Perspectivas de Salud - La revista de la Organización Panamericana de la Salud
Volumen 9, Número 1, 2004
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Última palabra


La seguridad vial infantil: no es accidental

En el año 2001 conocí a Glaucia Ferretti en el aeropuerto de San Pablo, Brasil, donde trabaja para United Airlines. Luego de escucharme hablar sobre el motivo de mi visita —promover la seguridad de los niños y el uso de asientos de seguridad para ellos en los automóviles— decidió comprar uno para su hijo Pietro, de un año. Unos días después tuvo un choque grave y, gracias al asiento de seguridad, su hijo salió ileso. Desde entonces, Glaucia y su esposo son voluntarios en la coalición São Paulo Criança Segura/Safe Kids Brasil. Suelen dar cursos sobre la seguridad y los niños a los empleados de United Airlines.

Hay que ayudar a las familias y a los niños a prevenir lesiones involuntarias, una amenaza constante pero poco reconocida, que a diario ocasiona muerte y discapacidades. Anualmente, alrededor de 1 millón de niños mueren en todo el mundo por causa de accidentes automovilísticos, incendios, inmersión y envenenamiento.

En América Latina, la carga es abrumadora. Allí, los niños menores de 15 años tienen 5 veces más probabilidades de morir debido a lesiones que en los países desarrollados. En muchos países los niños, durante el primer año de vida tienen más probabilidades de morir debido a lesiones involuntarias que por cualquier otra causa.

La urbanización acelerada en muchas ciudades ha hecho que los accidentes de tránsito sean una amenaza, en especial para los niños de nuestro continente. Hace poco, mientras caminaba por las calles de Santiago de Chile, me asombré al ver la peligrosa cercanía de los camiones, autobuses y autos a los peatones, en particular a los niños. El aumento del tránsito automotor significa también que los niños pasan más tiempo viajando en auto. Sin cinturones y sin asientos de seguridad están expuestos a riesgos enormes, que pueden ser mortales.

Como cirujano pediátrico especializado en traumatismos, suelo atender a niños que han sufrido lesiones involuntarias y he presenciado su dolor y su sufrimiento, así como los de sus padres. Para abordar este problema, que es en gran medida prevenible, fundé, en 1987, la organización Safe Kids, que trabaja en las comunidades para educarlas en la prevención de lesiones.

Safe Kids comenzó como una campaña de educación pública que funcionaba desde el Centro Médico Nacional para Niños, en Washington, D.C., con apoyo de la empresa Johnson & Johnson. Nuestra meta era lograr que las familias protegieran a sus niños antes de que llegaran al hospital con lesiones prevenibles. Hoy en día, en Estados Unidos hay más de 600 coaliciones y secciones de Safe Kids que agrupan a bomberos, maestros, profesionales de la medicina y padres para compartir mensajes de seguridad y hacer de sus barrios un lugar más seguro para los niños.

Recientemente, estos esfuerzos se han internacionalizado. Por una alianza con General Motors Corp., Criança Segura no Carro ("Niños seguros en el auto") lleva información sobre el uso del asiento de seguridad para niños y el mensaje "abróchese el cinturón" a los concesionarios y a los lugares de reunión de la comunidad.

Estos esfuerzos están dando un nuevo impulso a las ventas de asientos de seguridad para niños. En 2000, cuando se creó una norma de cumplimiento voluntario para los asientos de seguridad en Brasil, ninguno de los fabricados en el país cumplía con la norma. En la actualidad, seis de los modelos de asientos fabricados en Brasil cumplen con la norma y son económicos.

Con el apoyo de Safe Kids, las comunidades están ejecutando programas de seguridad de los peatones. El modelo para este trabajo es el Día Internacional "Camina hasta la escuela", en el que participan cientos de comunidades de Estados Unidos. El principal objetivo es crear conciencia acerca de los riesgos de las lesiones y de las intervenciones prácticas que pueden salvar la vida de los niños. Entre ellas están el hacer cumplir las leyes para asegurar en su asiento a los niños, y el lograr que se respeten los límites de velocidad; ejecutar medidas para bajar la velocidad, o señales para indicar el paso de peatones, además de educación para modificar conductas.

Tan importante como llevar a cabo campañas educacionales es el institucionalizar la seguridad vial para los niños, mediante la creación de ambientes más adecuados para los niños y fomentar leyes que exijan el uso de asientos de seguridad en los automóviles y de cascos para los ciclistas. En 2001, Safe Kids publicó el informe "Califique a los Estados" en el que se evaluaban las leyes de seguridad para los niños en los vehículos en cada estado de Estados Unidos; desde entonces, 26 estados y el Distrito de Columbia han mejorado sus leyes para la seguridad de los niños en los vehículos.

Como expresa el eslógan del Día Mundial de la Salud, "La seguridad vial no es accidental". Con un enfoque de múltiples niveles y la participación tenaz de la comunidad, podemos reducir la tasa de lesiones infantiles y salvar a más niños como Pietro.

Martin R. Eichelberger, presidente y fundador de Safe Kids Worldwide, es director del servicio de urgencias para traumas y quemaduras en el Centro Médico Nacional para Niños en Washington, D.C. En 2003, fue distinguido con el premio Abraham Horwitz por su liderazgo en salud, otorgado por la Fundación Panamericana de Salud y Educación (PAHEF), una asociación sin fines de lucro de la OPS.


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