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 PAHO TODAY            El boletín de la Organización Panamericana de la Salud  -  Noviembre de 2005

ENFOQUE

Pregunta al experto

La violencia requiere políticas de prevención

El Foro Interamericano sobre Convivencia y Seguridad Ciudadana se realizó en Medellín, Colombia, en septiembre bajo el patrocinio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Alberto Concha-Eastman, experto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en prevención de la violencia, fue entrevistado por OPSahora sobre lo discutido en dicho foro.

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Una madre salvadoreña sujeta un machete, con el que duerme desde que le atacaran pandillas. ©Daniel LeClaire

¿Qué importancia tuvo este foro interamericano sobre la violencia?
La discusión sobre la violencia ha sido progresiva en los últimos años. Gobiernos, académicos y organizaciones sin fines de lucro están revisando, evaluando y proponiendo nuevas alternativas. Este evento fue otra oportunidad para la visualización del tema. La presencia de Enrique Iglesias al foro, pocos días antes de su retiro oficial como presidente del BID, es un mensaje al nuevo presidente y a los gobiernos en el sentido de que el BID ha demostrado interés en apoyar proyectos que se dirigen a enfrentar el problema. Además, el BID, con la OPS y otras agencias internacionales, fue miembro fundador de la Coalición Interamericana para la Prevención de la Violencia. Es de esperar que el evento haya enviado una señal más para unir esfuerzos y voluntades en apoyo al diseño de políticas preventivas de violencia.

¿Tiene una significación especial el que Medellín, Colombia, fuera sede del foro?
Celebrar este seminario en Medellín y mostrar la experiencia de esta ciudad y de Bogotá, que han reducido significativamente sus índices de violencia y, por tanto, mejorado los de convivencia, ha sido una buena ocasión para que los delegados de otros países entiendan que sí es posible trabajar con sentido preventivo y que no sólo la represión y el castigo se tengan como las únicas políticas.

 Dr. Alberto Concha-Eastman
Alberto Concha-Eastman, experto de la OPS en prevención de la violencia y seguridad vial, asegura que sólo con represión no se solucionará la violencia de las maras en el hemisferio. © Armando Waak/OPS

¿En qué formas influye la violencia en el deterioro de la salud pública?
La salud pública es una manifestación de todo aquello que afecta a la salud, el desarrollo y el bienestar de los habitantes. La violencia lleva a la muerte, a la discapacidad, a enfermedades, a desajustes emocionales, a lesiones, a traumas sexuales y psicológicos, a desplazamientos forzados e involuntarios. Impide y obstaculiza la inversión y el desarrollo, y afecta la gobernabilidad. Salud pública es una práctica interdisciplinaria por definición. Por ello la violencia es parte de su quehacer.

¿Se está haciendo lo suficiente para frenar a las maras juveniles en Centroamérica?
Por supuesto que no. Pero hay que ver el bosque, no sólo los árboles. Este fenómeno ni es nuevo ni obedece a una sola causa. Se reconoce que los gobiernos de los países donde el problema es más serio hoy en día no le han puesto la atención debida ni a la juventud más necesitada ni al fenómeno de las pandillas. Es hoy, cuando la situación se agrava, cuando surgen voces reclamando mano dura, expatriaciones, encarcelamientos y, en fin, la aplicación de una política de represión cuyos efectos no son claros. De hecho, en los países donde se han encarcelado a cientos o miles de jóvenes de maras, y han estado allí por varios meses, al salir han sacado consigo una lección: ahora saben cómo funciona el crimen organizado, al que antes no pertenecían, y al que hoy se vinculan. Es lo que se llama "efecto perverso" de una decisión política.

¿Cuáles son los desafíos principales en la prevención de la violencia intrafamiliar?
Son muchos. Desde la pobreza y la desigualdad, pasando por la disponibilidad y acceso a las armas, el abuso del alcohol, el impacto que los medios tengan en la transmisión de violencia, y hasta la cultura de violencia y complacencia con actos de violencia en el hogar y en la calle. Las causas son múltiples y por ello su abordaje debe ser multisectorial en el trabajo de disciplinas científicas requeridas para ello. Y se requiere una política de estado que apoye y defina proyectos preventivos de escala universal y se disponga de recursos y se sostengan con el tiempo.

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