Renacer de las cenizas
Comunidad modelo
Villa Centenario OPS ya ha cumplido su propósito como un modelo de vida saludable. El Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano de El Salvador ha utilizado el concepto de Vivienda Saludable en apoyo a la construcción de unas 50.000 soluciones habitacionales en el país, dotándolas de las características de saneamiento básico del prototipo VIVISAL, y de sus enfoques integradores y participativos para la producción social de salud.
En cuanto a los residentes del pueblo, su "transformación" —al pasar de víctimas de un terremoto a protagonistas del cambio social— puede observarse en la familia Osorio. Uno de los que primero contribuyó a la construcción de Villa Centenario, Carlos, es actualmente una figura conocida y respetada que ha asumido numerosas responsabilidades en la comunidad. En cinco ocasiones ha aceptado ser presidente de la Junta Directiva; es el principal responsable del funcionamiento del centro comunitario y del parque principal, además de supervisar la panadería y el molino de maíz para tortillas. También asiste a cursos sobre higiene familiar y comunitaria y participa en el programa de huertos hidropónicos, impulsado por el INCAP.
María Ester, su esposa, trabaja en la panadería que es una microempresa dirigida por mujeres y forma parte de una brigada sanitaria de voluntarios. Sus dos hijos menores asisten de nuevo a la escuela.
No obstante, la transformación dista de estar terminada. "Para crear una comunidad exitosa y sostenible —dice Maritza Romero, responsable del área de promoción de la salud de la OPS en El Salvador— es necesario que nazca un fuerte sentido de pertenencia entre las familias, que no se conocían antes, de tal forma que puedan identificar los problemas que comparten y llegar a soluciones comunes. Este proceso puede llevar años".
 Los ninos de Villa Centenario posan frente al arco que da la bienvenida a los visitantes a su comunidad. |
Agrega Romero que si bien la vivienda adecuada es un requisito para llevar una vida saludable, el éxito dependerá en gran medida de los adelantos en otros aspectos básicos del desarrollo, la alfabetización, la formación profesional y técnica, la equidad de género y, quizás por encima de todo esto, el empleo y el ingreso.
Gerardo Merino, especialista en nutrición y consultor del INCAP en El Salvador, agrega: "Villa Centenario es un modelo exitoso de lo que ha logrado una comunidad en materia de salud ambiental, pero no hay que olvidar que todavía debe hacer frente a los graves problemas de la gente que vive en extrema pobreza. Según parece, algunos de los residentes están tan mal alimentados que carecen de la energía y de la motivación para participar en estas actividades".
Osorio es la prueba viviente de que la falta de empleo sigue siendo, tal vez, el obstáculo más difícil y el más urgente de superar. "Mi principal problema es económico, porque no tengo trabajo —dice—. Dependo de lo que mis hijos mayores me dan para sostener al resto de los muchachos. A veces comemos sólo maíz, y muchas veces de noche nos vamos a dormir con el estómago vacío. Doy gracias a Dios y a todos ustedes por apoyarnos, pero espero encontrar un trabajo pronto, porque a mí no me gusta pedir".
Jorge Jenkins Molieri es asesor en salud ambiental y responsable del Programa de Desastres en la representación de la OPS en El Salvador.


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