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La organización de los servicios médicos
dependerá del tipo de desastre, su magnitud y su ubicación.
Es preciso tener en cuenta la estructura del sistema sanitario
nacional y regional para que los recursos disponibles se aprovechen
debidamente antes de pedir refuerzos.
Es necesario cumplir con las normas mínimas de
organización y coordinación entre los trabajadores sanitarios
de socorro y las autoridades políticas en el país.
Los centros principales que prestan asistencia en condiciones
normales serán más importantes durante un desastre, ya
que la demanda que se genere exigirá una respuesta inmediata
y más intensa que la acostumbrada.
Los centros asistenciales deben seguir prestando atención
a los enfermos hospitalizados y las enfermedades corrientes, además
de los heridos del desastre, y continuar interviniendo en la prevención
de riesgos futuros y en materia de salud pública en general.
En épocas normales es ideal que servicios médicos
y otras funciones formulen un plan general de emergencia por actividad,
que se pueda poner en práctica durante el desastre, a fin de
ahorrar tiempo de respuesta.
El funcionamiento de la estructura orgánica formal
del sistema y los servicios asistenciales se suspende automáticamente
durante un desastre y es reemplazado por una organización funcional
de equipos de trabajo en diferentes ámbitos:
- Socorro a las víctimas, atención a los heridos,
manejo de cadáveres, que son actividades integradas a cargo
de las autoridades locales.
- Hospitales de campaña, si fueran necesarios, cuando la
infraestructura esté sobrecargada (véase: "Los hospitales
de campaña en casos de desastre").
- En los establecimientos de salud, cada centro hospitalario debe
contar con un comité de emergencias que se convierta en la
estructura funcional, con:
- equipos de atención hospitalaria y en dispensarios designados,
zonas de refugiados y hospitales de campaña, entre otros;
- servicios de apoyo de diagnóstico (laboratorios clínicos,
bancos de sangre, radiología, patología o depósito
de cadáveres, farmacia, trabajo social y personal voluntario,
de la comunidad, la Cruz Roja y las ONG);
- apoyo administrativo para mantenimiento, comunicaciones, transporte
de víctimas y personal, alimentación de personal y
pacientes, estadísticas, información para el comité
central, suministros, seguridad, lavandería, esterilización,
caja chica o tesorería para emergencias.
- Procede nombrar un coordinador nacional de servicios médicos,
asociado al comité nacional de manejo de desastres.
Principios básicos
- El personal de servicios médicos forma parte del equipo
de trabajadores sanitarios.
- La situación se debe atender con personal nacional, apoyado
por el personal voluntario local.
- Es muy importante tener información adecuada y puntual
acerca de la situación que prive al igual que proporcionar
información oportuna acerca de los servicios.
- Los servicios médicos no se limitan a la labor de atender
a los damnificados. Las acciones de salud pública también
forman parte de las responsabilidades de los servicios médicos.
¿Qué se debe hacer?
- Instituir una organización expedita, integrada en el comité
nacional.
- El representante de la organización médica debe
formar parte del equipo de la evaluación de los daños
y las necesidades inmediatas.
- Utilizar en forma racional y eficaz los recursos existentes.
- Solicitar o aceptar la asistencia del personal internacional cuando
se determine que es indispensable.
- El personal internacional debe asumir la obligación de
ser autosuficiente en la satisfacción de sus necesidades
principales de transporte, alimentos y alojamiento; debe contribuir
con medicamentos para la población que atenderá; debe
hablar el idioma local y debe estar instalado en las zonas en las
que se convenga que se le necesita.
¿Qué es lo que no se debe hacer?
- Aceptar asistencia internacional innecesaria de brigadas médicas.
- Aceptar brigadas médicas que no sean autosuficientes.
- Aceptar donaciones de medicamentos, equipo u otros recursos que
no sean esenciales.
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