Seguridad sanitaria
Países de la OPS:
¿Listos para el RSI?

El Centro de Operaciones de Emergencia de la OPS tendrá un papel importante en la vigilancia sanitaria regional bajo el nuevo Reglamento Sanitario Internacional. Su personal estará disponible 24 horas al día, siete días a la semana para facilitar el intercambio de información sobre riesgos y brotes epidémicos en los países miembros de la organización. (Foto ©Sonia Mey-Schmidt/OPS)
Para que el nuevo Reglamento Sanitario Internacional (RSI) funcione, los países miembros de la OPS/OMS deben cumplir con su parte del trato.
Concebido para detener la propagación internacional de enfermedades peligrosas y otras amenazas,el nuevo Reglamento Sanitario Internacional (RSI) entró en vigor en junio. Pero ¿están listos los países miembros de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) para cumplir con estas reglas "más extensas, enérgicas y audaces"?
"La cuestión es si nuestros países tienen las estructuras y recursos necesarios para alcanzar sus responsabilidades básicas", se preguntó Marlo Líbel, asesor regional de Enfermedades Transmisibles de la OPS, en una reunión en abril del grupo de estudio sobre los mecanismos de alerta y respuesta ante epidemias. "No todos los tienen, pero podemos ayudarlos a identificar y responder a las brechas".
El objetivo principal del nuevo reglamento, firmado por todos los países miembros de la OPS/OMS, es reducir el tiempo necesario para identificar una enfermedad o cualquier otra amenaza a la salud pública —incluidos los peligros químicos y radiológicos— que pudieran tener un impacto internacional, para así proveer una respuesta más rápida y efectiva. Para que esto ocurra los países, junto con la OPS/OMS, deben ser capaces de desempeñar una función activa en la detección, verificación y control de estas amenazas.
Libel explicó que "los países tienen que contar con suficiente capacidad de vigilancia y respuesta para detectar, evaluar y controlar los brotes epidémicos y otras emergencias, incluso para controlar sus fronteras y sus puntos de entrada".
La revisión del reglamento se inició varios años atrás, pero la epidemia de SRAS de 2003 y las inquietudes sobre una posible pandemia de gripe elevaron la urgencia de contar con el reglamento revisado, que fue aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud en 2005 y entró en vigor el 15 de junio de este año.
Antes, países miembros de la OPS/OMS sólo tenían que notificar oficialmente los brotes de cólera,peste y fiebre amarilla.Ahora con el nuevo RSI, deben verificar, notificar y responder a todo evento que pudiera ser una "emergencia de salud pública de preocupación internacional". El cambio refleja las inquietudes por los nuevos tipos de amenazas a la salud internacional y al hecho de que en los últimos 40 años haya surgido una nueva enfermedad por año, como promedio.
La nueva gama de eventos que deben notificarse bajo el nuevo Reglamento Sanitario Internacional (RSI) aumenta las funciones y responsabilidades de los países y de la OPS/OMS. El reglamento describe cuatro tareas principales que los países signatarios deben emprender:
- Establecer un Punto de Contacto Nacional para el RSI, disponible 24 horas al día, 7 días a la semana, para el intercambio de información oficial con la OPS/OMS.
- Formular un plan nacional para crear capacidad de vigilancia y respuesta.
- Mejorar la capacidad de laboratorio para identificar peligrosos agentes patógenos.
- Ampliar las capacidades para investigación de campo, movilización social y manejo de casos.
Los países tienen dos años para evaluar formalmente su capacidad en esos ámbitos y para formular planes de acción a fin de mejorarla, caso necesario. Luego disponen de tres años para ejecutar sus planes de acción. El reglamento también concede a los países que la necesiten una prórroga de dos años, después de los cinco iniciales. "Pensamos que los países miembros de la OPS estarán operando bien en el plazo de cinco años", aseguró Libel.
Los 35 países miembros de la OPS ya han designado puntos de contacto nacionales para el RSI. Una de sus principales tareas consiste en responder, en 24 horas, a las preguntas de la OPS/OMS sobre brotes epidémicos y otros sucesos reportados por fuentes oficiales o no, incluidos medios de comunicación. También se prevé que los puntos de contacto vigilen activamente los brotes epidémicos dentro y más allá de sus fronteras. "Para que el nuevo reglamento funcione, la detección no sólo puede ser pasiva; necesitamos una alerta y detección tempranas," dijo Libel.
Un objetivo clave del nuevo RSI es mejorar la comunicación y coordinación entre la OMS y sus países miembros. La OMS mantendrá una activa vigilancia mundial por lo que no sólo buscará información en fuentes oficiales sino que utilizará fuentes extraoficiales, en especial los medios periodísticos. La OMS establecerá puntos de contacto en su sede de Ginebra que también funcionarán las 24 horas al día para responder a las preguntas y solicitudes de los países miembros. La OMS ayudará activamente a los países miembros en la evaluación y mejora de sus capacidades para poder responder al nuevo reglamento.
En la OPS, el equipo de Enfermedades Transmisibles ha sido designado como Punto de Contacto para el RSI, y otras dos entidades desempeñarán funciones importantes bajo el nuevo régimen. Una es el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), establecido en 1998 para vigilar los desastres naturales. Bajo el RSI, el COE servirá también como un centro de intercambio de información sobre riesgos y brotes epidémicos. Así apoyará una "inteligencia epidémica proactiva y constante", explicó Jarbas Barbosa, gerente del Área de Vigilancia Sanitaria y Atención de las Enfermedades de la OPS.
La OPS ha creado además un nuevo equipo de respuesta rápida para emergencias regionales de salud, que contrata y capacita a expertos en diversas especialidades, desde epidemiología hasta agua y saneamiento. Los miembros del equipo —que ya fueron movilizados para responder a varios desastres naturales— serán desplegados rápidamente ante cualquier suceso considerado como "una emergencia de salud pública de interés internacional".
Para ayudar a los países, la OPS está elaborando un instrumento de evaluación nacional de la capacidad básica para aplicar el RSI. La OPS adaptará su cooperación técnica para dar respuesta a las necesidades identificadas.
El nuevo Reglamento Sanitario Internacional incluye un instrumento que deben utilizar los países para decidir si un evento constituye "una emergencia de salud pública de importancia internacional". Según el instrumento, todo brote de viruela, poliomielitis por poliovirus salvaje, SRAS o gripe causada por un nuevo subtipo de virus debe notificarse. Otros brotes están sujetos a las siguientes preguntas:
- ¿Tiene el evento una repercusión seria sobre la salud pública?
- ¿Se trata de un evento inusual o imprevisto?
- ¿Existe un riesgo significativo de propagación internacional?
- ¿Existe un riesgo significativo de restricciones a los viajes o al comercio internacional?
Si la respuesta es "sí" a dos de las preguntas, los países tienen la obligación de notificar el evento a la OPS/OMS.
