 Hasta la vista, PARAÍSO! (continuación)
| Año de la enfermera
Como parte de sus esfuerzos para disuadir a las enfermeras capacitadas de emigrar, los países del Caribe declararon recientemente un "Año de la Enfermera Caribeña" para mayo de 2003 hasta agosto de 2004. Esta "celebración de la enfermería y las enfermeras" tiene como finalidad aumentar el reclutamiento y la retención, fortalecer los servicios de enfermería, y "reconocer lo mejor de la enfermería y las enfermeras en la región".
"No se puede exagerar la importancia y la posibilidades que el Año de la Enfermera Caribeña tiene para todos los habitantes de la región," dice Marjorie Parkes, presidenta del Cuerpo Regional de Enfermería.
El año se lanzó en un evento de gala en mayo en St. Kitts, con el primer ministro Denzil Douglas presidiendo. Cada mes hasta el final del año, dos países diferentes patrocinarán eventos especiales que demuestran las contribuciones de las enfermeras. Entre los aspectos más destacados serán bienvenidas especiales —junto con cobertura periodística— para enfermeras que regresan al Caribe del extranjero, sea por vacaciones o para toda la vida. A cambio, se les pedirá que contribuyan con "unos pocos días hasta una semana" como mentores para transmitir sus aptitudes a enfermeras nuevas.
Con el lema de "Las enfermeras iluminan el camino a la excelencia profesional," los organizadores han producido un estandarte especial de enfermería del Caribe que es una lámpara encendida contra un telón de fondo con las banderas de todos los países de la región. Se pasará de un país al otro hasta el final del año, cuando unas 400 enfermeras de toda la región se reunirán en Curazao en agosto de 2004.
Los organizadores principales del año son la Organización del Caribe de Enfermeras y el Cuerpo Regional de Enfermería, que también son actores clave en el programa de Migración Administrada de la región. También contribuyen la Organización Panamericana de la Salud, Johnson & Johnson, el Centro Lillian Carter para la Enfermería Internacional y el Departamento de Educación Superior de Enfermería de la Universidad de las Indias Occidentales. |
| Fuga de cerebros El impacto de esta crisis se está sintiendo en toda la región del Caribe. Muchas de las enfermeras más experimentadas, capacitadas y especializadas se han ido en busca de mejores oportunidades que sean además satisfactorias desde el punto de vista profesional. La mayoría de las que se quedan son enfermeras que se acercan a la jubilación (obligatoria a los 55 años en la mayoría de los países del Caribe) y el número de las que se gradúan está disminuyendo. Actualmente, cerca de 35% de los puestos de enfermería en el sector de salud de la región se encuentran vacantes. Fue necesario fusionar muchas unidades de atención al paciente y las cirugías electivas se han descontinuado o cancelado en muchos de los hospitales. Las huelgas que realizan las enfermeras en forma de ausencia por enfermedad para exigir mejores sueldos y condiciones de trabajo han costado a los gobiernos casi tres millones de dólares.
Como resultado de la fuga de cerebros de enfermería, se calcula que en el Caribe se han perdido casi 17 millones de dólares en inversiones públicas destinadas a la capacitación de enfermeras. Una enfermera de rango superior de Trinidad, que prefirió no ser identificada, dice que las jóvenes enfermeras que realizan pasantías de entrenamiento no ocultan su intención de usar la profesión como un medio para poder trabajar en los Estados Unidos.
"Esto me molesta", dice, y agrega que esto reduce todavía más el nivel y la calidad de la atención de enfermería.
En un sentido más amplio, la crisis de la enfermería aumenta los temores generalizados del público sobre la disponibilidad, seguridad y calidad de la atención de salud. "Tiene y seguirá teniendo un profundo impacto en los servicios de enfermería tanto cualitativa como cuantitativamente", comenta Noel. "Esta escasez es distinta a las anteriores y requiere una acción valiente, así como soluciones creativas".
Debido a que el problema recibía cada vez más atención, surgió una respuesta del Caribe para hacer frente a este desafío. Los ministerios de Salud, con el apoyo de la OPS, están colaborando con las asociaciones locales de enfermeras y con otros interesados directos para abordar las raíces del problema. En el ámbito regional, la Organización de Enfermeras del Caribe, otras asociaciones profesionales e instituciones educativas están participando de manera parecida. También participan ministerios de Salud y organizaciones de enfermería y de salud de los países que contratan, además de empresas privadas y fundaciones interesadas en la salud.
Un elemento fundamental de estos esfuerzos ha sido la formulación de una nueva política de migración administrada, definida como "una estrategia regional para mantener un número adecuado de personal de enfermería con competencias para ofrecer programas y servicios de salud del más alto nivel de calidad a los ciudadanos del Caribe". Abarca la contratación, la retención, el despliegue y la planificación de personal de relevo, inherentes al éxodo de enfermeras del Caribe. Recientemente se creó un equipo que está trabajando en áreas prioritarias: los términos y condiciones de trabajo; contratación, educación y capacitación y métodos administrativos.
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