- Marzo de 1999
- Organización Mundial de la Salud
- Acción de las Iglesias por la Salud del Consejo Mundial
de
- Iglesias
- ECHO International Health Services Ltd
- Comité Internacional de la Cruz Roja
- Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y
de la
- Media Luna Roja
- Federación Internacional Farmacéutica
- Asociación Internacional para los Desechos Sólidos
- Médicos sin Fronteras
- Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
- OXFAM
- Farmacéuticos sin Fronteras
- Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
- Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial
© Organización Mundial de
la Salud 1999
La Organización Mundial de la Salud
(OMS) se reserva todos los derechos sobre este documento. La presente
edición no es una publicación oficial de la OMS y se puede
comentar, resumir, reproducir o traducir libremente, en parte o en su
totalidad, pero no para la venta o para utilizarla a la vez con fines
comerciales.
Las opiniones expresadas en los documentos
por autores cuyo nombre se menciona son de la responsabilidad exclusiva
de estos.
Agradecimientos
El texto original de este documento fue preparado por el Sr.
Tim Grayling, Ingeniero Principal de Salud Pública (Oficina de
OMS para la Asistencia Humanitaria a Bosnia y Herzegovina) como parte
del proyecto Mostar de clasificación de productos farmacéuticos
caducados. Este proyecto fue coordinado por el Dr. Philip Rushbrook (Centro
Europeo de la OMS para el Medio Ambiente y la Salud, Oficina del Proyecto
de Nancy Francia* ) con asistencia del Dr. Giles-Bernard Forte, (Programa
para Preparaciones Farmacéuticas, Oficina Regional de la OMS para
Europa, Copenhague) y el Dr. David Brigham (Farmacéuticos sin Fronteras).
El documento final fue editado por los doctores Hans Hogerzeil y Robin
Gray (Programa de Acción de la OMS sobre Medicamentos Esenciales).
Quisiéramos agradecer a todo el personal de Farmacéuticos
sin Fronteras (PSF) y de la OMS en Bosnia y Herzegovina que participó
en el proyecto Mostar de clasificación de productos farmacéuticos
caducados, incluyendo sin carácter limitativo al profesor Claudi
M. Cuchillo, quien proporcionó información valiosa sobre
cuestiones farmacéuticas. Damos las gracias también al personal
de la Oficina Regional de la OMS para Europa, al Dr. Peter Parnell y al
Dr. David Ambrose de AEA Technology (Reino Unido).
Las personas y organizaciones que se mencionan a continuación
contribuyeron a la formulación adicional de directrices y se deja
constancia de nuestro reconocimiento a su asesoramiento y apoyo:
K.O. Asante (Acción de las Iglesias por la Salud,
Consejo Mundial de Iglesias, Suiza), A. Battersby (FBA Health Systems
Analysts, Sudáfrica), A.D. Bhide (Instituto Nacional de Investigación
en Ingeniería Ambiental , India), G.R. Boyd (Ministerio de Salud,
Nueva Zelandia), J.Y. Cater (Fundación Africana Médica y
de Investigación, Kenya), M. Cone (Federación Internacional
de la Industria del Medicamento, Suiza), S.A. Chuchu (Laboratorio Nacional
de Control de Calidad, Kenya), A.W. Davidson (Federación Internacional
Farmacéutica, Países Bajos), E. Dena (Centro Internacional
de Servicios de Apoyo a Iniciativas Comunitarias, Kenya), L. Diaz (CalRecovery
Inc., Asociación para los Desechos Sólidos de EUA/Internacional,
Dinamarca), R. Florés (OMS/EHA), D. Fosse (Farmacéuticos
sin Fronteras, Comité Internacional), M. Giannoni (Francia), M.
Henkens (Médecins Sans Frontières International, Bélgica),
J.H.A. Heuvelmans (Médicos sin Fronteras, Países Bajos),
L.T.A. Hui (Ministerio de Salud, Malasia), P. Hurst (Organización
Internacional del Trabajo, Suiza), S. Kopp-Kubel (OMS/EDM), M. Limoli
(Administración de Alimentos y Medicamentos, EUA), F. Mas (Fondo
de las Naciones Unidas para la Infancia, Dinamarca), Médicos sin
Fronteras (Bélgica, Francia, Luxemburgo, España y Suiza),
W.C. Mfuko (Departamento de Almacenes Médicos, Tanzanía),
S. Muziki (OMS/EDM), K. Myhr (Junta de Salud, Noruega), H. Ogawa (Centro
Regional de Salud Ambiental del Pacífico Occidental, Malasia),
P. Ollé (Comité Internacional de la Cruz Roja, Suiza), B.
Olsen (Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y
de la Media Luna Roja, Suiza), E.M.A. Ombaka (Programa Farmacéutico,
Centro Internacional de Servicios de Apoyo a Iniciativas Comunitarias,
Kenya y Consejo Mundial de Iglesias), T.L. Paál (Centro Colaborador
de la OMS para Información y Garantía de Calidad sobre Medicamentos,
Hungría), J. Parrot (Federación Internacional Farmacéutica,
Países Bajos), A.M. Prüss (OMS/EOS), m. Richardson (BASIC,
Reino Unido), F. Rossi (Programa de Medicamentos Esenciales, Bolivia),
P. Saunders (Proyecto de Medicamentos Esenciales, Reino Unido), G.M. Savage
(CalRecovery Inc., Asociación para los Desechos Sólidos
de EUA/Internacional, Dinamarca), K. Schönbucher Seitz (Oficina Federal
de la Salud Pública, Suiza), B. Snell (Fundación Victoriana
de Estudios Médicos de Posgrado, Australia), P. Spivey (OMS/DAP),
S. Srnec Pekas (Croacia), D. Subasic (Croacia), G. Szalay (OMS/SUP), N.
van der Graaff (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación, Italia), A. Wodageneh (Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Italia).
El presente documento fue finalizado por:
R.C.F. Gray Departamento de Medicamentos Esenciales
y Otras Medicinas, OMS
H.V. Hogerzeil Departamento de Medicamentos Esenciales
y Otras Medicinas, OMS
A.M. Prüss Departamento de Protección
del Medio Humano, OMS
P. Rushbrook Centro Europeo de la OMS para el Medio
Ambiente y la Salud, División de Roma
Primera edición: 1999
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Los comentarios y observaciones que deseen formular los usuarios
deberán dirigirse a la siguiente dirección:
Departamento de Medicamentos Esenciales y Política Farmacéutica
Organización Mundial de la Salud
Avenue Appia 20
CH-1211 Ginebra 27
Suiza
Tel: 41 22 791 3528
Telefax: 41 22 791 4167
Correo electrónico: hogerzeilh@who.int
|
Índice de materias
1.
1. Introducción
1.1 Antecedentes
1.2 Prevención de desechos de donaciones
de productos farmacéuticos
Donaciones apropiadas
Es posible que se desperdicien buenas donaciones
1.3 Costo del desecho de productos farmacéuticos
Costo de la incineración a alta temperatura
Peso de los desechos farmacéuticos
1.4 Finalidad de las directrices
Lo que las directrices no cubren
1.5 ¿Para quién son de utilidad estas directrices?
1.6 Aspectos administrativos de la cancelación
contable de medicamentos no deseados
1.7 Pasos a seguir
Decisión
Aprobación
Planificación
Formación de equipos de trabajo
Salud y seguridad de los equipos de trabajo
Clasificación
Eliminación
Seguridad
1.8 Consecuencias si no se desechan los medicamentos
o la eliminación es inadecuada
1.9 Información al público
2. Métodos de desecho
2.1 Devolución al donante o al fabricante
Transferencias de desechos farmacéuticos
a través de la frontera
2.2 Vertederos
Basurero abierto no diseñado técnicamente
ni controlado *
Vertedero diseñado técnicamente *
Vertedero sanitario trazado y diseñado técnicamente *
2.3 Inmovilización de desechos: encapsulación
2.4 Inmovilización de desechos: inertización
2.5 Alcantarillado
2.6 Quema en recipientes abiertos
2.7 Incineración a temperatura media
Contenido de halógeno de los desechos farmacéuticos
2.8 Incineración a alta temperatura en
plantas industriales existentes
2.9 Descomposición química
3. Categorías de clasificación
3.1 Objetivos de la clasificación
Asesoramiento práctico sobre la clasificación
3.2 Condiciones óptimas para la clasificación
3.3 Categorías de clasificación
3.4 Fármacos y otros productos utilizables
3.5 Fármacos caducados o no deseados
3.6 Materiales no farmacéuticos peligrosos
o potencialmente peligrosos
3.7 Material reciclable
4. Métodos recomendados de desecho por categoría
de clasificación
4.1 Sólidos, semisólidos y polvos
Medicamentos antiinfecciosos, fármacos controlados
y antineoplásicos *
Otros medicamentos
4.2 Líquidos
Productos farmacéuticos no tóxicos
o de baja toxicidad *
Otros productos farmacéuticos líquidos
(salvo los fármacos controlados, los antineoplásicos
o los medicamentos antiinfecciosos) *
4.3 Ampollas
4.4 Medicamentos antiinfecciosos
4.5 Sustancias controladas
4.6 Antineoplásicos
Tratamiento especial de los antineoplásicos
Desecho de medicamentos antineoplásicos
4.7 Desinfectantes
4.8 Recipientes de aerosol
Referencias
Lecturas sugeridas
Anexo I: Eliminación por incineración
Cuadros
Cuadro 1: Resumen de los métodos de desecho
que se utilizan durante y después de una emergencia *
Cuadro 2: Resumen de categorías farmacéuticas
y métodos de desecho durante y después de una emergencia *
1. Introducción
1.1 Antecedentes
Cuando se producen conflictos y desastres naturales se reciben grandes
cantidades de preparaciones farmacéuticas donadas como parte
de la ayuda humanitaria. No cabe duda de que muchos de ellas salvan
vidas y alivian el sufrimiento; sin embargo algunos envíos de
personas bien intencionadas pero que no están bien informadas
pueden causar problemas. Algunos productos farmacéuticos pueden
recibirse después de su fecha de caducidad o muy cerca de ella,
pueden no ser adecuados para las necesidades, pueden ser irreconocibles
porque la etiqueta está escrita en otro idioma o las cantidades
pueden ser excesivas. Es posible además que se presenten problemas
de manipulación aún con productos con un largo período
máximo de almacenamiento, sobre todo por la confusión
que se produce durante y después de un conflicto armado o de
un desastre natural. Puede haber poco personal y espacio de almacenamiento
y un verdadero desorden en el sistema de manejo de productos farmacéuticos.
Este tipo de problemas también se produce cuando las donaciones
de medicamentos forman parte de la asistencia para el desarrollo. Es
posible que se acumulen cantidades menores de desechos farmacéuticos
aunque no se produzca una situación de emergencia debido a las
deficiencias en los procedimientos de manejo y distribución y
a la falta de un sistema establecido de desecho. La eliminación
con un mínimo de riesgos de los medicamentos no deseados o caducados
crea con frecuencia serios problemas.
Las directrices de seguridad que se presentan en este documento se
basan en un informe sobre el desecho de medicamentos no deseados e inutilizables
que se habían acumulado en Mostar durante la guerra de Bosnia
y Herzegovina. La cuantificación de los desechos farmacéuticos
suele ser difícil. En un informe se señala que del 50%
al 60% de las 27,800-34,800 toneladas métricas de suministros
médicos donados a Bosnia y Herzegovina entre 1992 y mediados
de 1996 fueron considerados inapropiados y que para mediados de 1996
había unas 17.000 toneladas métricas de medicamentos inutilizables
almacenados en depósitos y centros de salud de todo el país1.
Estas cifras, sin embargo, son objeto de controversia: algunas personas
consideran más razonable hablar de unas 1.000 toneladas métricas.
En Croacia, se considera muy cercana a la realidad la cifra de 2.000
toneladas métricas de desechos farmacéuticos. Estas grandes
cantidades de medicamentos donados inutilizables obstaculizaron la operación
eficaz de las farmacias en muchos estados de la antigua Yugoslavia y
representaron un problema significativo para su eliminación.
1.2 Prevención de desechos de donaciones
de productos farmacéuticos
Donaciones apropiadas
Se pueden reducir al mínimo las donaciones inapropiadas si
los donantes se adhieren a las Directrices sobre donaciones de
medicamentos2 de la OMS, de aplicación interinstitucional.
Los principios clave son que los medicamentos donados deberán
satisfacer las necesidades expresadas de los beneficiarios y que la
fecha de caducidad deberá ser de por lo menos un año
posterior a la fecha en que se reciben, a menos que existan pruebas
claras de que los beneficiarios tienen la capacidad logística
y de manejo para almacenar y distribuir eficientemente medicamentos
con menor vida útil. La donación aleatoria de productos
farmacéuticos basada en suposiciones no fundamentadas de las
necesidades y de la capacidad logística de los beneficiarios
es una de las principales razones por las que se genera el problema
de eliminar productos farmacéuticos.
Es posible que se desperdicien buenas donaciones
El mal manejo de los medicamentos recibidos puede hacer que se desperdicie
una buena donación.
1.3 Costo del desecho de productos farmacéuticos
Costo de la incineración a alta temperatura
Idealmente, los productos farmacéuticos deberán eliminarse
por incineración a alta temperatura (a más de 1.200
ºC), pero en general, sólo en los países industrializados
se cuenta con equipo de incineración con control adecuado de
emisiones. El costo de la eliminación de desechos farmacéuticos
de esa manera en Croacia y en Bosnia y Herzegovina oscila entre US$
2,2/kg y US$ 4,1/kg, lo que significa que la incineración de
las existencias actuales de productos farmacéuticos de desecho
costaría entre US$ 4,4 millones y US$ 8,2 millones.
Pesos de los desechos farmacéuticos
Los pesos brutos mencionados anteriormente incluyen los envases.
El contenido farmacéutico real puede ser la mitad, o menos
de la mitad, del peso bruto.
1.4 Finalidad de las directrices
Estas directrices de seguridad proporcionan recomendaciones para desechar
preparaciones farmacéuticas inutilizables en situaciones de emergencia
y en países en transición que pueden no contar con asistencia
y asesoramiento oficial, pero su objetivo no es reemplazar las leyes
locales, regionales o nacionales sobre eliminación de medicamentos.
Se describen varios métodos para el desecho de productos farmacéuticos
con un mínimo de riesgos para la salud pública y el ambiente,
y apropiados para países con limitaciones de recursos y equipo.
La adopción de las directrices por ministerios de salud, del
medio ambiente y otros pertinentes, así como su aplicación
práctica, contribuirá a la eliminación segura y
económica de medicamentos inutilizables.
Desde el punto de vista ecológico, la opción para la
destrucción de productos farmacéuticos es la incineración
a alta temperatura en equipos especiales con adecuada limpieza de gases
en los conductos. Sin embargo, este no es el único método
que puede usarse para lograr una eliminación adecuada y, por
otra parte, muchos países carecen de este equipo. Es por este
motivo que se sugieren estas directrices como opciones provisionales
prácticas para ayudar a quienes deban encargarse del desecho
de medicamentos no deseados. Se proponen varios tratamientos y métodos
de desecho ligeramente menos seguros, pero que son aceptables desde
el punto de vista del riesgo relativo si se consideran los peligros
que entraña la eliminación inadecuada o si no se desechan.
(véase la sección 1.8).
Lo que las directrices no cubren
En este documento no se trata el tema de la eliminación de
otros residuos generados por instituciones sanitarias, como desechos
infecciosos, productos químicos fotográficos, solventes,
desechos con alto contenido de metales pesados (por ejemplo, mercurio
y cadmio), desechos de laboratorios químicos, o desechos radiactivos.
Tampoco se trata la eliminación de los residuos sanitarios
generados en condiciones normales (es decir, ni durante ni después
de una emergencia). Los interesados podrán obtener recomendaciones
especializadas para estas categorías de desechos solicitándolas
a la OMS3, 4, 5.
Se hace la salvedad de que no se abarca el tema más amplio
del suministro y el manejo de medicamentos en condiciones normales,
que incluiría la generación de la mínima cantidad
posible de desechos y su separación dentro de la institución
de salud. Se supone que existen procedimientos de manejo y personal
para ocuparse de estos aspectos. En caso de que no se cuente con suficiente
personal adiestrado o capacidad de manejo para la eliminación
de los desechos farmacéuticos con un mínimo de riesgos,
éstos deberán almacenarse de manera tal que no presenten
peligro alguno.
1.5 ¿Para quién son de utilidad estas directrices?
Estas directrices pueden ser usadas por todas las autoridades sanitarias
pertinentes, competentes para autorizar el uso o desecho de medicamentos.
En muchos países participan también las autoridades que
se ocupan de la protección del ambiente y del manejo de desechos
y expertos a nivel ministerial, regional y local. Según la situación
que exista en el país, la autoridad apropiada puede ser el departamento
responsable del manejo de productos farmacéuticos dentro del
ministerio de salud, la autoridad que establece las normas sobre medicamentos
(si no es el ministerio de salud), una autoridad sanitaria regional
o local (oficial farmacéutico), o el ministerio del medio ambiente.
Es responsabilidad de la autoridad apropiada poner en práctica
las directrices en coordinación con autoridades sanitarias regionales
y locales así como con los directores de los establecimientos
de salud que se ven enfrentados al problema de tener que destruir medicamentos.
Deberá establecerse, en las primeras etapas, un grupo de estudio
o comité consultivo local que se ocupe de evaluar, analizar y
abordar el problema del desecho de medicamentos, y de vigilar las actividades.
Además, se sugiere que el grupo de estudio esté integrado
como máximo por cinco miembros y que las reuniones se celebren
tan cerca del lugar donde se guardan los medicamentos como sea posible.
Los miembros pueden ser:
- Funcionarios del órgano normativo de los medicamentos o del
ministerio de salud;
- Funcionario del ministerio del medio ambiente;
- Funcionario de la sección de auditoría del ministerio
de salud;
- Farmacéutico institucional;
- Experto capacitado en desechos peligrosos nombrado por las autoridades
para que se ocupe de la eliminación de desechos farmacéuticas.
En este caso es muy importante que esa persona forme parte del grupo
de estudio. Puede ser un experto en gestión ambiental, químico
especializado en recursos hidráulicos, hidrogeólogo
o ingeniero sanitario. La elección del experto depende de los
problemas técnicos que deban superarse.
Es posible que las organizaciones no gubernamentales con programas
farmacéuticos también tengan que deshacerse de medicamentos
que no se van a utilizar. La eliminación de los mismos deberá
realizarse conjuntamente con la autoridad pertinente.
En situaciones que no suponen una emergencia por lo general no se acumulan
grandes cantidades de medicamentos, por lo que es recomendable eliminarlos
con regularidad, en pequeñas cantidades a la vez. Esto deberá
organizarse a nivel local e institucional.
1.6 Aspectos administrativos de la cancelación
contable de medicamentos no deseados
Pocos países tienen disposiciones administrativas adecuadas
para cancelar contablemente sus existencias de productos farmacéuticos.
En el sector público, los medicamentos son propiedad del Estado,
y por esa razón se deberá contar con procedimientos estrictos
de contabilidad. Si existe algún procedimiento, éste tiende
a ser complicado y lento, y en la práctica es difícil
deshacerse de productos que han caducado. Esto ocurre con los medicamentos
que se obtienen por los canales normales y con los donados.
En los países que reciben donaciones de medicamentos, será
necesario adoptar y poner en práctica procedimientos administrativos
y reglamentarios de seguridad para la eliminación de productos
farmacéuticos congruentes con la legislación nacional
sobre los fármacos y sobre el medio ambiente.
En general, la mejor solución es simplificar los procedimientos.
Por ejemplo, se podría declarar que los medicamentos donados
no se registran en el inventario del gobierno ni se consideran propiedad
estatal a menos que sean aceptados específicamente como tales.
En este caso cualquier medicamento que no sea aceptado oficialmente
puede destruirse sin necesidad de aprobación gubernamental, pero
deberán seguirse los procedimientos correctos de desecho. Otra
solución sería establecer procedimientos administrativos
especiales y simplificados para cancelar en libros las donaciones no
deseadas.
1.7 Pasos a seguir
Para la eliminación de medicamentos no deseados es necesario
seguir una serie de pasos, los cuales se resumen brevemente a continuación.
Decisión
El hospital, el farmacéutico o las organizaciones del distrito
o la región con programas farmacéuticos deciden cuándo
deberá iniciarse una acción debido a una acumulación
de medicamentos no deseados porque no son adecuados para el consumo
humano ni para tratamientos veterinarios.
Aprobación
Deberá solicitarse a la autoridad que tenga jurisdicción
la aprobación y autorización para eliminar medicamentos.
Esta autoridad será diferente en cada país, pero suele
ser el órgano responsable del manejo de productos farmacéuticos
dentro del ministerio de salud, la autoridad normativa de los medicamentos,
o la autoridad sanitaria regional o local (oficial farmacéutico).
En algunos países deberá participar el ministerio del
medio ambiente. Las directrices son particularmente útiles
en situaciones de emergencia o en países en transición
donde todavía no se han desarrollado reglamentos oficiales.
En situaciones que no sean de emergencia, cuando se destruyan cantidades
sustanciales de medicamentos donados, por las razones que fuere, es
necesario y sensato informar al donante.
Planificación
Será necesario planificar, en función del financiamiento,
las necesidades de expertos, recursos humanos en general, tiempo de
los profesionales, espacio, equipo, materiales y opciones de desecho
antes de poder tomar medidas prácticas. Para obtener un cálculo
aproximado del volumen de materiales que deberá clasificarse,
se recomienda medir físicamente los paquetes con una cinta
métrica y hacer la conversión de volumen a peso utilizando
un coeficiente de densidad de 0,2 toneladas métricas/metro
cúbico.
Formación de equipos de trabajo
El trabajo deberá ser realizado por equipos integrados por
farmacéuticos supervisores y trabajadores del sector de la
salud, preferentemente técnicos farmacéuticos o personal
experimentado de depósitos de medicamentos. El número
de integrantes de cada equipo, y la razón entre expertos y
trabajadores, estarán determinados por el volumen y la composición
de las existencias, y por las condiciones de trabajo en cada lugar.
Salud y seguridad de los equipos de trabajo
Todos los trabajadores deberán usar equipo de protección
apropiado que incluye ropa de trabajo y botas en todo momento, y guantes,
máscaras y gorros cuando sea apropiado. Deberán utilizarse
máscaras al triturar comprimidos o cápsulas como parte
de la técnica de desecho (por ejemplo, inertización,
véase la sección 2.4) y cuando haya riesgo de que se
libere polvo. Se requiere particular atención cuando se manejan
antineoplásicos.
Clasificación
El objetivo de este paso es separar los medicamentos en categorías
para las cuales se requieren diferentes métodos de desecho.
Deberán separarse los fármacos que pueden usarse sin
riesgos y devolverse al sistema de suministros farmacéuticos
de los que deben ser eliminados por diferentes métodos. Por
ejemplo, los medicamentos controlados (como los narcóticos),
los medicamentos antineoplásicos y los antibióticos
requieren métodos especiales de desecho. Es posible que se
requiera una inversión considerable en recursos humanos para
identificar y separar medicamentos.
Eliminación
Las opciones varían mucho de una situación a otra,
y quizá no exista la solución ideal. El objetivo de
estas directrices es proponer las opciones más sencillas, seguras
y prácticas.
Seguridad
Las sustancias controladas (por ejemplo, los narcóticos y
los psicotrópicos) requieren una estricta seguridad y un minucioso
control. En algunos países hay personas que se dedican a buscar
en los basureros, y recuperan y venden medicamentos desechados. Por
lo tanto, es necesario tomar medidas para evitar que durante la clasificación
terminen algunos fármacos en los basureros municipales. La
inmovilización (véanse las secciones 2.3 y 2.4) es el
mejor método para evitar el robo de productos farmacéuticos
de un depósito o de un vertedero municipal. Si, como último
recurso, se descargan medicamentos directamente en un basurero, deberán
cubrirse de inmediato con una gran cantidad de residuos urbanos.
1.8 Consecuencias si no se desechan los medicamentos
o la eliminación es inadecuada
En general, los productos farmacéuticos caducados no representan
una grave amenaza para la salud pública ni para el ambiente.
La eliminación inadecuada quizá sea peligrosa si contamina
los abastecimientos de agua o las fuentes locales que utilizan las comunidades
o la fauna silvestre de las cercanías. Si hay poca seguridad
en el vertedero municipal, es posible que los medicamentos caducados
vayan a parar a manos de las personas que buscan en los basureros o
de niños. Además, el robo de medicamentos del depósito
de desechos o durante la clasificación puede dar lugar a que
se revendan y utilicen medicamentos caducados. Pasada la fecha de caducidad,
la mayoría de las preparaciones farmacéuticas pierden
eficacia y algunos pueden desarrollar un perfil de reacción diferente
y adverso en el organismo. Existen algunas categorías de medicamentos
con fecha vencida o prácticas inadecuadas de desecho que conllevan
un riesgo de salud pública. A continuación se resumen
los principales riesgos para la salud:
- Debe evitarse la contaminación del agua potable. Los vertederos
municipales deberán ubicarse y construirse de tal manera que
se reduzca al mínimo la posibilidad de lixiviación a
los acuíferos, el agua superficial o la red de agua potable.
- No deberán desecharse en el sistema de alcantarillado antibióticos,
antineoplásicos y desinfectantes no biodegradables porque pueden
matar las bacterias necesarias para el tratamiento de las aguas residuales.
No deberán desecharse antineoplásicos en vías
de agua porque pueden perjudicar la vida acuática o contaminar
el agua potable. De igual manera, no deberán descargarse grandes
cantidades de desinfectantes en un sistema de alcantarillado o en
vías de agua, a menos que se diluyan muy bien.
- Cuando se queman medicamentos a baja temperatura o en recipientes
abiertos pueden liberarse contaminantes tóxicos a la atmósfera.
En condiciones ideales, esto deberá evitarse.
- La clasificación y la eliminación en condiciones poco
eficientes y sin seguridad pueden facilitar la reventa de medicamentos
con fecha de caducidad vencida. En algunos países son un verdadero
peligro las personas que se dedican a buscar en los basureros.
- Cuando no se cuenta con lugares adecuados de desecho y personal
capacitado para supervisar la eliminación, las preparaciones
farmacéuticas no deseadas no presentan peligros si se almacenan
en lugares secos. Sin embargo, si se guardan en su envase original
existe el riesgo de que se revendan. La mejor solución es almacenarlas
en tambores e inmovilizarlas, como se describe en la sección
2.3 sobre encapsulación de desechos.
1.9 Información al público
Deberá informarse al público acerca del problema del
desecho en condiciones de seguridad de los medicamentos donados cuya
fecha de caducidad ya venció. A continuación se indica
la información que deberá suministrarse a los medios de
comunicación:
- La gran mayoría de los medicamentos se donan con la intención
de ayudar; son muy raros los casos de empresas inescrupulosas que
envían medicamentos para obtener beneficios impositivos o deshacerse
de existencias que no son rentables.
- El hecho de que venza la fecha de caducidad no significa que el
medicamento se vuelva automáticamente peligroso; simplemente
pierde eficacia.
- Casi todas las preparaciones farmacéuticas son relativamente
inocuas para el ambiente; no representan graves peligros para el público
o el ambiente a menos que se manipulen de manera imprudente.
- El riesgo que entraña la eliminación de productos
farmacéuticos es bajo si se manejan adecuadamente.
- La eliminación de medicamentos deberá efectuarse al
mínimo costo financiero y al mínimo riesgo para la salud
pública y el ambiente en función de las circunstancias
locales.
- La eliminación de los medicamentos deberá llevarse
a cabo bajo la supervisión de las autoridades regionales y
nacionales, que la organizará según criterios estrictos;
no deberá ser realizada por particulares.
Es necesario manejar cuidadosamente la información sobre el
desecho de productos farmacéuticos para evitar que tome matices
políticos y sea objeto de la prensa sensacionalista. Si no se
notifican minuciosamente al público y a los medios de comunicación
los esfuerzos realizados para eliminar los medicamentos caducados en
forma segura, la labor puede ser seriamente obstaculizada por la información
incorrecta que divulgan los periodistas y los políticos. Por
consiguiente, las relaciones públicas, incluida la difusión
integral de la información, constituyen un importante factor
para la eliminación segura y satisfactoria de preparaciones farmacéuticas.
2. Métodos de desecho
Ante las limitaciones de financiamiento para el desecho de productos
farmacéuticos es menester que la gestión y los métodos
empleados sean eficientes y económicos. La mejor manera de lograrlo
es clasificar los materiales para reducir al mínimo la necesidad
de recurrir a métodos de desecho costosos o complicados. Las
categorías de clasificación farmacéutica se describen
en la sección 3 y los métodos recomendados de desecho
para cada categoría de clasificación figuran en la sección
4, pero a continuación se presenta una breve descripción
de los distintos métodos de desecho en las siguientes secciones
y en el cuadro 1.
2.1 Devolución al donante o al fabricante
Cuando sea práctico o posible devolver los medicamentos inutilizables
para que el fabricante disponga de ellos en condiciones de seguridad,
habrá que estudiar la posibilidad de hacerlo, sobre todo cuando
se trata de medicamentos que presentan problemas de desecho, como los
antineoplásicos. En el caso de donaciones no deseadas ni solicitadas,
especialmente las que fueron recibidas con la fecha de caducidad ya
vencida o próxima a vencer, quizá sea posible devolverlas
al donante para que se deshaga de ellas.
Transferencia de desechos farmacéuticos
a través de la frontera
Actualmente no existen convenciones ni convenios internacionales
que reglamenten la transferencia de productos farmacéuticos
a través de las fronteras nacionales. Sin embargo, las preparaciones
farmacéuticas caducadas o echadas a perder se consideran desechos
peligrosos y, como tales, si atraviesan fronteras, pasan a ser reglamentadas
y sujetas al Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos
transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación7,8,9.
Esto incluye los procedimientos prescritos para obtener el permiso
para cruzar las fronteras internacionales a lo largo de la ruta de
tránsito antes del transporte real. Estos procedimientos pueden
tomar varios meses para completarse.
2.2 Vertederos
Un vertedero es un lugar donde se arrojan directamente los desechos
sin tratamiento ni preparación. Es el método más
viejo y popular para eliminar los residuos sólidos, y se reconocen
tres tipos:
Basurero abierto no diseñado técnicamente
ni controlado
Este es probablemente el método de desecho más común
en los países en desarrollo. Los desechos sin tratar son descargados
en un lugar abierto, que no fue trazado específicamente y carece
de controles, por lo cual no existe ninguna protección para
el ambiente local y no deben utilizarse. No se recomienda arrojar
productos farmacéuticos en este tipo de basureros, a menos
que sea como último recurso. Preferentemente deberán
descargarse después de la inmovilización por encapsulación
o inertización. Como último recurso, cuando no sea posible
inmovilizar los medicamentos desechados, habrá que cubrirlos
rápidamente con grandes cantidades de residuos urbanos para
evitar el acceso a la gente que ronda los basureros. Cabe mencionar
que la eliminación de medicamentos en basureros abiertos, no
controlados, con aislamiento insuficiente del acuífero u otras
vías de agua pueden dar lugar, en el peor de los casos, a la
contaminación del agua potable.
Vertedero diseñado técnicamente
Este tipo de vertedero tiene algunas características para
evitar la contaminación del acuífero por productos químicos.
Es un método recomendable, sólo superado por la descarga
de desechos farmacéuticos inmovilizados.
Vertedero sanitario trazado y diseñado
técnicamente
Son vertederos que fueron construidos y son operados adecuadamente
y ofrecen una vía de desecho relativamente poco riesgosa de
residuos sólidos municipales y de productos farmacéuticos
10. La prioridad principal es la protección del
acuífero. El vertedero se construye en una fosa excavada que
está debidamente aislada de las corrientes de agua y se encuentra
por encima del nivel freático. Todos los días se compactan
y se cubren los residuos sólidos para mantener condiciones
sanitarias. Un vertedero sanitario que está correctamente ubicado,
construido y administrado se considera seguro. Deberá considerarse
el mejoramiento de un sitio de eliminación de desechos no controlado
conforme a normas razonables, para lo cual podrá solicitarse
asesoramiento a la OMS11.
2.3 Inmovilización de desechos: encapsulación
La encapsulación consiste en la inmovilización de los
productos farmacéuticos en un bloque sólido dentro de
un tambor de plástico o de acero. Los tambores deberán
limpiarse antes del uso y no deben haber contenido materiales explosivos
ni peligrosos. Se llenan al 75% de su capacidad con fármacos
sólidos y semisólidos, y luego se rellena el espacio restante
con cemento o una mezcla de cemento y cal, espuma plástica o
arena bituminosa. Para facilitar el relleno deberán cortarse
y doblarse hacia atrás las tapas del tambor, teniendo cuidado
de no cortarse las manos al colocar los medicamentos en el tambor. Una
vez que se llegó al 75% de la capacidad, se agrega una mezcla
de cal, cemento y agua en una proporción de 15:15:5 (en peso)
hasta llenarlo totalmente. Posiblemente deba agregarse más agua
si se desea una consistencia líquida satisfactoria. Las tapas
del tambor deberán doblarse nuevamente para cerrarlo, y deberán
sellarse con soldadura de costura continua o de puntos. Los tambores
sellados deberán descargarse en el fondo del vertedero y cubrirse
con residuos sólidos municipales frescos. Para facilitar la manipulación
de los tambores, deberán colocarse en tarimas y deberá
utilizarse un montacargas.
La encapsulación de los medicamentos antineoplásicos
requiere una técnica un poco diferente (véase la sección
4.6).
2.4 Inmovilización de desechos: inertización
La inertización es una variante de la encapsulación e
incluye la separación de los materiales de envasado (papel, cartón
o plástico) de las preparaciones farmacéuticas. Los comprimidos
deberán extraerse de sus envases de plástico transparentes.
A continuación se trituran los fármacos y se agrega una
mezcla de agua, cemento y cal para formar una pasta homogénea.
Los trabajadores deberán utilizar ropa protectora y máscaras
porque puede liberarse polvo. La mezcla se transporta posteriormente
en estado líquido en un camión mezclador de hormigón
a un vertedero y se decanta en los desechos urbanos normales, donde
se seca formando una masa sólida dispersa entre los demás
desechos. El proceso es relativamente económico y no requiere
equipo complejo, salvo una trituradora o rodillo para triturar los fármacos,
un mezclador de hormigón, cemento, cal y agua.
Las proporciones aproximadas en peso son las siguientes:
- Desechos farmacéuticos: 65%
- Cal: 15%
- Cemento: 15%
- Agua: 5% o más hasta obtener la consistencia adecuada.
2.5 Alcantarillado
Algunas preparaciones farmacéuticas líquidas, como los
jarabes y los líquidos intravenosos, pueden diluirse con agua
y desecharse en el sistema de alcantarillado en pequeñas cantidades
y durante un cierto período sin provocar graves efectos para
la salud pública ni el medio ambiente. Pueden desecharse asimismo
cantidades pequeñas de productos farmacéuticos líquidos
o antisépticos bien diluidos. Puede requerirse la asistencia
de un hidrogeólogo o de un ingeniero sanitario si el sistema
de alcantarillado se encuentra en malas condiciones o quedó dañado
por un conflicto bélico.
2.6 Quema en recipientes abiertos
No deberán destruirse preparaciones farmacéuticas por
combustión a baja temperatura en recipientes abiertos, porque
pueden liberarse contaminantes tóxicos a la atmósfera.
Puede quemarse el papel y el carbón de los envases, si no se
van a reciclar, pero no el cloruro polivinílico (PVC). Aunque
no se recomienda quemar productos farmacéuticos inutilizados
como método de desecho, se reconoce que se hace con cierta frecuencia.
Debe insistirse, sin embargo, en que se eliminen de esta manera sólo
cantidades muy pequeñas de medicamentos.
2.7 Incineración a temperatura media
Muchos países no cuentan con incineradores de dos cámaras
que operan a alta temperatura y están diseñados para manejar
más de 1% de compuestos halogenados. Este equipo cumple con estrictas
normas sobre control de emisiones, como las que publica la Unión
Europea12. Sin embargo, es probable que solo se disponga
de hornos e incineradores que funcionan a temperatura media. En situaciones
de emergencia, las autoridades responsables pueden considerar aceptable
tratar medicamentos sólidos caducados en un incinerador de dos
cámaras que funciona a una temperatura mínima de 850 °C,
con un tiempo de retención en la combustión de por lo
menos dos segundos en la segunda cámara. Muchos incineradores
municipales viejos de residuos sólidos son de temperatura media,
por lo que el uso de este equipo se sugiere únicamente como medida
provisional, en lugar de recurrir a opciones menos seguras, como la
descarga inadecuada a un vertedero. En este caso, se recomienda diluir
los desechos farmacéuticos en cantidades grandes de residuos
urbanos (en una proporción de aproximadamente 1:1000). Ese tipo
de incineradores no está diseñado para incinerar compuestos
halogenados en condiciones de seguridad, pero es muy probable que el
bajísimo contenido de halógenos de la mayoría de
las preparaciones farmacéuticas pase a ser insignificante en
los gases de combustión.
Contenido de halógeno de los desechos farmacéuticos
La organización Farmacéuticos sin Fronteras (Pharmaciens
Sans Frontières), encontró que en Bosnia (Mostar) era
muy bajo el contenido de halógenos de las preparaciones farmacéuticas
donadas que debían desecharse; en efecto, dicho contenido estaba
muy por debajo de los valores permisibles máximos para incineradores
y plantas autorizadas para la quema de desechos no halógenos
en la Unión Europea.
2.8 Incineración a alta temperatura en plantas
industriales existentes
Las industrias que usan tecnología de alta temperatura, como
los hornos de cemento 13, y las estaciones de generación
de energía termoeléctrica o las fundiciones suelen tener
calderas que operan a temperaturas muy superiores a los 850 °C, con
tiempo suficiente de retención en la combustión y chimeneas
altas para dispersar los gases de salida. Muchos países no poseen
ni puede justificar económicamente instalaciones costosas y modernas
de eliminación de desechos químicos, y una opción
viable y económica sería recurrir a una planta industrial
que ya exista en el país.
Los hornos de cemento son particularmente adecuados para destruir productos
farmacéuticos caducados, desechos químicos, aceite usado,
neumáticos, etc. Varias características de los hornos
de cemento los hacen apropiados para el desecho de productos farmacéuticos.
Durante la combustión, las materias primas del cemento alcanzan
temperaturas de 1450 °C, mientras los gases de combustión llegan
hasta los 2000 °C. El tiempo de residencia de los gases a estas temperaturas
altas es de varios segundos. En estas condiciones se desintegran todos
los componentes de desechos orgánicos. Algunos productos de combustión
potencialmente peligrosos o tóxicos son adsorbidos en el cemento
producido o se extraen en el cambiador de calor.
Los productores de cemento de muchos países están casi
siempre dispuestos a emplear otros combustibles, porque ahorran costos
sin que se afecte la calidad del cemento. Si se cuenta con mecanismos
apropiados de control del impacto ambiental serán menores las
repercusiones en la zona circundante. Se recomienda establecer contacto
con empresas cementeras y con los organismos que se ocupen del medio
ambiente para poder eliminar desechos en los hornos de cemento.
Los medicamentos deberán constituir una proporción razonablemente
pequeña del combustible total. Se sugiere como regla general
prudente no sobrepasar nunca el 5% del combustible que se alimenta a
la caldera. Los hornos de cemento producen típicamente 1.500
a 8.000 toneladas métricas de cemento por día, por lo
que es posible quemar cantidades muy grandes de material farmacéutico
en un período corto. Puede ser necesario separar el material
de envase o triturar los fármacos, o ambos, para no obturar ni
taponar los mecanismos de alimentación de combustible.
El anexo I proporciona más detalles de los reglamentos de la
Comunidad Europea para la incineración a alta temperatura de
desechos peligrosos. Los incineradores que cumplen con estos reglamentos
pueden usarse para el desecho de compuestos halogenados, medios de contraste
para radiografías y compuestos yodados; no deben usarse incineradores
de baja temperatura.
2.9 Descomposición química
Si no se dispone de un incinerador apropiado, puede recurrirse a la
descomposición química de conformidad con las recomendaciones
del fabricante, y posteriormente descargar en un vertedero. No se recomienda
este método si no se cuenta con personal experimentado. La inactivación
química es un proceso tedioso y lento, y deberá disponerse
en todo momento de los productos químicos que se usan en el tratamiento.
Este método quizá sea práctico para destruir una
cantidad pequeña de fármacos antineoplásicos. En
cantidades grandes, por ejemplo, más de 50 kg, la descomposición
química de los antineoplásicos no es práctica,
porque es necesario repetir la aplicación varias veces.
Cuadro 1: Resumen de los métodos de desecho
que se utilizan durante y después de una emergencia
| Métodos de desecho |
Tipos de producto farmacéutico
|
Observaciones |
| Devolución al donante o fabricante,
transferencia para su desecho a través de la frontera |
Todas las preparaciones farmacéuticas de desecho a granel,
en particular los antineoplásicos.
|
Generalmente no es práctico--los trámites para la
autorización del transporte transfronterizo pueden ser lentos.
|
|
Incineración a alta temperatura, muy por encima de
1200 °C
|
Desechos sólidos, semisólidos, polvos, antineoplásicos,
sustancias controladas.
|
Costoso, sobre todo si se debe construir un incinerador especial.
Puede ser más práctico recurrir a las plantas industriales
existentes.
|
|
Incineración a temperatura media (850 °C como mínimo)
con incinerador de dos cámaras. Incineración en hornos
de cemento
|
A falta de incineradores de alta temperatura, desechos sólidos,
semisólidos, polvos, sustancias controladas.
|
Es mejor incinerar los antineoplásicos a alta temperatura.
|
| Inmovilización |
|
|
|
Encapsulación de desechos
|
Desechos sólidos, semisólidos, polvos, líquidos,
antineoplásicos, sustancias controladas.
|
|
|
Inertización
|
Desechos sólidos, semisólidos, polvos, antineoplásicos,
sustancias controladas.
|
|
| Vertederos |
|
|
|
Vertedero sanitario diseñado y trazado técnicamente
|
Cantidades limitadas de sólidos, semisólidos y polvos
sin tratar. Es preferible eliminar los medicamentos de desecho después
de la inmovilización. Plásticos de PVC.
|
|
|
Vertedero diseñado técnicamente
|
Desechos sólidos, semisólidos y polvos, preferentemente
después de la inmovilización. Plásticos de
PVC.
|
|
|
Vertedero abierto no diseñado ni controlado
|
Como último recurso para desechos sólidos, semisólidos
y polvos sin tratar –deberán cubrirse de inmediato con residuos
urbanos. Es preferible la inmovilización de los desechos
sólidos, semisólidos y polvos.
|
No se recomienda para sustancias controladas sin tratar.
|
| Sistema de alcantarillado |
Preparaciones líquidas, jarabes, líquidos intravenosos
diluidos; cantidades pequeñas de desinfectantes diluidos
(bajo supervisión).
|
No se recomienda para antineoplásicos, ni desinfectantes
y antisépticos no diluidos.
|
| Corrientes rápidas de agua |
Líquidos, jarabes, líquidos
intravenosos diluidos; cantidades pequeñas de desinfectantes
diluidos bajo(supervisión). |
No se recomienda para antineoplásicos,
ni desinfectantes y antisépticos no diluidos. |
| Quema en recipientes abiertos |
Como último recurso, para quemar
papel y cartón utilizados en el envase. |
No es aceptable para plásticos de
PVC ni para fármacos. |
| Descomposición química
|
No se recomienda a menos que se disponga
de personal experimentado y de materiales especiales. |
No es práctico para cantidades superiores
a 50 kg. |
3. Categorías de clasificación
3.1 Objetivos de la clasificación
El objetivo de la clasificación es separar las preparaciones
farmacéuticas en categorías que requieren diferentes métodos
de desecho. El método apropiado y seguro de desecho recomendado
dependerá principalmente de la forma farmacéutica de los
medicamentos. Deberán asignarse zonas o recipientes de almacenamiento
temporal por separado para cada categoría.
Asesoramiento práctico sobre la clasificación
La clasificación incluye una evaluación general inicial
de las existencias y la separación subsiguiente de los medicamentos
en los que son utilizables y los que se van a desechar. En el caso
de estos últimos, deberá decidirse el mejor método
de eliminación. Para que el proceso sea eficiente los medicamentos
deberán manipularse sólo una vez. Los fármacos
que se pueden volver a utilizar deberán mantenerse en sus respectivos
envases. Los que se van a desechar, cuando fuese necesario, deberán
retirarse de su envase lo más cerca del final del proceso como
sea posible.
El proceso de clasificación incluye:
- identificar cada producto;
- decidir si es utilizable;
- si es utilizable, dejar el envase intacto;
- si no es utilizable, escoger el método óptimo de
desecho y clasificarlo según ese criterio;
- dejar los paquetes y las cajas intactos hasta que lleguen al lugar
asignado, antes del desecho o transporte definitivo a una institución
para su uso.
3.2 Condiciones óptimas para la clasificación
La clasificación deberá hacerse al aire libre o en un
lugar un bien ventilado y, si fuera necesario, en un edificio cubierto
y con calefacción que haya designado la autoridad local. La clasificación
deberá hacerse lo más cerca posible del depósito
y de una manera ordenada. Todo el material clasificado deberá
estar en todo momento claramente rotulado y separado del resto. El personal
deberá estar dotado de equipo de protección (guantes,
botas, ropa de trabajo, máscaras de protección contra
el polvo, etc.) y deberá trabajar bajo la supervisión
directa de un farmacéutico. Deberá recibir capacitación
en lo que se refiere a criterios de clasificación, y los riesgos
para la salud y la seguridad de la manipulación de los productos.
Una vez clasificadas, los fármacos deberán colocarse
en tambores de acero o en cajas resistentes de cartón, con el
contenido claramente indicado en el exterior. Los materiales deberán
mantenerse en un espacio seco, seguro y preferentemente separado para
evitar confusión con los productos que son utilizables, hasta
que sean eliminados.
3.3 Categorías de clasificación
La prioridad principal del proceso de clasificación es separar
los fármacos que se consideran sustancias controladas (por ejemplo,
los narcóticos), los medicamentos antineoplásicos (anticancerosos
citotóxicos) y otros productos no farmacéuticos peligrosos
que pueden estar mezclados entre los medicamentos. Todos estos deberán
almacenarse en zonas designadas separadas y seguras antes de su eliminación
mediante un proceso separado que no entrañe riesgos.
Los fármacos no deseados restantes deberán clasificarse
en diferentes categorías según su forma farmacéutica,
(cápsulas, polvos, soluciones, supositorios, jarabes, comprimidos,
etc.). Se sugieren las siguientes categorías y subcategorías
de clasificación.
3.4 Fármacos y otros productos utilizables
Gran parte de las existencias típicas de productos farmacéuticos
de desecho no corresponde a los fármacos en sí sino a
otros artículos, como material y equipo médico, alimentos,
la ropa, cajas, tarimas y basura de todo tipo. Lo primero que debe hacerse
es separar claramente de los demás y eliminar los artículos
que no son productos farmacéuticos ni químicos.
Materiales no farmacéuticos útiles
El equipo médico, camas, sillas de ruedas, apósitos,
ropa, instrumentos de vidrio de laboratorio, etc. pueden ser utilizados
por la institución o por otros establecimientos, reciclados,
desarmados para obtener repuestos o desechados a un vertedero.
Fármacos útiles
Si fuese factible, deberán separarse los fármacos útiles
que no hayan caducado para que sean utilizados de inmediato por la institución
o sean reasignados según las necesidades y las instrucciones
de las autoridades sanitarias regionales. Se sugiere preparar una lista
en la que se detallen los productos, las cantidades y las fechas de
caducidad, y distribuirla a otras entidades que pueden hacer uso de
los materiales. Si bien este procedimiento es lógico y adecuado,
la experiencia demuestra que no siempre representa un uso eficaz del
tiempo y de los recursos.
Productos químicos
Los ácidos, álcalis, reactivos, productos químicos
de base fenólica empleados para limpiar pisos, desinfectantes,
etc. pueden ser perfectamente aprovechados. Si existen grandes cantidades
de estos artículos, podrá prepararse una lista de ellos
y ofrecerlos a otros posibles usuarios, como hospitales, universidades,
laboratorios escolares, etc.
3.5 Fármacos caducados o no deseados
Los fármacos que nunca deben usarse y siempre deben considerarse
desechos son:
- todos los medicamentos caducados;
-
todos los jarabes o gotas para ojos en recipientes no sellados
(aunque no hayan caducado);
-
todos los fármacos que deben manipularse en una cadena de
frío y que se echaron a perder por falta de refrigeración
(por ejemplo: insulina, hormonas de polipéptidos, gammaglobulina
y vacunas);
-
todos los comprimidos y cápsulas sueltos o a granel. Si
no han caducado, sólo podrán utilizarse si el envase
está todavía sellado, adecuadamente rotulado o dentro
de los paquetes originales de plástico transparente.
-
todos los tubos no sellados de cremas, ungüentos, etc. (aunque
no hayan caducado).
Fármacos clasificados por el principio activo (que deberán
eliminarse con métodos especiales):
- sustancias controladas; por ejemplo, narcóticos, sustancias
psicotrópicas;
- medicamentos antiinfecciosos;
- antineoplásicos;
- medicamentos anticancerosos citotóxicos, fármacos
tóxicos;
- antisépticos y desinfectantes.
Los tres últimos grupos requieren consideración especial.
Para más información refiérase a las secciones
4.4, 4.5, 4.6 y 4.7.
Fármacos clasificados por la forma farmacéutica
(todos los demás):
Sólidos, semisólidos y polvos
- comprimidos, cápsulas, gránulos, polvos para inyección,
mezclas, cremas, lociones, geles, supositorios, etc.;
Líquidos
- soluciones, suspensiones, jarabes, etc.;
- ampollas;
Recipientes de aerosol
- que contengan líquidos pulverizables e inhaladores en aerosol.
3.6 Materiales no farmacéuticos peligrosos
o potencialmente peligrosos
Todos los productos no farmacéuticos de desecho potencialmente
peligrosos, como los productos químicos, las soluciones de limpieza,
las pilas y el aceite deberán tratarse según las peculiaridades
de cada caso y las recomendaciones del experto. No deberán ser
manipulados por personal farmacéutico a menos que se le indique
expresamente qué se debe hacer. Es necesario rotular y almacenar
cuidadosamente estos desechos hasta su eliminación.
3.7 Material reciclable
El papel, tela, materiales de envasado, ropa, gasa y artículos
de madera (como las tarimas) de desecho pueden reciclarse, quemarse
o eliminarse en un vertedero como si se tratara de residuos normales.
Los artículos de plástico, metal y vidrio pueden reutilizarse
(los instrumentos de vidrio puede entregarse a laboratorios, los artículos
mecánicos a los vendedores de chatarra), reciclarse (si se dispone
de instalaciones para ello) o eliminarse en un vertedero. Según
el tipo de material y la forma en que se propone su reutilización,
podrá requerirse un tratamiento apropiado, como la limpieza o
la desinfección. Los demás materiales de desecho generales
pueden llevarse a un vertedero. Si existe un programa de reciclaje para
reutilizar esos materiales, pueden separarse de los productos farmacéuticos
antes de eliminarlos en el vertedero.
4. Métodos recomendados de desecho por categoría
de clasificación
4.1 Sólidos, semisólidos y polvos
Medicamentos antiinfecciosos, fármacos
controlados y antineoplásicos
Si no es posible devolverlos al fabricante o no se dispone de equipo
adecuado para la incineración, se recomienda la encapsulación
o la inertización antes de su descarga a un vertedero (refiérase
a las secciones 4.4, 4.5 y 4.6). Los medicamentos antiinfecciosos y
los antineoplásicos se encapsulan para retardar la liberación
al ambiente y evitar concentraciones altas. Los fármacos controlados
deberán inmovilizarse bajo supervisión del farmacéutico,
la policía o un representante del sistema judicial, según
los reglamentos locales.
Otros medicamentos
Pueden eliminarse cantidades pequeñas de medicamentos sólidos
y semisólidos, no más del equivalente del 1% del total
diario de desechos, directamente en un vertedero junto con grandes volúmenes
de residuos sólidos municipales, si no se dispone de ningún
otro método apropiado. La cifra de un 1% se basa en la opinión
de los expertos y no en pruebas científicas. Además, se
acepta que en emergencias y en situaciones en las que existe un gran
volumen de productos farmacéuticos (muchos cientos de toneladas),
podría eliminarse una cantidad equivalente al 5-10% del total
diario de residuos urbanos, siempre que éstos superen las 50
toneladas métricas por día. En este caso el vertedero
deberá estar bien administrado y el desecho deberá realizarse
durante un período determinado.
Los residuos farmacéuticos sólidos deberán colocarse
en el fondo de la terraza del vertedero en la que se esté trabajando
y deberán cubrirse inmediatamente con residuos urbanos frescos.
Deberán además disponerse medidas de seguridad para evitar
que las personas que rondan los basureros se lleven los fármacos
desechados. Los productos farmacéuticos clasificados como material
orgánico fácilmente biodegradable, en forma sólida
o semisólida, como las vitaminas, también pueden eliminarse
en un vertedero.
Cuando se trate de grandes cantidades grandes de fármacos sólidos
y semisólidos, la mejor manera de destruirlos es mediante incineración
a alta temperatura, tal como se señaló anteriormente.
Se utiliza mucho la incineración a temperatura media para fármacos
sólidos, siempre que "se diluyan" previamente en cantidades
grandes de residuos urbanos. Sin embargo, muchos países no tienen
acceso a plantas de incineración a temperatura alta o media,
y recurren a la encapsulación, que es un método aceptable,
pero no siempre factible, para eliminar fármacos de desecho en
cantidades grandes.
Procedimiento
Los fármacos sólidos, semisólidos y los polvos
deberán retirarse de su envase exterior pero permanecer en su
envase interior y colocarse en tambores limpios de plástico o
de acero, a fin de someterlos al tratamiento de encapsulación.
La separación del envase exterior reduce muchísimo el
volumen que se va a desechar. Cuando se trate de cantidades pequeñas
de fármacos que aún están envasados, pueden descargarse
en un vertedero como se describe anteriormente y deberán cubrirse
de inmediato con residuos urbanos. El envase exterior deberá
eliminarse como cualquier otro material (no es un producto farmacéutico
ni químico), por reciclado o quema.
La separación de los materiales deberá realizarse de
la siguiente manera:
- los comprimidos y las cápsulas que vienen en envases de plástico
transparente deberán separarse del envase exterior, pero no
del envase interior;
-
los comprimidos y las cápsulas que vienen en frascos deberán
separarse del envase exterior pero no deberán retirarse de
los frascos;
-
los comprimidos y las tabletas efervescentes que vienen en tubos
deberán separarse del envase exterior pero no de los tubos;
-
los polvos que vienen en sobres o frascos deberán separarse
del envase exterior pero no de los sobres ni los frascos.
Cuando se trate de cantidades grandes de un único tipo de medicamento,
el supervisor farmacéutico deberá comprobar que no sea
un fármaco antiinfeccioso, una sustancia controlada o un antineoplásico.
Si es un antineoplásico, deberá ser tratado según
el procedimiento que se describe en la sección 4.6. Las sustancias
controladas deberán considerarse sólidos normales, pero
sometidas a supervisión según los reglamentos locales.
Véanse las secciones 4.3 y 4.4, donde se describe el tratamiento
de medicamentos antiinfecciosos. Los comprimidos sueltos en grandes
cantidades deberán mezclarse con otros fármacos en varios
tambores diferentes de acero para evitar que haya concentraciones muy
altas de un solo medicamento en el mismo tambor.
4.2 Líquidos
Productos farmacéuticos no tóxicos
o de baja toxicidad
Los productos farmacéuticos que pueden clasificarse como material
orgánico fácilmente biodegradable incluyen las vitaminas
líquidas, que pueden diluirse y arrojarse al sistema de alcantarillado.
También pueden eliminarse de esta forma soluciones inocuas
en diferentes concentraciones de ciertas sales, aminoácidos,
lípidos o glucosa.
Otros productos farmacéuticos líquidos
(salvo los fármacos controlados, los antineoplásicos
o los medicamentos antiinfecciosos)
Pueden arrojarse al sistema de alcantarillado cantidades pequeñas
de otros productos farmacéuticos líquidos, que no sean
sustancias controladas, medicamentos antiinfecciosos, o antineoplásicos.
Si no existe un sistema de alcantarillado o una planta de tratamiento
de aguas residuales en funcionamiento, los fármacos líquidos
pueden diluirse en volúmenes grandes de agua y verterse en
grandes vías de agua, siempre que se dispersen de inmediato
en la corriente.
Pueden eliminarse los desechos farmacéuticos líquidos
mediante el procedimiento de encapsulación en cemento (véase
la sección 2.3), incineración a alta temperatura o en
hornos de cemento (véase la sección 2.8).
No es aceptable descargar productos farmacéuticos líquidos,
aunque estén diluidos, en corrientes lentas o en aguas superficiales
estancadas.
4.3 Ampollas
Pueden triturarse sobre una superficie impermeable dura (por ejemplo,
hormigón) o en un tambor o recipiente metálico utilizando
un bloque grueso de madera o un martillo. Los trabajadores deberán
utilizar equipo de protección, como protectores de ojos, botas,
ropa de trabajo y guantes. El vidrio triturado deberá barrerse
y colocarse en un recipiente apropiado para objetos puntiagudos, el
cual deberá sellarse y eliminarse en un vertedero. Los líquidos
que salen de las ampollas deberán diluirse y eliminarse como
se describe anteriormente.
Las ampollas no deberán quemarse ni incinerarse porque estallan,
con posibles lesiones para los operadores y daños a la caldera
o el incinerador. El vidrio derretido también obturará
la rejilla del horno o del incinerador si la temperatura de operación
es superior al punto de fusión del vidrio.
Los líquidos volátiles en cantidades pequeñas
pueden dejarse evaporarse al aire libre.
NOTA: No deben triturarse las ampollas de antineoplásicos o
medicamentos antiinfecciosos ni descargar el líquido que contienen
en el sistema de alcantarillado. Deberán tratarse aplicando los
métodos de encapsulación o inertización descritos
anteriormente.
4.4 Medicamentos antiinfecciosos
No deberán desecharse medicamentos antiinfecciosos sin haberlos
tratado previamente. En general son inestables y es mejor incinerarlos,
y si esto no es posible, deberán ser encapsulados o inertizados.
Los medicamentos antiinfecciosos líquidos pueden diluirse en
agua, y después de dos semanas puede arrojarse la mezcla al alcantarillado.
4.5 Sustancias controladas
Las sustancias controladas deberán destruirse bajo la supervisión
de un farmacéutico o la policía según los reglamentos
nacionales. No debe permitirse que el público tenga acceso a
esas sustancias porque es muy probable que se haga mal uso de ellas.
Deberán tornarse inutilizables, mediante encapsulación
o inertización, y luego dispersarse entre los residuos sólidos
municipales en un vertedero, o bien incinerarse.
4.6 Antineoplásicos
Los medicamentos antineoplásicos, llamados anteriormente citotóxicos
o anticancerosos, tienen la capacidad de matar o detener el crecimiento
de las células vivas. Se usan en la quimioterapia del cáncer,
tratamiento que se realiza generalmente en centros especializados. Es
sumamente improbable que formen parte de una donación en situaciones
de emergencia. Sin embargo, si no se desea aprovechar estos fármacos,
su descarga en el ambiente pueden tener efectos muy graves, como la
interferencia con los procesos reproductivos de diversas formas de vida.
Por consiguiente, su eliminación debe realizarse con suma atención.
Los antineoplásicos deberán separarse de otros fármacos
y guardarse en recipientes de paredes rígidas claramente marcados
9. Idealmente deberán envasarse siguiendo estrictas medidas de
seguridad y devolverse al proveedor para su eliminación.
Si esto no fuese posible deberán destruirse en un incinerador
de dos cámaras a alta temperatura (por lo menos 1200 °C en la
cámara secundaria) con equipo de limpieza de gases. Es muy importante
que tenga una cámara secundaria para destruir los desechos citotóxicos,
porque las soluciones antineoplásicas podrían convertirse
en un aerosol después de la combustión inicial en la cámara
primaria. Si no existiese una cámara secundaria que opera a una
temperatura más alta, podría escapar material antineoplásico
degradado de la chimenea. La cámara secundaria de combustión
asegura la incineración total de las sustancias antineoplásicas.
Nunca deberán arrojarse medicamentos ni desechos antineoplásicos
en un vertedero sin encapsular o inertizar. El personal que manipula
estos medicamentos deberá evitar aplastar las cajas o extraer
el producto de sus envases. Sólo podrán descargarse en
el sistema de alcantarillado después de su descomposición
química. No deberán descargarse sin tratar en los drenes
de agua superficial ni en corrientes de agua naturales.
Tratamiento especial de los antineoplásicos
Los tambores para antineoplásicos deberán llenarse al
50% de su capacidad con los fármacos y luego llenarse con una
mezcla bien agitada de cal, cemento y agua en las proporciones de 15:15:5
(en peso). Posiblemente se necesite más agua para lograr una
masa líquida de consistencia satisfactoria. A continuación,
deberán sellarse los tambores con una soldadura de costura continua
o por puntos y dejarse reposar de 7 a 28 días. De esta se formará
un bloque firme, inmóvil y sólido en el cual los desechos
quedan aislados en forma relativamente segura. Por último, los
tambores se colocan en la terraza de trabajo de un vertedero revestida
con una capa impermeable de arcilla o membrana.
Desecho de medicamentos antineoplásicos
| Métodos de desecho: |
- devolución al proveedor;
- incineración a alta temperatura;
- encapsulación de desechos;
|
|
No deben utilizarse los siguientes métodos
de desecho para antineoplásicos:
|
incineración a temperatura baja y media;
desecho al alcantarillado y vías de agua;
descarga directa al vertedero.
|
4.7 Desinfectantes
En general, los desinfectantes no tienen una fecha de caducidad. Pueden
almacenarse y utilizarse conforme pasa el tiempo, de manera que no se
presenta la necesidad de eliminarlos. No deberán descargarse
grandes cantidades de desinfectantes en el sistema de alcantarillado,
porque estos productos pueden matar las bacterias y de esta manera detienen
el tratamiento biológico de las aguas residuales. Tampoco deberán
descargarse grandes volúmenes en las vías de agua, porque
son perjudiciales para la vida acuática. Si se trata de pequeñas
cantidades de desinfectante diluido, y se observan estrictamente los
límites fijados, pueden descargarse al alcantarillado bajo la
supervisión de un farmacéutico. La norma propuesta es
una descarga total de 50 litros por día realizada durante toda
la jornada de trabajo, pero no arrojarlos de una sola vez.
Si fuese posible deberán usarse los desinfectantes, por ejemplo,
para la limpieza de inodoros en los hospitales. Algunos desinfectantes
con fuerte actividad bactericida y antivírica, como el Lysol
(ácido cresílico al 50%), pueden tener una fecha de caducidad.
Si ha pasado esta fecha, el material todavía puede usarse para
fines generales de desinfección a una dilución que decida
un farmacéutico, o puede desecharse en un establecimiento de
eliminación de desechos químicos o un horno de cemento.
Muchos países no tienen instalaciones para eliminar desechos
químicos y deben enviar las sustancias a otros países.
Esta es una operación costosa y complicada y solo deberá
contemplarse si no hay ninguna opción viable.
La Organización Mundial de la Salud publica hojas de seguridad
de las sustancias químicas para los desinfectantes y los plaguicidas
comunes. Las hojas presentan información sobre la composición
química de la sustancia e indican los métodos apropiados
de desecho. Los interesados podrán solicitarlas a la OMS14.
4.8 Recipientes de aerosol
Los recipientes de aerosol desechables y los inhaladores no deben quemarse
ni incinerarse, ya que pueden estallar a altas temperaturas, con posibles
lesiones a los operadores y/o daño a la caldera o el incinerador.
Si no contienen sustancias tóxicas deberán eliminarse
en un vertedero, dispersos entre los residuos sólidos municipales.
Cuadro 2: Resumen de categorías farmacéuticas
y métodos de desecho durante y después de una emergencia
| Categoría |
Métodos de desecho |
Observaciones |
| Sólidos
Semisólidos
Polvos
|
Vertedero
Encapsulación de desechos
Inertización de desechos
Incineración a temperatura media y alta (horno de cemento)
|
No deberán eliminarse en el vertedero más del equivalente
del 1% de los residuos urbanos diarios sin tratar (sin inmovilizar).
|
| Líquidos |
Alcantarillado
Incineración a alta temperatura (horno de cemento)
|
No se deben arrojar antineoplásicos al alcantarillado.
|
| Ampollas |
Trituración de las ampollas y desecho del líquido
diluido en el sistema de alcantarillado
|
No se deben arrojar antineoplásicos al alcantarillado.
|
| Medicamentos antiinfecciosos |
Encapsulación de desechos
Inertización de desechos
Incineración a temperatura media y alta (horno de cemento)
|
Los antibióticos líquidos pueden diluirse con agua,
dejándose reposar varias semanas y luego descargarse al alcantarillado.
|
| Antineoplásicos |
Devolución al donante o fabricante
Encapsulación de desechos
Inertización de desechos
Incineración a temperatura media y alta
(horno de cemento)
(descomposición química)
|
No desechar en vertederos a menos que estén encapsulados.
No desechar en el sistema de alcantarillado.
No incinerar a temperatura media.
|
| Fármacos controlados |
Encapsulación de desechos
Inertización de desechos
Incineración a temperatura media y alta
(horno de cemento)
|
No desechar en vertederos a menos que estén encapsulados
|
| Recipientes de aerosol |
Vertedero
Encapsulación de desechos
|
No deben quemarse: pueden estallar.
|
| Desinfectantes |
Utilización
Al alcantarillado o corrientes rápidas de agua: cantidades
pequeñas de desinfectantes diluidos (max. 50 litros por día
bajo supervisión)
|
No arrojar desinfectantes sin diluir al alcantarillado ni a las
vías de agua.
Máximo 50 litros por día diluidos al alcantarillado
o en corrientes rápidas de agua.
No se deben arrojar desinfectantes en corrientes de agua lentas
o en agua estancada.
|
| Plástico de PVC, vidrio |
Vertedero |
No deben quemarse en recipientes abiertos.
|
| Papel, cartón |
Reciclado, quema, vertedero
|
|
Referencias
- Berckmans P. et al. Inappropriate drug donation practices in Bosnia
and Herzegovina, 1992 a 1996, New England Journal of Medicine 1997;
337:1842-1845.
- WHO/DAP. Guidelines for drug donations (documento interinstitucional).
Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 1996. WHO/DAP/96.2.
- WHO. Prüss A, Giroult E, Rushbrook P, editores. Management of
wastes from health care activities. Ginebra: Organización Mundial
de la Salud; 1999.
- A. Prüss, W.K. Townsend. Teacher’s guide – management of wastes
from health care activities. Ginebra: Organización Mundial de
la Salud; 1998. WHO/EOS/98.6.
- WHO. Regional guidelines for health care waste management in developing
countries (borrador). Kuala Lumpur: Organización Mundial de la
Salud, Centro Regional de Higiene del Medio del Pacífico Occidental;
1994.
- Management Sciences for Health/WHO/DAP. Managing drug supply, 2nd
ed. Hartford (CT): Kumarian Press; 1997.
- Secretariat of the Basel Convention No. 97/012. Basel Convention on
the Control of Transboundary Movements of Hazardous Wastes and Their
Disposal, 1998 y decisiones adoptadas por la Primera (1992), Segunda
(1994) y Tercera (1995) Reuniones de las Conferencias de las Partes
(Septiembre 1997).
- El texto completo de la Convención de Basilea No 97/012 se
puede obtener en inglés en: http://www.unep.ch/sbc/baselcon.html
- El Manual de implementación de la Convención de Basilea
No 97/012 se puede obtener en inglés en: http://www.unep.ch/sbc/manual.html
- WHO. Landfill. WHO Environmental Health Planning Pamphlet Series No.
9. Copenhage: Organización Mundial de la Salud, Oficina Regional
para Europa; 1995.
- Rushbrook PE, Pugh MP. Solid waste landfills in middle and low income
countries: a technical guide to planning, design and operation. (Producido
en colaboración por la Oficina Regional de la Organización
Mundial de la Salud para Europa, el Banco Mundial, Swiss Development
Corporation (SDC) y Swiss Centre for Development Cooperation in Technology
and Management (SKAT)). Washington DC: Banco Mundial; 1999.
- Directiva del Consejo Europeo 94/67/EC, Artíclo 6, párrafo
2 (Dic. 16, 1994).
- DANCED. The use of hazardous waste as an alternative fuel in cement
kilns - a working document. Copenhage: Danish Cooperation for Environment
and Development Ministry of Environment and Energy; 1997.
- WHO/FAO. Data sheets on pesticides. Geneva: World Health Organization.
Se pueden obtener gratis de: World Health Organization, Programme for
the Promotion of Chemical Safety, 1211, Ginebra 27, Suiza; tel: + 41
22 791 2111; telefax: + 41 22 791 0746, correo electrónico: pcsmail@who.int
Lecturas sugeridas
- CalRecovery Inc., International Solid Waste Association, United States
Environmental Protection Agency, Ham R. Guidance for landfilling waste
in economically developing countries; EPA-600/R-98-040 abril 1998. Se
puede obtener de: International Solid Waste Association (ISWA) Laederstraede
9, 2nd floor, DK 1201 Copenhage, K, Dinamarca.
- Savage GM, Sharpe H. Assessment of non-regulated household hazardous
wastes in the Seattle area. Waste Management and Research 1987; 5(2):159-171.
- SKAT y Swiss Agency for Development and Cooperation. Solid waste management
directory of English-language publications and organisations for low-
and middle-income countries. St Gallen: Suiza. Centre for Development
Cooperation in Technology and Management (SKAT); 1998.
Anexo I: Eliminación por incineración
La directiva de la Unión Europea sobre la incineración
de los desechos peligrosos (Ref. 12) prescribe que:
"Todas las plantas de incineración deberán estar diseñadas,
equipadas y operadas de tal manera que el gas resultante de la incineración
de los desechos peligrosos se eleve, después de la última
inyección de aire de combustión, en una manera controlada
y homogénea y aun en las condiciones más desfavorables previstas,
a una temperatura de por lo menos 850 °C, en la proximidad o directamente
en la pared interna de la cámara de combustión, como mínimo
dos segundos en presencia de por lo menos 6% de oxígeno; si se
incinerasen desechos peligrosos con un contenido de más de 1% de
sustancias orgánicas halogenadas, expresadas como cloro, la temperatura
debe elevarse como mínimo a 1.100 °C".
El artículo 7 de la misma directiva prescribe los valores límite
de las emisiones para los gases de salida de las plantas de incineración.
Esos valores tienen por objeto evitar que las emisiones provoquen una
contaminación atmosférica significativa. Además de
la temperatura y del tiempo de residencia, deberán observarse otras
condiciones de funcionamiento para la combustión sin riesgos y
eficiente de productos farmacéuticos (por ejemplo tratamiento y
manipulación de cenizas).
Los estudios realizados por Farmacéuticos sin Fronteras en 1996
en Mostar han revelado que los medicamentos donados, en cajas mezcladas,
tenían un contenido en peso de halógenos (es decir, los
elementos cloro, flúor, bromo, yodo y el isótopo astatino)
de aproximadamente 0,1% del peso total incluido el envase. Esta cantidad
es muy inferior al umbral de 1% que estipula la directiva de la UE. El
bajísimo contenido de halógenos notificado en los productos
farmacéuticos donados indica que podría adoptarse una temperatura
menor (850 °C).
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