| Desde América hasta Africa, resultados que se reflejan en cifras
Los números confirman el impacto que tienen los mensajes sociales cuando se transmiten a través de una telenovela. Tras la emisión de la novela de Miguel Sabido Acompáñame (1977), que planteó a lo largo de nueve meses la problemática de la planificación familiar, el Consejo Nacional de Población de México (CONAPO) registró que:
- los llamados telefónicos en busca de información aumentaron de cero a un promedio de 500 por mes; muchas de las personas que llamaban hacían referencia a la telenovela;
- más de 2.000 mujeres se inscribieron como trabajadoras voluntarias en el programa nacional de planificación familiar; el trabajo social había sido una de las temáticas planteadas en la telenovela;
- la venta de anticonceptivos trepó un 23% en un año, el año anterior había crecido el 7%;
- unas 560.000 mujeres se anotaron para participar en distintos programas de planificación familiar.
El "modelo Sabido" de telenovelas para el desarrollo es aplicable en distintos países y culturas. Su experiencia en México fue tomada primero por la organización Population Communications International (PCI) y luego por Population Media Center (PMC), entidades que trabajan a nivel mundial para promover en medios audiovisuales y gráficos la educación en planificación familiar y en prevención de enfermedades de transmisión sexual, salud reproductiva y equidad de género.
PMC ha trabajado con el modelo de "telenovelas pro desarrollo" en la India, Etiopía, Kenya, Costa de Marfil, Malawi, Burkina Faso, Nigeria, Ruanda, Sudán y Swazilandia. Durante la preproducción, equipos de expertos analizan las pautas culturales de cada país, para adaptar las historias con el objetivo de que se produzca un alto poder de identificación que ayude al éxito del mensaje transmitido.
 En Gata Salvaje, el personaje de Adriana pierde a su bebé. La producción de Fonovideo incorporó diversas situaciones médicas que mostraron el funcionamiento de un entorno hospitalario. (Foto cortesía Fonovideo)
| Según explica su presidente, William Ryerson, las telenovelas son una vía excelente para instalar mensajes positivos de salud, "mucho más que los programas unitarios porque, por su extensión, permiten forjar lazos con los personajes e involucrarse con sus pensamientos y sus conductas, creando vínculos emocionales muy fuertes".
Estudios estadísticos realizados por distintas organizaciones en México, la India y los países africanos también comprobaron el potencial del género. Un trabajo liderado por el propio Ryerson, auspiciado por la Fundación Rockefeller, a partir de la telenovela hindú Humraahi ("Ven junto a mí") transmitida en 1992, demostró que los seguidores de la tira, a diferencia de los que no la habían visto, cambiaron significativamente sus actitudes en relación con la edad ideal de matrimonio y con la aceptación de la mujer en el mundo laboral, dos temas centrales en la historia.
En Kenya se emitió la telenovela Tushauriane ("Hablemos de ellos") junto con un programa de radio, Ushikwapo Shikamana ("Si ayudó, ayúdese") en 1987. Ambos ciclos apuntaban a lograr que los hombres permitieran a sus mujeres ejercer una mayor planificación familiar. Fueron dos de las tiras más populares de la cadena Voice of Kenya. Cuando finalizaron, el uso de métodos anticonceptivos había aumentado un 58% en ese país, y la familia deseada había pasado de tener seis hijos por mujer, a cuatro. Una investigación de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Nairobi en centros rurales de salud demostró que más mujeres se habían acercado a consultar sobre control de la natalidad a partir de los programas. En Costa de Marfil, la telenovela Sida dans la cité ("Sida en la ciudad") fue seguida en 1988 por el 75% de la población, un dato insoslayable en un país donde 640.000 personas viven con VIH.
Y hay más. Soul City Institute for Health and Development Communication es un proyecto de cambio social que nació en Sudáfrica en 1992. Su equipo realiza distintos programas de promoción de mensajes de salud en medios de comunicación masiva, entre ellos el serial Soul City ("Ciudad Alma"), una exitosa telenovela cuyos guiones abordan temas como prevención de enfermedades de transmisión sexual y VIH/sida. Cuenta con un equipo de preproducción que analiza actitudes de la sociedad y temáticas de interés. La tira, que se produce en inglés y en zulú, demostró ser una verdadera herramienta de salud pública.
A partir de esa experiencia, en 2002 la oficina de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Suriname decidió importar la telenovela en su versión infantil, Soul Buddyz. Según contó Carol Vlassoff, ex representante de la OPS en Suriname, "tiene un público de niños entre los 8 y los 12 años, y la evaluación que se realizó tras la emisión demostró que habían aprendido mucho de la serie, especialmente en temas como reducción de la discriminación a niños con discapacidades".
Este año, también la telenovela Soul City se está emitiendo en Suriname, como parte de un proyecto de "eduentretenimiento" que incluye a los dos países. La OPS promovió reuniones en Paramaribo y en Johannesburgo para aprender de la experiencia sudafricana y, a su vez, ofrecer a los productores africanos el conocimiento de la Organización en cuestiones de género, para incorporar esta temática en las tiras.
Como parte de esta iniciativa se están realizando en Paramaribo encuestas a jóvenes acerca de los contenidos de la telenovela con el fin de, en pocos meses, poner en marcha una producción local piloto que se llamará Sabana Pasi ("Camino a Sabana"), y que incorporará tópicos específicos para prevención y promoción de salud en Suriname. |