La nueva ola del sida
 En la población general, la cultura de la sexualidad está cambiando. Hoy los jóvenes saben que es esencial protegerse a sí mismos. |
Muchas naciones de las Américas han tomado como propia la batalla del sida. Un caso ya citado es el de Brasil. "Ellos tomaron buenas decisiones desde la cúpula del poder, fueron creativos, no negaron la existencia de una epidemia, lucharon para abaratar los precios de las drogas. Brasil ha sido un ejemplo que podría traspolarse a otro país de su magnitud como son los cinco que hoy están en alto riesgo", piensa Fauci.
Uno de los logros de este país es que, según concluye el informe de ONUSIDA, "en el caso de los seropositivos que utilizan drogas intravenosas, Brasil ha adoptado un enfoque menos punitivo para afrontar el problema doble que suponen este consumo y la infección por VIH, lo que ha contribuido a disminuir la propagación del virus en este subgrupo de población en las áreas metropolitanas". También en forma coincidente, un estudio a escala nacional comprobó el mayor uso del preservativo entre esta población (del 42% en 1999 al 65% en 2000), un signo de los esfuerzos sostenidos en educación y prevención. Y lo mismo ocurrió con el uso de condones entre adolescentes.
Pero uno de los aspectos más interesantes de este tejido que frena la expansión del virus reside en la activa participación de los mismos seropositivos. Según explica Javier Hourcade Belloq, secretario regional de la Red Latinoamericana de Personas Viviendo con VIH/sida, la entidad conjuga el trabajo de siete redes regionales que sólo en Chile cuenta con 2.000 personas y trabaja muy cerca de los gobiernos y las organizaciones intentando que se escuche la voz de los portadores. "La cooperación horizontal ha permitido alcanzar muchos éxitos, especialmente contra la discriminación y los altos precios de las drogas", asegura Hourcade Belloq.
Ante esta encrucijada en la que se halla el continente, la epidemia definitivamente puede estabilizarse. "Es más difícil medir la prevención en una población que los tratamientos. Y lo cierto es que con las nuevas terapias antirretrovirales, menos pacientes llegan a desarrollar sida, y el número de hospitalizaciones en los países ha bajado muchísimo", explica Zacarías.
Entonces, ¿por qué no relajarse un poco y descansar los brazos? En San Francisco, Estados Unidos, una ciudad que fue epicentro de la epidemia en los ’80, los esfuerzos de prevención lograron bajar drásticamente la tasa de incidencia de infección entre hombres que tenían sexo con hombres.
En aquellos años, el miedo operó como un motor: morían amigos, parejas, había que cuidarse. Sin embargo, un estudio del Departamento de Salud Pública de esa ciudad comprobó un aumento de las infecciones en los últimos seis años. "Se debe a que las nuevas generaciones de hombres que tienen sexo con hombres no tienen la misma percepción del peligro, saben que hay buena medicación, que la infección puede tratarse. Pero a ellos habría que decirles que siempre, siempre, lo mejor es no infectarse", asegura Zacarías.
Tanto Zacarías como Fauci son veteranos en esta guerra. Y, a esta altura del camino y con visión de profetas, pueden hacer vaticinios. Zacarías concluye: "Este proceso de estabilización de la epidemia quizá no me toque verlo a mí. Pero se puede lograr. En la población general, la cultura de la sexualidad está cambiando. Los jóvenes que iniciaron su vida sexual en la era del sida saben que es esencial protegerse. Las palabras clave son cuidados, prevención y tratamientos". Y Fauci agrega: "Si no somos agresivos en prevención y educación ahora, si no ponemos todos nuestros recursos para tratar a las personas que ya están infectadas y relacionamos tratamiento con prevención, entonces el escenario empeorará. Pero tenemos la gran oportunidad de provocar un enorme impacto ahora mismo".
Los dos coinciden. El comienzo ha sido difícil. Pero si se actúa a tiempo, el futuro podrá modificarse.
Paula Andaló es periodista en el área de Información Pública de la Organización Panamericana de la Salud, en Washington, D.C.
Información adicional:
El acceso universal a las drogas
El difícil camino hacia una vacuna


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