OPS ayuda a Guyana ante inundaciones
Mientras que la atención mundial se centraba en el tsunami de Asia, las inundaciones en Guyana fueron el peor desastre natural en la historia reciente del país.

Fotos de Ton Vlugman, Byron Crape, Els Scholte, Hedwig Goede, UNDAC
En enero, las lluvias torrenciales, equivalentes a casi 10 veces más que las precipitaciones promedio, ocasionaron grandes inundaciones en las zonas costeras de Guyana, la parte más densamente poblada del país. Más de 300.000 guyaneses, es decir, más de la mitad de la población, se vieron afectados.
Las inundaciones moderadas no son ajenas a Guyana; sin embargo, la inundación masiva y prolongada ocurrida en enero fue la peor que se ha vivido en una generación. En el momento más grave de la crisis, más de 192.000 personas de Georgetown, Ribera Oriental y Demerara Oeste estaban afectadas. Tres semanas después de las inundaciones, 92.000 personas todavía tenían agua dentro o alrededor de sus viviendas.
Durante seis semanas, cerca de 3.000 personas vivieron en 24 escuelas utilizadas como refugios. Unos 24 centros de salud sufrieron daños y dejaron a 200.000 personas sin acceso a servicios médicos. Muchas escuelas permanecieron cerradas hasta por ocho semanas.
El ganado, los pastizales y las cosechas se perdieron o dañaron en las inundaciones, lo que ha creado problemas económicos de largo plazo para un país que ya es uno de los que tiene menores ingresos en el continente.
Como miembro del Grupo de Trabajo sobre Salud, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) colaboró con el Ministerio de Salud de Guyana en estrategias de respuesta a los desastres. Junto con las Naciones Unidas, la OPS lanzó un llamamiento para recibir financiamiento destinado al socorro de emergencia. La representación de la OPS en Georgetown instaló una sala de situación y un sistema de vigilancia sindrómico, que generaba informes diarios y mapas para contribuir a la toma de decisión y la planificación por el grupo de trabajo nacional. La OPS también aportó adiestramiento para miembros de la Comisión de Defensa Civil de Guyana en el uso del SUMA, un software diseñado por la OPS para la gestión y la distribución de donaciones para las actividades de socorro.

La OPS también desarrolló y suministró pautas de tratamiento para los equipos móviles de salud y ayudó a establecer siete dispensarios provisionales a la vez que capacitaba a 115 trabajadores de atención primaria de salud. Además, donó suministros médicos al Hospital Público de Georgetown, que tuvo que atender a un gran número de pacientes.
Como resultado de las actividades de vigilancia de la OPS, los trabajadores de salud pudieron detectar un brote de leptospirosis en sus etapas iniciales y evitar su propagación por medio de profilaxis masiva con doxiciclina. La leptospirosis es una enfermedad bacterial que suele resultar de la exposición al agua contaminada con la orina de animales infectados. Una campaña de comunicación iniciada al comienzo de la inundación alertaba acerca del contacto innecesario con el agua de las inundaciones y logró reducir el número de niños jugando en las aguas potencialmente contaminadas. No obstante, los trabajadores de campo de la OPS encontraron a muchas personas descalzas vadeando en el agua, con lo cual aumentaba el riesgo de infección por leptospirosis a través de heridas abiertas o cortaduras en los pies.
El agua potable era una de las principales prioridades. La OPS ayudó a establecer y a coordinar comités que se ocupaban de los problemas de agua, saneamiento y desechos sólidos, además de ayudar a vigilar la calidad del agua potable. La representación de la OPS en Guyana sirvió de coordinador con la representación en Brasil para facilitar la donación por ese país de cloro gaseoso para tratar el abastecimiento de agua. La OPS también participó en la formulación de un plan para distribuir agua a los refugios y los pueblos afectados.
