncer
de bronquios y pulmón (tasa de 11,4 por 100.000 hombres); seguido
por el de próstata (11,0); el grupo de más riesgo es de 50
años y más (74,9). Se estima que más del 80% de los
pacientes con cáncer no reciben un adecuado tratamiento para el dolor
y cuidados paliativos.
Diabetes mellitus: Alcanzó en
1999 el quinto lugar de las principales causas de muerte a nivel nacional
(5,5%); en las mujeres alcanzó el cuarto lugar (7,4%). La tasa de
mortalidad ese año fue de 23,8 por 100.000 habitantes; 22,9 en los
hombres y 26,9 en las mujeres. El mayor riesgo de morir por esta causa fue
para las mujeres de 60 años y más (282,3 por 100.000) en comparación
a los hombres de esas edades (222,1 por 100.000). En 1999 la diabetes mellitus
tipo 2 alcanzó 87,9%; el tipo 1 el 10,6% y los otros tipos 1,5%. Las
complicaciones crónicas más frecuentes en el 2000 fueron: neuropatía
periférica 38%, nefropatía 25,7%, pie diabético 23%,
retinopatía 19%, insuficiencia vascular periférica 13,2% e
infección urinaria 6,9%.
Accidentes y violencia: Fueron
causa del 12,5% del total de las muertes en 1999. Los accidentes de todo
tipo ocuparon, en el mismo año, el cuarto lugar de las principales
causas de muerte (7,5%) con una tasa de 32,8 por 100.000 habitantes, 51,0
en hombres y 16,1 en mujeres (habiendo sido 39,5/100.000 en 1989). La mortalidad
por accidentes de vehículo de motor representa el 60% de la mortalidad
por accidentes de todo tipo, ocupando el tercer lugar en los hombres y el
sexto en las mujeres. En 1999, los suicidios y homicidios representaron 5%
de las muertes, ocupando el séptimo lugar de la mortalidad general
y en hombres el cuarto lugar (78,4%). La tendencia de la mortalidad por estas
causas es ascendente, contribuyendo mayoritariamente los homicidios, con
una tasa de 11,7 en 1998 y 16,9 por 100.000 habitantes en 1999, siendo el
grupo de mayor riesgo los hombres de 15 a 44 años (430,2 por 100.000).
En el primer semestre del 2000, la mortalidad por homicidios y suicidios
ocupó el quinto lugar; 83% (7.908 casos) de las muertes por suicidios
y homicidios fueron homicidios; en 1999 fue 76% (5.860 casos).
RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD Salud en el desarrollo humano: La
CRBV establece un proceso de adecuación legislativa, institucional
y de nuevas estrategias para realizar los cambios necesarios, estableciendo
las bases para desarrollar la naturaleza jurídica y el modelo organizativo
del sector salud venezolano. El Artículo 83 establece que la salud
es un derecho social fundamental, parte integral del derecho a la vida, y
una obligación del Estado. Para garantizar el derecho a la salud el
Artículo 84 ordena la creación de un sistema público
nacional de salud, bajo la rectoría del MSDS, de carácter intersectorial,
descentralizado y participativo, integrado al sistema de seguridad social,
y regido por principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad,
integración social y solidaridad. El Artículo 85 establece
que su financiamiento es obligación del Estado. El Artículo
86 establece que toda persona tiene derecho a la seguridad social como servicio
público de carácter no lucrativo, que garantice la salud y
asegure protección en diferentes contingencias. En este contexto se
formuló una propuesta de Ley Orgánica de Salud, pendiente de
aprobación por la Asamblea Nacional, la cual recoge las orientaciones
de política y establece las normas para su institucionalización.
En 1999 se fusionó el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social con
el Ministerio de la Familia, creándose el Ministerio de Salud y Desarrollo
Social (MSDS), órgano rector del sector salud. Tiene a su cargo la
regulación, formulación, diseño, evaluación,
control y seguimiento de las políticas, programas y planes de salud
y desarrollo social; la integración de las fuentes de financiamiento
y asignación de los recursos del Sistema Público Nacional de
Salud; la atención integral de salud a todos los sectores de la población,
en especial la de bajos recursos; y la promoción de la participación
ciudadana. El MSDS se ha planteado como prioridad la reestructuración
de su nivel central, la aplicación de una estrategia de atención
integral a la población y la creación de un sistema público
nacional de salud, buscando trascender el énfasis puesto en la medicina
curativa y orientando las acciones en el ámbito nacional hacia el
desarrollo social. El Plan Estratégico de Salud y Desarrollo Social
(2001-2007) pretende garantizar la atención integral a la población,
en particular a los grupos vulnerables en situación de riesgo; prevenir
y controlar la morbilidad y mortalidad prevalente; y garantizar el funcionamiento
eficiente, efectivo, eficaz, equitativo y solidario del sistema de servicios
de salud y desarrollo social. Este plan se enmarca a su vez en el Plan de
Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007.
Políticas y planes nacionales
de salud: En 1990 se inició el proceso
de descentralización de los servicios de salud del entonces Ministerio
de Sanidad y Asistencia Social a los estados. La descentralización
significó una tendencia hacia la autarquía de los sistemas
estadales y municipales de salud con muy desiguales desarrollos de acuerdo
a la voluntad política del gobernante local o estadal y a la historia
previa de las redes de servicios de la zona y de las capacidades institucionales
instaladas en las mismas. En el proceso sólo se alcanzaron a descentralizar
17 entidades federales.
El sistema de salud: Está integrado
por los subsectores público y privado y por múltiples actores
que cumplen las funciones de regulación, financiamiento, aseguramiento
y provisión de servicios. En 1997 la población con algún
tipo de aseguramiento ascendió a 15.665.235 personas (65% de la población).
El 57% de ésta correspondía al IVSS, entre titulares y beneficiarios.
La red ambulatoria del MSDS atiende cerca del 80% de la población.
Amplios estratos de la población carecen de acceso a la salud o tienen
acceso muy restringido.
Organización de los servicios
de atención: De los 4.819 establecimientos
de salud del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, centralizados y descentralizados,
214 son Hospitales y 4605 son Ambulatorios. Los Ambulatorios se clasifican
en Urbanos Tipo I, II y III y Rurales Tipo I y II. Existen 693, 154 y 43
ambulatorios urbanos I, II y III, respectivamente, lo que suman 890 establecimientos
urbanos. Asimismo, hay 2852 ambulatorio rurales I y 863 ambulatorios rurales
II, para un total de 3715 centros de atención ambulatoria en área
rural.
Los hospitales de la red de establecimientos públicos suman 296 (214
dependientes del MSDS o de las gobernaciones, 33 del IVSS, 13 del IPSFA,
3 de PDVSA, 29 de INAGER, 2 de la CVG, 1 de la alcaldía de Miranda
y 1 de la Policía Estatal de Caracas). El sector privado cuenta con
344 hospitales (315 instituciones lucrativas y 29 fundaciones benéficas).
De las 40.675 camas censadas el año 2000 en el ámbito público
(17,6 camas por 10.000 habitantes), más del 50% se ubican entre el
Distrito Capital y los estados más desarrollados, lo que pone de manifiesto
la inequidad en la cobertura de estos servicios. El 70% del presupuesto del
MSDS se destina a la red de hospitales, 20% a asistencia primaria y 10% restante
a la gestión del sistema.
De los 4.819 establecimiento de salud 95,6% (4.605), corresponden a los establecimientos
de atención ambulatoria cualquiera sea su tipo. Asimismo, 19,3% (890)
de los ambulatorios son urbanos y 80,7% (3.715) son rurales, siendo 61,9%
(2.852) los ambulatorios rurales tipo I y 18,7% (863) los ambulatorios rurales
tipo II. En el 2001 se inició la implementación de una estrategia
de atención integral de salud en el nivel ambulatorio, que pretende
mejorar la capacidad resolutiva del primer nivel. A partir del 2000 con la
participación de la Fuerzas Armadas Nacionales y con recursos extrapresupuestarios
se inició el Plan Bolívar 2000 que pretendía saldar
la deuda sanitaria y aliviar las listas de espera con atenciones de salud
y operaciones quirúrgicas a los problemas de salud más prevalentes
y sensibles para la población.
Por todas estas razones, se realizaron cambios estructurales del sistema
de atención de salud y surge la Misión Barrio Adentro que se
apoya en el “Convenio Integral de Cooperación entre la República
de Cuba y la República Bolivariana de Venezuela”. Se inició formalmente
el 22 de Mayo de 2.003, con la firma del “Acta Convenio entre la Alcaldía
del Municipio Libertador y el Colegio de Médicos del Distrito Metropolitano
de Caracas”. Para dar cobertura a 171 barrios, con la participación
de 200 médicos cubanos y 30 médicos venezolanos; y con una
inversión inicial de mil millones de bolívares.
Con la determinación de la Misión Barrio Adentro como eje de
la política estatal de salud y pivote para la transformación
de todo el Sistema Público Nacional de Salud, se crearon los “Consultorios
Populares” como Nivel Primario de Atención, con una cobertura
de un médico por cada 250 familias (1.250 personas aprox.), en un
equipo de salud integrado además por un Enfermera y un Promotor Comunitario.
Por cada Consultorio Popular se estableció un Centro de Encuentro
Comunitario que se denomina “Casa de la Vida y la Salud”, donde
funciona un “Comité de Salud”, que presta apoyo al Equipo
de Salud y se procura disponer de una Botica Popular para el apoyo en el
suministro de medicamentos a bajo costo. También, se decidió la
construcción de 5.000 Consultorios Populares en el 2004; se han construido
y equipado 58 y, 242 están en proceso en los municipios Libertador
(Distrito Metropolitano de Caracas) y Sucre (Estado Miranda). Asimismo se
espera entregar 1.800 en otros Estados.
En el Nivel Secundario de Atención se establecerán las “Clínicas
Populares”, que serán establecimientos de salud con una alta
capacidad resolutiva, que recibirán a los pacientes referidos de los
Consultorios Populares, y donde laborarán Médicos Especialistas,
Odontólogos, y otros Servicios de Apoyo; se contará además
con Equipos de Diagnóstico de Alta Tecnología. Prestarán
atención de emergencia las 24 horas del día, y atención
ambulatoria durante 12 horas.
En el Nivel Terciario de Atención está prevista la creación
de los Hospitales del Pueblo, que serán los establecimientos de salud
de mayor complejidad para recibir a los pacientes referidos de los Niveles
Primario y Secundario. En ellos se prestará Atención Médica
por parte de Especialistas y Sub-Especialistas, con Equipos de Diagnóstico
y Tratamiento de Alta Tecnología
Promoción
de la salud y grupos vulnerables
Las bases jurídicas para la Promoción de la Salud establecidas
en la CBRV han permitido la formulación de una serie de instrumentos
legales, como el Proyecto de Ley sobre Participación Comunitaria y
la Ley Orgánica de Protección al Niño y Adolescente.
En ese contexto, el MSDS ha propuesto la promoción de la salud y el
desarrollo social como ejes prioritarios que atraviesen todas las intervenciones.
Áreas prioritarias para el
enfoque de promoción
Salud mental: Es necesario fortalecer los sistemas de registro de la información
relacionada con salud mental. Los datos disponibles provienen de los registros
de la demanda atendida en los centros especializados de atención,
y no incluyen la demanda de atención en los establecimientos del primer
nivel. Esto refleja un enfoque centrado en la enfermedad cuyo eje sigue siendo
el hospital psiquiátrico y los establecimientos de larga estancia
(colonias psiquiátricas). Los compromisos asumidos por el país
en la Declaración de Caracas 1990, implican integrar los servicios
de salud mental, tanto las consultas ambulatorias y la hospitalización,
a la red general de servicios, con una efectiva participación de la
comunidad.
Accidentes y violencia: En el periodo
de 1998-2000, la violencia intrafamiliar reportó un promedio de 4.000
denuncias anuales. En el servicio 800MUJER, del total de llamadas recibidas
entre 2000-2001, 57,7% correspondió a violencia contra la mujer y
la familia. Si bien este problema ha sido definido como una prioridad nacional
(el INAMUJER le asigna más del 70% de su presupuesto), existen todavía
muchas limitaciones referidas principalmente a no contar con un sistema nacional
de referencia y registro de la información, así como protocolos
para el registro y atención adecuada a este problema. En el 2003 se
creó la Comisión Interministerial de Atención, Prevención
y Educación Vial. Para el 2004 se reactivó el Programa Nacional
del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de accidentes y otros hechos
violentos.
Farmacodependencia: Un estudio realizado en 1998 reveló que
la mayoría de los afectados eran hombres, solteros, entre 20 y 29
años, nivel educativo secundario incompleto o menor, desempleados,
que iniciaron el consumo antes de los 20 años con marihuana, alcohol
o cocaína. El mismo estudio reveló que el inicio del consumo
se presenta a una edad muy temprana (10 a 19 años) sobre todo con
alcohol y tabaco. Existe una tendencia al aumento del uso de psicofármacos,
alcohol y tabaco por parte de las mujeres. En el 2000, 43,9% de los traumatismos
y 28,1% de las lesiones ocurrieron en las personas que reportaron uso reciente
de alcohol (últimas seis horas), en contraste con 10,4% de traumatismos
y 3,5% de lesiones entre los no consumidores. El 42,9% de los accidentes
de vehículos automotores, 27,8% de los homicidios y 50% de los suicidios
se asociaron también al consumo reciente de alcohol. Los esfuerzos
realizados frente al problema han sido insuficientes siendo uno de los factores
que más ha influido ha sido la falta de coordinación entre
las instituciones involucradas y del diseño de programas preventivos
intersectoriales dirigidos a los grupos de mayor riesgo.
Tabaquismo: La prevalencia entre
adultos descendió de 39,8% en 1984 a 30% en 1997, pero en jóvenes
menores de 15 años pasó del 2,7% al 7% en el mismo período,
siendo más significativo en el sexo femenino. Con relación
al consumo per cápita de cigarrillos ha caído de 1.893 unidades
en 1984 a 897 unidades en 1997. Se hace necesario fortalecer las legislaciones
orientadas al grupo menor de 15 años y en especial hacia la prohibición
total de la publicidad. A partir del 2003 el MSDS inició una política
de regulación y control sanitario de los productos del tabaco y se
aprobaron dos resoluciones ministeriales mediante las cuales se adopta un
nuevo sistema de advertencias sanitarias con el uso de leyendas y pictogramas
que ocupan 100% de una de las caras frontales de las cajas de cigarrillos
y queda igualmente prohibido la utilización de términos tales
como ligero, suave, etc. en todos los empaques de cigarrillos y otros productos
del tabaco. La segunda resolución hace de obligatoriedad la regulación
y control sanitario de los productos del tabaco, permitiendo a las autoridades
sanitarias el análisis y monitoreo de los componentes y emisiones
toxicas de los productos del tabaco con miras de establecer topes para estos.
Nutrición y alimentación: En
los últimos años se ha visto afectada por una reducción
de la satisfacción de las necesidades energéticas, especialmente
en los estratos de menores ingresos. El país está en la categoría
de autonomía crítica, ya que, entre otros elementos, 47,1%
de las calorías para el consumo provienen de alimentos importados.
Para el 2000 los grupos más afectados por desnutrición global
fueron los menores de 2 años (11,7%), de 2 a 6 años (22,4%)
y de 7 a 14 años (24,4%). El déficit nutricional observado
en preescolares que acuden a las escuelas públicas es de 24,7%. La
mortalidad por deficiencias nutricionales afecta más al grupo de niños
menores de 1 año; ésta aumentó de 39,7 en 1989 a 60,3
por 100.000 nvr en 1999. La prevalencia de exceso de peso en menores de 15
años aumentó de 8,5% en 1990 a 11,3% en el 2000. Venezuela
fue certificada como Virtualmente Libre de DDI en el 2000. Para 1999, la
disponibilidad de alimentos en el mercado, conteniendo proteínas,
hierro, vitaminas A y C, tiamina y niacina, fue de suficiencia plena (superior
a 110%), sin embargo la de calorías, riboflavina y calcio fue de insuficiencia
crítica (menor a 90%). El desafío es lograr el acceso equitativo
a los macro y micronutrientes por parte de los grupos vulnerables. A partir
de enero de 2003 comenzó a funcionar el Comité Nacional del
Codex abriendo un espacio de discusión que integra los sectores públicos
y privados, vinculados al control de los alimentos y donde se están
sentando las bases que permitan revertir esta situación y obtener
la modernización del control de los alimentos a nivel nacional.
Salud oral: Para 1997-1998 , el índice
de caries (en dientes temporales o primarios) a los seis años de edad
reflejó un promedio de tres órganos afectados y en dientes
permanentes el promedio CPOD hasta los ocho años de edad es inferior
a un órgano dental (quizá debido a estar en transición
en la etapa de dentición mixta). Para la edad de doce años
se logró superar la meta establecida por la OPS para el 2000 (un CPOD=3),
2,12 órganos dentales afectados. No obstante, a la edad de 15 años
se observa un incremento por encima de 3, que pudiera agravarse hacia la
edad adulta.
Salud y ambiente: El país
tiene 17% de su territorio clasificado como áreas ambientalmente protegidas
(ABRAE). Se cuenta con una Ley Penal del Ambiente y un cuerpo de reglamentos
y normas que se están actualizando. La vigilancia sanitaria-ambiental
carece de suficiente capacidad en laboratorios, recursos humanos capacitados
e investigación.
Recursos hídricos: La cobertura
de distribución de agua potable pasó del 77% en 1996 al 84%
en el 2000, las áreas no cubiertas corresponden principalmente a las
zonas rurales, indígenas y a las urbanas no consolidadas. Se cuenta
con 125 plantas de potabilización, mayormente ubicadas en los sistemas
que dan servicio a las zonas urbanas, garantizando su calidad. Esta infraestructura
se considera suficiente, con relación a su capacidad de diseño.
Existe deficiencia en la vigilancia y control del servicio en las zonas rurales
y como consecuencia, la calidad de las aguas distribuidas es dudosa.
Aguas servidas: En el 2000, 73%
de la población nacional poseía servicios de disposición
adecuada de aguas servidas, concentrándose el déficit en las
zonas rurales, indígenas y urbanas no consolidadas, que sólo
reciben tratamiento del 10% total de aguas servidas. Aunque la inversión
pública anual en el sector no supera el 0,2% del PIB en los últimos
cinco años, para el 2001 se consolidó un Plan Nacional de Saneamiento,
con recursos adicionales del orden de 88,9 millones de dólares, que
significó un incremento presupuestario del 26,7% para el sector. Un
aspecto fundamental y de gran incidencia en el déficit financiero
del sector lo constituye el agua no contabilizada (ANC) la cual alcanzó un
promedio nacional en 1999 del 62%.
Residuos sólidos: El 72%
de los municipios adolece de infraestructura para la disposición sanitaria
de residuos sólidos y el país no cuenta con rellenos de seguridad
para los materiales peligrosos, incluidos los residuos hospitalarios. En
la actualidad se desarrollan los marcos legales que permitan dar respuesta
a esta problemática. Se dispone de la propuesta de Ley de Residuos
Sólidos (2003) y se implementaron las directrices de Planes Regionales
de Manejo de Residuos Sólidos (2003). Se construyeron y rehabilitaron
sitios de disposicion final de residuos. Continúa siendo un problema
significativo a nivel nacional, el manejo sanitario ambiental de los residuos.
Monitoreo atmosférico: En
el ámbito nacional, éste se realiza mediante una red instrumental,
la cual ha detectado un incremento en los niveles contaminantes, especialmente
en material particulado en las zonas industriales de los estados Zulia y
Bolívar. Las instituciones públicas han aplicado medidas de
control como la instalación y adecuación tecnológica
de plantas industriales. Se ha planteado como meta la eliminación
del uso de la gasolina con plomo para el 2005, y se promueve el uso del gas
(GNP) y de gasolina sin plomo para los vehículos automotores. Durante
el 2003 se desarrollaron estudios e investigaciones sobre problemas ambientales
manifestados por niveles de contaminación atmosférica, principalmente
en zonas de desarrollo industrial; los pasivos ambientales en este tópico
son elevados y están muy vinculados a la tecnología en uso.
Salud ocupacional e higiene industrial: Los
riesgos ocupacionales en la última década tienden a incrementarse,
aún con el subregistro existente, como consecuencia directa del empleo
informal, el uso de locales no adecuados e, incluso, el uso de la vivienda-hogar
como centro de producción. Las primeras enfermedades ocupacionales
están representadas por la sordera industrial y otras patologías
asociadas a ruido y vibraciones, intoxicaciones por sustancias químicas
y trastornos músculo-esqueléticos. El gobierno nacional ha
fijado como una de sus políticas la salud de los trabajadores y trabajadoras,
pero aun no se ha desarrollado la seguridad social, existiendo problemas
significativos por la alta cifra de desempleados y sub-empleados.
Desastres naturales: El MSDS no
cuenta con la organización central, regional y local para hacerle
frente a una situación de desastre. En la mayoría de los establecimientos
de salud, no existen planes de emergencias. Actualmente se toman medidas
para mejorar la capacidad institucional mediante la cooperación técnica
con los países andinos. Para el 2003 se promulgó la Ley de
protección civil y se ha trabajado en el establecimiento de su reglamento.
En este mismo año se concreta el proyecto de Venehmet sobre información
de eventos meteorológicos. En el 2004 se concretó la designación
de la Coordinación de Emergencias y Desastres del Ministerio de Salud
y Desarrollo Social. Se estableció el Comité Ministerial para
la elaboración del Plan de Emergencias y Desastres del sector Salud,
así como el Plan Operativo de las diferentes direcciones que lo componen.
Se actualizó el Plan Unificado Medico Asistencial (CUMA) bajo responsabilidad
de Sanidad Militar, Ministerio de la Defensa. Se dispone de investigaciones
y estudios sobre Evaluaciones de Riesgos en diferentes zonas del país,
realizados con apoyo de JICA-JAPON en el área Metropolitana de Caracas
(2004).
Inocuidad de los alimentos: Para garantizar la inocuidad de los alimentos,
el MSDS es el responsable del registro de todos los alimentos en el país
y de controlar su inocuidad desde la industria hasta el consumo. No hay control
de residuos de medicamentos de uso veterinario como contaminantes de alimentos,
ni existen medidas relativas a alimentos genéticamente modificados,
sin embargo, el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales ha trabajado
en la elaboración de la Ley de Biodiversidad Biológica, aprobada
en la Asamblea Legislativa, y su Reglamento, el cual está en revisión.
El MSDS empezó, a partir del 2000, la implementación del sistema
HACCP en la industria de alimentos y en los establecimientos expendedores
de comidas rápidas del país.
Gasto y financiamiento sectorial: La
participación del gasto público central en salud aumentó de
8,6% en 1995 a 11,6% en 2000 en el presupuesto nacional. El gasto total público
y privado en salud como porcentaje del PIB ha oscilado desde 1995, cuando
se ubicó en 2,6%, para descender en 1996 a 2,0%, ascender a 2,7% en
1997 y mantener este ascenso hasta el 2000 cuando se ubicó en 3,0%.
Igual situación se observa para el gasto público per cápita,
el cual se ubicaba en US$ 34,1 en 1995, descendió a US$ 23,8 en 1996
y ascendió a US$ 62,2 en 2000. En el período de 1995 a 1999,
el gasto en salud del gobierno central, como porcentaje del PIB, descendió de
1,5% a 1,3%. El gasto privado ha aumentado en mayor proporción que
el gasto público y representa para 1999 más del 50% del total
(1,6% del PIB). El 6,6% del Presupuesto Fiscal de la Nación del 2001
le fue asignado al Ministerio de Salud y Desarrollo Social (US$ 2.108.150.100).
De este monto, 74% (US$ 1.560.031.000), se transfiere a organismos adscritos
al MSDS y a los estados. La asignación per cápita osciló entre
US$ 76 (Apure) y US$ 24 (Miranda), lo que evidencia el esfuerzo por privilegiar
la equidad en el proceso.
El sistema público de salud en el período 1995-2002 es financiado
en 79 % por el Presupuesto Público, 20,3 % por contribuciones a la
Seguridad Social y 0,84 por contribuciones a otros Sistemas Públicos
Contributivos. El gasto público en salud correspondiente al 2001 alcanzó la
cantidad de 3.010.265.7 millones de bolívares, cifra que representa
3,3 % del PIB. Ello significa un incremento del gasto público, insuficiente
aun, con respecto al comportamiento del mismo en años anteriores.
El gasto en salud financiado con Fondos Públicos pasó de representar
7,65% del Presupuesto Nacional en el año 1995 al 12,11 % en el 2002.
Si bien no está bien cuantificado el gasto privado en salud, se considera
que el gasto nacional en salud es aproximadamente del 7 % del PIB, por lo
cual el gasto nacional es mayoritariamente privado.
El MSDS tiene el mandato de regular y controlar el Sistema de Salud, según
la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de
1999, y ello involucra a todo el Sector Salud, incluyendo a los establecimientos
públicos y privados que presten servicios de salud, así como
al financiamiento de la salud en el país, de manera de asegurar la
solidaridad y la equidad en el sistema. Las propuestas de Ley Orgánica
presentadas a la Asamblea Nacional, contemplan el fortalecimiento de la rectoría
del Sistema Público Nacional de Salud y del Estado para el cumplimiento
de las Funciones Esenciales de Salud Pública y la Extensión
de la Protección Social en Salud que aseguren una atención
de salud eficaz, equitativa, solidaria, eficiente, oportuna, de calidad y
con participación social protagónica.
El Sistema Nacional de Información en Salud es el responsable de recolectar,
analizar y utilizar la información sobre epidemiología, programas
y servicios de salud, costos y gastos. la práctica, estas funciones
se ejecutan en forma dispersa por diferentes instancias del MSDS y los estados.
Recursos humanos: Para el 2000 se
registraron 20,7 médicos x 10.000 habitantes. Un estudio realizado
por la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela en el
2001, reveló que existen 31.513 cargos de médicos en el Sistema
Público de Salud de un total de 46.094 médicos activos. En
el MSDS se distribuyen los cargos de la siguiente manera: de 14.181 cargos
10.640 (75,0%) son de especialistas, 692 son de APS permanentes (4,9%) y
2.849 (20,1%) son de APS transitorios. Existen 3.541 cargos del MSDS para
la APS, que representan 25% del total de cargos del ministerio, de éstos
80% son cargos de APS transitorios. Para conformar los equipos básicos
se requieren cerca de 24.600 enfermeros(as), 8.200 enfermeras(os) profesionales
y 16.400 auxiliares de enfermería; además de 16.400 a 32.800
promotores comunitarios para todo el territorio nacional.
Actualmente, existe un déficit considerable de enfermeras(os) en el
país. Para el 2001 se cuantificaron un total de 1.819 enfermeras(os)
profesionales (0,7 x 10.000 habitantes). Ese mismo año se registraron
23.024 de auxiliares de enfermería (9,3 x 10.000 habitantes); 3.157
Auxiliares Técnico Superior Universitario en Enfermería (TSUE)
(1,3 x 10.000 habitantes).
El MSDS regula y fiscaliza todo lo relacionado con la gestión de medicamentos,
desde su fabricación hasta su uso en pacientes. El gasto en medicamentos
del MSDS y el IVSS representa 15,2% del gasto en salud. La oferta nacional
está atendida por productores locales e importadores. La producción
nacional ha decrecido de 95% en 1995 a 45% en el 2000. El gasto total de
medicamentos se ha incrementado en lo últimos años, pasando
de US$ 1.200 millones para 1998 a US$ 1.600 millones en el 2000; sin embargo,
el acceso, indirectamente estimado por un indicador de consumo como lo es
el número de unidades per capita, ha disminuido, pasando de 18 unidades
per cápita en 1977 a 13 en 2000. Del gasto total en medicamentos,
en el 2000, 34% (US$ 544 millones) corresponde al sector público.
El MSDS está diseñando una Política Nacional de Medicamentos,
fundamentada principalmente en el aseguramiento del acceso a los medicamentos
esenciales.