Venezuela
Nombre Oficial: República Bolivariana de Venezuela
Ciudad Capital: Caracas
Idioma Oficial: Español
Superficie: 916,446 km 2
Subregión OPS: Región Andina
Código ONU de 2 digitos: VE
Código ONU de 3 digitos: VEN
Código ONU de País: 862


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Base de Datos de Indicadores Básicos en Salud de la OPS
Contiene una herramienta de consultas multidimensionales que ofrece una colección de 108 indicadores desde 1995 a 2005. El sistema presenta datos e indicadores sobre:
• demografía
• socioeconomía
• mortalidad por causa
• morbilidad y factores de riesgo
• acceso, recursos y cobertura de servicios de salud.

Los indicadores se presentan desagregados por grupos de edad, por sexo y/o por región urbana/rural. Las tablas generadas pueden imprimirse y exportarse.

Los datos son actualizdos anualmente con la información más reciente disponible del país.


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  • RESUMEN DEL ANÁLISIS DE SITUACIÓN Y TENDENCIAS DE SALUD
    SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS | PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD | RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD


    • SITUACION GENERAL Y TENDENCIAS

    Demografia: La República Bolivariana de Venezuela es un estado federal, organizado en 23 entidades federales estados, un distrito capital y las dependencias federales. Tiene una extensión territorial de 916.446 Km², una población de 26.008.481 habitantes (2004), una densidad demográfica de 28,4 habitantes por Km² y una tasa de crecimiento promedio anual de 1,9%. El 32,1% de la población es menor de 15 años y 7,3% mayor de 60. Para el 2002, las tasas de natalidad y mortalidad general fueron 23,2 por 1.000 y 4,6 por 1.000 habitantes, respectivamente; siendo la tasa de mortalidad general 3,8‰ para mujeres y 5,7‰ para hombres. En el mismo año, 87,4% de la población era urbana; 53% de la población residía en la región costa norte; 24% en áreas fronteriza y 23% en la central. En el 2001, la población indígena representaba 1,5%. La esperanza de vida al nacer (EVN), en el quinquenio 1990-1995, fue 74,7 para mujeres y 68,9 para hombres y en el quinquenio 1995-2000 fue 75,7 y 69,9, respectivamente; la esperanza de vida para ambos sexos fue 71,8 y 72,8 en los respectivos quinquenios. En el 2002, se observó una brecha de 9,1 años entre los estados más y menos desarrollados (75,2 en el Distrito Capital y 66,1 en Amazonas). Para el quinquenio 2000-2005 la EVN para ambos sexos se estimó en 74,1 siendo de 71,3 en los hombres y 77,1 en las mujeres.

    Economía: Se ha caracterizado por un bajo crecimiento, con episodios inflacionarios y recesivos recurrentes, durante la última década. El PIB per cápita pasó $PPA 2.647 en 1998 a $PPA 3.477 en 2000. No obstante, los niveles de pobreza se mantuvieron relativamente similares en el mismo período (de 49,1% en 2000 a 48,6% en 2001 –INE-), con gran variación entre estados, desde 48,1% en Delta Amacuro a 29,2% en el Distrito Capital. La situación de pobreza extrema también se mantuvo estable (21,0%) en el mismo período. Con relación al Indice de Pobreza Humana, entre los países en desarrollo del mundo, el país pasó del 8º lugar en 1999 (Informe IDH-2001) al 10º en el 2001 (Informe IDH-2003). La tasa de inflación pasó de 103% en 1996 a 13,4% en el 2000, llegando a 27,1% a fines de 2003. La Población Económicamente Activa (PEA) era 16.336.902 personas para julio de 2001, de las cuales 11.005.694 (67,4%) están dentro del mercado de trabajo; en diciembre de 2003 eran 12.008.719 y 9.993.806 (83,2%), respectivamente. La tasa global de desempleo en el segundo semestre de 2001 fue 12,8%, pasando a 16,8% en el mismo periodo de 2003; para los hombres, en el mismo semestre y años, pasó de 11,6% a 14,4%, mientras que en las mujeres pasó de 14,6% a 20,3%.

    Educación: La tasa de matriculación en educación media, diversificada y profesional sólo cubre un promedio de 25% de la población potencial para incorporarse. En el último censo en el 2001, el analfabetismo en mayores de 10 años fue 6,4% (9,3%, en el censo de 1990). De acuerdo con el Indice de Desarrollo Humano (IDH), en 1999 el país ocupó el lugar 61 (IDH-2001) y en 2001 el 69 (IDH-2003).

    Mortalidad: Para el quinquenio 1995-2000, la tasa de mortalidad estimada, por los seis grandes grupos de causas, ubican en primer lugar a las enfermedades del aparato circulatorio (138,0 por 100,000 habitantes), seguidas por las causas externas (67,4 por 100.000 habitantes), las neoplasias malignas (62,7 por 100.000 habitantes), las enfermedades transmisibles (46,6 por 100.000 habitantes) y ciertas afecciones originadas en el período perinatal (22,4 por 100.000 habitantes). En 1999, el análisis de la mortalidad según los años potenciales de vida perdidos (APVP) evidenció en primer lugar a los accidentes de todo tipo (15,8%), seguido por las neoplasias malignas (8,1%), los suicidios y homicidios (6,8%) y las enfermedades del corazón (5,1%). Las enfermedades crónicas y los accidentes ocupan las tres primeras causas de mortalidad, aunque se mantiene la problemática de las enfermedades transmisibles. Los síntomas y signos mal definidos representaron 1,4% del total de muertes registradas en 1999, y 1,5% en 1995. En 1998 el subregistro estimado en la mortalidad fue de 3,6%.



    • PROBLEMAS ESPECIFICOS DE SALUD

    Análisis por grupos de población vulnerables
    Población infantil (Menores de 1 año): La tasa de mortalidad infantil disminuyó de 123 a 18,6 por 1.000 n.v.r. entre 1940 y 2002; observándose una disminución en la mortalidad de 85%; la velocidad de descenso es mayor en el componente posneonatal que en el neonatal. En 2002, las causas de defunciones reportadas más importantes fueron: ciertas afecciones originadas en el período perinatal (55,7%), ciertas afecciones originadas en el período perinatal malformaciones congénitas, deformaciones y anomalías cromosómicas (16,4%) desplazando a las EDA; le siguen, ciertas enfermedades infecciosas y parasitarias (11,3%); las enfermedades del sistema respiratorio (5,3%) y en el quinto lugar las causas externas de morbilidad y mortalidad con 4,3%.

    La mortalidad por diarrea, en los menores de 5 años, disminuyó en 80% entre 1990 y 2000 (217,5 a 42,1 por 100.000 n.v.r.) y la mortalidad por infecciones respiratorias agudas, disminuyó en 36%. En cuanto a la morbilidad, para el 2000, las enfermedades diarreicas y respiratorias ocuparon los primeros lugares. El bajo peso al nacer en 2000 fue reportado en 12% en la maternidad más importante del país.

    Mujeres en edad fértil (15 a 49 años): La tasa de mortalidad materna disminuyó de 172 en 1940 a 68 por 100.000 nvr en 2002. En ese año, se contabilizaron en Venezuela, 335 muertes maternas, lo cual corresponde a casi una muerte diaria. Las causas más importantes fueron: edema, proteinuria y trastornos hipertensivos con 34%; otras afecciones obstétricas no clasificadas en otra parte con 17%, complicaciones del trabajo de parto y parto con 13%, complicaciones principales relacionadas con el puerperio con 13% y el embarazo terminado en aborto con 11%. En algunos Estados, casi 30% de estas muertes ocurrieron en menores de 20 años, en el grupo adolescente. La mayoría de estas causas son prevenibles con un mejoramiento de la calidad de atención, tomando en cuenta que Venezuela tiene más de 95% de partos atendidos institucionalmente. En estudios del 2000, las mujeres en edad fértil presentaban anemia en 16,5% y llegando en la población más pobre a 22%. La cobertura de atención prenatal en 1997 fue 25,5%, y actualmente alrededor de 50%. La tasa global de fecundidad en 2002 fue de 2,1 hijos por mujer.

    Población adolescente (10 a 24 años): Para 2003, los y las adolescentes y jóvenes constituían alrededor de 33% del total de la población. En 1998, siete de cada diez adolescentes pertenecían a un hogar pobre; casi 40% del total de adolescentes entre los 15 y 17 años estaban excluidos del sistema educativo formal. El inicio de las relaciones sexuales se da en los varones a los 14 años y en las mujeres a los 15, en general con parejas de mayor edad y sin utilizar protección. La tasa de fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años ha descendido en los últimos 10 años, de 97 a 87 nacidos vivos por cada mil mujeres, pero su contribución a la fecundidad total ha aumentado. En el 2002, la principal causa de morbilidad en adolescentes se concentraba en problemas psico-sociales y familiares, con diagnósticos como: disfunción familiar, conducta depresiva, bajo rendimiento escolar, gestos e intentos suicidas, alcoholismo y drogadicción, maltrato y abuso. Entre las causas de mortalidad, los accidentes y violencia, suicidios y homicidios, ocupan las primeras causas y las asociadas a la maternidad ocupan el séptimo lugar.

    Adultos mayores (60 años y más):
    En el 2000, la población de 60 años y más representaba 6,5% de la población total (46% hombres y 54% mujeres); se espera que esta población triplique para los próximos 25 años. Para el mismo año, las principales causas de mortalidad fueron las enfermedades del corazón (32%), los tumores malignos (18%), las enfermedades cerebrovasculares (12%) y la diabetes (8%). El riesgo de morir por estas enfermedades es mayor en los hombres, excepto en la diabetes. Las principales causas de morbilidad están encabezadas por la hipertensión arterial, seguida del síndrome gripal, diabetes, infecciones urinarias y artritis reumatoide.

    Poblaciones indígenas: Según el último censo indígena de 1992, la población era de 371.815 habitantes (1,5% de la población total), conformada por 38 etnias: Wayu (54,5%), Warao (7,6%), Pemón (6%), Añú (5,5%), Yanomami (4,7%), Guajibo (3,6%) y Piaroa (3,6%). El conjunto de estas etnias totaliza el 84,4% de la población indígena. Los estados donde se concentra la población indígena son: Zulia (62,4%), Amazonas (14%), Bolívar (11%) y Delta Amacuro (6,6%). Para 1992, más de 50% de estas comunidades no tenían agua potable ni disposición adecuada de excretas y 65% no poseían escuela. Las principales patologías que los afectan son tuberculosis, malaria, parasitosis, desnutrición, trastornos diarreicos y respiratorios, según datos parciales de investigaciones en determinadas etnias.

    Población con discapacidades: Se estima que 10% de la población del país presenta algún tipo de discapacidad, disfunción o minusvalía.

    Análisis por tipo de enfermedad o daño

    Malaria: En el 2003, se diagnosticaron un total de 31.719 casos, 31.186 originados en el país y 533 imporados. Esto representa aumento en la transmisión de la enfermedad de 26% con respecto al nivel esperado. En las siguientes cinco entidades federales se han originado 97,8% de todos los casos y presentaron un alto IPA: Bolívar (13.982 casos, IPA: 9.9 x 1.000 hab), Amazonas (9.262 y 89,4 respectivamente), Sucre (5.266 y 6,2), Delta Amacuro (1.489 y 9,7) y Zulia (496 y 0,14). En el 2003, a nivel nacional la distribución de la fórmula parasitaria fue: 26.195 (82,6%) debidos a Plasmodium vivax; 5.294 (16,7%) debidos a Plamodium falciparum, 191 (0,6%) debido a una combinación de P. vivax y P. falciparum y 39 casos (0,1%) debidos a P. malariae.

    Dengue: En los últimos años han circulado simultáneamente los serotipos 1, 2 y 4, a los que se sumó el serotipo 3 a partir del 2000. Los brotes epidémicos importantes han ocurrido en los años 1990, 1994, 1995, 1997, 1998 y más recientemente en el 2001 y 2002 (tasa de incidencia 337 x 100.000 habitantes y 152,96 x 100.000, respectivamente), con un porcentaje de DH que oscila entre 7 a 10% aproximadamente. El número de defunciones por dengue hemorrágico fue de 31 en 1999 y 13 hasta octubre 2001. Uno de los factores predisponentes de las epidemias ocurridas en el país es el alto índice aédico con valores mayores de 40% en viviendas en algunas ciudades.

    Tuberculosis: La tuberculosis pulmonar bacílífera y las otras formas de la enfermedad no han variado en los últimos años, con tasas de 15,6 y 26,1 por 100.000 habitantes en 1991 a 15,0 y 25,2, en el 2000, respectivamente. La cobertura de vacunación con BCG, a nivel nacional, está por encima del 95%. A nivel nacional, más del 85% de los pacientes recibe tratamiento bajo régimen supervisado (TAES). Para el 2001, de los pacientes tratados 79,8% curaron, mejorando con respecto a 1992 que fue 66,4%; no obstante; la tasa de abandono de tratamiento se ha incrementado desde 1992 (8,0%), hasta alcanzar 10,6% en 2001. El índice de fracasos (casos persistentemente positivos a la baciloscopia) en los pacientes tratados mejoró, siendo de 0,6% en 1992 y de 0,4% en 2001, mientras que la tasa de defunciones pasó de 2,8% en 1992 a 4,5% en 2001.

    Para el 2002, de 4.666 establecimientos de Salud del MSDS registrados, 3.998 (85,7%) están integrados al Programa de Tuberculosis. La integración de otros establecimientos diferentes al MSDS, sigue siendo baja, menor al 50%. Existen 457 laboratorios clínicos dependientes del MSDS, de ellos, 73,7% están habilitados para procesar bacteriología para micobacterias. Los resultados de la evaluación de las láminas recibidas en el Laboratorio Nacional de Referencia de Tuberculosis (LNRTB) tienen una concordancia de 98,9.

    De 1994 al 2000 el porcentaje de sintomáticos respiratorios (SR) identificados, de 15 años de edad o mayores descendió de 6,9 a 3,6%, valor inferior al esperado de 5% de captaciones; la realización de baciloscopía de estos SR identificados aumentó de 29,1% a 53,2%. El total de baciloscopia programadas sólo se cumple en 23,5%. Durante el último quinquenio, en todo el país se examinaron menos de 65% de todos los SR identificados. En sólo alrededor de 50% de los SR identificados, se procesó una segunda muestra. La proporción de casos positivos en primeras muestras examinadas en SR por baciloscopía disminuyó en la última década de 5,9% a 3,9%, cifra que aún está por encima del 2% esperado por el Programa Nacional. La proporción de baciloscopías positivas es de 1,5, índice que se considera aceptable; en 2002, la detección alcanzada de casos bacilíferos en personas de 15 años y más, fue de 60%. En 1999, hubo un total de 729 defunciones por tuberculosis. En el grupo de 15 a 49 años se presentó un promedio de siete muertes por cada año de edad, cifra muy parecida al promedio de ocho fallecidos por año para todas las edades.

    SIDA: Se reportaron 8.047 casos y 4.726 defunciones durante el período de 1983 a 1999, estimándose un elevado subregistro. De acuerdo a ONUSIDA, el número de personas que vivían en 1999 con el virus en el país era de 62.000 (menos del 0,5% de la población)), sin embargo, a la fecha, no hay datos precisos sobre el número real de portadores con el VIH. Para ese mismo año, la tasa de incidencia anual fue de 4,8 por 100.000 hab. La vía de transmisión más frecuente, al analizar la incidencia acumulada, fue la sexual con 90,3% (homosexual 41,5%, heterosexual 31,7% y bisexual 17,1%); la sanguínea 4,3% (2,0% drogas IV, hemofílico 1,3% y transfusiones 1,0%); la vertical 3,1% y la mixta 2,3%. Aunque hay un franco predominio en el sexo masculino, la tendencia de la incidencia en mujeres es ascendente (la razón hombre/mujer en 1990 fue de 10:1 y en 1999 de 5:1). El 50% de los casos contrajo el virus entre los 15 y 24 años. Las edades más afectadas por SIDA son las de 25 a 34 años. En 1999 hubo 1.243 defunciones, con un promedio de muertes por años de edad de 2,4 veces más para el grupo de 15 a 49 años, al compararse con el de cada año para todas las edades. El MSDS ha incrementado el presupuesto del Programa del VIH/SIDA de US$ 2.915.361 en 1999 a US$ 43.068.641 en 2001, para atender a las personas que viven con VIH/SIDA.

    Enfermedades inmunoprevenibles:
    En el 2003 las coberturas de inmunización se mantuvieron, en general, por debajo de los estándares internacionales del 95%. Para el caso de la DPT3, sólo se logró cubrir 67% de la población menor de un año, debido a problemas en el abastecimiento regular de esta vacuna. Además, se registraron las siguientes coberturas: Antipoliomielítica 86%, BCG 91% y Antisarampionosa (TV) 82%. Entre el 2000 y 2001 se incluyeron nuevos biológicos en el esquema regular de vacunación: antihaemophilus influenzae tipo b, antihepatitis B y antiamarílica, obteniendo en el 2003 coberturas del 56%, 75% y 82% respectivamente. Desde 1997 no habían ocurrido casos de sarampión en el país, hasta la semana 35 de 2001, en que se inició un brote en el estado Falcón, por importación del virus desde Europa, extendiéndose posteriormente al resto del país. Hasta la semana 47 de 2003, que se logró controlar el brote, se confirmaron 2.501 casos de sarampión, correspondiendo 84% de ellos al estado Zulia. A partir del 2001, el país realiza sus compras de vacunas y jeringas a través del Fondo Rotatorio de la OPS.

    Zoonosis: Durante los últimos dos años, Venezuela ha mantenido un funcionamiento regular de la Comisión Nacional de Zoonosis. Con respecto a la rabia urbana en el Estado de Zulia al oeste del país, la rabia canina muestra un incremento sostenido del número de casos desde el 2000 con progresiva expansión hacia afuera de Maracaibo y áreas de influencia directa donde estaba tradicionalmente concentrada y; de la misma forma, la rabia humana, de la que no se registraban casos desde 1998, reapareció con dos defunciones en el 2003 y otros dos hasta agosto de 2004. La encefalitis equina venezolana no registra situaciones epidémicas desde 1995 y; existe un aumento en la circulación del virus de la encefalitis equina del este sin repercusiones hacia el hombre. Se vigila la circulación del Virus del Oeste del Nilo y está en implementación una red nacional para el diagnóstico de leptospirosis.

    Inocuidad de los alimentos:
    A pesar del subregistro, entre 1996 y el 2000, se evidenció un aumento de 63% en el número de brotes y la cuadruplicación de los casos de enfermedades transmitidas por alimentos en el país. En 56,4% de las veces se logró identificar el agente contaminante, que en 72,8% de los casos se debió a Staphylococcus áureus y en 14,7% a histamina; la mitad de los eventos ocurrieron en los hogares y 22,8% se registraron en escuelas (año 2000). El queso blanco constituye el alimento mas frecuentemente implicado en brotes y casos de ETA siendo el Staphylococcus aureus el principal contaminante detectado.

    Fiebre amarilla: No se notificaron casos entre 1980 y 1997. En 1998 se presentó un brote en un pueblo indígena Yanomami con 15 casos y cuatro muertes, en la región de Parima, Amazonas. Entre las semanas 48/2002 y 39/2003 se presentó un brote de la enfermedad, con 46 casos y 23 defunciones (50% de letalidad) en los estados Zulia, Táchira y Portuguesa; en esta cifra se incluyen nueve casos (seis defunciones) provenientes de Colombia, captados por el sistema de vigilancia del estado Zulia. Desde el 2001, la vacunación en niños y niñas de un año se realiza en el país como parte del esquema regular.

    Enfermedad de Chagas: Ha disminuido como consecuencia de la aplicación de insecticida y el mejoramiento de las viviendas, de alrededor del 45% en los años cincuenta a menos del 10% en la década del noventa. Cerca de seis millones de personas se consideran expuestas al riesgo de contraer la enfermedad. En el 2000, el índice de seroprevalencia fue de 8,3%; en los menores de 10 años fue del 1%. Los indices infestación a Rhodnius prolixus pasaron de un índice casa de 0,7% en 1990 a 5,2% en el 2000 (el más alto de la década). El índice de infección casa a Trypanosoma cruzi pasó de 0,04 a 0,5% en 1990 y 2000, respectivamente.

    Esquistosomiasis: Comprende un área ubicada en la Región Centro–Norte del país con una extensión de 15.000 Km2 (1,6% del Territorio Nacional) con una población de 1.690.970 habitantes en riesgo que reside en los estados Aragua, Carabobo, Miranda, Norte de Guárico y Distrito Capital.

    Oncocercosis: Representa 18,3% de la población en riesgo para la región de las Américas, siendo el tercer país en importancia. Existen tres focos: nororiental, norcentral y sur en los que hay 609 comunidades endémicas registradas; 76,3% pertenecen al foco nororiental. La población elegible que debe recibir en dos rondas anuales durante 10 años corresponde a 84.492 personas. La cobertura de tratamiento masivo con Ivermectina sólo ha alcanzado 41% de su meta.

    Leishmaniasis cutánea: Es endémica en todo el país a excepción del estado Nueva Esparta. Más frecuente en hombres de 15 a 44 años dedicados a labores agrícolas. En el 2000, 92% de los 2.528 casos registrados, presentaba la forma cutánea localizada. Los estados con tasa de incidencia más alta que la media nacional (10,5 por 100 mil habitantes) son: Mérida, Trujillo, Lara, Sucre, Táchira, Cojedes y Anzoátegui.

    Lepra: Dejó de ser un problema de salud pública en 1997 a nivel nacional, pero persiste en Cojedes, Portuguesa, Barinas, Apure y Trujillo. La tasa de prevalencia en el 2000 fue de 0,6 por 10.000 habitantes. La forma multibacilar es la más prevalente.

    Enfermedades No Transmisibles

    Cardiovasculares: En 1999, ocuparon el primer lugar entre las causas de muerte (21%), más de la mitad por infarto agudo del miocardio. Las enfermedades hipertensivas aportaron una de cada 10 muertes. La tendencia para las enfermedades isquémicas es ascendente, no así para las hipertensivas, lo que hace suponer un subregistro para esta causa.

    Neoplasias malignas: Ocuparon el segundo lugar de las principales causas de muerte en 1999 (14,3%); predominando las del aparato digestivo, principalmente estómago en ambos sexos. En las mujeres, la segunda causa la ocupó el cáncer de cuello uterino con una tasa de 13,1 por 100.000 mujeres y el mayor riesgo en las edades de 25 a 64 años (202,6 por 100.000 mujeres); le sigue el cáncer de mama (8,8). En los hombres, el segundo lugar lo ocupó el cáncer de bronquios y pulmón (tasa de 11,4 por 100.000 hombres); seguido por el de próstata (11,0); el grupo de más riesgo es de 50 años y más (74,9). Se estima que más del 80% de los pacientes con cáncer no reciben un adecuado tratamiento para el dolor y cuidados paliativos.

    Diabetes mellitus: Alcanzó en 1999 el quinto lugar de las principales causas de muerte a nivel nacional (5,5%); en las mujeres alcanzó el cuarto lugar (7,4%). La tasa de mortalidad ese año fue de 23,8 por 100.000 habitantes; 22,9 en los hombres y 26,9 en las mujeres. El mayor riesgo de morir por esta causa fue para las mujeres de 60 años y más (282,3 por 100.000) en comparación a los hombres de esas edades (222,1 por 100.000). En 1999 la diabetes mellitus tipo 2 alcanzó 87,9%; el tipo 1 el 10,6% y los otros tipos 1,5%. Las complicaciones crónicas más frecuentes en el 2000 fueron: neuropatía periférica 38%, nefropatía 25,7%, pie diabético 23%, retinopatía 19%, insuficiencia vascular periférica 13,2% e infección urinaria 6,9%.

    Accidentes y violencia: Fueron causa del 12,5% del total de las muertes en 1999. Los accidentes de todo tipo ocuparon, en el mismo año, el cuarto lugar de las principales causas de muerte (7,5%) con una tasa de 32,8 por 100.000 habitantes, 51,0 en hombres y 16,1 en mujeres (habiendo sido 39,5/100.000 en 1989). La mortalidad por accidentes de vehículo de motor representa el 60% de la mortalidad por accidentes de todo tipo, ocupando el tercer lugar en los hombres y el sexto en las mujeres. En 1999, los suicidios y homicidios representaron 5% de las muertes, ocupando el séptimo lugar de la mortalidad general y en hombres el cuarto lugar (78,4%). La tendencia de la mortalidad por estas causas es ascendente, contribuyendo mayoritariamente los homicidios, con una tasa de 11,7 en 1998 y 16,9 por 100.000 habitantes en 1999, siendo el grupo de mayor riesgo los hombres de 15 a 44 años (430,2 por 100.000). En el primer semestre del 2000, la mortalidad por homicidios y suicidios ocupó el quinto lugar; 83% (7.908 casos) de las muertes por suicidios y homicidios fueron homicidios; en 1999 fue 76% (5.860 casos).



    RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
    Salud en el desarrollo humano: La CRBV establece un proceso de adecuación legislativa, institucional y de nuevas estrategias para realizar los cambios necesarios, estableciendo las bases para desarrollar la naturaleza jurídica y el modelo organizativo del sector salud venezolano. El Artículo 83 establece que la salud es un derecho social fundamental, parte integral del derecho a la vida, y una obligación del Estado. Para garantizar el derecho a la salud el Artículo 84 ordena la creación de un sistema público nacional de salud, bajo la rectoría del MSDS, de carácter intersectorial, descentralizado y participativo, integrado al sistema de seguridad social, y regido por principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad, integración social y solidaridad. El Artículo 85 establece que su financiamiento es obligación del Estado. El Artículo 86 establece que toda persona tiene derecho a la seguridad social como servicio público de carácter no lucrativo, que garantice la salud y asegure protección en diferentes contingencias. En este contexto se formuló una propuesta de Ley Orgánica de Salud, pendiente de aprobación por la Asamblea Nacional, la cual recoge las orientaciones de política y establece las normas para su institucionalización.

    En 1999 se fusionó el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social con el Ministerio de la Familia, creándose el Ministerio de Salud y Desarrollo Social (MSDS), órgano rector del sector salud. Tiene a su cargo la regulación, formulación, diseño, evaluación, control y seguimiento de las políticas, programas y planes de salud y desarrollo social; la integración de las fuentes de financiamiento y asignación de los recursos del Sistema Público Nacional de Salud; la atención integral de salud a todos los sectores de la población, en especial la de bajos recursos; y la promoción de la participación ciudadana. El MSDS se ha planteado como prioridad la reestructuración de su nivel central, la aplicación de una estrategia de atención integral a la población y la creación de un sistema público nacional de salud, buscando trascender el énfasis puesto en la medicina curativa y orientando las acciones en el ámbito nacional hacia el desarrollo social. El Plan Estratégico de Salud y Desarrollo Social (2001-2007) pretende garantizar la atención integral a la población, en particular a los grupos vulnerables en situación de riesgo; prevenir y controlar la morbilidad y mortalidad prevalente; y garantizar el funcionamiento eficiente, efectivo, eficaz, equitativo y solidario del sistema de servicios de salud y desarrollo social. Este plan se enmarca a su vez en el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007.

    Políticas y planes nacionales de salud: En 1990 se inició el proceso de descentralización de los servicios de salud del entonces Ministerio de Sanidad y Asistencia Social a los estados. La descentralización significó una tendencia hacia la autarquía de los sistemas estadales y municipales de salud con muy desiguales desarrollos de acuerdo a la voluntad política del gobernante local o estadal y a la historia previa de las redes de servicios de la zona y de las capacidades institucionales instaladas en las mismas. En el proceso sólo se alcanzaron a descentralizar 17 entidades federales.

    El sistema de salud: Está integrado por los subsectores público y privado y por múltiples actores que cumplen las funciones de regulación, financiamiento, aseguramiento y provisión de servicios. En 1997 la población con algún tipo de aseguramiento ascendió a 15.665.235 personas (65% de la población). El 57% de ésta correspondía al IVSS, entre titulares y beneficiarios. La red ambulatoria del MSDS atiende cerca del 80% de la población. Amplios estratos de la población carecen de acceso a la salud o tienen acceso muy restringido.

    Organización de los servicios de atención: De los 4.819 establecimientos de salud del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, centralizados y descentralizados, 214 son Hospitales y 4605 son Ambulatorios. Los Ambulatorios se clasifican en Urbanos Tipo I, II y III y Rurales Tipo I y II. Existen 693, 154 y 43 ambulatorios urbanos I, II y III, respectivamente, lo que suman 890 establecimientos urbanos. Asimismo, hay 2852 ambulatorio rurales I y 863 ambulatorios rurales II, para un total de 3715 centros de atención ambulatoria en área rural.

    Los hospitales de la red de establecimientos públicos suman 296 (214 dependientes del MSDS o de las gobernaciones, 33 del IVSS, 13 del IPSFA, 3 de PDVSA, 29 de INAGER, 2 de la CVG, 1 de la alcaldía de Miranda y 1 de la Policía Estatal de Caracas). El sector privado cuenta con 344 hospitales (315 instituciones lucrativas y 29 fundaciones benéficas). De las 40.675 camas censadas el año 2000 en el ámbito público (17,6 camas por 10.000 habitantes), más del 50% se ubican entre el Distrito Capital y los estados más desarrollados, lo que pone de manifiesto la inequidad en la cobertura de estos servicios. El 70% del presupuesto del MSDS se destina a la red de hospitales, 20% a asistencia primaria y 10% restante a la gestión del sistema.

    De los 4.819 establecimiento de salud 95,6% (4.605), corresponden a los establecimientos de atención ambulatoria cualquiera sea su tipo. Asimismo, 19,3% (890) de los ambulatorios son urbanos y 80,7% (3.715) son rurales, siendo 61,9% (2.852) los ambulatorios rurales tipo I y 18,7% (863) los ambulatorios rurales tipo II. En el 2001 se inició la implementación de una estrategia de atención integral de salud en el nivel ambulatorio, que pretende mejorar la capacidad resolutiva del primer nivel. A partir del 2000 con la participación de la Fuerzas Armadas Nacionales y con recursos extrapresupuestarios se inició el Plan Bolívar 2000 que pretendía saldar la deuda sanitaria y aliviar las listas de espera con atenciones de salud y operaciones quirúrgicas a los problemas de salud más prevalentes y sensibles para la población.

    Por todas estas razones, se realizaron cambios estructurales del sistema de atención de salud y surge la Misión Barrio Adentro que se apoya en el “Convenio Integral de Cooperación entre la República de Cuba y la República Bolivariana de Venezuela”. Se inició formalmente el 22 de Mayo de 2.003, con la firma del “Acta Convenio entre la Alcaldía del Municipio Libertador y el Colegio de Médicos del Distrito Metropolitano de Caracas”. Para dar cobertura a 171 barrios, con la participación de 200 médicos cubanos y 30 médicos venezolanos; y con una inversión inicial de mil millones de bolívares.

    Con la determinación de la Misión Barrio Adentro como eje de la política estatal de salud y pivote para la transformación de todo el Sistema Público Nacional de Salud, se crearon los “Consultorios Populares” como Nivel Primario de Atención, con una cobertura de un médico por cada 250 familias (1.250 personas aprox.), en un equipo de salud integrado además por un Enfermera y un Promotor Comunitario. Por cada Consultorio Popular se estableció un Centro de Encuentro Comunitario que se denomina “Casa de la Vida y la Salud”, donde funciona un “Comité de Salud”, que presta apoyo al Equipo de Salud y se procura disponer de una Botica Popular para el apoyo en el suministro de medicamentos a bajo costo. También, se decidió la construcción de 5.000 Consultorios Populares en el 2004; se han construido y equipado 58 y, 242 están en proceso en los municipios Libertador (Distrito Metropolitano de Caracas) y Sucre (Estado Miranda). Asimismo se espera entregar 1.800 en otros Estados.

    En el Nivel Secundario de Atención se establecerán las “Clínicas Populares”, que serán establecimientos de salud con una alta capacidad resolutiva, que recibirán a los pacientes referidos de los Consultorios Populares, y donde laborarán Médicos Especialistas, Odontólogos, y otros Servicios de Apoyo; se contará además con Equipos de Diagnóstico de Alta Tecnología. Prestarán atención de emergencia las 24 horas del día, y atención ambulatoria durante 12 horas.

    En el Nivel Terciario de Atención está prevista la creación de los Hospitales del Pueblo, que serán los establecimientos de salud de mayor complejidad para recibir a los pacientes referidos de los Niveles Primario y Secundario. En ellos se prestará Atención Médica por parte de Especialistas y Sub-Especialistas, con Equipos de Diagnóstico y Tratamiento de Alta Tecnología

    Promoción de la salud y grupos vulnerables Las bases jurídicas para la Promoción de la Salud establecidas en la CBRV han permitido la formulación de una serie de instrumentos legales, como el Proyecto de Ley sobre Participación Comunitaria y la Ley Orgánica de Protección al Niño y Adolescente. En ese contexto, el MSDS ha propuesto la promoción de la salud y el desarrollo social como ejes prioritarios que atraviesen todas las intervenciones.

    Áreas prioritarias para el enfoque de promoción Salud mental: Es necesario fortalecer los sistemas de registro de la información relacionada con salud mental. Los datos disponibles provienen de los registros de la demanda atendida en los centros especializados de atención, y no incluyen la demanda de atención en los establecimientos del primer nivel. Esto refleja un enfoque centrado en la enfermedad cuyo eje sigue siendo el hospital psiquiátrico y los establecimientos de larga estancia (colonias psiquiátricas). Los compromisos asumidos por el país en la Declaración de Caracas 1990, implican integrar los servicios de salud mental, tanto las consultas ambulatorias y la hospitalización, a la red general de servicios, con una efectiva participación de la comunidad.

    Accidentes y violencia: En el periodo de 1998-2000, la violencia intrafamiliar reportó un promedio de 4.000 denuncias anuales. En el servicio 800MUJER, del total de llamadas recibidas entre 2000-2001, 57,7% correspondió a violencia contra la mujer y la familia. Si bien este problema ha sido definido como una prioridad nacional (el INAMUJER le asigna más del 70% de su presupuesto), existen todavía muchas limitaciones referidas principalmente a no contar con un sistema nacional de referencia y registro de la información, así como protocolos para el registro y atención adecuada a este problema. En el 2003 se creó la Comisión Interministerial de Atención, Prevención y Educación Vial. Para el 2004 se reactivó el Programa Nacional del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de accidentes y otros hechos violentos.

    Farmacodependencia: Un estudio realizado en 1998 reveló que la mayoría de los afectados eran hombres, solteros, entre 20 y 29 años, nivel educativo secundario incompleto o menor, desempleados, que iniciaron el consumo antes de los 20 años con marihuana, alcohol o cocaína. El mismo estudio reveló que el inicio del consumo se presenta a una edad muy temprana (10 a 19 años) sobre todo con alcohol y tabaco. Existe una tendencia al aumento del uso de psicofármacos, alcohol y tabaco por parte de las mujeres. En el 2000, 43,9% de los traumatismos y 28,1% de las lesiones ocurrieron en las personas que reportaron uso reciente de alcohol (últimas seis horas), en contraste con 10,4% de traumatismos y 3,5% de lesiones entre los no consumidores. El 42,9% de los accidentes de vehículos automotores, 27,8% de los homicidios y 50% de los suicidios se asociaron también al consumo reciente de alcohol. Los esfuerzos realizados frente al problema han sido insuficientes siendo uno de los factores que más ha influido ha sido la falta de coordinación entre las instituciones involucradas y del diseño de programas preventivos intersectoriales dirigidos a los grupos de mayor riesgo.

    Tabaquismo: La prevalencia entre adultos descendió de 39,8% en 1984 a 30% en 1997, pero en jóvenes menores de 15 años pasó del 2,7% al 7% en el mismo período, siendo más significativo en el sexo femenino. Con relación al consumo per cápita de cigarrillos ha caído de 1.893 unidades en 1984 a 897 unidades en 1997. Se hace necesario fortalecer las legislaciones orientadas al grupo menor de 15 años y en especial hacia la prohibición total de la publicidad. A partir del 2003 el MSDS inició una política de regulación y control sanitario de los productos del tabaco y se aprobaron dos resoluciones ministeriales mediante las cuales se adopta un nuevo sistema de advertencias sanitarias con el uso de leyendas y pictogramas que ocupan 100% de una de las caras frontales de las cajas de cigarrillos y queda igualmente prohibido la utilización de términos tales como ligero, suave, etc. en todos los empaques de cigarrillos y otros productos del tabaco. La segunda resolución hace de obligatoriedad la regulación y control sanitario de los productos del tabaco, permitiendo a las autoridades sanitarias el análisis y monitoreo de los componentes y emisiones toxicas de los productos del tabaco con miras de establecer topes para estos.

    Nutrición y alimentación: En los últimos años se ha visto afectada por una reducción de la satisfacción de las necesidades energéticas, especialmente en los estratos de menores ingresos. El país está en la categoría de autonomía crítica, ya que, entre otros elementos, 47,1% de las calorías para el consumo provienen de alimentos importados. Para el 2000 los grupos más afectados por desnutrición global fueron los menores de 2 años (11,7%), de 2 a 6 años (22,4%) y de 7 a 14 años (24,4%). El déficit nutricional observado en preescolares que acuden a las escuelas públicas es de 24,7%. La mortalidad por deficiencias nutricionales afecta más al grupo de niños menores de 1 año; ésta aumentó de 39,7 en 1989 a 60,3 por 100.000 nvr en 1999. La prevalencia de exceso de peso en menores de 15 años aumentó de 8,5% en 1990 a 11,3% en el 2000. Venezuela fue certificada como Virtualmente Libre de DDI en el 2000. Para 1999, la disponibilidad de alimentos en el mercado, conteniendo proteínas, hierro, vitaminas A y C, tiamina y niacina, fue de suficiencia plena (superior a 110%), sin embargo la de calorías, riboflavina y calcio fue de insuficiencia crítica (menor a 90%). El desafío es lograr el acceso equitativo a los macro y micronutrientes por parte de los grupos vulnerables. A partir de enero de 2003 comenzó a funcionar el Comité Nacional del Codex abriendo un espacio de discusión que integra los sectores públicos y privados, vinculados al control de los alimentos y donde se están sentando las bases que permitan revertir esta situación y obtener la modernización del control de los alimentos a nivel nacional.

    Salud oral: Para 1997-1998 , el índice de caries (en dientes temporales o primarios) a los seis años de edad reflejó un promedio de tres órganos afectados y en dientes permanentes el promedio CPOD hasta los ocho años de edad es inferior a un órgano dental (quizá debido a estar en transición en la etapa de dentición mixta). Para la edad de doce años se logró superar la meta establecida por la OPS para el 2000 (un CPOD=3), 2,12 órganos dentales afectados. No obstante, a la edad de 15 años se observa un incremento por encima de 3, que pudiera agravarse hacia la edad adulta.

    Salud y ambiente: El país tiene 17% de su territorio clasificado como áreas ambientalmente protegidas (ABRAE). Se cuenta con una Ley Penal del Ambiente y un cuerpo de reglamentos y normas que se están actualizando. La vigilancia sanitaria-ambiental carece de suficiente capacidad en laboratorios, recursos humanos capacitados e investigación.

    Recursos hídricos: La cobertura de distribución de agua potable pasó del 77% en 1996 al 84% en el 2000, las áreas no cubiertas corresponden principalmente a las zonas rurales, indígenas y a las urbanas no consolidadas. Se cuenta con 125 plantas de potabilización, mayormente ubicadas en los sistemas que dan servicio a las zonas urbanas, garantizando su calidad. Esta infraestructura se considera suficiente, con relación a su capacidad de diseño. Existe deficiencia en la vigilancia y control del servicio en las zonas rurales y como consecuencia, la calidad de las aguas distribuidas es dudosa.

    Aguas servidas: En el 2000, 73% de la población nacional poseía servicios de disposición adecuada de aguas servidas, concentrándose el déficit en las zonas rurales, indígenas y urbanas no consolidadas, que sólo reciben tratamiento del 10% total de aguas servidas. Aunque la inversión pública anual en el sector no supera el 0,2% del PIB en los últimos cinco años, para el 2001 se consolidó un Plan Nacional de Saneamiento, con recursos adicionales del orden de 88,9 millones de dólares, que significó un incremento presupuestario del 26,7% para el sector. Un aspecto fundamental y de gran incidencia en el déficit financiero del sector lo constituye el agua no contabilizada (ANC) la cual alcanzó un promedio nacional en 1999 del 62%.

    Residuos sólidos: El 72% de los municipios adolece de infraestructura para la disposición sanitaria de residuos sólidos y el país no cuenta con rellenos de seguridad para los materiales peligrosos, incluidos los residuos hospitalarios. En la actualidad se desarrollan los marcos legales que permitan dar respuesta a esta problemática. Se dispone de la propuesta de Ley de Residuos Sólidos (2003) y se implementaron las directrices de Planes Regionales de Manejo de Residuos Sólidos (2003). Se construyeron y rehabilitaron sitios de disposicion final de residuos. Continúa siendo un problema significativo a nivel nacional, el manejo sanitario ambiental de los residuos.

    Monitoreo atmosférico: En el ámbito nacional, éste se realiza mediante una red instrumental, la cual ha detectado un incremento en los niveles contaminantes, especialmente en material particulado en las zonas industriales de los estados Zulia y Bolívar. Las instituciones públicas han aplicado medidas de control como la instalación y adecuación tecnológica de plantas industriales. Se ha planteado como meta la eliminación del uso de la gasolina con plomo para el 2005, y se promueve el uso del gas (GNP) y de gasolina sin plomo para los vehículos automotores. Durante el 2003 se desarrollaron estudios e investigaciones sobre problemas ambientales manifestados por niveles de contaminación atmosférica, principalmente en zonas de desarrollo industrial; los pasivos ambientales en este tópico son elevados y están muy vinculados a la tecnología en uso.

    Salud ocupacional e higiene industrial: Los riesgos ocupacionales en la última década tienden a incrementarse, aún con el subregistro existente, como consecuencia directa del empleo informal, el uso de locales no adecuados e, incluso, el uso de la vivienda-hogar como centro de producción. Las primeras enfermedades ocupacionales están representadas por la sordera industrial y otras patologías asociadas a ruido y vibraciones, intoxicaciones por sustancias químicas y trastornos músculo-esqueléticos. El gobierno nacional ha fijado como una de sus políticas la salud de los trabajadores y trabajadoras, pero aun no se ha desarrollado la seguridad social, existiendo problemas significativos por la alta cifra de desempleados y sub-empleados.

    Desastres naturales: El MSDS no cuenta con la organización central, regional y local para hacerle frente a una situación de desastre. En la mayoría de los establecimientos de salud, no existen planes de emergencias. Actualmente se toman medidas para mejorar la capacidad institucional mediante la cooperación técnica con los países andinos. Para el 2003 se promulgó la Ley de protección civil y se ha trabajado en el establecimiento de su reglamento. En este mismo año se concreta el proyecto de Venehmet sobre información de eventos meteorológicos. En el 2004 se concretó la designación de la Coordinación de Emergencias y Desastres del Ministerio de Salud y Desarrollo Social. Se estableció el Comité Ministerial para la elaboración del Plan de Emergencias y Desastres del sector Salud, así como el Plan Operativo de las diferentes direcciones que lo componen. Se actualizó el Plan Unificado Medico Asistencial (CUMA) bajo responsabilidad de Sanidad Militar, Ministerio de la Defensa. Se dispone de investigaciones y estudios sobre Evaluaciones de Riesgos en diferentes zonas del país, realizados con apoyo de JICA-JAPON en el área Metropolitana de Caracas (2004).

    Inocuidad de los alimentos: Para garantizar la inocuidad de los alimentos, el MSDS es el responsable del registro de todos los alimentos en el país y de controlar su inocuidad desde la industria hasta el consumo. No hay control de residuos de medicamentos de uso veterinario como contaminantes de alimentos, ni existen medidas relativas a alimentos genéticamente modificados, sin embargo, el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales ha trabajado en la elaboración de la Ley de Biodiversidad Biológica, aprobada en la Asamblea Legislativa, y su Reglamento, el cual está en revisión. El MSDS empezó, a partir del 2000, la implementación del sistema HACCP en la industria de alimentos y en los establecimientos expendedores de comidas rápidas del país.

    Gasto y financiamiento sectorial: La participación del gasto público central en salud aumentó de 8,6% en 1995 a 11,6% en 2000 en el presupuesto nacional. El gasto total público y privado en salud como porcentaje del PIB ha oscilado desde 1995, cuando se ubicó en 2,6%, para descender en 1996 a 2,0%, ascender a 2,7% en 1997 y mantener este ascenso hasta el 2000 cuando se ubicó en 3,0%. Igual situación se observa para el gasto público per cápita, el cual se ubicaba en US$ 34,1 en 1995, descendió a US$ 23,8 en 1996 y ascendió a US$ 62,2 en 2000. En el período de 1995 a 1999, el gasto en salud del gobierno central, como porcentaje del PIB, descendió de 1,5% a 1,3%. El gasto privado ha aumentado en mayor proporción que el gasto público y representa para 1999 más del 50% del total (1,6% del PIB). El 6,6% del Presupuesto Fiscal de la Nación del 2001 le fue asignado al Ministerio de Salud y Desarrollo Social (US$ 2.108.150.100). De este monto, 74% (US$ 1.560.031.000), se transfiere a organismos adscritos al MSDS y a los estados. La asignación per cápita osciló entre US$ 76 (Apure) y US$ 24 (Miranda), lo que evidencia el esfuerzo por privilegiar la equidad en el proceso.

    El sistema público de salud en el período 1995-2002 es financiado en 79 % por el Presupuesto Público, 20,3 % por contribuciones a la Seguridad Social y 0,84 por contribuciones a otros Sistemas Públicos Contributivos. El gasto público en salud correspondiente al 2001 alcanzó la cantidad de 3.010.265.7 millones de bolívares, cifra que representa 3,3 % del PIB. Ello significa un incremento del gasto público, insuficiente aun, con respecto al comportamiento del mismo en años anteriores. El gasto en salud financiado con Fondos Públicos pasó de representar 7,65% del Presupuesto Nacional en el año 1995 al 12,11 % en el 2002. Si bien no está bien cuantificado el gasto privado en salud, se considera que el gasto nacional en salud es aproximadamente del 7 % del PIB, por lo cual el gasto nacional es mayoritariamente privado.

    El MSDS tiene el mandato de regular y controlar el Sistema de Salud, según la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, y ello involucra a todo el Sector Salud, incluyendo a los establecimientos públicos y privados que presten servicios de salud, así como al financiamiento de la salud en el país, de manera de asegurar la solidaridad y la equidad en el sistema. Las propuestas de Ley Orgánica presentadas a la Asamblea Nacional, contemplan el fortalecimiento de la rectoría del Sistema Público Nacional de Salud y del Estado para el cumplimiento de las Funciones Esenciales de Salud Pública y la Extensión de la Protección Social en Salud que aseguren una atención de salud eficaz, equitativa, solidaria, eficiente, oportuna, de calidad y con participación social protagónica.

    El Sistema Nacional de Información en Salud es el responsable de recolectar, analizar y utilizar la información sobre epidemiología, programas y servicios de salud, costos y gastos. la práctica, estas funciones se ejecutan en forma dispersa por diferentes instancias del MSDS y los estados.

    Recursos humanos: Para el 2000 se registraron 20,7 médicos x 10.000 habitantes. Un estudio realizado por la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela en el 2001, reveló que existen 31.513 cargos de médicos en el Sistema Público de Salud de un total de 46.094 médicos activos. En el MSDS se distribuyen los cargos de la siguiente manera: de 14.181 cargos 10.640 (75,0%) son de especialistas, 692 son de APS permanentes (4,9%) y 2.849 (20,1%) son de APS transitorios. Existen 3.541 cargos del MSDS para la APS, que representan 25% del total de cargos del ministerio, de éstos 80% son cargos de APS transitorios. Para conformar los equipos básicos se requieren cerca de 24.600 enfermeros(as), 8.200 enfermeras(os) profesionales y 16.400 auxiliares de enfermería; además de 16.400 a 32.800 promotores comunitarios para todo el territorio nacional.

    Actualmente, existe un déficit considerable de enfermeras(os) en el país. Para el 2001 se cuantificaron un total de 1.819 enfermeras(os) profesionales (0,7 x 10.000 habitantes). Ese mismo año se registraron 23.024 de auxiliares de enfermería (9,3 x 10.000 habitantes); 3.157 Auxiliares Técnico Superior Universitario en Enfermería (TSUE) (1,3 x 10.000 habitantes).

    El MSDS regula y fiscaliza todo lo relacionado con la gestión de medicamentos, desde su fabricación hasta su uso en pacientes. El gasto en medicamentos del MSDS y el IVSS representa 15,2% del gasto en salud. La oferta nacional está atendida por productores locales e importadores. La producción nacional ha decrecido de 95% en 1995 a 45% en el 2000. El gasto total de medicamentos se ha incrementado en lo últimos años, pasando de US$ 1.200 millones para 1998 a US$ 1.600 millones en el 2000; sin embargo, el acceso, indirectamente estimado por un indicador de consumo como lo es el número de unidades per capita, ha disminuido, pasando de 18 unidades per cápita en 1977 a 13 en 2000. Del gasto total en medicamentos, en el 2000, 34% (US$ 544 millones) corresponde al sector público. El MSDS está diseñando una Política Nacional de Medicamentos, fundamentada principalmente en el aseguramiento del acceso a los medicamentos esenciales.