 COMUNICADO DE PRENSA
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Nuevo compromiso para frenar el impacto social y demográfico que causará el VIH
Washington, D.C., 11 de junio de 2003 (OPS)—Los líderes de salud y desarrollo de las Naciones Unidas manifestaron su profunda preocupación por el "implacable aumento"de la infección por VIH/Sida en América Latina y el Caribe, y se comprometieron este miércoles a unir y ampliar esfuerzos para frenar la epidemia.
"Exhortamos a los países de la Región y a la comunidad internacional a una acción inmediata para prevenir el impacto social y demográfico del crecimiento de la epidemia, que obstaculizará la concreción de importantes metas de desarrollo", dice el documento de ONUSIDA y sus ocho copatrocinadores: el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Programa de Control de Drogas de Naciones Unidas (PCDNU), la Organización Cultural, Científica y Educacional de Naciones Unidas (UNESCO), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la OPS y el Banco Mundial. LA OIT no pudo asistir al encuentro.
"Es necesaria la acción urgente para aumentar la prevención y apoyar esfuerzos entre aquellos que están en mayor riesgo de infección", completaba el documento expedido después de la reunión que organizó ONUSIDA y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Las discusiones fueron una continuación de la sesión especial sobre VIH/ Sida realizada en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en junio de 2001.
"El sistema de Naciones Unidas, a través de ONUSIDA, desempeña un papel activo al apoyar a los países en sus esfuerzos para extender el acceso al cuidado y tratamientos para las personas que viven con VIH/Sida y para luchar contra el estigma relacionado con el VIH", dijo Peter Piot, director ejecutivo de ONUSIDA. "Es particularmente importante que haya recursos suficientes para apoyar los programas de prevención, en especial en las poblaciones más vulnerables en toda América Latina y el Caribe", agregó.
Alrededor de 2 millones de personas viven con VIH/Sida en América Latina y el Caribe, según cifras de ONUSIDA. El Caribe, con cerca de 500.000 personas con VIH/Sida tiene la segunda tasa de prevalencia más alta del mundo después del Africa subsahariana.
"Vemos esta reunión como una oportunidad para abordar algunos de los retos reales de esta pandemia", dijo la Dra. Mirta Roses Periago, directora de la OPS, "juntos debemos afrontar una situación que es inadmisible"
La declaración de los líderes de las Naciones Unidas pide un mayor diálogo político sobre el VIH, en los más altos niveles, y un esfuerzo coordinado de todos los países para movilizar recursos y acelerar la participación del sector privado y de las personas que viven con el virus. Esta iniciativa pondrá especial énfasis en República Dominicana, Guyana, Haití y Honduras, los países con mayor tasa de prevalencia.
Aunque los funcionarios reunidos consideran que hubo progresos en la Región, consideran que "deben tomarse medidas adicionales para mejorar el acceso a los cuidados y tratamientos. Y para proteger los derechos humanos y la dignidad de las personas que viven con VIH/Sida. "Exhortamos a los países a que fortalezcan sus respuestas a nivel nacional, mediante un enfoque integral y multisectorial, para reducir la vulnerabilidad de las poblaciones en riesgo y de los jóvenes, capacitando a las personas para que se conviertan en 'socios activos' en el esfuerzo por frenar esta epidemia", se dijo.
De esta manera, los organismos de las Naciones Unidas se comprometieron a colocar a la infección por VIH/Sida como una prioridad número uno en todos los niveles de sus organizaciones. También acordaron trabajar juntos para involucrar a un mayor espectro de grupos, crear estrategias de comunicación, identificar las prioridades de los países y seguir con una agenda de reuniones.
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