"Mortífero bajo cualquier disfraz"
El Día Mundial sin Tabaco de este año, celebrado el 31 de mayo, puso en relieve los peligros de los productos del tabaco que están disfrazados para que parezcan menos dañinos que los productos tabacaleros tradicionales.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) aprovechó la campaña de este año — "El tabaco: mortífero bajo cualquier disfraz"— para informar sobre las estrategias de mercadeo de la industria tabacalera que buscan presentar los cigarrillos "suaves" o "de bajo contenido de alquitrán” como menos perjudiciales que los cigarrillos regulares.
"Desde hace décadas, las compañías tabacaleras han usado estos conceptos para que los fumadores preocupados por los efectos del tabaco usen estos productos en vez de dejar de fumar", dice Heather Selin, principal experta de la OPS en control de tabaco. "Y la estrategia funciona bien. Sabemos a través de documentos de la industria y encuestas que los fumadores piensan que los cigarrillos suaves son menos dañinos y que muchos han cambiado a los cigarrillos suaves en vez de dejar de fumar".
"Lo que no saben muchos fumadores es que reciben la misma cantidad de alquitrán y otras sustancias carcinogénicas a pesar de lo que indican las etiquetas", explica Selin.
"Los niveles de nicotina, alquitrán y monóxido de carbono que aparecen en los paquetes están basados en una máquina que fuma todos los cigarrillos de la misma forma. En la práctica, la gente fuma los cigarrillos suaves en forma distinta, fumando más rápido, inhalando más profundo y consumiendo hasta más alquitrán y nicotina".
La OPS recomienda la eliminación del sistema actual de pruebas y exhorta a los gobiernos a prohibir terminología engañosa en etiquetas y anuncios, tal como está previsto en el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMTC). La OPS recomienda que la legislación de control del tabaco incluya no sólo los cigarrillos tradicionales sino todos los productos de tabaco.
